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Title: Ofrendas y deseos
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Nayara - December 1, 2006 02:25 AM (GMT)
El silencio de la noche embargaba la mansion, la dama se encontraba tranquila paseandose por los jardines disfrutando de la paz que ofrecia aquel ambiente bucolico,esa noche habia buscado unicamente la compañia de Isis.

Poco hacia del equinocio de primavera, y Nayara deseaba hacer una ofrenda a la diosa luna, quien como fiel compañera la habia guiado desde el principio de los tiempos marcando importantes momentos de su vida y renacimiento.
LLevaba para la ocasion un vestido blanco vaporoso, reliquia de sus tiempos mortales y herencia muy querida por ser fiel a la tradicion materna. Su pelo suelto caia libremente formando bucles y ondas que llegaban hasta la mitad de su espalda. Caminaba descalza para sentir la comunion con la natura, el ritual daba comienzo...

Arrodillose la dama mirando la luna, su luz tenue junto a una vela eran todo lo que desvelaba aquel suceso. El aroma de sandalo permanecia junto a ella fruto del incienso que se quemaba lentamente. Con una de sus manos sujetaba un pendulo de amatista, mientras que con la otra sujetaba su pecho buscando los latidos ya inexistentes.

Cerro los ojos y entono unas palabras en latin como saludo a Selene.

La mistica embargaba a la dama mientras la joya tomaba fuerza marcando circulos cada vez mas abiertos.

Nayara - December 1, 2006 04:09 PM (GMT)
Dea lunae, ego hic est...
illuminavi meus irineris...

La comunion emocional alcanzaba la intensidad de pasiones y deseos logrando la fortaleza del alma, tranquilidad espiritual y paz interior necesaria para potenciar a la existencia.

La etera mortalidad que aun sentia propiciaba el deseo de permanecer ligada a sus tradiciones mortales, honrando asi un pasado que de algun modo no se habia perdido.

La dama aguardaba la bendicion de sus suplicas, se hallaba ante Isis como mujer, ofreciendo como presente su fe. Podia percibir el lazo que las unia, la fuerte presencia de algo superior que la abrazaba. La calidez inundo su cuerpo y poco a poco fue abriendo los ojos para observar al astro que veneraba.

Colgo de su cuello el fino cordon carmesi que se unia a la amatista, permaneciendo unos instantes inmersa aun en lo vivido.

Nayara - December 1, 2006 06:51 PM (GMT)
Debia cerrar el circulo como mandaba la tradicion.

Tomo entre sus manos un puñado de tierra alzandolo a la altura de sus ojos para dejarla caer lentamente mientras pronunciaba

Tierra a la tierra
seguidamente alzo igualmente la vela

que el calido fuego disperse a la tormenta
soplando esta suavemente prosiguio

vientos del oeste hacer brillar el occidente
que las puras aguas bendigan mis plegarias...

La dama finalizo la ofrenda con la inmersion tipica de tantas otras creencias, acercose a la pequeña laguna que tenia sus tierras y avanzo lentamente hacia el interior hasta quedar totalmente cubierta por las aguas bañadas con el fulgor de la luna.

Nayara volvio a emerger sonriente, tantas veces habia visto a su joven madre seguir el ritual, ella misma se lo habia instruido desde que fuera pequeña. Tan solo guardaba de ella aquel vestido y la gema que usaba como amuleto, ademas de sus preciados recuerdos... aquellos de una vida feliz y un pasado memorable.

El suave viento arremolinaba sus mojados cabellos, la dama tomo la capa que yacia en el suelo junto al incienso y envolviendose en ella se adentro en la mansion para cambiarse de atuendo.

Manfred Von Hellstrich - December 3, 2006 12:44 AM (GMT)
Luego de dialogar con Nicolás Fresnoy sobre un prominente proyecto, Manfred se giro y caminando sobre sus pasos se dirigió nuevamente hacia su corcel. Poniendo uno de sus pies en el estribo derecho de la montura, y con un simple movimiento, de un instante al otro se encontraba en el aire antes de caer sobre el animal.
Con una rienda en la mano izquierda, prosiguió a despedirse del maestro y a dirigirse hacia la isla.
Mientras cabalgaba, exhorto de la humanidad, de los problemas y los conflictos, fue apareciendo al final del camino aquel edificio, la estructura, inmensa que desprendía poder por si misma. Erguida en la tierra como en el cielo, La Concergierie se elevaba ante la oscuridad de la noche, mostrándose a todo caminante. A medida que se acercaba a ella, pensaba y rememoraba. Las preguntas mas obvias se cernían sobre la mente del cainita, preguntas como que tratarían, si hablarían francos y con la verdad, o simplemente discutirían, si llevarían a una reunión privada los milenios de peleas entre clanes, o simplemente mas de uno saldría herido en cuerpo y orgullo por el comentario de otro. Aunque en ese edificio habría de estar el, puesto que por antigüedad en existencia le correspondería ocupar el sacro lugar del señor de las tinieblas de Paris, no era de esa forma. Suplantando la ausencia del señor Constanza, y ante la invitación no oficial a la reunión, la familia se reunió, y con el consentimiento de todos los miembros, se decidió que aquel, aunque joven, representaba mayor influencia en Paris.

Ya a la altura de la Concergierie, miro por ultima ves hacia uno de los grandes ventanales, en este momento sentía la curiosidad y deseaba haber ido el en lugar del joven, pero Manfred no es de aquellos que se preocupan por las cosas que ya se habían resuelto. En esos momentos tenia que atender otros asuntos mas personales. Antes de apartar la vista, realizo un gesto con la cabeza, en forma de reverencia, como si le estuviera diciendo a alguien “Que tengas suerte”. Luego miro hacia delante, y acelero el paso, las estrellas indicaban la proximidad de la media noche.

