Una bella muchacha de no mas de 17 años,se acercó al puesto del mercader haciendo bailar sus coletas al rimto de su paso y una gran sonrisa en la boca.Allí pidio que le mostrase un espejo de mano y,despues de verse reflejada en diversos modelos,compró uno de ellos....deslizando sigilosamente junto a la bolsa de dinero una carta.Se habia derribado la primera de las fichas de domino,habria que ver si la misiva llegaba hasta la última y con ella a Joseph.