Title: Un paseo en carroza
Description: 15-4-1226
Maximo Constanza - December 24, 2006 02:06 AM (GMT)
Una carroza de madera negra, con las ventanillas tapadas por cortinas de un oscuro color púrpura, se dirije cruzando las calles en dirección a un gran caserío: la mansión de Lady Nayara. Cuatro equínos de porte noble y largas melenas arrastran el carro otorgandole una digna majestuidad. Un hombre joven se encarga de llevar las riendas y maniobrar la lujosa carreta. Cuando el transporte se encuentra a escasos metros de su destino, aminora la marcha hasta quedar detenido ante las puertas del edifício. El joven conductor suelta las riendas y baja de un salto de su lugar, para dirigirse hasta el portón de la mansión. Una vez allí golpea 3 veces con fuerza y espera a ser atendido. Mientras no es recibido aprovecha para quitarse el polvo del camino de sus elegantes ropajes, y seguidamente se pone firme ante la puerta.
Nayara - December 24, 2006 02:14 AM (GMT)
Francesco extrañado sale a la entrada a recibir a las inesperadas visitas. Al llegar se encuentra a un joven desconocido, al parecer cochero de una oscura carroza que no reconoce.
Se dirige con un tono serio y decidido al muchacho.
- Buenas noches,quién sois y qué deseáis -
Maximo Constanza - December 24, 2006 02:21 AM (GMT)
El joven, haciendo grácia de una buena educación realizo una reverencia excelente.
- Buenas noches tenga usted tambien. Traigo una invitación para la señora de la casa de parte de mi señor Don Máximo Constanza. ¿Esta ella aquí? ¿Sería tan amable de hacerla llamar porfavor?
Nayara - December 24, 2006 02:29 AM (GMT)
Maximo Constanza... desconocía aquel nombre... no obstante tras un gesto de aprobación, Francesco abrió las puertas de la mansión para que el carruaje accediera hasta la entrada, mientras él se internaba en busca de Lady Nayara.
La dama de la casa se encontraba absorta en la lectura, cuando entró en el salón su compañero haciendole llegar el mensaje del cochero.
Nayara observó sorprendida a Francesco.
- Qué desearía de ella el señor de las sombras...-
Tomó su capa azabache y salió en busca de aquel muchacho, intrigada, pues no esperaba visita alguna aquella noche.
Maximo Constanza - December 24, 2006 02:42 AM (GMT)
Cuando la puerta empezó a abrirse el joven muchacho ya se había encaramado de nuevo a su puesto y agarraba firmemente las riendas. Con un leve pero firme tirón los caballos empezaron a moverse y poco a poco el carruaje se internó en los maravillosos jardines de la Mansión en dirección a las puertas. El conductor acostumbrado a cierto lujo, pero no a tanta maravilla, como podían resultar las dos estatuas que flanqueaban la entrada y el exótico aroma de la multitud de flores que albergaban aquellos jardines, no pudo más que sorprenderse un poco ante tanta belleza, mientras reducía un poco la marcha para poder apreciar mejor el paisaje. Pero para la desazón del muchacho enseguida llegó junto a la entrada y detubo el carruaje. Volvió a bajar nuevamente a tierra y se dispuso a ir en busca de la dama. Debía tratarla con todos los honores, como había sido ordenado. Al recordar las ordenes se llevo una mano al bolsillo y saco una pequeña cajita plateada.
Nayara - December 24, 2006 02:49 AM (GMT)
Al llegar a la puerta la dama se encontró con un apuesto joven, seguramente sería el cochero del mensaje...
- Buenas noches caballero, soy Lady Nayara en qué puedo ayudaros...-
La dama esbozó una dulce sonrisa tras su pregunta. Aún no había salido tras su descanso y aprovechó para observar el precioso cielo despejado.