Tras pasar unas cuantas calles, el oscuro corcel, se detuvo ante una lujosa mansión. Iluminada todavía con algunas antorchas, se podía observar leves movimientos de seres en su interior.
Bajo del animal, y a medida que se dirigía hacia la puerta, los ropajes comenzaron a arañarse cual si alguna criatura intentara desvestirlo, mas estos nuevamente se recomponían en un elegante traje de noche.
Acomodo un poco las telas que envolvían aquel paquete que hacia bastante tiempo traía bajo su brazo.
Parado ante la gran puerta blanca, observo hacia atrás como si esperara o suponía que alguien lo siguiera, para luego llamar repetidas veces.
Luego se aparto unos pasos de esta, debería esperar que alguno de los sirvientes le abriera...

Nayara - December 3, 2006 04:52 PM (GMT)
La dama termino de acomodarse cuando escucho que alguien llamaba a la puerta...-¿quien seria?,había "incitado" a los suyos a pasar la noche fuera, por lo tanto quien fuese no estaba bajo su..."halo conquistador"-

De nuevo vestía con los acostumbrados trajes de la época, elegantes y distinguidos que marcaban la figura de la dama realzando sus atributos mundanos. Su cabello aun húmedo se recogía graciosamente dejando caer varios bucles, de su estilizado cuello aun pendía el colgante de amatista.

Corrían tiempos difíciles, su mansión antaño tranquila permanecía sepulcral ahora que la peste se cernía por las calles de Paris; los alrededores faltos de vida se tornaban silenciosos con la huida de los mortales de aquella fatídica enfermedad.

Bajo las escaleras pensativa, se cubrió con su capa dejando al descubierto tan sólo sus ojos y tomando un candelabro para guiarse entre las sombras salio al patio de entrada. No era habitual que la dama de la casa atendiera la puerta directamente, pero Nayara no se guiaba por los formalismos estrictos y aquella noche nadie podía cumplir con ese cometido más que ella.
Oculta bajo su capa llego hasta la puerta con la cabeza gacha, no quería desvelarse ante cualquiera, lentamente alzo la mirada para encontrarse con la de su invitado...
-Lord Manfred...extraña visita tras tantas lunas...-

Sin duda Nayara quedo sorprendida al encontrar al caballero ante sus puertas, una mezcla de sentimientos encontrados la embargaba, sin mas abrió el acceso a su mansión.
Su oscuro invitado aparecía visiblemente solo; cerró las puertas tras de si y dándose la vuelta hacia el caballero se despojo de la capucha que la cubría y lo saludo:

- Oscuras y buenas noches Lord Manfred, sed bienvenido a mi hogar. Permitidme que tome vuestro corcel para dejarlo a buen recaudo y me dispondré a atenderos como es debido-

Manfred Von Hellstrich - December 3, 2006 06:33 PM (GMT)
Era extraño, tras aguardar a que alguien de los vasallos, abriera la puerta. Uno de ellos lo hacia, mas era inconfundible... La belleza de lady Nayara, no se podía ocultar por una simple tela.
Antes de entrar en la casa, el caballero realizo una pronunciada reverencia ante aquella dama que obnubilaba la escena.

La oscuridad de la noche se abre ante el paso de una estrella como vos mi bella dama. Encantado de verla esta noche Lady Nayara, me hallo y espero no importunarla con mi visita.

Era raro, extremadamente raro que ninguno de sus tantos sirvientes saliera a atender un visitante, ni siquiera Francesco que siempre estaba con la dama. Tras la palabra de la dama, antes de que saliera, Manfred la detuvo... no podía permitirse que una dama se encargara de aquel corcel.
Se dirigió de nuevo ante aquel animal, tomándolo por las riendas lo hizo caminar hasta un palenque cercano ubicado en las puertas del establo de la casa de la dama.
Luego con la mirada perdida en la estrellas regreso ante aquel ángel caído...

Se aproximo a la dama, mientras esta cerraba la puerta

Las noches sin su presencia Lady han sido eternas, mas con haberla visto, me han surgido nuevamente las emociones y la creatividad...

Gracias a su belleza y a su esencia he retomado algunas viejas costumbres...

Y he terminado para vuestra persona este simple obsequio. Bello pero no lo suficiente como para comparársele.


Haciendo una reverencia cual caballero entrega su arma al rey, el lasombra se agacha quedando a la altura de la cintura de la dama, y extiende aquel paquete envuelto.

Nayara - December 3, 2006 09:40 PM (GMT)
Frente a Lady Nayara se encontraba el oscuro caballero, parecía distinto,él mismo tomo las riendas de su caballo y lo guió hasta las cuadras para volver sobre sus pasos y reencontrarla.

- Qué extraño influjo embuía al caballero a comportarse de aquel modo...qué había cambiado...por qué no acertaba a conocerlo del todo, el misterio a su lado era cada vez distinto-

Escuchó sus palabras observando su mirada, de pronto aquel que noches atrás le había observado con la oscuridad de los abismos , ofrecía ahora la dulzura de los sentimientos...

Recibió el presente sorprendida y tomándolo entre sus manos lo desenvolvió habilmente, tras la seda una caja color ébano exquisitamente labrada guardaba en su interior una pequeña daga. Aquella era en sí una gran obra de arte, los cuidados detalles la hacían una pieza única digna de ser empuñada por el más importante maestro, sin duda tan sólo un artista podía haber inspirado semejante joya.

La tomo delicadamente y dejándola a la altura de sus ojos, observó la luna una vez más... la dama guardo cuidadosamente el obsequio y dirigiendo su mano al caballero le instigó a levantarse.

