View Full Version: En busca del Círculo Carmesí

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Title: En busca del Círculo Carmesí
Description: 1-4-1226 (Privado Isolda, Eddard)


Guillerm du Trem - December 21, 2006 11:25 PM (GMT)
Viene de aquí.


La tensión de Isolda por el largo vuelo se dejó notar en los últimos metros antes de alcanzar su destino. El garou supo respirar profundamente y dejarse llevar por el aire acariciando su cara. Una paz temporal, pero necesario. Una sola idea, un solo objetivo, el resto ya habría momento de sufrirlo.

Tras unas largas horas de viaje, alcanzaron su objetivo. Alejados unos metros del túmulo, solo quedaba esperar al druida para iniciar aquella noche salvaje y cruel. Tomo tierra y dejo libre de su peso al halcón/Isolda...

-Descansa, amiga mía. Esperemos la llegada de Eddard...

Tras esto, se sumió de nuevo en sus pensamientos.




FDI:Editado!!!

Isolda Lamartine - December 22, 2006 04:23 PM (GMT)
El ave saltó del hombro de Guillerm, posicionándose en una rama baja de un árbol. Había llegado allí guiada por las indicaciones del Colmillo Plateado, pero no entendía aquel lugar cómo podía haber sido un Nodo garou. Miró en derredor; no estaba de acuerdo con las palabras del lobo. No sabrían en qué lugar llegaría Eddard, y no podrían esperarlo. Esos minutos, luego del larguísimo viaje, podrían ser vitales si no querían perder los rastros.

Se lanzó del árbol, y cuando cayó a tierra, era el cuerpo de Isolda, vestida, inusualmente, de negro, el que allí se encontraba. Agachada, miraba también en derredor. Sería mejor no hablar en vos alta, así que a su mente, respondió.

-No debemos desperdiciar el tiempo, Guillerm. En cuanto Eddard llegue él deberá buscarnos, y su sensibilidad es grande. No dudéis de ellos.

Miró el rostro de su aliado. No había notado aún que una de sus manos se encontraba imposibilitada.

-Os lanzaré un hechizo que os protegerá de su magia, y luego me comunicaré con Chokhmah, para verificar si tuvo éxito. Mientras, busca a los tuyos o rastrea el rastro de los invasores.

Cierto era que Isolda estaba cansada, pero aquello era más importante que pensar en su cansancio.

Puso su mano sobre la frente del noble garou, y trazando el hechizo de Bonisagus en su mente, lanzó el Escudo, Parma, sobre él. Luego sobre ella también. Tendrían mucho trabajo y era menester darse prisa*.

Si allí habían realizado magia ella la sentiría. Si cerca había magos, ella los sentiría. Confiaba en que hubieran descuidado sus defensas, pues ella conocía al Regente de la capilla Marsellesa, y no era un Archimago. Seguramente el Círculo Carmesí también entendía esto.

Miro en derredor, de nuevo. Un triángulo perfecto, una esfera circunscrita a este, cinco letras hebreas, empezando con la suya, Aleph, y terminando con Taw fueron puestas sobre este, y así las cosas, lanzó el hechizo.**


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FDI: Ella no te llevó como crees. Simplemente se posó en tu hombro y te hizo levitar, sin aletear.

1º Tirada: Parma: han sido siete éxitos

2º Tirada: Búsqueda, Primus 2, han sido 2 éxitos.

Eddard Danzasombría - December 22, 2006 09:57 PM (GMT)
Viene de aquí...

Unos kilometros separaban a Eddard de la singular pareja voladora. Roble Gris avanzaba cual titán en línea recta a su encuantro, y mientras lo hacía procuraba que sus manos rozasen los árboles que iba dejando luego atras. La intuitiva Princesa de la Luna de Fuego percibiría su inminente llegada.

Mientras avanzaba, la consciencia de Eddard iba creciendo en los alrededores, sintiendo en su ser cualquier cosa dentro de Telúria digana de mención. Su mente buscaba un Nodo de poder y unos magos fugitivos... ambas cosas o cualquier otra.

Evento - February 11, 2007 01:47 AM (GMT)
Hay un nodo, aunque a una cierta distancia. Una pequeña torre de piedra está construida sobre él, con hiedra trepando sobre sus paredes y nu pequeño cobertizo en el exterior donde rebuzna un burro. No es un nodo demasiado poderoso, pero es un nodo ciertamente.

Isolda Lamartine - February 11, 2007 05:34 PM (GMT)
FDI: Por fin! :rolleyes:


Sintió el Nodo, y la presencia de Eddard cerca. ¿Cómo podía aún estar allí el Nodo, si es que en verdad el Círculo Carmesí había estado haciendo de las suyas? Tal vez aún estuvieran a tiempo de impedir aquella muerte mágica y terrible de un lugar sagrado.

Un enlace se hizo entre ella, Eddard y Guillerm; debían ser silenciosos y rápidos.

-Aquí está aún el Nodo. Eso significa que estamos a tiempo.

Había qué encontrar a aquellos magos, y rápido. Isolda se concentró, y sus sentidos mágicos se extendieron, vagando por los alrededores, en busca de resonancias mágicas que le indicaran la presencia de magos*.


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Conciencia y Primus 1.

Eddard Danzasombría - February 13, 2007 09:08 AM (GMT)
Eddard alcanzó a la pareja y se dispuso a continuar con ellos. Su gesto era muy serio, pues el tampoco detectaba nada extraño. Salvo la presencia de un nodo, que ya era peculiar cuanto menos.

