View Full Version: Expulsados del paraiso

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Title: Expulsados del paraiso
Description: 10/4/1226


Nayara - December 18, 2006 10:28 PM (GMT)
No tardo mucho en llegar el carruaje de la dama hasta las puertas del hogar de Fresnoy; pocas lunas distaban de su último encuentro.

Con la ayuda de Francesco, bajo Lady Nayara para encontrarse de frente de nuevo con aquel majestuoso trabajo de la piedra representando a Adán y Eva, al ser expulsados del paraiso...

- Será tal vez éste el infierno de mortales e inmortales...-

Despejó de su mente aquellas trascendentales dudas y golpeo con cuidado la puerta de Fresnoy, esperando impaciente encontrarlo de nuevo. Su posible estado le preocupaba, aquel honorable hombre había estado expuesto a la temible enfermedad y pronto podrían apreciarse sus sintomas de haberse contagiado.
Admiraba su humanidad y aquel aura especial con el que dotaba a sus obras de vida, haciéndolas ver aún mas hermosas.

Nicolas_Fresnoy - December 18, 2006 11:08 PM (GMT)
El sueño evadió cualquier pensamiento durante gran parte del día, restituyéndole las horas que la noche y la muerte le habían robado. Su mente estaba tan saturada que apenas volvió al hogar cayó rendido. Durmió como hacía mucho tiempo que no hacía, horas y horas de tirón, vacías de luz y de sueño con el único bálsamo del plomizo cansancio que se iba retirando progresivamente. El día pasó como una exalación en aquel pesado olvido que aun deseaba no tener que desaparecer con la vigilia, dormir eternamente en aquel vacío sin dolor o placer alguno... si el olvido deseaba hacerle suyo el golpeteo de la puerta dio al traste con aquellos planes, su roce redentor se apartó de sus párpados con violencia, abriendo sus ojos a una oscuridad facetada de la tenue luz que se filtraba a través de las ventanas polvorientas. El golpeteo volvió a repetirse y sacudiéndose las telarañas del sueño de sobre sus ojos se levantó, trastabilleando hasta llegar a la puerta, maldiciéndose por haber dormido tanto.

Al abrir la puerta, apenas un resquicio por el que pudiera ver a su nocturno visitante, se encontró de frente con la mirada amable de Lady Nayara y como un rayo volvió el recuerdo de Helene, y la hoguera que consumió su carne... y la muerte que respiraba en su nuca pensando si era digno de ella o no.

- Ah... Lady Nayara. Por favor, pasad... las calles ya no son un lugar acogedor.

El escultor abrió la puerta y con un ademán educado la invitó al interior de la casa, que aun permanecía en semipenumbra. Por el rostro de Nícolas y el acento ensoñecido de sus palabras la dama pudo adivinar que acababa de despertar y tan siquiera había tenido tiempo de encender los crisoles.

- Disculpad la forma en que os recibo... si esperais un instante... encenderé las candelas...

Nicolas tomó la candela que solía mantener encendida y fue extendiendo su fuego a los crisoles que colgaban de paredes y descansaban esparcidos sobre la mesa de trabajo y al pie de algunas esculturas. Mientras alimentaba la luz del taller, hablaba a la dama, que pudo ver que lucía ropas de ciudadano, limpias y tan diferentes al hábito que llevase la noche anterior.

- Me alegra vuestra visita, pero tal vez hubiese sido más prudente esperar unos días... no sabeis si he contraido la enfermedad...


Nayara - December 19, 2006 01:59 PM (GMT)
La luminosidad se fue abriendo paso tras las sombras de aquel taller, dejando apreciar el cansado semblante del caballero.

- Por favor Nicolas, no os apureis, considerar ésta como la visita de una amiga. Me teníais preocupada... siento haber perturbado vuestro descanso-

La dama se acerco hasta una de las varias obras que vestían el taller y quedo por un instante fascinada ante tanta belleza en las formas, sin duda el caballero era un erudito dotado de una sensibilidad especial.

Sin percatarse de su ausencia, dio tiempo a que el mortal terminara de dar luz a toda la estancia y observar su curiosidad.