- La espera también fue tortuosa para mi, mi señor...conmovéis mi alma como nunca antes nadie lo hizo...-

Las palabras de la dama eran sinceras, algo en ella se había despertado aquella noche en la que se conocieron, todo su universo había cambiado desde entonces...

Abrazándose al caballero agradeció el presente, hallarse de nuevo en sus brazos le aportaba una sensación indescriptible, una lágrima resvaló por su mejilla fruto de la conjunción de sentimientos que la embargaba.

Susurró suavemente al lasombra:

- Te agradezco el presente, lo portare siempre conmigo de ahora en adelante-

Manfred Von Hellstrich - December 4, 2006 01:07 AM (GMT)
El caballero se levanto, mirando a los ojos azules de la dama, cerca de ella, tan cerca que se podría sentir su respiración se detuvo. Con una de sus manos, tomo a la dama por la cintura mientras con la otra acaricio el bello rostro de la dama. Mientras con su pulgar recogía la lágrima carmesí que dejaba una marca en la tersa piel.
Luego despacio y con sumo cuidado, tratando de darle esencia al ambiente se aproximo mas al rostro de la dama, dándole un beso por sobre donde había pasado la lagrima, para luego bajar hasta los bellos labios de la dama.
Se aparto unos centímetros, y con una mirada tierna, calida y con tono de vos extraño a sus hábitos.

Mi dama, aunque vuestra belleza no se puede opacar con nada ni comparar con nada ni nadie...
Prefiero verte feliz... Sin que vuestra preciosa vitae se muestre ante ojos que pocos merecen conocer...


Tras esto se aparto unos pasos, no deseaba ser una molestia ante aquella dama que tenia adelante...

Luego miro rapidamente hacia el interior de la casa, y con un tono de intriga...

Miladi espero no interrumpirla ni incomodarla con mi visita


Nayara - December 4, 2006 01:50 AM (GMT)
Lady Nayara suspiró tomando su amatista y evocando sus palabras a Isis

-illuminavi meus irineris...-

Sonrió al caballero preocupado por las apariencias, no obstante agradecio el gesto de interés por su parte. Esa noche no hacía falta esconderse de nada, tan sólo ellos habitaban los alrededores de la mansión. Extraña coincidencia del destino...

- Lord Manfred no sois molestia alguna, al contrario. Permitidme que os acoja en mi "humilde" morada; os pido disculpas por no haceros servid por mis allegados, pero ésta noche preferí meditar a solas-

Cediéndole la mano para que le acompañara, ambos llegaron a la entrada de la mansión y una vez dentro pasaron al gran salón donde estarían mas cómodos. Nayara se desprendió de su capa y dejándo sobre la mesa de nácar su presente, se dirigió presta a traer sendas copas de vitae.

En la chimenea como de costumbre las llamas danzaban sobre la madera desprendiendo ese calor acogedor típico de las casas mortales. Todo aquel entorno se mostraba cálido, los cuidados detalles de la dama no dejaban lugar a duda de sus principios de elegancia.

- Y bien...contadme caballero, qué mas he de saber de vos...-

Se acercó a Lord Manfred observándolo de cerca con una sonrisa misteriosa esperando las respuestas.

Manfred Von Hellstrich - December 4, 2006 02:20 AM (GMT)
Accediendo a la propuesta de la dama, sendos cainitas caminaron por el interior de la morada. Hacia tiempo que no estaba en el interior de alguna casa, donde el especto político o militar no se hiciera presentes y esto le deba más espacio al Lasombra.
Por primera ves en mucho tiempo Manfred o como había dicho la ventrue Lord Manfred, eso le había quedado sonando en la mente le gustaba como sonaba ese titulo, acepto la copa en forma de refrigerio que aquella dama le ofrecía, no desconfiaría de ella y no tenia dudas sobre la veracidad de sus palabras.

El lasombra tomo la copa, y guiado por la dama, se incursionaron en el salón de la residencia. Las palabras de la dama volvieron a resonar, esta ves mas profundas, mas adentro, como si la dama no quisiera saber sobre Manfred aquel ser conocido, sino del ser humano, encarcelado mas halla de las apariencias, los engaños, las tramas de la sociedad a las que estaban atados ambos y en especial, aquel ser apartado en ocasiones por el espíritu del animal mas peligroso de todos.

La dama se aproximo con una sonrisa mas que picara, a lo que el respondió poniéndose mas cerca, deseaba ver que actitud tomaría...
Estando a centímetros de ella, aguardo unos instantes y luego se aparto...
Las palabras de la dama seguramente estaban arraigadas en el misterio e intriga que habían quedado en el aire de la última conversación.
La expresión de los ojos de Manfred se torno seria, algo lucubre, mientras miraba el fuego, para luego mirar a la dama, mientras hacia un gesto para que tomara asiento, seguramente esta noche seria larga, y para algunos mas grata que para otros, secretos, deseos y demás intrigas de la mente del lasombra, seria rebeladas ante la dama que había llegado hasta su gélido corazón

Tras tomar asiento ambos, en un como sillón frente a las llamas, Manfred mira a su anfitriona, con una entonación calida y con la apariencia de los ojos mas relajados.

Hace unas noches atrás tu me contaste sobre ti, anécdotas de tu existencia que me permitieron conocer las vivencias de tu vida, que forjaron el carácter y el alma de la aquí presente Lady Nayara.

Realizo una breve pausa, y luego continúo.

Hoy estoy aquí para compensarte, pregunta lo que desees saber sobre mi, y si me es posible os contare todo, mas debo aclararte desde ahora, que hay cosas que no podré contarte

Nayara - December 4, 2006 02:38 AM (GMT)
El gesto del caballero se torno serio pese a sus esfuerzos por aparentar lo contrario. La dama aprovecho la propuesta y comenzó con las preguntas...muchas intrigas tenía acerca del oscuro caballero de las sombras.

