Title: Buscando en la oscuridad
Description: (6-4-1226)
Maximo Constanza - December 19, 2006 03:09 PM (GMT)
Viene de
AquíLa sombra avanzaba lentamente, mezclandose con las tinieblas de la noche. Casi nadie paseaba a estas horas por el barrio latino, pero no por eso debía ser descuidado. Moviéndose furtívamente, saltando entre la oscuridad proyectada por los edifícios Maximo se acercaba a su destino: la morada de Angelo. Esperaba encontrarlo allí, aunque siendo como era estaría ejerciendo algun trabajo. Bueno, si debía esperar hasta su regreso, en caso de que hubiera partido, así lo haría. No había prisa, almenos por el momento, ya que únicamente su ghoul sabía que él estaba despierto de nuevo.
Así poco a poco, y atento a cualquier movimiento el Primógeno Lasombra siguió su camino.
Maximo Constanza - December 19, 2006 06:41 PM (GMT)
Finalmente, y sin ningún encuentro fortuíto Maximo constanza llegaba ante las puertas de la hermosa mansión de los "hermanos" Lasombra. Sin duda había sido una suerte no cruzarse con nadie en el camino, no quería estropear la sorpresa de su reciente despertar... aun.
Una vez frente a la puerta tuvo una duda: Llamar a la puerta y esperar a ser atendido, o colarse por algún resquicio y buscar a Angelo en el interior de la vivienda. No necesito pensar mucho para saber que era lo correcto. Así, volviendo a su cuerpo material y esperando que nadie pasara por allí mientras esperaba a ser atendido, golpeó la puerta.
Ya solo quedaba esperar...
Angelo - December 19, 2006 08:54 PM (GMT)
Hernest acudió raudo a las puertas. Los invitados de su Señor, si eren nocturnos, eran más importantes. El mayordomo humano abrió las puertas y vió a visitante. No lo reconoció, pues su servicio para los Italianos venía de muy reciente. Pero algo en sus ropas y su pose le hizo reaccionar correctamente.
Hernest hizo un gesto para que el renien llegado pasara.
- Bienvenido. Pase que hace mucho frio en el exterior. - Hernest hizo pasar a Constanza al gran salón.
- El Señor no esta en casa, pero Lady Cecília si. Si me dice su nombre lo anunciare.
Maximo Constanza - December 19, 2006 09:49 PM (GMT)
Entrando en la casa mientras agradecía la invitación con un leve movimiento de cabeza anunció su nombre:
- Mi nombre es Maximo Constanza -y tras una breve pausa prosiguió con un tono más firme- Primógeno Lasombra. Decidle a la señora que puedo esperar si esta ocupada en algun menester.
Ante todo Maximo era un hombre de refinada educación, y aunque no le gustaran en demasía las esperas, no podía esperar más al presentarse sin un aviso previo, o una invitación.
Angelo - December 20, 2006 09:47 AM (GMT)
Hernest escucho la presentación, el nombre le sonaba de algo, el "cargo" no. Pero lo importante era cumplir con su trabajo y fue raudo a buscara su Señora. Desapareciendo por una de las puertas bajo la gran escalera del Salón que daba a las plantas de arriba.
No tardó en aparecer una Cecília con cara de urgencia bajando las escaleras. Iba vestida con un hermoso traje blanco plata, que hacían juego con el color de sus ojos. La Lasombra llego ante Don Máximo he hizo una marcada reverencia.
-
Don Máximo, mi Señor. No le esperaba esta noche... pero pase. La casa de mi hermano es su Refúgio. - Cecília busco el anillo del Primogeno y lo beso sumisamente.
Luego acompañó al poderoso Lasombra hasta la biblioteca, el mejor de los lugares para recivir a Cainitas importantes.
-
Temo que Lord Ángelo no está esta noche... pues se organizó una reunión de urgencia con su Majestad Geoffrey y el tubo que acudir en representación del Clan.
Las palabras surgian de la boca de la Lasombra mientras ofrecia al Primogénito un asiento cerca de el hogar encendido.