Los sentidos de Eddard abarcaban kilometros a su alrededor. Su mente estaba preparada para cualquier tipo de eventualidad. Así pues, aferro el blanco cayado y ordenos a Cramus que se mantubiese al margen.

Cosa que el cuervo agradeció posandose en un árbol cercano.

- No leo nada extraño en el Tapiz. Y eso puede ser lo más preocupante que podía haber pasado.

- Decidme... como sabíais lo del ataque?... acaso os han preavisado??.

Isolda Lamartine - February 13, 2007 05:25 PM (GMT)
Aquel silencio mágico la estremecía. ¿Acaso podían aquellos magos obrar como ella sobre la Realidad última, y de ese modo esconder la evidencia de su estadía, su magia y su propia naturaleza? Si esa pregunta y su respuesta eran así, como se evidenciaba, entonces debería romper toda magia en los alrededores. Pero... aún era necesario estar seguros.

Aquel Nodo en el que se encontraban ya debería estar destruido. Así lo había sentido ella, y pensaba que al aceptar realizar tal viaje también Eddard conocía los acontecimientos que ocurrían en el Spiritus Mundi.

Pero en el fondo era necesario que todos los presentes tuvieran eso claro, y así, la Archimaga, por el mismo canal que había abierto entre los tres, respondió.

-Nadie podía saber de esto y avisarme en conecuencia.

-Sentí una conmoción en el mundo Mágico que sólo puede significar dos cosas: o una gran batalla mágica ha finalmente explotado sobre sí, o un lugar Mágico ha desaparecido. Las batallas mágicas dejan señales en las Tierras de la Piel que pueden respirarse estadios a la redonda, alcanzando a veces reinos enteros; y esto no correspondía a la sensación que invadió mi cuerpo.

-La destrucción de un Nodo, en cambio, invade el alma de una tristeza indecible, y esto fue lo que sentí. Comprender la poética del Espacio fue lo que me señaló el lugar. Así pues... este Nodo que estamos sintiendo no puede haber sido el más grande y poderoso de Marsella. Creo que estamos en el lugar equivocado.


Esperaba no equivocarse, pues se enfrentaba a Magia Despertada de naturaleza desconocida y de límites desconocidos, lo que podía perturbar sus sentidos; pero en general se sentía confiada por sus conclusiones.


Guillerm du Trem - February 16, 2007 09:24 PM (GMT)
Guillerm escuchó atentamente la conversación entre ambos magos. No entendía exactamente de que hablaban, pero llegó a discernir que el túmulo seguía vivo y que, posiblemente, tendrían todavía oportunidad de salvarlo.

Se sobreponía a la herida que escondía cuidadosamente. Sabía que necesitaba encontrar a los asesinos que asaltaron el túmulo de París, para dar la venganza que padre Oso le solicitó. Y pensaba cumplirla, fuese al precio que fuese.

Expectante, notaba como la rabia empezaba a crecer en su interior. Debía esperar las noticias de los magos y seguir hasta el final.

Evento - April 2, 2007 07:50 AM (GMT)
Los sentidos de ambos magos, no lograban detectar en su superfície nada irregular. Aunque quizá fuese ese el error. Pues la Magistar pudo darse cuanta de que el nodo no Latía, estaba silencioso e inactivo. El nexo mágico estaba allí, pero parecía más el fondo de un decorado, inmovil y sin vida, que un Nodo real.

Y eso despertó la sensación en la Hermética de que un poderoso efecto ocultaba la verdad.

Sus claros ojos concentraron sus poderosas percepciones mágicas y logró atravesar la evidente mentira, tan evidente que podía llegar a ser una trampa. Y tras romper la primera capa de cristal que rodeaba la torre, invisible capa de energía desconocida, todo se torno rojo y llameante.

La ilusión cedió e Isolda pudo ver como el interior de la torre estaba lleno de mal encarnado. Un sinfín de seres retorcidos y maliciosos correteaban dentro de su sala principal. Un grupo de tres jovenes lupinos, atados y heridos, sufrian las consecuancias de una tortura lejos de ser mundana, siendo una extraña figura era el centro de todo.

El monje rojo, alzó la mirada un segundo y miró a los ojos de la Jinete de la Tormenta, una mirada que atravesaba roca y tierra. Una sonria apareció en su fea boca dejando salir una sola sílaba incomprensible de sus retorcidos labios.

- SOTH!!.

Y la ilusión dejo de existir.

Guillerm y Eddard pudieron entonces percibir la verdad, una sensación terrorífica de destrucción allí donde había existido un lugar sagrado y que ahora solo había un vacio negro y sin piedad.

Pero fue Eddard el primero en notar que algo extraño sucedía bajo tierra...

Isolda Lamartine - April 7, 2007 12:47 PM (GMT)
La sucesión de rupturas, reconstrucción incesante de sí misma, mostró a Isolda que estaba en lo cierto: poderosas sombras provenían de las mangas de esos hechiceros, terrible poder y perniciosas intenciones: dos Despertados y un lobo herido era quien retaba aquel poder retorcido. Y ellos, monjes de fuerzas abismales, tenían una ventaja: conocían sus capacidades.

Ajena a lo que pasara en los submundos subterráneos, Isolda tenía algo claro ahora, tal vez por vez primera desde que se iniciara aquella búsqueda, aquella cacería que era imposible en la Abstracción, por cuanto perseguían un Concepto y no un grupo de Iluminados. Y aquella claridad, aunque emborronada por la evidencia del engaño, dio fuerzas nuevas a la Princesa de la Luna de Fuego, que lanzó un hechizo.