Nicolas_Fresnoy - December 19, 2006 04:30 PM (GMT)
Pronto la amplia estancia que ocupaba la planta baja de la casa en su totalidad había quedado tenuemente iluminada por el brillo dorado que los crisoles ofrecían. Nícolas fue consciente entonces del aspecto desarreglado que tenía, propio de alguien que acababa de despertar de un profundo sueño, antes de importunar en su observancia a la dama se arregló la ropa y trató de domar su pelo revuelto con los dedos con tal de presentar un aspecto más digno ante aquella mujer:

- Ya he perdido demasiado tiempo dormido... me he retrasado en mi trabajo por ello, así que debo agradeceros que me hayais despertado, madame.

Se acercó a ella, hasta observar el rostro de la estatua que la observaba de frente, un ángel asexuado cubierto por pesadas telas, de rostro fino y extraña expresión de tristeza les dirigía una mirada casi compasiva entre los rizos petreos que se despeñaban desde su cabeza. El taller se encontraba cuajado de estatuas, de diferentes tamaños y temáticas, vírgenes amamantaban al niño entre gárgolas monstruosas y ángeles que nada deberían envidiar al peor de los demonios... aquella era la vida de Nicolas, sus horas de insomnio, de alegrías y pesares, condensadas en piedra a golpe de cincel.

- Dicen que los ángeles no deberían mostrar emociones humanas... no me pagaron esta escultura por eso, y por eso sigue aquí... suena extraño, pero me alegro cada vez que una escultura no sale de mi taller...

Nayara - December 19, 2006 07:24 PM (GMT)
La dama desvió su mirada de aquel ángel humano para dirigirla al rostro de Fresnoy.

- Creo entenderos caballero, quién desearía alejarse de un ser tan hermoso... aquel que no sepa apreciarlo no es digno de poseerlo; aquí ha de encontrarse, en las mejores manos, las de su creador-

Nayara sonrió con dulzura al caballero, y despejando un mechon que caía sobre su rostro consultó sobre su estado.

- Cómo os encontráis,¿pasasteis buena noche?... recordad que habláis con la hermana de anoche, nada debéis ocultar -

Dejó escapar una suave risa al recordar lo único gracioso de su desafortunado encuentro, no pretendía ser frívola, tan sólo hacerle sonreir, pues su gesto aún se mostraba triste.

Nicolas_Fresnoy - December 19, 2006 08:09 PM (GMT)
- Son hijos fallidos... a los que no sé ofrecerles la vida y ellos son mi única compañía aquí.

El gesto de Nayara suavizó la expresión del escultor, que parecía reconfortado con aquella visita y sintió un leve escalofrío ante el tacto de esta. El último resquicio de sueño se retiró de su mirada, ahora limpia de lágrima alguna. Ante el comentario que siguió a aquello una sonrisa se formó en su rostro, dulce, demostrando que agradecía lo que la mujer intentaba:

- He dormido de tirón todo el día, cuando normalmente apenas duermo tres horas... supongo que eso debe ser bueno...

Señaló con un gesto cortés hacia la mesa del taller que se encontraba cerca de la chimenea que ahora se encontraba apagada. Nayara pudo ver que en el centro del taller comenzaba a tomar forma una nueva escultura, que ya lucía rostro definido.

- Sentaros si lo deseais... tengo vino que ayudará a confortarla.


Nayara - December 19, 2006 08:47 PM (GMT)
Nayara tomo asiento y aguardo al caballero.

- Hijos sin vida...que triste y cercana metáfora -

No tardo en fijarse en aquella nueva obra que yacía en el centro del taller acaparando la atención de quien se acercara. Aquella debía ser ahora la que sustentaba la vida de Fresnoy, que no dejo duda con sus palabras. Su vida, se fundamentaba en su arte ni siquiera el sueño robaba más de tres horas a su trabajo...

- Os agradezco la invitación, mas no deseo tomar nada, el estar aquí ya me conforta viendo que habeis descansado bien. Decidme quién es vuestro nuevo hijo -


Nicolas_Fresnoy - December 19, 2006 11:55 PM (GMT)
El escultor se volvió hacia la pieza que descansaba en el centro de la sala, el rostro de esta surgía de entre la piedra tosca en la que ya se adivinaba una forma humana. Sus rasgos eran finos, amables, y una sonrisa apacible se dibujaba en sus labios sin lugar a dudas femeninos y carnosos a pesar de la fría piedra. Quedó unos segundos en silencio, como si hubiese olvidado que alguna vez hubiera estado trabajando en aquella pieza:

- Ella... - Musitó, volviendo la mirada hacia Nayara.- Era mi esposa.