Maximo Constanza - December 20, 2006 11:35 AM (GMT)
Fue una grata sorpresa ser recibido por tan exquisita dama. Así que esta era Cecília, la hermana de Angelo. Había oído hablar de ella, pero nunca se habían llegado a hacer las presentaciones pertinentes. Al recibir el saludo, y el beso, no pudo menos que pensar en lo bien educada que había sido esta chiquilla.
Mientras iban de camino hacia la biblioteca Maximo pudo añadir con voz tranquilizadora:
- Lady Cecília es un placer conocerla al fín. He oído hablar de vos, pero no habiamos sido presentados. Aunque veo que usted tambien ha oído hablar de mi. -añadió esto último con sumo agrado.
Una vez en la gran librería, y habiendo tomado asiento después de recibir la notícia de la ausencia del Segador y el lugar donde se encontraba, prosiguió:
- Vaya, no esperaba menos de alguien como Angelo -hablaba con tono sincero y firme.- Creo que le esperaré aquí hasta su regreso, sino teneis ningún inconveniente. Además estaba pensando que quizás podriais ponerme al día sobre algunos asuntos... a no ser que tengais quehaceres que atender.
La verdad es que se sentía como en la Abadía con una biblioteca tan excelente, y además no hubiera podido pedir mejor compañía.
Angelo - December 20, 2006 11:54 AM (GMT)
Cecília se tranquilizó con las palabras de Constanza. Esperaba un Cainita severo y malhumorado y se topaba con otro Lasombra educado e inteligente.
La Lasombra se sento ante Máximo, el fuego hacía brillar su pelo rubio casi blanco.
-
No hay ningún inconveniente en su espera, aunque no puedo asegurarle cuanto tiempo será. Y no se preocupe, mis quehaceres, que siempre son muchos, pueden quedar a un segundo plano con su visita.
La joven Lasombra sonrio cortesmente a su primogénito.
-
En cuanto a noticias... he de decirle que la asamblea a la que ha acudido Lord Ángelo, era todo un secreto. Al parecer organcizada por Sir Maxance, Señor de los hijos de Arikel de Paris.
Maximo Constanza - December 20, 2006 12:54 PM (GMT)
Por un momento Maximo se quedó ensimismado contemplando el reflejo del fuego en la exótica melena de Cecília. Acto seguido volvió su atención a las palabras de la mujer. Reconocía cierto grado de adulación en ellas, pero no podía negar que le gustaba.
Ante el comentario de la reunión un pensamiento paso fugaz por su mente "Maxence... ¿Qué estaría tramando?".
Para mantener viva la conversación y ponerse al día tanto como fuera posible, antes de la llegada de Ángelo, siguió hablando:
- Dejemos los problemas de la corte por el momento, en cuanto llegue tu "hermano" nos pondrá al día. Hay una duda que recorre mi mente -pasando a un tono más informal- Qué puedes contarme de los miembros del clan que habitan en París ¿Os manteneis en contacto o cada uno se mueve segun sus prioridades? Y ya que nombro la ciudad... ¿Ha ocurrido algun hecho importante últimamente? -las palabras del antiguo demostraban un interés genuíno.
Angelo - December 20, 2006 10:11 PM (GMT)
Cecília junto las manos sobre el regazo, se sentia examinada por el pedagogo contratado por su familia, como cuando era solo una niña. Recordaba con mucho odio las clases de piano, en especial.
-
Pues debo deciros que los hijos del abismo que se mueven por París tienen un aire independiente mi Señor. Su ausencia en los últimos tiempos los ha descabezado. - La palabras de Cecília eran amables, nunca sonaban a reproche. -
A parte de Lord Ángelo y de mi misma, en la ciudad hay un miembro más del Clan en activo. Su nombre es Manfred y creo que es un viejo conocido de mi hermano. Se de la existencia de dos Cainitas más, hermanos tambien, aunque esto de nacimiento mortal, los hermanos d'Alençon.