El poder se concentró a su alrededor; fluctuaciones que quebraban las distancias, que rompían los espacios fueron convocadas desde el seno mismo del Perfecto Orden Geométrico de las cosas; esquemas de inmovilidad, la clara percepción del Uno, la Unidad Sagrada en que creían las Voces Mesiánicas, los batini y los herméticos se hicieron una vez más realidad a una voz de mando de la hechicera, que aunque Insonora, resonó allá donde tenía que resonar.

Y conociendo los patrones de las almas garou, conociendo los modos en que su quintaesencia se organizaba en sus almas, mitad espirituales mitad terrenales, la búsqueda no fue tras los monjes, hábiles ilusionistas, sino tras los lobos: dónde en esta aparente diversidad de las formas se encontraban era la respuesta que buscaba solucionar aquel hechizo, pasando a através de posibles engaños controvirtiendo la esencia misma de la magia.


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Al-Hajj 2 (para dilucidar un lugar), Corona 3 (para que la búsqueda sea de auras garou), Primus 4 (para contrarrestar a fuerza bruta cualquier intento mágico de ocultarlas o disfrazarlas).

Eddard Danzasombría - April 8, 2007 09:56 AM (GMT)
La caída del Velo sorprendió a un Eddard vinculado a los vivos arboles de las inmediaciones, golpeandolo como un martillo en la sien. No perdió el equilibrio, ni cayó al suelo, pero si que abrió los ojos como platos al sentir la miriada de gritos de dolor que surgian de los poderes de aquel que palpitaba con alma despertada donde había estado el Túmulo de Marsella.

Las raices de los árboles gritaban de dolor y un temblor de tierra leve pero continuo anunciaba un aura maligno de poder más que negro. Era de un tono al rojo vivo y maloliente.

Las nudosas manos del Druida apretaron el cayado con fuerza y la quintaesencia se preparó para saltar contra los enemigos que se aproximaban.

Guillerm du Trem - April 8, 2007 02:35 PM (GMT)
La bocanada de maldad llegó a Guillerm como la peor de las corrupciones. Su sentidos se pusieron en alerta, todo su cuerpo se estremeció. En aquellos momentos olvidó su dolor, su triste destino en aquel fatídico día... Y su rabia creció y creció ante el dolor de los suyos...

Apenas un segundo después, un enorme crinos de blanco pelaje se alzaba donde estuviera la figura humana del garou. Su rabia condujo el dolor de su brazo hacia su interior y ya nada le detendría. Desenvainando su klaive se dispuso a plantar batalla a aquellos seres corruptos, conducidos por el Wyrm hacia el peor de los destinos. Poco le importaba su vida... Sólo la lucha por lo que es justo...

Evento - April 9, 2007 07:11 PM (GMT)
La mirada inquisitiva de Isolda vió a los tres Garou torturados descubriendo en ellos poco de la esencia de un Lupino. Sus almas habían sido segadas con la brutalidad del gilgul de los despertados que ella conocía perfectamente, y sus cascaras habían sido rellenadas con algo negro y maloliente, enfermizo y decadente con una sola cosa en la cabeza: devorar.

El monje rojo tocó cada una de las frentes de los tres desgraciados guardianes de Gaia, marcandolos a su destino destructor. Y estos adquirieron la terrible forma de guerra de los cambiaformas para salir dando alaridos salvajes y delirantes en dirección a las tres figuras.

Un nuevo temblor hizo cambiar de postura a Magos y Garou y la tierra se abrió ante ellos. Una cicatriz en gaia misma que dejó a la luz algo terrible e innombrable. Un gusano terrestre hipertrofiado con un gigantismo corrupto alzó su cabeza sobre el suelo más de doce metros. Polvo y ramas llovieron sobre el suelo mientras la criatura emitía un mudo gruñido.

La tierra vibro otras veces y Eddard supo que bajo sus pies había más enormes criaturas como aquella.

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La torre esta a 25 metros de vosotros. Los tres Crinos llegarán en unos turnos. El gusano atacará de inmediato tras vuestra acción.

Isolda Lamartine - April 9, 2007 10:13 PM (GMT)
El objeto de su búsqueda se mostró ante sus ojos claro. Los impedimentos eran más claros aún, pero más sencillos de vencer, y era ese el principio: Caminar el verdadero Camino.

Las presencias malévolas, corrupción de la vida creada desde la Mens Divina, corrupción de los Conceptos y Patrones; Monstruosidad Esencial, fuego Fatuo era aquel con que se iluminaban las almas, ahora opacas y ocultas, de aquellos seres que sobre los tres habitantes de otras tierras se cernían.

Ella no debía luchar aquella batalla; la suya debía ser otra, y así deseaba ella que quedara escrito.

Una conjunción más de los Arcanos, una visualización de la Palabra/Letra de Poder de Isolda, Aleph, hicieron de nuevo fluir aquellos ancestrales principios de Continudad, y mientras el terrible gusano se levantaba de la tierra, el cuerpo de la Magister Mundi se elevaba también, más rápido, y sobrevolando aquella criatura informe, el menudo cuerpo de la Jinete de Tormentas se dirigió a la torre, donde habría de conocer por fin la magia del Círculo Carmesí.

Guillerm du Trem - April 13, 2007 09:55 PM (GMT)
El hedor de la corrupción que venía hacia ellos hizo que el garou no pudiera reprimirse un instante más. Con un fulgor extraño, su cuerpo paso a ser una masa firme de plata pura, convirtiendo a Guillerm en uno de los más temibles guerreros garou: un vengador Selene.

Primero debía liberar a los cuerpos mancillados de los garou atacados. Era el peor destino que uno de los suyos pudiera esperar, malditos y violados en su propio cuerpo, lejos de Gaia y su esencia. Pronto serían libres bajo la hoja de su klaive.