No se sentó. Se cubrió con la capa que descansaba sobre una de las sillas... sentía frio aunque Nayara a pesar de su indiferencia a la climatología advertía que el ambiente estaba caldeado. Se acercó a la escultura, agarrando un pincel que había en la base de esta limpió con delicadeza el rostro del polvo que se había acumulado al cincelarlo.

- Cuando la termine la haré llevar al cementerio de los santos inocentes... Merece que se recuerde su rostro, y su nombre.

En el tono de su voz, que sonaba leve y ronca, se atisbaban las trazas de la melancolía.

Nayara - December 20, 2006 12:26 AM (GMT)
La dama sintió la inmensa tristeza en sus palabras. Y se levanto acercándose al caballero para admirar más de cerca el rostro de su difunta esposa.

Observó como con delicadeza la limpiaba, al parecer para él esa obra era mucho más importante que las otras, ésta era su mujer. El cuerpo de Fresnoy casi temblaba de frío, pese a que aparentemente su hogar estaba caldeado...un mal augurio.

- No hay mayor honra para los seres queridos que el ser recordados, siento vuestra pérdida y el dolor que os causa... decidme qué opináis de la muerte... -

De repente Nayara comprobó que sus palabras no habían sido las mas apropiadas... aún reciente lo de la pequeña y sabiendo que le faltaba su esposa... un tremendo error tratar el tema.

- Disculpadme, sera mejor tratar temas menos ingratos. -

Posó una mano sobre su hombro y le dedico una dulce sonrisa.

Nicolas_Fresnoy - December 20, 2006 02:11 PM (GMT)
Con una última pincelada hizo volar el polvo que guardaban aquellos ojos como si de lágrimas desecadas se tratasen. La pregunta de la mujer no perturbó su gesto, no parecía molesto con aquella conversación... de alguna manera necesitaba pensar en aquello, como si hubiese llegado el momento inevitable impulsado por la situación de la noche anterior:

- Supongo que de nada sirve pensar en ella cuando aun se está vivo... nos duele cuando se lleva a los que amamos, si nos deja solos, si es injusta con ellos, en ese caso es un mal... Si la muerte le sobreviene a uno es el final de los males, el final del camino en este mundo... por eso debemos ir a ella con la conciencia de haber vivido una vida plena y en rectitud pues solo así sobrevendrá dulce y redentora. De lo que viene después yo no sé nada... yo solo sé lo que desde aquí he visto.

Dejó el pincel en el suelo junto a la estatua, los días siguientes los dedicaría a acabar aquella obra, tal vez acabase guardando sus propios huesos.

- Me sorprende... porque siempre la temí, cuando la vi en otros rostros, pero si ella me habla a mi solo me siento desdichado, por haberme perdido tantas cosas, pero no aterrorizado de su negra guadaña.

Nayara - December 22, 2006 07:51 PM (GMT)
Nayara escuchó con tristeza las palabras de su amigo y se apresuro a tomar sus manos. Con un gesto desolado observó los verdes ojos del caballero, sabía que sus palabras podían devolverle el calor que le faltaba, mas no sus manos... aquellas frías como su cuerpo hacía tiempo se habían apagado.

- Nicolás. qué deseáis de la vida, decidme... no os rindáis ante la muerte. En vuestro corazón aún queda mucho por hacer, la muerte es tan sólo el fin de la existencia, no del alma...-

No deseaba su muerte...

-¿sería aquel el final de su camino, acaso era ése su destino...?-

Nayara recordó en aquel instante el dia de su muerte...tantos deseos quedaron por cumplir, y ahora ya no eran más que furtivos recuerdos de lo que pudieron ser. Tendría toda su existencia para arrepentirse o superarlo mientras que incesantemente le aturdían marcando su alma...

Nicolas_Fresnoy - December 22, 2006 11:26 PM (GMT)
El tacto de la dama era frío como la escarcha, su piel debía haber adoptado el frío de la noche en el exterior. Las manos de Nícolas envolvieron las de Náyara, volteando con suavidad aquel gesto con el que la mujer intentaba confortarle... el tacto del escultor era cálido y la piel de sus manos áspera como la piedra que con tanto esfuerzo moldeaban. Su mirada se fijó en los ojos de la dama, a la que ahora era capaz de observar sin el velo del dolor y las lágrimas que habían ocultado aquella belleza cuasi feérica de sus sentidos.

