Title: No se puede permanecer impasible (12-4-1226)
Maxence - December 7, 2006 07:29 PM (GMT)
Una fina lluvia de primavera caía sobre las calles de la vilé. Una tímida luna jugaba al escondite entre los numerosos claros que había entre las nubes.
No era la noche más agradable para dar un paseo, pero era la noche que había elegido Maxence.
El cainita había cubierto sus habituales ropas de artesano con una capa con capucha de color tostado. Un estuche alargado colgaba tras su hombro. Caminaba lentamente como esperando a alguien.
Una docena de metros más atrás, le seguía su leal Tomasso, con una capa similar.
Nayara - December 7, 2006 07:42 PM (GMT)
Un carruaje se detuvo cercano al toreador y al abrirse la puerta descendió de él una dama oculta bajo una capa color azabache.
- Buenas noches caballero, celebro el reencuentro de ambos, tras tan largo tiempo. -
Acercándose hasta él, la ventrue le dedicó una de sus sonrisas. Sabía que había llegado el momento, el tiempo había decidido al fin.
Maxence - December 8, 2006 09:30 AM (GMT)
En un primer momento Maxence no parecía tan feliz, pero pronto se animó al volver a ver a Nayara.
- Buenas noches, bella Nayara, yo tambien celebro nuestro reencuentro, en estos tiempos oscuros el ver vuestra luminosa sonrisa no es solo un placer, sino casi una necesidad.
El tiempo había llegado al fin, pero tras la reunión con sus pares, el primogénito no sabía decidir qué tiempo era el que había llegado. Prefería no pensar en ello por el momento.
- Contadme, ¿qué tal estais?, ¿a qué os habeis estado dedicando últimamente que me ha tenido privado de vuestra compañia?, ¿y cauales son vuestro planes más inmediatos?
Nayara - December 8, 2006 02:40 PM (GMT)
Pese a las pequeñas gotas que el hermoso cielo dejaba caer sobre ambos, la dama prefirió pasear con el caballero tranquilamente dejando su carruaje en aquella calle mientras ambos caminaban sin rumbo marcado por las calles de la Vilé.
La dama comenzó a caminar suavemente al lado de su acompañante, observando con curiosidad aquel estuche que portaba sobre su hombro.
- Mi apreciado caballero, esta larga ausencia me ha permitido estudiar el tiempo y sus consecuencias, así como aportar algo de sabiduría a mis pensamientos. Fué un recogimiento en busca de la paz interior, en aquellos tiempos bien sabeis que fuera de uno mismo sólo dominaban los miedos.-
Detuvo su paso para mirar con detenimiento los ojos del toreador, sin duda aún existía en ellos algo especial pese a que un halo de tristeza parecía enturbiarlos...
- Pese a la distancia que nos ha separado, sabed que siempre os tuve en cuenta en mis actos, no olvideis que tenemos un camino que nos une mas alla de las distancias. En estos momentos una idea ronda mi mente motivada por el dolor y tragedia que a nuestra ciudad asola...-
Cambiando el semblante, la dama volvió a dedicarle una sincera sonrisa al caballero. Tiempo habría a lo largo de la noche para hablar de los oscuros temas que debían resolverse...
- Pero, contadme de vos. Vuestro cargo os debe haber tenido muy solicitado en éstos últimos tiempos. Qué es del hombre más allá de los cargos y obligaciones, cómo os encontráis Goibniu -
Maxence - December 8, 2006 04:21 PM (GMT)
- Lo cierto es que hace tiempo, viendo que la situación estaba demasiado revuelta, opte por dedicarme a mis asuntos y alejarme un poco de los deberes de mi cargo. Al igual que vos, escogí el estudio y la introspección, con resultados útiles porque encontré aquella energía, aquella voluntad por el cambio positivo que tanto admiraba en vos.
Por un instante hechó la cabeza hacia atrás para sentir las gotas de lluvia en la cara.
- Aproximadamente durante un año estuve observando la política de los nuestros y conversando con las personalidades destacadas. El ambiente era el adecuado, el que estabamos esperando, el momento para que empezase a tomarse en consideración el bien comun. Asi que la pasada semana organicé la primera reunión que tenía que hacer nuestro sueño realidad. - y riendose de sí mismo añadió - Y la realidad me devolvió un duro golpe que casi me ha noqueado.