Eddard Danzasombría - April 14, 2007 09:33 AM (GMT)
Eddard se sorprendió ante el poder demostrado por el enemigo. Vió como la Magister decidia buscar el objetivo prinicpal, cosa comprensible, y como el Colmillo Plateado hacía gala de uno de los dones que Gaia le había otorgado.

Al parecer cada cual ya había elegido su propio destino en aquella extraña batalla, y por ello las cosas quedaban claras sin tener que organizarlas.

El Viejo Druida clavo el cayado en el suelo y extrajo con gran habilidad una pequeña daga de plata de su manga derecha. Con un gesto más reflejo que consciente, la afilada plata hizo manar sangre de su mano derecha para luego unir las dos palmas y cambiar la expresión a una de mando.

- Padre tierra y madre roca, acepta mi orden y destruye a aquellos que corrompen tus entrañas!!. - Las palabras se escucharon mucho más alto de lo normal, y la fuente misma de la magia de Roble Gris crepitó cual volcán. Aplastaría a aquellos enormes seres dentro de las mismas grietas que ellas mismas habían generado.

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Otoño 3 (Control del elemento Tierra)

Evento - April 14, 2007 09:46 AM (GMT)
La perspectiva desde las alturas daba una imagen bien clara de lo que acontecía en el conflicto. Podía sentir al Monje Rojo dentro de la torre sin verlo, entendiendo que estaba tejiendo algo innombrable con sus Plegarias Oscuras. El suelo de tierra se movia y agitaba mostrando la presencia de no menos de cuatro gigantescos gusanos en dirección a Guillerm y Eddard. Y desde la arcada principal de acceso al interior del edifício, tres crinos de pelaje oscuro corrian con una mente incomprensible enredada en la locura y el dolor.

La llamada conjurada por el Druida hizo temblar el suelo y la tierra que rodeaba al primer gusano se cerro sobre su anillado cuerpo. Hubo un crujido desagradable, pues la piel del mostruo se asemejaba a corteza de árbol, y el ser se pertió en dos, cayendo pues lo que debía de ser la cabeza a la derecha de Roble Gris, alzando una nube de polvo y astillas, y encerrando bajo la superficié el enorme cuerpo hipertrofiado.

Pero ante la mirada del mago, el terrible monstruo seguía vivo y comenzó a girar sobre si mismo para aplastarlo.

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Los tres crinos llegan a la altura de Guillerm en este momento. Dos gusanos más emergen de la tierra, el Monje Rojo realiza un efecto de Tarsivergacion 4 (Pilar de Subversiones de la Voluntad Divina), este efecto no afecta directamente a Isolda.

Isolda Lamartine - April 14, 2007 06:27 PM (GMT)

Raudo el delgado cuerpo de la archimaga divisó la torre; sentía lo que tenía que sentir pero previas evidencias de aquella poderosa magia le habían avisado bien de
lo que podría encontrarse en el interior de aquel lugar de depravación y tortura.
Y era su curiosidad magnánima la que le movía, casi únicamente, a no acabar con aquella vida... no hasta que ella y la Orden, y los Despertados todos supieran suficiente sobre el Círculo Carmesí y sus propósitos.

Estaba claro que no tenía sentido ocultarse, y estaba también claro que no era ella quien intentaría hacerlo.

Dos líneas finas y delicadas, portadoras de brillos desérticos, y una gota carmesí imbuida en ambas, que a pesar de no tener más que dos dimensiones podía soportarlas, fueron el transporte necesario para que su mente doblegara aquella otra con violenta irrupción: el sagrado pilar de Corona podía ser tan sútil que avezados y prevenidos seres no notaran su presencia; pero podía ser tan mortal y directo, que un golpe seco con una espada afilada no podría superar su potencia. Era esta última el nada sutil efecto que buscaba la Magiser Mundi, entremezclado su poder con aquel que provenía del desierto.

Sin embargo no lanzó el hechizo, y en contra parte lo guardó bien bajo tierra, esperando
el momento preciso de hacer uso de aquel poder reunido. Tenía curiosidad, y se arriesgaría en consecuencia.

Descendió lentamente en el suelo del gran salón. Vestida con trajes sencillos
y organizados al extremo, sus ojos azules se fijaron en el lugar en el que debería estar aquel Despertado.


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Corona 4, Vires 2, Al-Hajj 2. Un ataque psíquico bastante dañino; sería como
hacerle un corte a su mente, encuéntrese donde se encuentre (Al-Hajj), invisible o
cubierto por ilusión.



Recuerda dos cosas; la primera, Guillerm y yo estamos protegidos con un Parma (Primus 3) de siete éxitos. Segundo, todos los magos tenemos derecho a una tirada de Consciencia para determinar el "tipò" de magia que se ha usado, y si esta ha sido lanzada sobre nosotros podemos intentar u contrahechizo antes de que el hechizo contrariuo haga su efecto.
Si no es sobre nosotros, la información es lo que cuenta.

Guillerm du Trem - April 14, 2007 06:55 PM (GMT)
Guillerm puso al límite la fuerza de su rabia, consiguiendo golpear una vez a cada una de aquellas abominaciones. Su gran klaive fluía con la energía de Gaia, asentando los más salvajes envites de lo que podía ser capaz el garou. La situación era difícil. Debía actuar rápido para ayudar a su viejo amigo Eddard. Aquellas criatura corruptas no debía lograr su objetivo.