Maximo Constanza - December 20, 2006 10:51 PM (GMT)
Al antiguo Lasombra no se le escapaba detalle alguno sobre su anfitriona. Complacido observaba la buena educación que ésta había recibido, así como la inteligencia que poseían esos ojos claros. Pero al mismo tiempo no perdía detalle sobre lo que Cecília le estaba explicando.
Al escuchar la primera información un triste pesar recorrió su mirada, aunque cualquiera que se hubiera dado cuenta de esto tendría sus dudas de si era cierto o no, pues rápidamente volvió a mostrar un brillo intenso y fuerte en sus ojos que solo podía denotar seguridad y fortaleza. En cuanto a los Lasombra habitantes de París los conocía a todos... almenos por sus nombres.
- Grácias por la información, mi hermosa anfitriona. -dijo esto obsequiandola con su mejor y mas amable sonrisa- Creo que es hora de empezar a poner un poco de orden en todo esto. Es necesaria una reunión del clan para solucionar algunos pormenores como la desunión entre nosotros. Observandola meticulosamente, pensativo- ¿Y bien podría confíaros una tarea Lady Cecília?
La pregunta resultaba totalmente política pues Maximo no esperaba una negativa de aquella dama con tan buenos modales, así que no esperó a conocer la respuesta y prosiguió:
- Quiero que dentro de 4 noches* vengais tu hermano y tu misma a la Abadía. Allí tendra una reunión de todo el clan y será importante vuestra asistencia. Si tuviérais cualquier cita que os impida asistir hacedmelo saber y buscaré otro día. También os pido, que aparte de entregarle este mensaje a Ángelo, hagais lo posible por transmitirselo a Manfred. Yo me encargaré de los demás. -Las palabras salían del Primógeno Lasombra claras y directas, denotando la importáncia de todo aquello que decía.
Levantandose de su asiento con un gesto cortés ofreció la mano a la señora de la casa mientras acompañaba el gesto con unas palabras:
- ¿Os importaría acompañarme en un breve paseo nocturno bajo la luz de la luna por los alrededores? Solo quiero disfrutar un rato de la brisa de esta maravillosa noche. -Inconscientemente a Maximo le encantaba desconcertar a sus interlocutores con sus acciones, pues no creía que su acompañante esperara algo así de él.
FdI:
* se refiere a la noche del 10. Si a alguno no le va bien, moveremos la fecha tanto como haga falta y ya editaré el post.
Angelo - December 21, 2006 09:28 AM (GMT)
Cecília se levantó rauda.
-
Nada me agradaría más que pasear con Vos Milord. Seré la envidia de todas las Cainitas de París al poder ir cojida de vuestro brazo. - La Joven Lasombra palmeo y un sirviente le trajo un Chal para la fria noche. Era de lana blanca con rivetes plateados.
-
En cuanto a Sir Manfred, será tambien un placer hacer que le llegue la noticia de su despertar y la invitación a la reunión. Estaremos todos presentes por la importancia del acontecimiento. La unión de los Lasombra de París podría ser toda una novedad.
La joven Lasombra llevo hasta la entrada al Primogeno de los hijos del Abismo.
-
Hernest, salgo a pasear con Don Máximo. Si viniese el Señor le dices que Lord Constanza a estado aquí y está interesado en verle.
- Como desee Lady Cecília.
Maximo Constanza - December 21, 2006 11:43 AM (GMT)
Máximo esperó a que la dama se cubriera con el chal, y acto seguido volvió a ofrecerle su brazo. Así, los dos unidos, salieron a las calles del barrio latino. La noche resultaba tranquila y las sombras protegían de miradas indiscretas a los dos transeuntes. Pero había un inconveniente: estaban al aire libre y se rumorea que en la ciudad de París no son únicamente los seres "vivos" los que poseen oídos. Aunque esto fuera cierto, no sucedería nada, pues los temas importantes ya habían sido tratados en la excelente biblioteca. Y por iniciar de nuevo la conversación el Lasombra preguntó:
- Lady Cecília... ¿Qué podeis contarme de vos?¿Que esperais de la ciudad de París? -Esta última interrogación la hizo al mismo tiempo que con su brazo libre, extendido, intentaba abarcar toda la ciudad en un teatral movimiento.