Que se le iba a hacer, se trataba de un tropiezo que le reafirmaba en la idea de que era el momento de hacer algo. Algo había que hacer.
- Si el pesimismo que alientan mis homologos nos va a conducir a alguna parte, no estoy muy seguro de querer ir hasta allí. Asi que he pensado que una charla con Lady Nayara me devolvería el buen ánimo y me ayudaría a volver a aclarar mis ideas, vos sabeis preocuparos de lo que verdaderamente importa.
Nayara - December 8, 2006 04:47 PM (GMT)
Nayara sopeso la situación de Goibniu, al menos no había perdido las esperanzas pese al golpe recibido y éso era buena señal. Ultimamente todos los que se encontraban a su alrededor sucumbían ante las adversidades de un modo u otro, pero él no y era algo que lo engrandecía.
Con una amplia sonrisa respondió a sus halagos.
- Goibniu habéis dado con la persona adecuada, muchas ideas rondan mi bulliciosa mente y todas con el objetivo que nos une. Hemos de ocuparnos de los nuestros, más que nunca necesitan de nuestra ayuda. Si los señores de la estirpe y sus caminos se alejan, con más razón debemos acercarnos a nuestra humanidad.-
Hablar con el caballero sobre su camino infundaba fuerzas a la dama, que retomando con mayor seguridad sus palabras expuso una de sus ideas.
- Me veo en el deber de hacer algo por las personas que sufren la desgraciada tortura de la enfermedad que azota éstas tierras. Tengo en mente abrir un hospicio para que aquellos que se encuentren perdidos hallen un lugar de paz que se sostenga en la fé de cada uno, sin ligarla a la de la iglesia.-
El recuerdo de la pequeña Helene en sus brazos, hizo fluir sus pensamientos un instante...
- Hace unas noches... tuve una vivencia triste... que me hizo plantearme seriamente ésta idea. ¿Creéis que puede ser factible? -
Maxence - December 8, 2006 05:15 PM (GMT)
Ciertamente ese sí parecía un problema importante.
- Tambien a mí me precupa esa plaga y vuestra idea está llena de buena voluntad. Pero esta enfernedad no es como la lepra que causa un largo tiempo de sufrimiento y es relativamente difícil de contagiarse. Hay muchas cosas que desconocemos de esta nueva plaga, pero parece altamente contagiosa, rápida y muy letal.
Aquello sólo era una dificultad, no es que Maxence se opusiese, pero para que la idea fuese viable había un punto concreto que habría que resolver.
- ¿Cómo podría alguien atender a estos enfermos sin correr un riesgo mortal él mismo? ¿Quíen atendería ese hospicio? ¿conoceis a algun médico capaz?
Nayara - December 8, 2006 05:44 PM (GMT)
Nayara también había contado con aquella necesidad, pero desconocía de la existencia de alguien con conocimientos médicos y dispuesto a exponerse.
- Poco se sabe, como bien decis y es letalmente rápida... mi idea se centra en albergar a quienes estén infectados e intentar hacer mas llevaderos sus últimos días. -
Observó la hermosa luna y su firmamento...
- Por desgracia no conozco de ningún médico que pueda ayudarnos y en mis libros no he encontrado cura conocida tampoco. Yo misma aguardare las noches con aquellos necesitados del apoyo y cariño en el trago amargo. Es importante también mantenerlos limpios para contener la enfermedad -
Tal vez los ya infectados no tuvieran salida posible, pero debían pensar en aquellos sanos que podían salvarse. La vida y la muerte decidían y ellos tan sólo podían intentar que la balanza pendiera a su favor por medio de sus actos.
Maxence - December 8, 2006 08:05 PM (GMT)
- Quizas si yo os hubiese hecho caso desde un principio ahora contasemos con las medidas y organización adecuadas. Pensaba que entonces teníamos mucho que perder, pero ahora veo claramente en qué me equivocaba.
No iba a perder más tiempo lamentandose, porque había que empezar a actuar.
- En estas circunstancias lo único que podemos hacer es intentarlo. Probablemente contengan la enfermedad poniendo en cuarentena los lugares en los que aparezcan enfermos. No creo que les complazca que los enfermos vayan paseándose por la ciudad, asi que quizas sea vuestro hospicio el que tenga que ir allí donde esten.