Eddard Danzasombría - April 14, 2007 07:40 PM (GMT)
Con gran agilidad, salida de su poderoso cuerpo oculto bajo la túnica, el Druida salta a destiempo. El impacto no lo aplasta, pues el gusano es detenido por un bendito árbol en su camino, pero golpea en el pecho dejandolo unos segundos sin oxígeno y haciendolo rodar por el suelo.

Cuando Eddard se alza, lo hace con una cara de furia irreconocible en el. Algo se había roto en el autocontrol de sus capacidades, y una invocación de fuego surge de su mano, lanzando una llamarada de intenso fuego sobre el gusano que lo ha golpeado.

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Verano 3, (llamas encantadas)... gasto de 3 puntos de Quintaesencia para generar daño agrabado.

Evento - April 14, 2007 08:10 PM (GMT)
Fobos, Señor de los infiernos y amo de la Fortaleza de Dhermas se retorció en el centro de la torre, la sonrisa sarcástica que asomaba en su faz era signo de terror en sus sirvientes cuando la observaban. La llegada de la Dama de Fuego, devorada por el ubris de sus poderes, hacía el juego más interesante... pero aquel que enfundaba su cuerpo en plata era más valioso que el propio Nexo sobrenatural que acababa de exterminar.

Cuando Isolda hizo acto de presencia sobre el empedrado suelo del interior de la torre, en el lugar donde debía de haber el Despertado solo pudo encontrar una enorme nube de negras moscas que giraban sobre una figura en su centro. La presencia del poderoso despertado era inequívoca, pero había alguien más…

- Bruja Helada de Alma Corrupta… tu presencia aquí no es de nuestro agrado, largo si no deseas ser destruida. – El acento era claramente Oriental, y escupía las palabras con un hondo desprecio.


El primer Garou corrompido, alcanzo su premio sin llegar a ver el golpe que le cercenó desde el pecho a la garganta. Su gemido mientras trastabillaba era ahogado, y de su herida surgía una oscura esencia humeante. No llego a dar tres pasos cuando cayó de rodillas y murió definitivamente con un gesto de paz en la mirada. El segundo recibió el impacto en el antebrazo izquierdo, siendo el miembro cercenado. Pero mantuvo la posición sin gesto de dolor y con la mirada perdida en el inficito.

El tercero derrapó sobre la tierra quedando a unos metros al costado de Guillerm. En su garra derecha sostenía un Klaive.


La explosión retumbó a kilómetros a la redonda, pues una enorme llamarada de fuego verde fulminó el cuerpo del primero de los gusanos y daño ligeramente al resto. El olor a carne corrupta quemada manchó la zona.


Isolda Lamartine - April 15, 2007 04:04 PM (GMT)
Isolda sonrió, curiosa.

A diferencia de lo que pudiera pensarse, o escribirse en este caso, Isolda estaba lejos del Hubris; La Locura, el Orgullo al que tanto miedo tenían desde siempre los Despertados, no podía en este momento desequilibrar aquella balanza que constituía Isolda, poseedora de conocimientos grandes, sí, pero siempre en búsqueda de otros, consciente de la lejanía del horizonte y por eso siempre como una niña: curiosa.

Cambiaría aquello, en efecto, de muchos modos; pero no ahora. No en esos tiempos de tristeza y desolación.

-Vuestra Presencia no es agradable a nadie En los mundos. ¡Apartaos de mi camino, os insto, y dejad que me entienda con quien he venido a buscar a esta torre, que no sois vos!

Con su sencillo traje, perfectamente organizado sin embargo, y manifestando ese conocimiento superior de ese también superior Orden, Baluarte Geométricamente Instaurado en un cuerpo que trascendía la Multiplicidad de las cosas para acercarse a la Unidad evidente en el mundo, era su presencia impactante, incluso para un ser eterno, pues recogía con sencillez todas aquellas cosas que hacían a los espíritus vanagloriarse.

Los Archimagos de la Orden de Hermes pasaban su vida rodeados de gigantes y dragones, de ángeles y demonios, y conversaban con ellos sin temor alguno, pues eran de igual a igual sus entendimientos que no sus conocimientos. Sus ojos azules sin embargo no estaban posados en aquella presencia que le hablara, sino más allá, donde la otra, la que le interesaba esperaba.

Con el hechizo preparado, tan sólo esperaba poder conversar, a pesar de lo que sucedería fuera de la torre, antes de tener que actuar.

Guillerm du Trem - April 15, 2007 09:31 PM (GMT)
Viendo a uno de sus enemigos vencido, otro tullido y otro acobardado vio la oportunidad para poder asestar el golpe definitivo antes que aquellos gusanos infernales actuaran.Haciendo uso de aquello que aprendiera en su último viaje a la umbra, fijó la vista en sus enemigos, analizó hasta el último de sus puntos buscando donde infligir el mayor daño posible. Fue algo apenas perceptible al ojo, milésimas de segundo donde todo tomó sentido y vio con claridad donde golpear para acabar con ellos.

No necesito el uso de la rabia para sendos ataques, que dirigidos por la fuerza de padre Halcón buscaron su objetivo con precisión clínica. Aquel que era portador de uno de los más grandes fetiches garou sería el primero en sufrir las consecuencias... ¿Cómo osaban aquellos seres usar tal objeto sagrado? Nadie que no fuera iniciado en el arte del klaivekar era digno de portarlo. Y menos aquellos seres que se habían apoderado del cuerpo de los garou como un hueco cascarón.

Eddard Danzasombría - April 16, 2007 08:37 AM (GMT)
Eddard se alzó por fin frotandose las costillas golpeadas y con la túnica ennegrecida por la explosión de llamas. Su gesto era de preocupación, pues ya hacía años que no sufría un enfrentamiento como aquel.