Maximo Constanza - December 24, 2006 02:59 AM (GMT)
El chico de nuevo hizo una reverencia, reconociendo el porte de la dama, y recordando las ordenes establecidas. En realidad agradeció la necesidad de aquel gesto, pues la sonrisa de la mujer lo había desarmado por completo.
- Buenas noches tenga Lady Nayara. Le traigo una invitación de mi señor Don Máximo. Me dijo que quizas os sorprendiera esto, pero tambien me ordenó que consiguiera que entrarais en el carruaje que alli espera. -Mientras señalaba la lujosa carroza, muy nervioso ante la presencia de la bella dama.
- Si debo seros sincero, mi señora... no se más de lo que os he dicho. Pero os pido que porfavor acepteis la invitación. -Notando la cajita en la mano- Me dijo que os entregara esto tambien.
El joven cochero le tiende una fina caja de plata a la dama.
Nayara - December 24, 2006 03:22 AM (GMT)
Nayara percibió el nerviosismo en las palabras del joven. Tomando la pequeña caja de plata, la abrió con sumo cuidado esperando encontrar en ella la respuesta de tanto misterio.
Dentro encontró una hermosa cinta de seda oscura y una pequeña carta del señor Constanza. Tras leerla, volvió a guardarla en su lugar junto a la cinta.
Francesco extrañado apareció de repente acompañando a la dama y observando con cierta desconfianza al joven cochero.
- Lady Nayara, necesitáis alguna cosa...-
No era la apariencia del hombre lo que le perturbaba, sino el misterio que lo envolvía...
- Francesco, no os preocupéis. Partiré junto al caballero a visitar a un conocido; aguardad aquí mi llegada -
Y dirigiéndose al cochero con una voz cálida y cercana:
- Decidme caballero, cómo os llamáis. Debo entender que sois cercano a Don Máximo y os acompañaré hasta su morada no os preocupéis -
Maximo Constanza - December 24, 2006 03:38 AM (GMT)
Ante la aparición de Franceso el joven hechó una fugaz mirada hacia la carroza, pero enseguida volvio a enfocar su mirada en la dama justo a tiempo para responder a su pregunta:
- Mi nombre es Pietro, mi señora. -Ofreciendole la mayor de sus sonrisas por el interés mostrado.- Cuando deseeis acompañarme... -Mostrando el camino hacia la carreta y esperando a que la dama se pusiera en marcha para ir a abrir la puerta del vehiculo.
Cuando llegaron a la carreta el cochero abrió la puerta y ofreció una mano a la dama para que subiera. Cuando esta se disponía a subir otra mano salio del interior al mismo tiempo que la voz de Máximo:
- Buenas noches tenga Lady Nayara, esta radiante con este hermoso vestido. -Si hubieran estado cara a cara la dama habría podido observar una sonrisa divertida en el gesto del Lasombra.
Nayara - December 24, 2006 03:49 AM (GMT)
Francesco observó expectante el espectáculo que se producía ante sus ojos y tras unos segundos, decidió entrar de nuevo en la mansión y buscar algo en lo que entretenerse... Ya había visto bastante, ultimamente la dama tenía unas compañías de lo más extrañas.
Nayara sintió la mano de alguien que la tomaba desde el interior del carruaje e instintivamente buscó la mirada de aquel que la agarraba. Su gesto se tornó serio, hasta que comprendió que era tan sólo un juego de su nuevo conocido...
- Don Máximo...cuantas molestias os tomáis...pudiendo haberos presentado vos mismo...-
La dama terminó sentada junto al primogénito, esperando alguna respuesta... algo mas coherente. No entendía aquel juego ni su finalidad.
Observaba sus oscuros ojos negros, tan profundos que casi era imposible adivinar en ellos sentimientos...
Maximo Constanza - December 24, 2006 03:59 AM (GMT)
La respuesta ante el comentario de Nayara fue la siguiente:
- Me encanta este chico, es un gran actor. -Mientras se le escapada una breve risa, para nada burlona.