Sus palabras crecían en firmeza, trató de infundirle esperanza a la cainita.
- Hay todavía una posibilidad de que encontremos respuestas. El clan de la muerte me dio una pista sobre esta muerte negra y ahora Fausto, uno de los vasallos de sir Aureus, está investigando las ratas.
Esperaba que el gangrel fuese consciente de la importancia de aquella tarea.
- Yo intentaré buscar a ese médico que tan necesario parece.
Aunque no tenía muy claro ni donde ni como.
Nayara - December 8, 2006 08:43 PM (GMT)
Nayara escuchó admirada las palabras del caballero, hasta ahora nunca había oido enunciar con pasión sus objetivos.
- Tenéis razón Goibniu, seguramente pronto la ciudad permanecerá en cuarentena allí donde el foco sea más importante. Y será allí donde actúe mi mano, para comenzar a trazar los hilos de nuestro plan por encontrar soluciones ante la catástrofe que se avecina. -
Apoyándo la mano sobre su hombro, sonrió la dama satisfecha ante tal cambio de actitud.
Había merecido la pena esperar tanto tiempo, pues ésa noche el caballero de antaño había dado paso al nuevo, que cargado de ilusiones y deseos para con el bien común se movía con fuerza pese a las adversidades.
- Sir Aureus es también merecedor de mi confianza y si él os ha brindado su apoyo, de seguro no habrá de fallaros. -
Juntos podrían ser más fuertes; la idea que tiempo atrás enunció la dama ante aquel caballero temeroso de las consecuencias, había dado sus frutos. Mucho camino les aguardaba, de nuevo el tiempo les daría las respuestas, aunque ésta vez corría en contra de sus hermanos mortales.
Maxence - December 9, 2006 09:47 AM (GMT)
Maxence en su paseo hechó una sutil mirada a su espalda para comprobar que su guardaespaldas brujah todavía les seguía. Efectivamente el brujah vigilaba más atrás, sobre todo vigilaba la mano de Nayara en el hombro de Maxence.
- He de deciros que no sólo los sueños de colaboración cobran forma. El miedo y la conspiración han concebido una pesadilla que tambien se va materializando a marchas forzadas.
La forma más visible de lo que hablaba era una guerra contra los lupinos, pero lo que resultaba más difícil era describir el por que de aquella guerra y el motivo por el que era tan inevitable. Había demasiados flecos.
- Pronto se nos van a plantear situaciones incluso peores a los de esta plaga y muchos Parisinos van a sufrir. Me supone dudas fundamentales en relación a nuestra vía, temo cometer el mismo error. Volver a evitar las malas opciones en el presente para acabar lamentando en el futuro que las opciones sean mucho peores.
Nayara - December 9, 2006 03:03 PM (GMT)
- Conspiraciones... la estirpe siempre estaba al orden del día con las conspiraciones...el poder y sus ansias eran los culpables, el deseo insaciable de obtener más y más...-
Prosiguieron su paseo, la dama no pasó por desapercibido que un caballero los seguía, no obstante comprobó que la mirada de Goibniu se había parado en la de aquel, entendiendo entonces que ambos eran conocidos, seguramente protegía al toreador de posibles conspiraciones...
- Disculpad mi atrevimiento, pero... a qué situaciones os referis, que puedan lograr haceros dudar sobre nuestro camino. Hablad con toda confianza que sabre guardar vuestras palabras -
Su gesto se tornó sobrio ante la idea de que peores sucesos llegaran a asolar a la ciudad y sus habitantes. Mantuvo su mirada sobre la de su acompañante para hacer pesar sus palabras, su gesto era sincero y esperaba que también fuera visible ante los ojos del caballero.
Maxence - December 9, 2006 06:44 PM (GMT)
A esas alturas, lo que Nayara tuviese que saber ya se lo habría comunicado su señor que era el de todos. Maxence prefirió no correr riesgos y se explicó con una elaborada metáfora:
- Si un hombre se encuentra un con un incendio que ha crecido en el bosque ¿qué podría hacer? irse del bosque y dejar que el incendio lo queme todo o quedarse para hacer un cortafuegos. Un incendio menor podría anticiparse al incendio mayor y dejarlo sin combustible, pero ¿no convertiría eso al hombre en un incendiario? ¿Se debe combatir el fuego con el fuego?,
Trataba de plantear un dilema sobre el camino de la humanidad. ¿Se puede hacer algo malo para evitar un mal mayor? ¿o es peor no hacer nada y darle libertad a la injusticia?