Volvió a recuperar el cayado y comenzó a avanzar hacía los gusanos restantes canturreando algo inconexo y sin un ritmo marcado. Sus ojos se oscurecieron y la temperatura a su alrededor descendió suavemente, provocando vapor blanco en su aliento. Su aura creció de forma colosal contra sus enemigos, aunque Guillerm y la propia Isolda quizá, pudieron notar su fria energía.

La tierra se cerraba a su paso, dejando un camino sin obstaculos en dierección a los gusanos.

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Primavera 3, Invierno 2 (Aterrorizar)

Evento - April 16, 2007 09:57 AM (GMT)
La voz surgía de la figura dentro de la enorme nube de moscas, que parecía latir como un solo ser y producía un extraño zumbido y un olor nauseabundo. Por el contorno que se podía perfilar ligeramente, se trataba de un hombre bajito y con una túnica roja.

- Sucias son tus palabras engreida. Ya conocemos tu existencia impia Dama de Fuego... lástima que no eres nuestro objetivo sagrado, pues el peso de los siete infiernos caería sobre tu alma despertada.

El hombre de voz oriental busca en su cinturón y extrae una esfera de cristal llena de arena. Las moscas se detienen como si solo tubiesen una sola mente y se lanzan en dirección a Isolda para golpearla y romper tu concentración.


El tullido y corrupto Garou ataca a la desesperada con la intención de llamar toda la atención del Plateado Crinos. Demostrando una mente enjambre entre el y su armado compañero. Mientras, este segundo, ataca por el costado tras hacer un zig zag de velocidad imposiblemente.


Los enormes gusanos retroceden a gran velocidad ante la presencia terrible del Druida, sumergiendose otra vez bajo tierra. Su mente, tan simple como la de un gorrión, solo desea escapar de aquello que les genera un terror indescriptible e ilógico.

Isolda Lamartine - April 16, 2007 07:33 PM (GMT)
Isolda sonrió cuando aquellas moscas fueron hacia ellas; sin mover una sola mano levantó un muro: en su mente dos construcciones se hicieron una, y eran Impenetrabilidad y Protección, y el muro, construido con pura quintaesencia y por tanto invisible, estaba destinado a disolver aquellas creaciones malignas, sustrayendo de ellas la ínfima quintaesencia que tomaban del mundo, dejándola libre para que quien pudiera la tomara.*

Sus ojos chispearon cuando lanzó aquel hechizo, y si bien era cierto que tanto la quintaesencia como el control sobre el anterior se habían perdido, ahora sabía que aquel engendro no debía sobrevivir; no su cuerpo, pero sí su mente, y rehaciendo el hechizo, ahora con violencia y destructor esmero, lo lanzó sobre aquel enclenque mago.**

La mente era el fortín más grande que poseía un mago; era el lugar de más difícil acceso. Podía dañarse su cuerpo y podía sentirse dolor, pero si la mente estaba a salvo, entonces su magia aún podía ser invocada; si la estructura de la mente era dañada, y más si era dañada con violencia, poca o ninguna concentración podía lograrse en medio del dolor último.

Y fue así como vieron las paredes de aquel recinto lo que sucedió: un enjambre de moscas fue detenido en pleno vuelo por un muro invisible, y varias de ellas, las primeras, vieron sus pequeños cuerpos disueltos ante aquel poder arrollador; y una esfera blancuzca salió despedida de Isolda, que parada, en completa quietud, observaba como si no se tratara de ella; la esfera atravesó el muro y pasó entre las moscas, impactando la cabeza del diminuto ser que había frente a ella. Un grito, tal vez dos al tiempo, salieron de aquel cuerpo cuando su mente se vio herida por aquella magia. No le mataría pero le dejaría imposibilitado mientras buscaba a quien debía.



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* Anima 2, Primus 4
**Corona 4, Vires 2, Al-Hajj 2

Guillerm du Trem - April 17, 2007 07:43 PM (GMT)
Si aquellos seres pensaban que podían cogerlo desprevenido es que demostraban ser más ignorantes de lo que pensaba.

Magistralmente, siguiendo los preceptos del noble arte del klaivekar, esquivó combando todo su cuerpo hacia el lado. Un movimiento casi inverosímil para tan tremenda criatura. Y aprovechado el mismo impulso de la esquiva, lanzó su arma con letal eficacia logrando que el atacando fuera el atacado. Todo acabó con ese ser con una herida mortal diseccionando la mitad de su cuerpo...

Pero ahora sólo quedaba un de aquellos por dar sentencia y justo descanso al cuerpo mancillado del garou. No fue rival, la oposición fue casi fútil. El klaive de Guillerm cumplió su cometido y liberó el cuerpo mutilado.

Con fría determinación, recogió el klaive poseía el anterior ser, lo ciño a su cinto y partió en ayuda de Eddard... Si es que este la necesitaba.

Eddard Danzasombría - April 26, 2007 05:31 AM (GMT)
Eddard vió como Guillerm había acabado con la amanaza de los Garou mancillados rápidamente, auqneu no había dudado de las capacidades del Señor de los Colmillos Plateados. Se sentía agotado física y espiritualmente, pues las energías que emanaban del interior de la torre, desde el monstruo despertado que había acabado con el Nodo, le pesaban sobre las espaldas.

Apoya en el blanco cayado de roble, avanzó llegando ante las puertas de la torre.

- Siento en el interior una extraña energía que acompaña a la Jinete de las Tormentas, una energía negativa y a la vez parecida a las nuestras mismas. Se trata de un Despertado... .