Mientras la dama intentaba penetrar en el alma del Lasombra a través de su mirada, éste cogió algo del lateral de su asiento. Algo que antes permanecía cubierto por sombras y por eso la recién llegada no había visto. Poco a poco acerco su mano con una hermosa rosa aterciopelada depositandola en la mano de su compañera.
En ese momento el carruaje empezó a moverse y poco a poco salieron de la Mansión de Lady Nayara.
- ¿Deseais obtener alguna respuesta antes de empezar con nuestra velada?
Nayara - December 24, 2006 04:12 AM (GMT)
La dama no dejaba de sorprenderse junto a aquel caballero... el gesto de aquella rosa sin embargo le agradaba. La observó casi risueña, pues traía a su mente un grato recuerdo...
Aspiró el aroma de aquella hermosa flor y observando de nuevo a su acompañante se dirigió a él con una sonrisa.
- Caballero, os agradezco el gesto, sin duda no dejáis de sorprenderme...y si, me intriga vuestro misterio, decidme por qué. Y contadme sobre la hermosa cinta que guarda la caja...-
Nayara aguardó ansiosa la respuesta, mas su gesto no le delataba, pues guardaba con excelencia las apariencias.
Maximo Constanza - December 24, 2006 04:29 AM (GMT)
- ¿Acaso la vida tendría significado sin misterios? Son éstos los que permiten que aprendamos y sigamos hacia delante. Además soy de la opinión de que lo misterioso tiene un cierto atractivo y hace que todo resulte un poco más emocionante. Y para finalizar, creo que las primeras impresiones son las que marcan el principio de una relación.
Haciendo una pausa para que la mujer captara todo el significado de sus palabras, pudo observarla y ver que realmente había acertado con el gesto de la rosa, pues parecía un perefecto complemento para el vestido que ella lucía.
- En cuanto a la cinta existen varias esplicaciones posibles. Una de ellas, y posiblemente la que se acerque más a la verdad, es que quizas la intriga de su significado servira para haceros aceptar mi invitación. -Y luego con una sonrisa agradable añadió.- Aunque si quereis una explicación más mística tambien puedo ofrecerosla. Simplemente la banda de fina seda negra me representaría a mi, y la hermosa rosa a vos. -Ademas por alguna casualidad del destino cada uno vestía el color perteneciente a los objetos que Máximo acababa de citar.- Y el hecho de entregaros primero la cinta significaba la invitación, y ahora que estamos el uno frente al otro por qué no dejar que nuestros avatares se mantengan juntos tambien.
Nayara - December 24, 2006 04:39 AM (GMT)
El primogénito de los lasombra tenía sin duda una forma especial de comunicarse...
- Caballero vuestras palabras parecen poesía y vuestros gestos dulces metáforas para mis sentidos -
Tomó en cuenta lo dicho y colocó la delicada flor junto a aquel cinto. Tras el gesto una plácida sonrisa daba comienzo a la velada.
- Lord Constanza decidme qué deseáis de ésta velada, tratar algun tema en concreto tal vez...-
Definitivamente su acompañante no era común... quñe les depararía la noche...
Maximo Constanza - December 24, 2006 04:57 AM (GMT)
Por el momento todo había salido según lo planeado, eso era bueno. A ver como resultaba el resto del paseo.
- Nada importante, digamos que me gusta conocer a los habitantes de mi amada París. Y la pasada noche no pudimos conocernos demasiado bien... Quizá la presencia de Don Alvaro tuviera algo que ver. -Dijo esto como una cosa sin importáncia... pero lo había dicho.- Aunque lo que más me interesaba era la pena que os afligía la primera noche en que tuvimos contacto. No me gusta ver a alguien tan bella como vos con el rostro rasgado por el pesar y la tristeza y por eso me preguntaba si yo podría hacer algo para que os sintierais mejor.
