Un jinete llego veloz a las puertas de la concergierie. Su porte serio y su elegante indumentaria le daban un aura de misterio. Completamente vestido de negro se bajó de su negro corcel y se dirigió a la entrada donde se encontraría con ICARO.
Los más observadores pudieron ver que el misterioso jinete portaba un sobre lacrado. Una de sus manos portaba un anillo con un escudo familiar.
Ante la llegada de ICARO hizo una elegante reverencia para luego entregarle la carta. Y con un francés correcto le dijo que el destinatario era Geoffrey du Temple.
Luego sin mas, montó nuevamente su corcel y desapareció.
Icaro asintió y entró en la Concergerie a entregar la nueva correspondencia.