Angelo - December 21, 2006 09:04 PM (GMT)
La joven Lasombra estaba encantada ante el trato que le daba el Lasombra más poderoso de París y su radiante aura lo mostraba.
-
Debo de admitir que en un principio mi acercamiento a Paris se debía a una uída obligada de Venecia. Las cosas se habían vuelto peligrosas allí para mi, y Labelle le pidió a Ángelo que me acojiese. Yo estaba deprimida durante el viaje, Italia y sus ciudades eran mi vida... eran mi mundo. Y separarme de ellas suponía quedar huerfana.
Tras atravesar unos edifícios llegaron al rio. Unas barcazas se movian en la noche.
-
Pero esta ciudad me enamoró. En ella encontre lo que había dejado atras y muchas cosas nuevas. La cultura y la grandeza se viven en sus calles y la nobleza y los mercaderes están al alcance de la mano.
Cecília se solto del brazo de Constanza y se deleitó con el aroma que traía el rio. Un aroma semejante al de los canales de la ciudad de su Sire.
-
En pocas palabras... deseo crear un imperio. - Dijo con una sonrisa pícara.
Maximo Constanza - December 22, 2006 01:26 PM (GMT)
Máximo escuchaba atentamente lo relatado por su compañera. Realmente resultaba interesante esta mujer, y ya para terminar su última afirmación hizo aparecer una sonrisa en los labios del Lasombra.
- Así que un imperio... Espero me tengais en cuenta en vuestros planes Emperatriz Cecília. -mientras hacía un atisbo de reverencia, divertida pero no burlona, pues la caínita acababa de ganarse su respeto.
- De hecho nos parecemos más de lo que las apariencias muestran, ya que compartimos ambiciones. Este tema que habeis comentado es precisamente uno de los que pensaba tratar en nuestra futura reunión. Somos el más alto de los clanes, y debemos estar en el lugar que nos corresponde. Pero todo a su debido tiempo. Aun queda mucho trabajo que hacer para cumplir ese sueño.
Angelo - December 22, 2006 11:52 PM (GMT)
Cecília quedo en silencio un momento. La duda surgió en su cabeza como la semilla que germina pasada la primavera.
-
Me siento avergonzada Don Máximo... me he dejado llevar por las sensaciones del lugar y sus preguntas.
Cecília agacho la cabeza en señal de disculpa.
-
No he querido inmiscuirme en cosas de antiguos. No hablaba de política mi Señor... .
Maximo Constanza - December 23, 2006 12:15 AM (GMT)
En ningún momento Máximo había buscado dar una lección o humillar a la "joven" Lasombra. Cogiendola suavemente por la barbilla le levantó el rostro hasta quedar las dos miradas travadas.
- ¿Os avergonzais de querer un futuro mejor para vos? ¿Por qué tal cosa debería causaros vergüenza? Soy partidario de que los límites de cada uno deben marcarlos sus necesidades y su propio corazón. Deberíais sentiros orgullosa de tener unas metas tan elevadas y el talento que seguro os permitiría cumplirlas. La política no es únicamente para antiguos Cecília, lo que pasa es que los jovenes no suelen tener tan elevadas ambiciones, o almenos el poder necesario para llevarlas a cabo... Y si lo que quereis es un imperio, tened paciencia y apoyadme, pues no tengo inconveniente en compartir el poder con aquellos que lo merecen. -Mientras decía esto sólo esperaba no estar equivocandose con la hermana del Segador. Podía observar en ella una intelligencia y astúcia especial a traves de esos ojos claros.
- Pero sino hablabais de política... quizá debamos cambiar de tema, pues no me gustaría aburriros. -El cebo había sido lanzado, ahora solo faltaba por comprovar la amibición de quien intentaría obtenerlo.
Angelo - December 31, 2006 02:24 AM (GMT)
La cara de Cecília se torno una sonrisa pícara. Sus ojos gris claros eran risueños al mirar a su Primogénito en la ciudad.