Evento - April 26, 2007 05:43 AM (GMT)
En el interior de la torre, en el gran salón que había servido de sala de reuniones y culto al totem de los garou, el tiempo pareció detenerse. La poderosa magia de Isolda se puso en acción y la onda expansiva llego hasta los sentidos sobrenaturales de Guillerm y Eddard. La barrera protegió a la Archimaga de la zumbante nube de insectos, que golpeó contra el escudo y luego lo rodeó, saliendo a gran velocidad por una de las ventanas, para sorpresa de los tres atacantes.

Los sentidos mágicos de Isolda, que estaba viendo como su ataque golpeaba a la voz que la había estado imprecando, descubrieron que la entidad más poderosa de las dos que había presentido estaba saliendo por la ventana. Y ese ser, de un poder a la par al suyo, se dividía en el aire al salir cada mosca en una dirección diferente a una velocidad muy superior a la de los insectos del orden natural.

Por su parte, el portavoz del Circulo Carmesí alzó sus defensas demasiado debiles y el ataque actuó con toda su potencia. La nube que cubría su aspecto había desaparecido y ahora se podía ver su retorcida apariencia. Era de piel oscura y de ojos claros, no poseía pelo y la boca era demasiado grande, contando en su interior con dos ileras de dientes aserrados.

Isolda Lamartine - April 28, 2007 03:54 PM (GMT)
Pero ya era demasiado tarde.

Cuando el rostro de la Archimaga se giró para ver las moscas partir en miles de direcciones, había en sus ojos un resplandor rojizo, cargado de llamas, y desde abajo Eddard y Guillerm pudieron ver cómo una llamarada salía desde el marco de la ventana, largos los brazos y lenguas que procuraban atrapar al enjambre de insectos. Pero no era esta verdaderamente la intención, pues se sabía imposible, sino manifestación física de la ira que la corroía al saberse engañada.

Cuando miró de nuevo el cuerpo del engendro sobre el suelo, apenas estaba desapareciendo en el aire la energía quintaesencial que fuera componente de las moscas que se disolvieran en su escudo. Caminó con paso decidido hacia el mago, y este sintió una fuerza superior a la suya atraparlo contra el piso, abiertos los pies y manos.

La archimaga, al llegar a su altura, trazó a su alrededor un perfecto círculo con una piedra azulosa que sacara de sus vestiduras.

En el momento en que Eddard y Guillerm llegaron donde ella se encontraba, del círculo salía despedido levísimo resplandor azul, dirigiéndose a una pequeña joya que Isolda sostuviera en su mano derecha, con la palma abierta al cielo.

Guillerm du Trem - May 7, 2007 07:01 PM (GMT)
Guillerm no necesitó decir palabra alguna al druida. Su destino estaba claro: la torre. Y a todo prisa se precipitó hacia sus adentros...

Eddard Danzasombría - May 8, 2007 05:49 AM (GMT)
Eddard entró a la torre junto a Guillerm y contemplo la escena del gran salón, lugar de rituales del los Garou que allí habían habitado. Pero él vió mucho más, pues supo que el mayor enemigo había escapado y que Isolda tenía atrapado a un hacedor de pesadillas... un despertado del Circulo.

Y eso no dejaba de ser una victoria.

Sin mediar palabra con la Archimago, el DRuida se planto preparado para hacer cualquier conjuración defensiva sobre cualquiera de los tres.

Isolda Lamartine - May 8, 2007 12:25 PM (GMT)
Pero eso ya no era necesario; aquel despertado, en el círculo que Isolda había dibujado, estaba completamente estático en el suelo, seguramente procurándose alivio para el dolor terrible que azotaba su mente y le impedía la concentración necesaria para cualquier invocación mágica.

Pero eso no era todo; de él, a la conjuración de Isolda, comenzaban a salir difusas líneas azules, anchas y espesas en algunos lados, pero finas en otros, y arremolinándose en la cúspide de una cúpula invisible cuya base se hallaba dibujada sobre el suelo, partían juntas, en lento vagar, hacia la piedra que la hermética sostenía en su mano.

Al principio nada pudo verse en el rostro ya de por sí acabado por el dolor de aquel hombre, pero después se le vio más y más relajado, más indiferente, y sus ojos, negros y profundos antes, comenzaron a perder todo su color hasta quedar completamente blancos.

La última línea azulosa que salió del Despertado marcó de ese modo el abandono total de la mente del mismo de su cuerpo, y su nueva existencia convertido en una roca, en un esclavo de Isolda Lamartine, Ama de Mundos.

Evento - May 8, 2007 09:35 PM (GMT)
El pobre hechicero se retorció de dolor mientras su mente sufría unos de los tormentos más terribles de los que había sido partícipe. Que no habían sido pocos.

- Amo.... me has dejado atras... -Balbuceaba incomprensible el feo ser con lagrimas en los ojos. Pero luego vino el placer y la sensación estática de la piedra en su ser. El deseo de no sentir dolor se sobrepuso a la necesidad de liberarse del conjuro de la Hermética, dejandose llevar hasta que su cuerpo dejo de ser suyo.

Pero algo dejo de estar donde debía. La esfera de cristal giro desde la mano flacida que se endurecía hasta caer al suelo... y allí estalló en un millar de pequeños pedazos trasparentes, liberando desde su interior la arena blanca, que se disperso suavemente sobre el suelo del lugar.

Eddard, Guillerm e Isolda escucharon como desde algún lugar invisible se alzaba un grito. Un grito terrible y mortificado que se ampliaba a gran velocidad y hacía temblar el edificio entero. Llegando a tal volumen que dejo de ser un grito para ser un estruendo de proporciones biblicas. La torre se resquebrajo poco a poco y enormes cascotes comenzarón a caer haciendose añicos en el suelo de la sala de rituales.