- La muerte ha rondado mi puerta muchas veces... somos viejos amigos.- Su voz se convirtió en un susurro mientras sus manos trataban en vano de calentar las de la mujer.- Ya no espero nada de la vida, no me queda nada más que piedra muerta, recuerdos y polvo... por eso no temo a la parca, porque nada le queda por robarme ya... No la deseo, pero no la temo.

Tal vez mentía, tal vez solo deseaba creer aquellas palabras, consolarse en el pensamiento de que el cese de la vida significaba el descanso, y sin embargo en las palabras de Nayara constataba su temor, el temor de que su alma siguiese recordando, siguiese rondando las esferas en busca de una ascensión que no se produciría.

- Tal vez la desease si significase el fin de la existencia... del alma... pues el sufrimiento peor es el que vive el espíritu.

Nayara - December 23, 2006 01:17 AM (GMT)
Cuan reales eran sus palabras... pareciera sentir aquello como algo real...tal vez fuera una muerte en vida la suya, pues privado de lo que amaba tan sólo le quedaba el recuerdo y el deseo de que todo aquello terminara con su muerte.

Mas seguía intentándolo, deseaba crear aquello que le faltaba para volver a poseerlo, necesitaba tener cerca de nueva aquello que le dió la vida, y en vano creaba y creaba encontrandose a sus hijos sin madre.

Nayara lo sentía, de algun modo existía un vínculo con ese hombre, tal vez un símil de sus creencias, que la hacían sentir cerca, tan cerca como para llorar su vida y desear su muerte, si con ella alcanzaba esa paz que tanto deseaba.

- Os comprendo...pero el alma siempre nos acompaña y con ella sus recuerdos, no importa lo lejos que se llegue, ella siempre estará ahí -

Sus palabras iban cargadas de sentimientos...

Las finalizó observando la escultura de la dama cual símil de alma, controlándose para esbozar una sonrisa por superar su tristeza.

Nicolas_Fresnoy - December 23, 2006 01:38 PM (GMT)

- Es parte indivisible de nosotros... como las consecuencias de nuestro sino.

Sonrió, no deseaba entristecer a Nayara, no quería ver ningún velo sombrío cubriendo aquellas facciones perfectas. En un movimiento inconsciente una de sus manos viajó hasta la mejilla de la dama, encontrándose con el mismo frio de sus manos a las que no había conseguido calentar... debía ser una noche fría. Sus ojos seguían prendidos de los de ella, que en ese momento constituía un misterio pues de ella solo conocía un nombre y la bondad que su alma había demostrado poseer. Su mano acarició con suavidad la piel de aquel rostro, semejaba que una escultura hubiese cobrado vida, sutilmente, y fue el tomar consciencia de aquel tacto lo que le hizo despertar de ese repentino y fugaz sueño y apartar la mano con un ligero carraspeo:

- Em... estais helada... voy a prender el hogar.

Apartó la mirada, temeroso de haberla incomodado con aquel gesto descarado, y acercándose al hogar que esperaba apagado frente a la mesa comenzó a apilar pequeños troncos en este.

Nayara - December 23, 2006 04:01 PM (GMT)
La dama encontro aquel gesto dulce y humano como el necesario para retomar su habitual semblante. Aquel hombre intentaba devolverle el calor, y tal vez lo estaba consiguiendo más alla del frío cuerpo por el que ya nada podía hacer.

Se acercó a Nicolás con un paso suave y tomó algunos leños para ayudarle a prender aquella chimenea. Realmente poseía una enorme bondad, Nayara deseaba encontrar esa humanidad en alguién y finalmente la encontraba, aunque tal vez fuera tarde...

- Nicolás, os agradezco el gesto, la dulzura es una cualidad que extrañamente se encuentra pero vos sois distinto, sois de una sensibilidad especial...me reconforta haberos encontrado en mi camino. -

Ya junto a la incipiente candela, Nayara con un gesto recolocó la capa del caballero, quien sin duda sentía frío en su delicado cuerpo.

- Vos si estáis helado querido, debéis cuidaros más. No os preocupéis por mi, soy de tendencia al frío... me voy a tomar la libertad de visitaros a menudo caballero, así tal vez aprenda de vos contemplandoos desde la cercana lejanía que os permita realizar vuestras tareas -

Iba a acompañarlo en su camino, tal vez en su transición si la enfermedad llamaba a su puerta. La soledad no sería su compañera...