Cuando hubo dicho la última frase, penso que debía ir con más cuidado, pues no pretendía que Lady Nayara pensara que se le estaba insinuando. Ahora solo quedaba esperar a ver el rumbo que tomaría la conversación.
Nayara - December 24, 2006 05:14 AM (GMT)
Extrañamente aquel caballero aún seguía visiblemente preocupado por sus sentimientos de tristeza, pero, por qué...
Nada tenía que ocultar la oscura dama, pues claros eran sus sentimientos.
- Me preocupa la situación de Paris caballero, me preocupan sus gentes y las consecuencias que sobre ellos puedan recaer. Aquella noche comprobé la dejadez de algunos que desperdiciando su vida se ahogaban en sus vicios por perder de vista la realidad y me invadió la tristeza...-
La misma triteza que de nuevo ensombrecía la mirada de la dama... algo se estaba gestando lentamente en ella, mas su tristeza aún permanecía al acecho.
Nayara apartó la mirada durante unos instantes, cerrando sus ojos en un intento de hacer volver ese brillo natural que los caracterizaba. No deseaba causar mas molestias a aquel noble caballero que amablemente le brindaba apoyo.
Repuesta ya del pequeño trance retomó la conversación con su oscuro acompañante. Con humildad y decisión se dirigió a aquel devolviéndole la propuesta.
- No soy más que una cainita, no obstante os cedo la confianza de solicitar mi ayuda en lo que pueda serviros Lord Constanza -
Trataba con el señor de los lasombra, no obstante mostraba el mismo respeto que a cualquiera de sus allegados. No creía en las superioridades dadas por los titulos, sí en las acciones tomadas por el individuo; que lo hacían más o menos merecedor de admiración y respeto.
Maximo Constanza - December 24, 2006 05:39 AM (GMT)
No paso desapaercibido, ante los expertos ojos del Lasombra, como el brillo de los ojos de la mujer se había apagado. Otra vez esa mirada triste. Justo en ese momento, cuando Nayara cerraba los ojos, Máximo miraba por la ventana apartando aquella visión y dejando cortesmente que la dama recuperara la compostura sin dar muestra de haberse dado cuenta del desfallecimiento.
Cuando la dama reinició la conversación el caballero volvió a dedicarle su atención, fingiendo haberse despistado un momento mirando al exterior.
- La preocupación por la ciudad de París era algo que compartimos. Existen zonas de la gran urbe en un estado de decadéncia absoluta, y casi nadie hace nada por remediarlo. Y menos la mayoria de vástagos de la zona. Además la desunión entre los de nuestra estirpe no ayuda en nada a la ciudad. Deberiamos ser capaces de unirnos contra un mal común... pero parece ser que no todos lo ven así. -Porsupuesto lo que no diría Máximo era que siempre debía haber un lider fuerte al mando, alquien que supiera tomar las decisiones adecuadas, alguien que mereciera ese puesto por grácia própia: alguien del clan Lasombra.
- La ayuda de aquellos que la ofrecen sin pedir nada a cambio, siempre es bien recibida. ¿Cuento con vos entonces para intentar arreglar las cosas en la ciudad?
Los aliados eran siempre necesarios, y mas aún si servían a una causa común, aunque algunos de sus fines distaran de ser parecidos.
Nayara - December 24, 2006 04:21 PM (GMT)
La dama observó al lasombra con un brillo intenso en su mirada y contestó con una seguridad abrumadora.
- Podreis contar conmigo caballero, muchas cosas se deben cambiar en Paris... hay mucho que hacer y poco tiempo para remediar posibles pérdidas -
- Libertad...-
Una sonrisa capaz de desarmar a cualquiera se dibujó en los labios de la ventrue, acompañando un resurgido sentimiento que clamaba su lugar en escena.