- Bien, contadme de vos, de vuestra vida. ¿Aún queda algo del hombre que fuisteis?estoy segura de que sí, mas ansío vuestra respuesta-

Manfred Von Hellstrich - December 4, 2006 03:09 AM (GMT)
La pregunta era más que obvia, una dama de tan buen carácter, no pasaría por arriba la oportunidad de conocer el lado mortal de un vástago de la oscuridad.
El rostro y las actitudes de Manfred se tornaron pensativas, era una pregunta que hacia hurgar en lo mas antiguo de la mente del vampiro. Tiempo había pasado, mucho tiempo sin tener que recordar aquellos momentos.

Umm aquellos tiempos...

Con un tono serio y con algunas dudas o eventos perdidos en la memoria el vástago respondió:

Se podría decir para empezar, que si aun se conserva gran parte de aquel ser, hoy en día, modificado por el paso del tiempo, mas no se si seria parte, o sus ideas, sus creencias, o su comportamiento.

Miro el fuego y después a la dama, se había prometido decirle la verdad, en cuanto pudiera.

A decir verdad, mi nombre original es Manfred Vanderger, aunque mi apellido proviene de una familia noble en la Germania, yo nací y me crié en tierras españolas. Mas precisamente al sur oeste de los pirineos, entre estos y una pequeña villa llamada Lérida. Por el estatus de mi familia, poseía unas cuantas tierras, donde tanto yo como mi hermana...

En esos momentos el antiguo vástago recordaba hechos, que la bendición de Caín, no podía superar, ni sentimientos que apaciguar.

Nos criamos. Yo por mi parte desarrolle una muy buena mano, para la creatividad, ya sea en la pintura, como luego mas tarde se me enseño el arte de los metales. Criado por las enseñanzas de mi padre, y de tutores, me forme con un espíritus aventurero, incrementado por las anécdotas que mi abuelo de la Germania me contaba cada ves que venia de visita.
Paso el tiempo, y fui desarrollando una buena habilidad con el arma de cuerpo, por lo cual cuando tuve la edad y capacidad suficiente, me uní al ejercito de su majestad el rey de Aragón en la guerra contra los pecadores del Califato.


Esta era una parte que rememoraba con orgullo, se notaba en la entonación

Si mal no recuerdo, fueron diez o quince años, que estuve en el ejercito, ahí muchas misiones, y muchos apodos distintos se nos dieron a mi y a mi grupo, además por asares del destino conocí a individuos que luego, en esta vida conocería de nuevo.
La gracia con el arma y el valor, me hicieron digno del nombramiento de Sir Manfred, y se me adjudicaron nuevas tierras que a pedido, se anexaron a las del apellido, pues como yo era un caballero en combate, no podía estar presente en ellas, y mi padre se podría encargar.
Con el tiempo, y los años encima, retorne a mi hogar, donde conocí al marido de mi pequeña hermana, y tiempo después conocí a quien mas tarde seria mi sire. Me enamore de la hija de este, por lo que depuse las armas, y me dedique a perfeccionarme en la forja. Pues a diferencia de aquellos que han sido toda la vida noble, cuando uno sale del campo de batalla, es increíble como alcanza el día para hacer tantas cosas...


Realizo una pausa y luego suspiro a modo de pesadez, por rememorar dichosos eventos

En fin... esa es la historia de mi vida...

Nayara - December 4, 2006 01:56 PM (GMT)
Lady Nayara percibió el sufrimiento en sus palabras, evocar sus recuerdos no parecía haberle sido grato.

Se levanto delicadamente y dirigiéndose hacia uno de los ventanales recordó la imágen del otro Manfred, el que bajo la influencia de la oscuridad había atacado a su propia allegada...

- la oscuridad es algo que puede disiparse, pero para ello hay que desearlo...hubiera sido un momento de abandono o tal vez un movimiento motivado,pero por qué...-

Tal vez este fuera uno de aquellos temas en los que no podía pronunciarse... observó por unos instantes al caballero que tenía ante sí para desviar su mirada y pensar, pensar en si era correcto ahondar en la oscuridad de sus pensamientos.

- Aletheia, desvelar la verdad...camino no siempre agradable. En pos del conocimiento se podían cometer muchos sacrificios propios y extraños, así era la senda de lo desconocido -

Guió sus pasos hasta la enorme mesa nacarada y tomando la oscura caja adquirió las fuerzas necesarias para enunciar su segundo desvelo.

- Permitidme que os pregunte sobre lo sucedido la noche de las campanas Lord Manfred, por qué atacasteis a Lady Helena...quién érais entonces que absorto dirigísteis vuestra furia sobre los que os aman -

Ya sentía el dolor punzante con sólo pronunciar sus palabras, la respuesta o el silencio no apaciguarían aquella herida que pese a sus esfuerzos por cerrarla no conseguía.

Manfred Von Hellstrich - December 4, 2006 04:08 PM (GMT)
La pregunta de la dama se tornaba más que interesante. Por un lado había visto algo que nadie abría visto y a la vez estado con vida como para contarlo, pero por otro lado, demostraba preocupación por los demás, algo raro en la estirpe. Eso daba muchas cosas a las que pensar, y a la vez marcaba mas en la mente del vástago que había acertado en confiar.

Prácticamente el lasombra no se inmuto, físicamente ante la pregunta, y su tono se mantuvo, como si hablara de cualquier tema. Bajo la mirada en busca del poder del fuego...

Hay una antigua costumbre entre los miembros de mi familia...