Nicolas_Fresnoy - December 24, 2006 06:23 PM (GMT)
El gesto y las cándidas palabras de la mujer tuvieron un extraño resultado en él, que ante su propia sorpresa sintió el mismo nerviosismo que podría sentir un niño al recibir su primer beso... nunca albergó timidez hacia las mujeres y reconocía aquello como algo que hacía muchos años no se producía y nada tenía que ver con la simple pasión o el deseo que la belleza pudiera despertar. Se puso nervioso y no volvió la mirada hacia Nayara con tal de que esta no se percatase de aquello, siguió avivando las llamas con la hojarasca:

- Sabeis... sabeis que teneis las puertas de mi hogar abiertas, madame. Yo también me alegro de haberos conocido, anoche vuestra compañía me reconfortó mucho...

El fuego ya ardía con intensidad, ofreciéndole una tregua a su cuerpo con su calidez, pensó que debía comer y sin embargo el apetito era algo que venía faltándole desde hacía una temporada. Restablecido de aquella súbita ansiedad el escultor volvió la mirada hacia la dama, ofreciéndole con un gesto tomar asiento frente a él a la lumbre del hogar:

- Vos... no sois parisina ¿verdad?.- Comentó al sentarse, sentía la necesidad de conocer algo sobre aquella misteriosa mujer.- Vuestro acento es suave, no consigo ubicarlo.

Nayara - December 25, 2006 04:43 PM (GMT)
Nayara tomó asiento frente a Fresnoy, cercanos a la creciente lumbre tan hábilmente avivada. Sonrió al escuchar su pregunta, pues bien era cierto que pese a su estadía en Paris por tan largo tiempo, aún conservaba en sus palabras la dulzura de su acento natal.

- Poseéis buen oido Nicolas, procedo de la bella ciudad italiana de Bracciano, aunque hace tiempo que resido en Paris. -

El recuerdo de su tierra hizo brillar sus ojos con un fulgor especial, acompañados por un aire desenfadado típico de quien trata un tema de su gusto. Prosiguió hablando con su nuevo semblante jovial y apacible.

- ¿Conocéis Italia?, si no es así, deberíais porque es en realidad hermosa en todos los aspectos. -

Era grato poder conversar con el caballero, pareciera poder tratar con él cualquier tema con total naturalidad.

Nicolas_Fresnoy - January 5, 2007 02:58 PM (GMT)
La expresión de la mujer alegró a su vez al escultor, que gustaba de disfrutar de unos minutos de jovialidad tras las horas tristes en las que se habían visto sumergidos.

- No he tenido la oportunidad de salir de Francia...- Comentó, sonriendo.- Mi padre solía hablarme de los paises que había visitado, él si estuvo en Italia y allí conoció la cultura clásica, la filosofía y el arte de los antiguos. Sus palabras siempre despertaron en mi el deseo de visitar aquellas tierras donde se fraguó tan desarrollada cultura... pero el trabajo siempre me ha absorvido.

Aunque jamás hubiese estado en Italia ni hubiese visto sus monumentos en persona el escultor aplicaba los cánones clásicos que su padre le enseñó en la escultura que lucía mucho más realista que el estilo imperante en su época.

Nayara - January 8, 2007 09:34 PM (GMT)
La dama no se dio por vencida ante la respuesta de Nicolás, el trabajo pareciera ser el sustento y verdugo de la hermosa vida de aquel mas que especial mortal.
Así pues si su camino no lo acercaba a sus tierras, sus palabras lo harían. Bien sabía ser la ventrue descriptiva, la palabra podía viajar alla donde quisiera trayendo en un instante los mas bellos paisajes.

- Os hablaré de mi tierra, alli donde los verdes prados se cubren de viñas endulzando de embriagadores olores la tierra, donde el sol irradia cálido y su luz dorada cubre armoniosa sus calles, los rios serpentean trayendo aguas frescas y cristalinas... es allí donde se alza la bella ciudad de Bracciano. Sus gentes son humildes y siempre dispuestas a ofrecer cobijo al recién llegado, la sonrisa siempre es la respuesta y los que en el poder se encuentran cuidan de los intereses de sus llegados.-

Ciertamente describía un bucólico ambiente, aquel donde se había criado... tal vez el tiempo alejada de él lo hubiera cambiado, pero así es como en su corazón se guardaba dispuesto a representarse en hermosas palabras.

Una hermosa sonrisa se dibujaba en el orgulloso rostro de la dama, pues describía su tierra, el lugar donde residían sus raices, su familia...