-
Vuestras palabras me alagan Don Máximo. Veo en vos a alguien con planes de futuro y me gustaría formar parte de ellos. No me aburre usted con la política, en realidad me educaron para ello.
Cecília retoma el brazo de Constanza y le empuja a proseguir el paseo.
-
Contadme algún secreto... . - La dulce voz de la joven Lasombra es de curiosidad.
Maximo Constanza - December 31, 2006 05:33 AM (GMT)
Continuando con el agradable paseo empujado por Cecília.
- Si os contará un secreto, a caso no dejaría de serlo? -Intentandole picar más la curiosidad a la lasombra.
- Aunque... os propongo un trato. Yo os cuento un secreto, y vos haceis lo mismo. Como bien sabreis nadie entrega nada sin obtener algo a cambio. -Dijo el Primógeno sonriente.
Angelo - January 14, 2007 11:01 AM (GMT)
Cecília volvió a sonreis curiosa.
-
Y que secreto creeis que puedo tener yo que os pueda resultar interesante. Soy una pequeñita Lasombra sin mucho que aportar. - Pero su voz le sonaba a Máximo mu teatral.
-
Se trata de un intercambio... y por ello yo valoraré vuestro secreto contado y os explicaré uno de su mismo nivel. Hay trato?.
Maximo Constanza - January 16, 2007 09:57 PM (GMT)
El humor de Máximo mejoraba considerablemente con el juego que la dulce Cecília estaba llevando a cabo. Sin duda alguna, tenía un futuro prometedor como miembro del clan.
- No me parece un trato justo, pero... ¿Desde cuando estos lo son? -Una leve sonrisa se mostró en el gesto del Lasombra.- Sin embargo aceptaré, ya que me estais ofreciendo una conversación interesante, divertida, y un tanto atrevida, como hacía tiempo que no tenía. -El antiguo se paró de repente, mirando a la dama a los ojos.
- Por favor, espero acepteis mis disculpas pues había olvidado los modales que deben tenerse ante una señorita como vos. Así que si me permitis... Las damas primero. -Las palabras fueron acompañadas de un gesto teatral, como si le cediera el paso educadamente.- Debereis reconocer almenos que estoy hecho todo un caballero.
Las palabras resonaban en los oídos de Cecília con un risueño toque de picardía, mientras podía observar en los ojos de su acompañante el brillo de la astucia de un zorro viejo.
Angelo - January 17, 2007 02:13 PM (GMT)
Cecília agradeció el gesto del poderoso Cainita, Señor de su Clan en la ciudad de Paris. Una sonrisa suave fue regalada como gesto de afirmación.
-
Nunca he pensado que no lo fuerais mi Señor.
La mente de la Lasombra trabajaba rauda, pues esperaba un quiebro en la conversación con Máximo. Siglos de existencia se ocultaban bajo sus palabras y ella se sabía diminuta a su lado. Que la tratara como a alguien a tener en cuanta no tenía que suponer que el lo pensara realmente.
La joven Lasombra prosiguió la caminata cojida del brazo de Constanza hasta que sus pasos volvieron a dar con las puertas de la casa del Segador.
Maximo Constanza - January 17, 2007 02:57 PM (GMT)
O Cecília no había entendio la intención del Lasombra con su gesto de cederle el paso, o se valía de la inocencia para evitar responder antes que el primogénito. Máximo pensó en la segunda opción, pues la mayoría de mujeres sabían jugar sus propias armas, y más siendo Lasombra.
- Vaya, no esperaba que el ahínco que habéis mostrado para conocer uno de mis secretos fuera tan fugaz, y dejarais escaparlo a la priemra de cambio. Aunque me siento generoso, y como habeis hecho vos los honores con la pregunta os responderé.
Una breve pausa en la voz del antiguo acentuó la intriga mientras porseguían el paseo hacia la casa del Segador, que ya se observaba cerca.
- Espero poder confiar en que esta información no saldrá de aquí. -Decía divertido como si fuera a revelar un gran secreto.- Uno de los enimgas que me rodea es mi edad como vampiro, y puedo decirte que seis siglos son los que tiñen mi aura de sombras.