Levanto la mirada hacia la dama, estaba seguro de poder hablar con ella.

Se dice que cuando la mente esta fatigada, cansada de acciones falsas, el descanso ayuda a recuperarla al igual que se recuperan las heridas físicas...

Realizo una pausa, breve pero que daba a marcar el cimiento de la explicación

Pero mas antiguo que esta popular frase, en las entrañas guardadas de mi sangre, se haya un peligroso ritual trasmitido solo a aquellos que tienen la fuerza para realizarlo... ya que en antaño, cientos han sido los hijos de las tinieblas que han perecido por el.

Aquel ritual consiste en invocar la oscuridad... la más profunda de las oscuridades que habitan en uno. El aceptar esta oscuridad da la fuerza necesaria para afrontar los pensamientos, a la vez que da el poder de liberar la mente, sanarla se podría decir.


Aguardo en silencio, hasta el momento parecía un muy buen ritual, liberar el agotamiento mental... muchos cainitas de esta ciudad necesitaban de eso...

Pero no todo es tan bueno, aquel poder, también libera las cadenas de la sociedad que atan a la bestia, en mi caso un animal torturado por años de soledad, y sufrimiento, que solo encuentra el placer en el combate.

Es ahí donde se evalúa la fortaleza de los miembros de nuestro clan, saber si eres capas de controlar la oscuridad de tus pensamientos y a la ves controlar la fuerza y la fiereza del animal que se haya dentro de cada uno.

Durante el ritual, todo lo falso que se encuentre en el cuerpo desaparece, sentimientos, emociones, las heridas del alma, del corazón y del cuerpo se abren, haciendo que la sangre brote, recordando el dolor que marca nuestra existencia, a la ves que enoja a la bestia.

Una ves que toda la verdadera esencia del vástago se encuentra a flote, la oscuridad toma forma, busca el contacto con su parte física, busca el poder entrar en este mundo, en su verdadera forma, para eso debe ganar en un enfrentamiento con el cainita que se someta al ritual.

Si el cainita pierde, la oscuridad tomara posesión de la bestia, trastornándola, llevándola a la desesperación y la locura, a tal punto que luego de unas noches, es muy factible que se destruya ella misma en ansias de liberarse de la soledad provocada por las tinieblas.

Si gana, la oscuridad retorna al abismo, y el vástago paso a paso va saliendo del trance, aun debe controlar la bestia, pero esta ya esta más cansada, por lo que resulta más fácil. Además puede ver claramente sus pensamientos, logrando una armonía entre ellos y sus objetivos.

Puesto que el ritual no soluciona ningún problema, más solo permite ver la claridad de los eventos ante una oscuridad superior, abriendo el espectro de visión en busca de una solución.


En ese instante realizo una pausa para observar la reaccion de la dama y rapidamente prosiguio

Algunos consideran inapropiado, e incluso inútil, enfrentarse de una manera tan directa a los pensamientos, pero por alguna razón aquellos antiguos, mas antiguos que la mayoría de los habitantes de esta ciudad, lo practican con una relativa frecuencia y personalmente he encontrado luego de pasar por esa experiencia solución a problemas que ya daba por perdidos.

Aquella noche, le implore a Helena, que no interrumpiera en el campanario, pero he de suponer que ante vuestra presencia y la de Don Castellar, no pudo evitarlo.
Gracias a los dioses, el ritual había sido roto antes de encontrar el contacto con el abismo, y en el momento en que Helena irrumpió en la habitación, ya me encontraba dominando a un animal, que presentaba todos los dolores que apaciguar ante el poder del señor de la oscuridad


El lasombra en todo el relato no se inmuto ni su tono cambio en lo mas minimo, el confiaba en la dama, y le estaba contando una de sus mas oscuras costumbres. El realizar el ritual era un habito que cada tantos meses o incluso años realizaba, liberando su consiencia y ejecutando sus acciones sin el mas minimo temor

Nayara - December 4, 2006 08:06 PM (GMT)
Atendió absorta a la explicación del caballero, sin duda había despejado todas sus dudas al respecto.

Con una voz cálida y una mirada sincera respondio cariñosamente a Lord Manfred:

- Muchos son los rituales de los que nos podemos servir para apaciguar la mente fatigada mi señor, algunos más peligrosos que otros, no obstante celebro saber que dominais ese arte. La oscuridad siempre puede hacerse con aquellos débiles de principios, mas si los pilares son fuertes nunca se vencerán ante las adversidades -

Tomando la daga se acercó hasta el fuego para admirarla con más detalle, el filo brilló intenso desvelando la hermosura del grabado. Por unos instantes hipnotizada quedo ante la espada, para presta volver su mirada hacia su creador.

- Sin duda sois un artista, admiro a los que crear saben de la nada, pues dotar de vida lo inanimado requiere de sensibilidad y de un saber especial que no todos poseen -

- Qué mas deseaba saber... con lo que le era conocido no necesitaba mas. Sabía que oscuros secretos asolaban al caballero y que no podría desvelarlos, pero ya conocía suficiente y prefería desvelar lo desconocido con tiempo -

Silencio, el silencio inundo momentáneamente la sala, tan sólo sus miradas hablaban. Lady Nayara aguardo esperando a que el caballero retomara la palabra.

Manfred Von Hellstrich - December 4, 2006 10:03 PM (GMT)
Las ultimas palabras de la dama, le hacían rememorar los elogios que había tenido al principio de aquella noche con el señor Fresnoy, ese si era un maestro.

Mi dama...

Se levanto del sillón, y comenzó a caminar hacia ella

Ese objeto es una imitación... Un vulgar imitación de vuestra belleza...
Me faltan siglos de ardua práctica parado ante la ardiente forja, antes de poder tan siquiera alcanzar una pizca de lo que mi corazón ve en usted.