- Y vos caballero, qué podéis contarme de vos... no tuve la gracia de conoceros antes de vuestro letargo. Qué ideas rondan vuestros pensamientos, cuales son vuestros objetivos Don Máximo. Tenéis unos seguidores ciertamente interesantes, tengo el placer de conocer a sus intigrantes... -
- En mayor o menor medida...siempre se vió atraida por aquel clan oscuro -
Maximo Constanza - December 24, 2006 05:18 PM (GMT)
Un aliado más. Poco a poco iría recuperando antiguas lealtades, y añadiendo las nuevas a su lista. Entonces tendría de nuevo el poder que antaño había poseido. Entonces las cosas cambiarian. París debía ser la ciudad más hermosa de Europa, de hecho ya lo era... solo necesitaba unos arreglos. Tanto tiempo en esta ciudad había hecho al Lasombra sentir un gran paternalismo hacia ella, y no le gustaba como las cosas se desarrollaban desde su letargo. La decadéncia no era digna de esa gran urbe.
- Como ya os he dicho, siento un gran vínculo por esta ciudad. Y mis intenciones no son más que conseguir que París brille con todo su esplendor... una vez más. Y estoy dispuesto a cualquier cosa por conseguirlo. -El tono del antiguo afirmaba sus palabras y hacía ver a su oyente que estaba hablando en serio, pero lo más destacado de su actitud era el brillo que le iluminaba los ojos al hablar de su ciudad.- Incluso pasaré por encima de quien sea necesario, si eso es lo necesário... a menos que se aparten a mi paso. -Las palabras del Lasombra fluían con gran pasión, más de lo que a él le hubiera gustado, pero no podía evitarlo. París era su punto débil.
- En cuanto a los miembros de mi clan... una vez más es el misterio lo que resulta tan atrayante de nosotros. Las sombras y las tinieblas que nos envuelven nos dan un toque místico que a muchos otros les falta. Es este halo de oscuridad el que realmente realza nuestras personas.
Nayara - December 24, 2006 05:43 PM (GMT)
Como sospechaba...la fuerza era el arma del que se valía el primogénito para ejercer su poder extremista. Se palpaba la emoción en el énfasis de sus palabras, pareciera desear crear de Paris un imperio, en el que él se encargara de mantener todo bajo sus deseos. Él y por supuesto los suyos...
Apartó la mirada y observó su camino, dónde se dirigían... ahí se encontraban ambos, compartiendo velada, practicamente desconocidos; últimamente crecía su círculo y con él su conocimiento.
- Caballero, me apetecería pasear bajo la luna, se encuentra radiante y no desearía perder la oportunidad de disfrutarla -
Una marcada sonrisa acompañaba a sus palabras, esperando la respuesta de su acompañante... accederia a sus deseos o permanecerían en aquel oscuro carruaje que comenzaba a pesarle.
- Isis marcaría mejor ése camino...tan sólo ella se abriría paso entre las sombras de la oscura noche -
Maximo Constanza - December 24, 2006 06:20 PM (GMT)
Al oir las palabras de su acompañante el Lasombra pareció volver en si, como si hubiera estado soñando hasta el momento. El brillo de sus ojos había desaparecido, y sus palabras volvían a sonar tan calmas como siempre.
-
Creo que debo pediros disculpas madame, me he dejado llevar por la emoción de mis pensamientos. No era mi intención ocupar vuestro tiempo con los sueños de un antiguo que ve como su ciudad muere lentamente. -Las dos ultimas palabras hiceron que por un momento la tristeza asomara al rostro del Lasombra.
Con su habitual tranquilidad prosiguió, mientras daba un par de golpes a una de las paredes de la carreta, y esta se detenía lentamente. Sin esperar a que el joven conductor fuera a abrir la puerta, él mismo lo hizo, bajando primero y ofreciendo su mano a la dama para ayudarla a descender.
Sobre ellos podía observarse la imponente Abadía de St. Germain-De-Près recortada en el cielo, e iluminada por la luz de la Luna.
*Sigue
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