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El imposible lamento es un ataque mental de dolor para todos los presentes (El mago del Circulo excluido claro)

Isolda Lamartine - May 13, 2007 02:06 PM (GMT)
La mágica ola que llegó hasta los tres, sólo afectó a uno de ellos, rebotando con fuerza contra la protección que Isolda pusiera sobre ella y sobre el garou. Pero nada podía hacer su magia para evitar la destrucción de la torre, y con ella la de quién sabe cuántos secretos del Círculo Carmesí.

Pero ella aún no podía irse, así la torre se estuviera viniendo abajo. Faltaba poco para terminar de transferir aquella mente a la piedra, y el hechizo requería tal concentración que si por un momento hubiera pensado en salir de allí, todo se hubiera roto sin haber logrado su objetivo.

Tan sólo necesitaba unos segundos más, unos pocos segundos segundos más...

Guillerm du Trem - May 13, 2007 09:26 PM (GMT)
Guillerm notó como la torre empezaba a venirse abajo y como nada de aquella magia le afectaba. No estaba muy seguro porqué, pero ciertamente Isolda habría tenido algo que ver.

Pero su sorpresa fue mayúscula cuando observaba a la maga seguir concentrada aún cuando las piedras comenzaban a caer. Tomó una rápida decisión, aunque no sabía si haría lo correcto.

Haciendo un esfuerzo sobre humano, cogió bajo su brazo maltrecho la piedra. Fue un esfuerzo titánico, mas no podía permitir perder la única pista que tenían...

Acto seguido cogió a Isolda con el otro brazo y salió corriendo del lugar, solo girandose para observar si Eddard podía seguirles.

Ya fuera, unos metros más allá de la torre, pudo observar como esta se hundía irremediablemente... Pero el destino parecía que les había sonreido y el hechizo que estaba haciendo Isolda había concluido antes. Al fin y al cabo, ahora parecía que el antiguo túmulo tendría alguna oportunidad.

Eddard Danzasombría - May 18, 2007 06:14 AM (GMT)
El ataque mental de Dolor asaltó a Eddard, que no poseía ninguna defensa sencilla contra el conjuró retenido en la esfera de cristal. Solo tenía una salida y la usó a la desesperada, saltando a la Umbra próxima... intentando rafarse del violento ataque.

Pero fué un error.

La realidad se volvió gris cuando el Druida atravesó la membrana, pero el Dolor en su mente permaneció y el ataque continuó su avance en su cabeza.

Eddard se tambaleó cual torre mientras procuraba rehacer un conjuro de defensa sobre si mismo. Agarró el cayado con fuerza, que era lo poco que le mantenía consciente aún pues lo mantenía en la realidad y lanzó un hechizo sobre si mismo.

El dolor desapareció instantaneamente, había generado una esfera de silencio que lo rodeaba.

Isolda Lamartine - May 18, 2007 06:05 PM (GMT)
El tiempo; las mentes.

Isolda abrió los ojos cuando ya se encontraba fuera de la torre, que caía a pedazos. Se demoró un instante en ubicarse, pues el esfuerzo hecho para comprimir la mente del Despertado Corrupto en la piedrecilla que apretaba con fuerza entre sus níveos dedos había sido demasiado.

Así lentamente lo que veía comenzaba a tomar sentido: el despertado sin mente ya, cascarón vacío de la pérfida mente que tuviera antes, se encontraba a sus pies. Guillerm, herido como estaba, a su lado. Y Eddard no estaba con ellos.

La sorpresa primero, y luego el miedo se reflejaron en su rostro, cuando miró suplicante al lobo, como preguntándole lo que no quería escuchar.

Eddard Danzasombría - May 19, 2007 01:22 PM (GMT)
La torre permanecía en pie en las neblinas umbrales que rodeaban al Druida. Su cuerpo estaba agotado, hasta tal punto que le resultaba doloroso incluso respirar. Eddard miró la muerta región que le rodeaba, viendo el desierto que habían dejado los miembros del Circulo Carmesi a su paso.

Magos sin duda, pues el poder de la resonancia generada era clara. Magia poderosa y destructiva y con un aire de loca corrupción.

Las fuerzas de Eddard lo avandonaban poco a poco. Dejandole tiempo para una sola cosa antes de perder el conocimiento.

- Ven a mi Guillerm, buscame en el mundo de los espiritus... . - Fue el sentimiento que el Garou sintió en su corazón.

Como un pesado árbol en lo profundo de un bosque, el viejo Roble Gris golpeó contra el suelo. De que esto sucediese o no quedarían sus dudas, pues no hubo nadie a su lado para escuchar el estruendo...

Isolda Lamartine - May 22, 2007 05:58 PM (GMT)
Isolda sonrió cómo el trabajo consciente en algún lugar de Teluria, que Eddard pulsaba constantemente a medida que pensaba, se desvanecía. Eso era sin duda malo, pues era un poderoso aliado en esa guerra que allí mismo empezaban.

Miró a Guillerm, y sonrió, tranquilizándolo. Ella no podía emprender aquel viaje, y el Lobo se encontraba herido. Ya habían comprobado que esos Despertados Corruptos tenían poder sobre los mundos espirituales, así que probablemente tendría el Lobo que enfrentarse a él allá. ¿O sería ella quien tendría que enfrentar la prueba?

No importaba; él tenía que hacer el viaje. Así, cansada, rearmó la protección que tan útil había sido a ambos, y animó a Guillerm, con la mirada, a partir mientras ella los esperaba con el cuerpo sin mente y la mente en la piedra.




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