A tan solo unos pasos, y continuando, mirando directo a los ojos de la dama

Vuestra belleza...
Vuestro carisma...
Vuestra elegancia...


Se detuvo a centímetros de ella, con una mano tomo el arma por el filo. El caballero, aunque hacia tiempo que había dejado de sentir el dolo, notaba como el mejor filo que había adquirido en un arma natural, cortaba el guante y luego la fría carne de la palma del vástago. Unas gotas de vitae recorrían el filo del arma en dirección a la punta.

Vuestra esencia...

El lasombra hizo silencio, y la mano con el corte empezó a ascender hacia el rostro de la dama, a medida que iba subiendo la herida se cerro, paulatinamente hasta desaparecer por completo. El corte sobre el guante, también se fue cerrando como si fuera parte del cuerpo del vástago.

Mi añorada Nayara, siento que no seré capaz jamás de igualar vuestra belleza, en ninguna de mis creaciones, ya sean en el metal o en las pinturas.

Miro detenidamente...los ojos de la dama

Que mas sobre mi deseas saber...

Nayara - December 5, 2006 02:17 AM (GMT)
La dama sintió la cercanía del caballero, su mudo corazón parecía desbocarse pese a la falta de latidos...

Dejo la daga sobre el alféizar de la chimenea que, poco a poco se iba apagando,guió sus manos sobre el rostro de Lord Manfred siguiendo sus líneas y contornos y cerrando los ojos pudo verlo. Si existía obra de arte digna de ser esculpida, era aquel rostro, ante sus ojos bello pese al sufrimiento y la carga, ante su esencia único por ser el único que la trastornaba.

Bajo dibujando con sus manos su cuello y cuando se encontró a la altura del pecho tomo una de las manos del caballero y situándola en su corazón, busco el de aquel para encontrarse.

Abrió sus ojos y centrándose en los grises de su amante se pronunció:

- Ante éste corazón no habra más preguntas, para éste corazón no habrán más desvelos, el camino será mas llevadero al hallar en vos mi consuelo-

El alma se entregaba así, al decidir lo verdadero;
el sentimiento abrasaba así un corazón sincero...

Manfred Von Hellstrich - December 5, 2006 02:46 PM (GMT)
Sin respuesta alguna se hallaba aquel caballero, iluminado desde el costado por el ardiente color del fuego, obnubilado desde adelante por la dama que en su compañía se encontraba, mudo por aquel sentimiento que hacia siglos no encontraba.
No hacia falta una respuesta, no hacían faltas palabras, el silencio lo decía todo. Si algún pintor podría retratar la imagen, nadie se atrevería a decir que se trataba de seres malditos por dios, pues la pasión en ese instante entregada silenciaría cualquier pensamiento.

Con las manos de la dama sobre su pecho, se aproximo, lentamente a su rostro. Y con los ojos cerrados ambos se fundieron en un beso eterno. Eterno en el tiempo, en la pasión y en los pensamientos.

El estilo de vida de aquel guerrero de las tinieblas en ese momento desaparecía. Desaparecía bajo el influjo de lo que aquella mujer causaba en su ser. Se alejaba dándole lugar a un nuevo pensamiento. Luego de casi cuatro siglos de girar por el mundo, era hora se asentarse en un lugar, de forjar un destino, buscar de cumplir esos deseos que no se podrían realizar de continuar con su actual forma de existir. Y Paris... Paris seria el comienzo de esta nueva vida.

Nayara - December 5, 2006 04:10 PM (GMT)
El tiempo aguardo por ellos un instante, la eternidad se hizo por un segundo, superando las barreras de la realidad de ambos.

De repente un mal presentimiento volvió a asolar la mente de la dama, como recordandole que nunca había desaparecido pese a las apariencias. Era el mismo que tuvo lunas atrás cuando visitó al príncipe de Paris, pero se presentaba aún con más fuerza.

Apartose delicadamente del caballero,mas en sus ojos podía sentirse el temor que la inundaba.

Tomando sus manos decidida le comentó sus miedos al respecto:

- Debo confesaros algo, tengo el presentimiento de que algo oscuro asolara la ciudad de Paris y es posible que corráis peligro, vos y todos los que nos hallamos en ella-

Manfred Von Hellstrich - December 5, 2006 04:36 PM (GMT)
Los miedos inundaban la esencia de los ojos de la dama, y con ahogadas palabras se lo comentaba al caballero. Mas hermosa se veía en la expresión que realizaba.
Tomándola fuerte de las manos, con una vos piadosa.

La muerte se cierne sobre Paris... sobre el rebaño la enfermedad ataca sin compasión ni perdón.

Realizo una breve pausa

En nuestra sociedad, mas haya de lo que las apariencias digan, los poderosos se notan tensionados, la luna anuncia el presagio de algo grande ocurrirá..

Pero...

Mi dama..

Mi bella Nayara, el peligro ha existido en mi vida y en la de todos los nuestros, siempre y para siempre. Pero no temáis, jamás permitiré que os pase algo....


Aunque no lo había dicho, en su meten sus palabras seguían hablando, si por proteger a su dama se trataba, terminaría de consumir su alma, rompería su promesa condenándose ante aquel dios del caos que hace mas de dos siglos lo había marcado por la eternidad

Con un tono serio, la oscuridad había retornado a sus ojos, sus palabras sonaban a verdad pura.. la mas sincera de las verdades

Jamás...

Nayara - December 5, 2006 11:52 PM (GMT)
Conocía esa mirada mas no la temía, no se permitiría ningún fallo, sus pasos serían firmes, la fuerza de la ventrue fluía ahora magnánima.
La misma humanidad a la que se aferraba le aportaba ahora con más determinación su saber hacer y su camino.