Nicolas_Fresnoy - February 5, 2007 12:41 AM (GMT)
El mortal aspiró pausadamente, como si las palabras de Nayara hubiesen traido consigo la brisa perfumada de las viñas, el olor de la tierra calentada por el sol mediterraneo. Imaginó aquellas tierras como una especie de paraiso, si las palabras de la dama eran ciertas o no carecía de importancia, su imaginación traducía los detalles con exactitud y su deseo volaba a fijarse en aquel objetivo... Viajar... le quedaban tantas cosas por vivir y el tiempo cruel ya se cebaba en su osamenta.

- Sol... Tierras acogedoras y gentes que sonríen... No puedo entender que razón os ha podido traer aquí, al oscuro Norte, donde gris es el cielo y gris el carácter de sus gentes. Desearía visitar vuestra ciudad natal, envejecer en un lugar como el que describís, alejado de toda esta negrura...

Nayara - February 5, 2007 01:08 PM (GMT)
El motivo que le había alejado de aquel bello paisaje, era mas oscuro que el lugar de destino...bastante más, para el desconsuelo de la dama. No obstante, supo mantener su sonrisa, no deseaba preocupar al caballero, y tampoco podría darle respuestas verdaderas a aquella retórica.

- Quizás viajar fuera una buena idea Fresnoy, tal vez encontrarais en ella lo que aquí os falta. Al menos allí estaríais alejado de la peste y sus consecuencias, estaríais mas a salvo.-

Colocó una de sus manos sobre la del caballero, pretendía mostrarse cercana, tal vez lograra convencerlo de partir. No en vano, en su mente quedaba aún el recuerdo de aquella noche y su posible contagio por la implicación con la niña.

- ¿Sería dueño de su destino, o por el contrario el destino se adueñaría de su existencia?.-

De cualquier modo Nayara opinaba que uno siempre tiene la última palabra en el devenir de sus pasos, balanceando ligeramente la balanza hacia un lado u otro.

Nicolas_Fresnoy - February 8, 2007 12:01 AM (GMT)
El mortal negó levemente con la cabeza, aunque su expresión trataba de ahogar las ilusiones que siempre había guardado... muchas de ellas ya irrealizables, ya perdidas en un tiempo distante. Se hizo con el atizador y jugueteo con los troncos que crepitaban en el hogar, apartándose del tacto de la mujer, como si no desease que aquello acabase por agradarle... Hacía tiempo que no conversaba con nadie así, que no abría su alma a nadie en la soledad de su estudio. En París solo le quedaba el trabajo, sus amigos se encontraban en las tierras del Sur y su destino era desconocido para el escultor, allí estaba solo y aquella dama se acercaba a él ofreciéndole el despreocupado consuelo que solo un amigo puede ofrecer.

- Ni siquiera sé si acaso no seré yo un foco de expansión de la enfermedad... No puedo salir de París hasta que no esté seguro de que me encuentro sano... y aun... aun me queda mucho trabajo aquí, no puedo dejar el taller desatendido... no puedo...

Mantenía su mirada fija en el fuego, en la hipnótica danza de las llamas cuyo calor sentía con intensidad en sus ojos cansados. Si la enfermedad se cebaba en él moriria sin haber cumplido uno solo de sus anhelos... con una vida vacía a sus espaldas... pero al otro lado tenía la esperanza de que alguien le estuviera esperando.

Nayara - April 4, 2007 07:27 PM (GMT)
Suavemente la noche transcurrio en el hogar del artesano, trayendo con ella el dulce sueño que levemente y sin desearlo dejo dormido al caballero sobre la timida mesa de trabajo. Una vez se hubo cerciorado de la profundidad con que Morfeo habia alcanzado a su apreciado conocido, la dama alzo delicadamente su cuerpo dejandolo reposar en el lecho.

La noche habia sido intensa y tan solo el destino marcaria el paradero de aquel noble mortal... La eterna dama permaneceria junto a el hasta el final de sus dias; si habria de ser asi, si la oscura enfermedad se lo llevara, no aplacaria su sufrimiento con otro aun mayor.

Aparto con delicadeza el cabello que ocultaba su rostro y besando su frente, lo dejo dormido.
Pronto el astro sol volveria a imperar el firmamento, aquel que solo le pertenecia a unos cuantos, aquel que para ella era betado si no era en compañia de Selene.




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