Nayara - December 10, 2006 05:22 PM (GMT)
Nayara entendió el dilema que se le planteaba y con suma gracia espetó su respuesta; en varias ocasiones se había planteado aquello, gracias a ello poseía una idea bastante arraigada en cuanto al tema en cuestión.
- Como una vez os dije, lo último que debemos hacer es actuar bajo el miedo. Con decisión se debe actuar en arras de un bien mayor. El resultado podra ser mejor o peor pero al menos no deberemos arrepentirnos de nuestra falta de actuación al respecto. -
No existían dudas... actuar antes que arrepentirse. El arrepentimiento de nada servía cuando el mal estaba dado por falta de convicción.
Maxence - December 11, 2006 07:26 PM (GMT)
Era un dilema, cualquiera que hubiese sido la respuesta de Nayara, se le podría haber dado un argumento contrario dentro de la vía. Casí tomó un tono académico de profesor para decir:
- La octava norma del pacto de Atenas dice "No hacer el mal en la búsqueda de la bondad", por muy justa que sea una causa no se pueden buscar atajos, transgredir las normas, porque eso siempre trae malas consecuencias. No destruimos a quienes se dejan arrastrar por la violencia, tratamos de razonar, pero creo que en esta ocasión nos enfrentamos una amenaza irracional.
Nayara - December 11, 2006 07:53 PM (GMT)
Atenta, las palabras de Goibniu penetraron en su conciencia haciéndole ver un distinto cauz.
- Agradezco que me hagáis ver aquello que se me escapa... Si la amenaza es irracional, nos coloca en una posición delicada, y deberemos meditar aún más nuetros pasos y consecuencias-
Juntos tal vez lograran conseguir las respuestas, pero cuáles eran las preguntas si la base no atendía al raciocinio...
Maxence - December 11, 2006 09:25 PM (GMT)
- En cierto modo no se trata de una cuestión muy diferente a la de la enfermedad. Quizas tengamos que encontrar a alguien más experto para encontrar otra cura. En todo caso, todavía es pronto, sólo os recomiendo que tengais más precaución de la habitual en vuestros paseos nocturnos y que no os acerqueis al bosque. Otro día - en un lugar más discreto - hablaremos de ello con más detalle.
Sonrió, no quería preocuparla en exceso aunque había infinitos motivos de preocupación.
- Centremonos en vuestro hospital ¿cómo os podría ayudar a llevar a la realidad esa idea?
Nayara - December 12, 2006 12:22 PM (GMT)
La dama tomo en cuenta las palabras y el consejo de Goibniu, sabía que todo lo que pudiera ofrecerle era en beneficio ajeno.
Agradecía poder conversar con el caballero, pese a que se trataban temas muy diversos entre ellos existía una paz que le reconfortaba y proporcionaba seguridad.
- Me he planteado abrir las puertas de mi mansión para dar un concierto mañana... con la ayuda de Don Alvaro Castellar, invitare a la clase alta de París e intentaré sensibilizarlos acerca de ésta enfermedad que los asola. Me dirigiré expresamente a los mortales, esperando obtener alguna respuesta que nos facilite el camino. -
Era importante que su humanidad los hiciera partícipes más alla de las clases sociales, Lady Nayara quería darles la oportunidad de colaborar, de no quedarse al márgen observando la tragedia. Tenía fé en el corazón de aquellos, y esperaba no equivocarse.
Hizo una pausa y sonriendo a su acompañante humildemente le cedio la posibilidad de asistir al evento.
- Si vuestras obligaciones os lo permiten, estaré encantada de veros mañana. Siempre me interese por la música, pienso que es una forma de dar voz al alma y calmarla cuando es presa de males...-
Maxence - December 12, 2006 07:52 PM (GMT)
¿Un concierto? Parálisis. No era aficionado a aquellos actos sociales y sí tenía cosas que hacer al día siguiente. Paró de pasear para mirar a Nayara a los ojos y le dijo:
- Yo ... será un honor para mí aisitir a un acontecimiento por tan noble propósito. Quizas llegue un poco tarde, pero contad conmigo.