Sus ojos brillaron con un fulgor distinto y esta vez se pronunció con la seguridad de quien enuncia una promesa.

- Ciertamente Selene anuncia tormentas sobre la ciudad, mas no debéis preocuparos por mi caballero, mi misión no entraña peligros. Mas si hubiera de afrontarlos lo haría, pues la debilidad y los miedos se supeditan con valentía-

Lady Nayara no era tan sólo una dama, en su interior aguardaba un alma guerrera forjada por las adversidades pasadas y presentes, habían muchas formas de librar batallas y de ser necesario las desvelaría.

Con una maliciosa sonrisa se alejó de él dándole la espalda para seguidamente girarse portando una hermosa espada forjada en tierras de Toledo. Francesco tenía una parecida, pero ésta pertenecía a la familia Posstizzi y poseía un valor incalculable para la dama. Estaba grabada en latín y sus detalles eran minuciosos y cuidados.

Como si de una reverencia se tratara, Nayara tomo una postura digna de un maestro en la esgrima, se coloco frente a Lord Manfred en posición de Corona, como gesto de saludo.

- Sin duda dominareis éste arte como tantos otros caballero-

Manfred Von Hellstrich - December 6, 2006 12:27 AM (GMT)
La dama se aparto y desenfundo una espada. Era reconocible, el acero de Toledo era el mejor y mas digno, por algo el lasombra en su morada poseía una gran espada, del largo de un hombre, trabajada íntegramente en Toledo, la ciudad de las armas.

La actitud de la dama, realmente le sorprendió al caballero, a pesar de su clan, en el cual muchos guerreros dignos había enfrentado, con concebía a aquella dama, con una espada en la mano

El lasombra observo a la dama, la pose clásica de esgrima de salón, con el filo del arma en dirección al oponente, cortando la imagen del rostro de la dama en dos, esos ojos detrás del arma, su expresión, simplemente no causaban miedo, sino que resaltaban las finas líneas que componían aquella belleza, iluminada a tenue luz por el incandescente de la chimenea.

Manfred se giro, hacia las brazas. Y con la vos de la experiencia se dirigió a la dama

Miladi, veo que el conocimiento del arte del esgrima a sido inculcado en vuestra persona...

Se giro hacia ella, y la observo detenidamente

Vuestra pose es perfecta, y estable, perfecto balance entre la defensa y el ataque.

Dio unos pasos acercándose a la dama, lentamente levanto su brazo a medida que extendía su dedo índice, apoyándolo sobre la cruceta del mango y el filo del arma. Luego, realizo una pizca de fuerza indicando que el arma debía bajar.

Pero una lección que has de recordar, desde este momento y para siempre, es que no debes enseñar tu arma jamás...

El tono se mantenía serio, daba a entender que lo estaba enseñando como cuando un maestro reprocha a su alumno.

Nayara - December 6, 2006 12:50 AM (GMT)
La dama modificó su postura bajo la dirección de Lord Manfred y sonriéndole bajo la defensa.
El caballero tomaba con seriedad el arte de la esgrima y eso le honraba.

Tomo la espada con sus palmas y girándose hacia él, le presento el arma de su familia.

- Mi señor, tan sólo se lo básico aprendido de mi padre el señor de Bracciano...él si era un caballero digno de poseer éste arma, pues en sus manos los movimientos parecían poesía, con una cadencia y un ritmo impecable-

Le entregó la espada a Lord Manfred para que pudiera apreciarla de cerca.

- Heredé la espada de mi difunto padre, mas no su arte. Él siempre prefirió que me criara como una dama, de ello se encargó mi dulce madre a la que debo ser, quién tenéis ante vos. Decidme qué os parece.-

Observaba cómo analizaba un verdadero conocedor a aquella fiel compañera que por tantos años acompañó a su padre.

Manfred Von Hellstrich - December 6, 2006 01:12 AM (GMT)
La dama bajaba su postura de esgrima, atendiendo a las peculiares ordenes del caballero, para luego entornar el arma en su dirección.
Mientras la dama giraba el arma, observo detenidamente las inscripciones, el estilo del arma, la forjadura del acero.
La señorita trato de prestarle el arma al lasombra, pero este se negó a poseerla. Y con el mismo tono de antes.

El arma es de uno y solo un puede blandirla.

Cambio el tono a uno mas relajado

El arma representa la esencia del guerrero, el espíritu del combatiente, el honor del caballero, siempre será portada y blandida por el mismo usuario y cambiara de dueño cuando el anterior seda su posición.

Aparto su mirada la cual parecía abstraída en el arma, para mirar a la dama enfrente de el.

Vuestra madre es digna de mis mas sentidos elogios, pues de una bella niña, logro formar a esta encantadora dama.

Pero vuestro padre...

Me abría gustado conocerlo... un arma como esta, tan antigua, y en tan buenas condiciones, abría sido un digno rival, para tener un amistoso entrenamiento...
Las prácticamente intangibles marcas en el acero, indica que se utilizo con bastante frecuencia, y la forma de estas indican que el portador de esta, era un buen esgrimista..

Nayara - December 6, 2006 02:42 AM (GMT)
Guardo con delicadeza la espada en la vitrina donde se exponían sus reliquias.

Francesco la había dejado fuera por si la dama necesitaba de ella... le había sido dificil de convencer aquella noche, pero Francesco cual hermano y conocedor de sus costumbres finalmente decidió dejarle un espacio.

En las palabras de Manfred pareció escuchar a su progenitor, cuando hablaba del honor del caballero y el orgullo de su arma. Tal vez hubieran sido afines de conocerse, pero el destino separo en vida y muerte sus caminos.