No había mostrado una información vital, pero si un dato curioso y esperaba que su acompañante viera el valor de la confesión.
Para cuandó había acabado de hablar llegaron a la puerta de la mansión.
Angelo - January 17, 2007 06:56 PM (GMT)
Cecília rió sincera. Impaciente el anciano Cainita, la curiosidad de Máximo era una ventaja para ella. Pero no pudo dejar de estremecerse ante la respuesta del Primogénito. Seiscientos eran muchos años, en realidad muchisimos. Ella tansolo contaba con treinta y ya notaba el poder en sus jovenes venas.
Pero su frialdad y la educación de la que la habían dotado la envolvieron como una armadura.
-
Eso son muchos años, debe de tener usted una enorme catidad de historias que explicar. Debe de haber vivido infinidad de hechos que han cambiado el curso de la historia. No es de extrañar que sea usted el Señor de los Lasombra en esta enorme Ciudad del Oeste.
Maximo Constanza - January 17, 2007 07:52 PM (GMT)
- Sin duda la historia transcurre ante mis ojos, como algún día transcurrirá ante los vuestros. Soys una representante del clan con todos los atributos y cualidades necesárias para llevar a cabo acciones importantes en vuestra vida, y sobrevivir a ellas. O almenos esa es mi primera impresión que supongo será contrastada con el paso del tiempo. -Máximo hablaba con sinceridad, y eso se notaba en su tono de voz y su gesto tranquilo.
- Pero no desviemos el tema, mi querida Cecília, creo que debeis cumplir vuestra parte del trato, o si más no, esquivarla hábilmente como no tengo ninguna duda sabriais hacer. Aunque me he propuesto no poneroslo tan fácil esta vez.
Definitivamente el paseo junto a la dama había sentado bien al antiguo, que lo demostraba con el gesto de su semblante y su conversación entretenida.
Angelo - January 23, 2007 06:55 AM (GMT)
Cecília rió con sinceridad. Y su voz suave y cantarina lleno la calle ante la mansión del Segador. La Joven Lasombra percivia en Don Máximo a alguien inteligente y afilado y eso le daba pié a sentirse más unida a él. Ya que le generaba recuerdos basados en su Sire en Venecia.
-
Tendrá que andarse con cuidado mi Señor, o correré el peligro de Enamorarde de Vos locamente, si me permite tantas liberatas.
Maximo Constanza - January 23, 2007 09:14 AM (GMT)
Una vez más la caínita usaba sus armas para eludir el tema. Esto no disgustaba para nada al antiguo, pues disfrutaba conociendo a aquellos con quien debería compartir el poder, y viendo que eran aptos para ello.
- ¿No habeis pensado, mi querida Cecília, que tal vez sea ese mi proposito? -Una sonrisa iluminó el rostro del Lasombra.- Aunque como buen caballero no me está permitido llegar más allá de este punto en nuestra primera cita, como tampoco debo insistir en que me desveleis vuestro tan bien guardado secreto. Solo os pido que recordeis que los actos de cada uno hablan por si solos.
De una forma cortés, Máximo acababa de reinsistir en el tema una vez más. Además había añadido unas palabras que probarían la valía de la dama. Solo quedaba por ver qué camino elegiría Cecília, y si este sería acorde con los pensamientos del primogénito.
Angelo - February 9, 2007 09:29 AM (GMT)
Cecília ofreció una carita de pena sublime. Entrenada día a dia, sin espejo claro, que le hacía a uno sentirse la persona más horrible del mundo. Incluso una ligera lágrima sojiza surcó su mejilla, manchando la marfiliana tez de la joven Lasombra.
Pero era obvio que era teatral y luego una risa cantarina, como un alegre rio en primavera resonó en la calle.
-
Veo fuerza en vos Don Máximo. No os dejais amilanar por mis quiebros y fintas... . - La Lasombra dió un paso pensativa y luego encontró el secreto que contar. -
Ahi va mi secreto pues. Os confió que no soy una Cainita libre como tantos. Pues yo nací esclava y fui comprada como humana. Y por lo tanto pertenezco a mi compradora.
