La oscura dama despertaba de su descanso lentamente... aprovechando este delicado momento para evadir por unos instantes, la realidad en la que "amanecía". Fue entonces cuando sintió aquella presencia, reconociéndola.
- Estáis aquí... conozco por qué... -
Una idea clara rondaba el pensamiento de la dama... que con certeza sabía era el correcto y culpable del encuentro...
- Arriesgáis demasiado con vuestras afirmaciones -
- Se afirman en mi fe... lo sabéis... -
- Ilusa...vuestra fe os salvó acaso de vuestro destino, no olvidéis, aguardo junto a vos por recordároslo. -
- ¡Partid entonces! -
No deseaba recordar ni seguir con aquello; el temor tomo forma en aquellas palabras que con ansias se dirigían a escapar de todo.
- No lo haré, seré más presente, contad con ello... -
Silencio...tan sólo silencio...