No era eso lo que pensaba decir, pero la profunda mirada de Nayara y su limpia sonrisa le podían.
Nayara - December 12, 2006 08:25 PM (GMT)
Lady Nayara quedó sorprendida con la respuesta de su acompañante, sabía que no solía dejarse ver en eventos sociales; complacida dejo escapar una sonrisa radiante, casi infantil por el logro conseguido.
- Ojalá pueda ganar algunas posiciones para la causa... Decidme, tenéis vos algo planeado en lo que pueda serviros de ayuda -
Esperaba poder servir de algún modo... mucho tiempo hubo esperado, y la situación merecía ser tomada con cautela, más la respuesta debía ser pronta y efectiva.
Maxence - December 13, 2006 02:06 PM (GMT)
Más o menos ya le había informado de todos los indicios que le tenían ocupado, pero no había...
- Nada concreto de momento.
Aunque en todos los planes había implicado a un compañero de camino, asi que en cierto modo ya estaban trabajando todos con el mismo objetivo.
Nayara - December 14, 2006 12:16 AM (GMT)
La dama retomo el paseo con su acompañante, la lluvia parecía ceder a un cielo despejado lleno de estrellas. Observándolas dejo escapar un pensamiento.
- Miradlas, siempre han estado ahí. No importan los cambios aquí abajo, ellas siempre resplandecen manteniéndose impolutas, pese a que a veces las nubes intenten oscurecer su belleza -
Admiraba el cielo y su forma de mostrarse...tal vez tan parecido al camino que elegía.
Maxence - December 14, 2006 10:07 AM (GMT)
No tuvo necesidad de mirar al cielo, podía ver las estrellas en el brillo de los ojos de Nayara. Admiraba a la dama y su forma de mostrarse, tan comprometida con el camino que ambos elegían. Maxence sintió la necesidad de acercarse a ella y...
- Primogénito, debemos marcharnos ya.
La voz pertenecía al escolta de Maxence que, pese a parecer muy delicado para ser un brujah, no tuvo el menor miramiento para interrumpir en aquel instante.
- Sí, ahora mismo. - le respondió educadamente el toreador y dirigiéndose a Nayara añadió - ¿nos veremos mañana entonces?
Nayara - December 14, 2006 01:45 PM (GMT)
La dama no se sorprendió con la actuación de su escolta...a veces el mismo Francesco se guiaba por sus impulsos...
La noche se mostraba en su cénit, mas de seguro su acompañante se debía a menesteres de mayor importancia.
Lady Nayara observó de nuevo a Goibniu y con una sonrisa se despidio de su compañero tomando su mano como gesto de unión y cercanía, para dedicarle unas últimas palabras.
- Estaré encantada de recibiros en mi casa la próxima luna Goibniu, suerte con tus averiguaciones...-
Maxence - December 15, 2006 11:18 AM (GMT)
Maxence sumó su otra mano al gesto de complicidad de Nayara.
- Hasta entonces.
El primogénito se marchó junto a su escolta. El lenguaje gestual de Tomasso resultaba muy evidente, empujaba a su señor a marcharse con la palma de la mano apoyada en la espalda de Maxence, a la altura de la cintura. En la distancia el primogénito giró su cabeza para lanzarle una última sonrisa de despedida a Nayara.
Nayara - December 15, 2006 12:59 PM (GMT)
La dama observó como ambos se alejaban con prontitud y el evidente gesto del compañero de Goibniu instigándole a continuar. Sin duda una actitud poco común que le traía recuerdos de una juventud casi olvidada...
- Que tiempos aquellos...-
Una amplia sonrisa acompañó aquel pensamiento, que lejos de ser triste, le hacía ver que las cosas no habían cambiado demasiado.
Había sido un reencuentro grato del que se habían obtenido varias posibilidades de ayuda a sus mortales compañeros.
Permaneció unos instantes estática planeando sus pasos, para después dirigirse hasta su carruaje y emprender el camino hacia el hogar de Fresnoy.