Maximo Constanza - February 13, 2007 06:27 PM (GMT)
La actuación de Cecilia removió algo en el interior del Lasombra, aún a sabiendas de que era teatro al fin y al cabo, pero nada mostró su marfileño rostro. Entonces el secreto de la dama lo sorprendió. ¿Era aquello otra treta, o una verdad? Debería investigar más al respecto.
- Así que poseeis una dueña. Aunque sin duda os debe tener en gran estima si decidió concederos la inmortalidad. -Haciendo ver que cogía unas cadenas invisibles que ataban las delicadas muñecas de la mujer y el gesto de partirlas con sus propias manos.- ¿Quizá desearíais la libertad?
La mente del primogénito no era capaz de concebir a una cainita como aquella ligada a un dueño. Algo más había en esa relación de lo que él sabía. Pero esperaba encontrar una solución a aquel rompecabezas.
Angelo - February 14, 2007 09:57 AM (GMT)
Cecília se sonrió por el gentíl gesto de Don Máximo.
-
Fui comprada con un objetivo, Labelle de Venecia me adquirió para educarme. Necesitaba un agente con una serie de cualidades especiales y eso hizo conmigo.
-
Así mismo, se podría decir que soy hija y chiquilla de mi Sire, aunque de forma adoptiva claro. Labelle me enseño muchas cosas, y me llevo de agente de cámara a la mayor parte de las reuniones que tenía. Yo me mantenía en silencio y atenta a sus ordenes.
La mirada de la joven Lasombra se perdió un segundo. Como recordando.
-
Hasta que vos a aparecido, empezaba a perder la esperanza de ver algún Lasombra que no fuese mi propio hermano. Las cosas se ponen más interesantes con su presencia en la ciudad.
Maximo Constanza - February 14, 2007 07:33 PM (GMT)
Las piezas encajaban mejor ahora. Gran parte del misterio estaba aclarado, el resto lo dejaría para más adelante. Máximo no era en absoluto un hombre precipitado, y contando que en un principio poseía la eternidad por delante, no le venía de esperar un tiempo.
Las nuevas palabras de Cecília hicieron aparecer una leve sonrisa en el rostro del Lasombra. Era dificil no sentirse a gusto con alguien de tan refinada educación y tanta disponibilidad a los halagos, ya fueran voluntarios, o involuntarios.
- En efecto, mi posición en la ciudad, y mi reaparición, hacen que todo el conjunto se remueva un poco más aportándole nuevas intrigas y puntos de vista. Pero claro está que los intereses no tienen que ver con las cosas en si, sino con aquellos que los sienten.
Dejando un breve silencio para pensar, el antiguo decidió que había llegado el momento de partir, seguro de que dejaba los asuntos que lo habían llevado a la mansión del Segador en buenas manos. Había muchas cosas por hacer aún, y aunque le gustaba la compañía, no podía demorar más su partida.
- Creo que va siendo hora de que nuestros caminos se separen esta noche. Como supondreis tengo muchos asuntos que atender tras mi regreso, y aunque me gustaría seguir conversando con vos, la premura con que algunos de estos deben ser solucionados no me lo permite. Me alegro de haberos conocido Cecília, sin duda soys un soplo de aire fresco para la ciudad. Que tengais buenas noches.
Porsupuesto Máximo esperó a que su anfitriona por esa noche se despidiera antes de partir.
Angelo - February 15, 2007 09:20 AM (GMT)
Cecília permitió que Don Máximo le besase la blanca manita e hizo una inclinación de cabeza a modo de despedida respetuosa.
-
Ha sido un placer el paseo y la conversación Don Constanza. Espero no tardar en volver a veros y poder tramar alguna cosa para el benefício de las sombras de la Ciudad.
Cecília vio marchar al Lasombra y entró en la mansión pensativa. Hubiese imaginado un viejo engreido avido de poder y malencarado, pero este Primogénito la había sorprendido gratamente. Sabría como sacar provecho de la situación... seguro.