Nayara abrió la cristalera que daba acceso a los jardines, aún podía apreciarse el aroma a sándalo en el ambiente, mezclado con el de jazmín y las rosas que poblaban aquel pequeño paraiso.

- Permitidme Lord Manfred, que os enseñe mi rincon de recogimiento, donde mi inspiración toma forma y donde practico mis ofrendas. Aquí, donde uno puede ser libre respondiendo a la natura, donde no existen las normas y todo fluye en su armonia -

Soltó su cabello dejandolo de movimiento libre, acercándose a un rosal de hermosas corolas blancas eligió de entre todas la mas bella, y cortándola agilmente con su peineta, la presentó ante su caballero como ofrenda. La luna ejercía su influjo sobre la dama, mostrándola con un halo distinto.

Una espina acertó a abrirse paso entre las yemas de los dedos de la ventrue, gesto que aprovechó para dotar de vitae a aquella rosa.

- El color sin duda dista de las que aquella noche me ofrecisteis, os ofrezco la más preciada flor de mi jardin como símbolo de la pureza-

Manfred Von Hellstrich - December 6, 2006 03:48 AM (GMT)
El caballero en silencio vio como la dama guardaba el arma, sinceramente parecía que la guardaba como un objeto que la ligaba de alguna forma al pasado, mas que como lo que en realidad era.

Luego se dirigió hacia la puerta de vidrio siguiendo a la dama, tras esta un hermoso jardín que llenaba el ambiente con un leve olor a sándalo, jazmines y rosedales, iluminados por la luz de una radiante luna.

La imagen espectacular, de aquella dama caminado entre las plantas y vegetaciones, no daba lugar para un caballero, por lo que el lasombra detuvo su paso en el marco de la puerta.

Ahí parado observaba la mujer que había despertado extraños sentimientos en el, a la luz de la luna, prohibida para el, ella caminaba como si en sus movimientos se encontrara una danza que hipnotizaba la mirada de aquel guardián.

Ante las palabras de la dama, Manfred comenzó a caminar hacia ella, mientras se acercaba. Con un tono calido, dándole vida a sus palabras

La pureza de su ser Lady Nayara, es como la flor que me entregas, y tanto la belleza de esta como la vuestra serán guardadas en lo mas profundo de mi ser

Mientras terminaba de exponerse ante la dama y la luna, sus manos se encontraron retirando aquella rosa de las delicadas manos de la dama, para ahora poseer también la sangre de aquel señor de la oscuridad

Nayara - December 7, 2006 01:18 AM (GMT)
Lady Nayara observaba como la hermosa corola se teñía con la escarlata de ambos, realzando aún más su hermosura natural con el nuevo contraste.

- Todo puede mejorarse, hasta la más hermosa de las rosas...-

Hizo una pausa pensativa y decidió retomar la conversación sobre ciertos temas de interés, como ambos habían dicho se avecinaban tiempos dificiles a los que había que prestar atención para estar bien preparados.

- Por favor, seguidme, sentémonos de nuevo. Contadme, aguardareis en Paris ante las perspectivas de guerra o tenéis pensado partir...-

Ambos de nuevo se encontraban en el cómodo salón junto a la chimenea que progresivamente se apagaba.

Manfred Von Hellstrich - December 7, 2006 01:41 AM (GMT)
Gracias a los dioses la dama proponía retornar dentro de la sala, la luna se encontraba en su máximo esplendor, lo cual molestaba al vástago, su piel ya no era la de antaño...

Cómodamente sentado en el sillón, junto a la dama, enfrente del fuego de la chimenea...

Veras mi dama... tengo un sueño... durante siglos lo he deseado, pero hasta hace pocas noches me he decidido...

Miraba el fuego directamente, en el veía un arma de destrucción, pero a la ves un objeto de creación, como herrero su utilidad era indispensable, pero como vástago su poder era devastador.

Deseo tierras, tierras donde algún día construiré una fortaleza, imbatible y eterna al paso del tiempo. Una fortaleza donde todos aquellos que sean dignos puedan entra y sentirse a gusto. Donde todos los clanes se puedan reunir bajos sus amplios techos y discutir y dialogar, más jamás agredirse. Donde un vástago pida refugio, y que dentro la ley sea mi voto...

Mirando a la dama.

Para esto he de ir a la cruzada, demostrar ante el rey humano, ser merecedor de tierras, o conseguir algún humano, al cual pueda hacer ascender en poder. Con el tiempo el resto de las cosas vendrán.

Mirando de nuevo a su más profundo enemigo

He pensado en varias formas de hacerme con ellas, pero al final todas tienen alguna contra o presentan una dificultad demasiado arriesgada por un puñado demasiado pequeño

Seguro hacia la dama

Y tu miladi, que piensas hacer, he de suponer que la cruzada no afecta vuestras tierras, no?

Nayara - December 7, 2006 01:28 PM (GMT)
Escuchó los deseos del caballero, deseos de poder y de gloria que no obstante tenían un fin positivo. Ofrecer un lugar protegido a todos los clanes donde poder conciliar ideas en paz, y donde refugiar al que lo solicite.

Era una idea noble que alguna vez se le había ocurrido también a la dama, tal vez Lord Manfred consiguiera darle vida a esa idea con su saber hacer y su experiencia...


- Mis tierras distan de la cruzada caballero, hasta lo que conozco permanecen a salvo custodiadas por mi familia mortal y bajo la protección del Conde de Cortelazzo-

Hacía más de un siglo que no pisaba sus tierras, no obstante recibía de vez en cuando noticias poniéndole al tanto de la situación. Con el tiempo había aprendido que sus raíces no se basaban en un puñado de hectáreas y por lo tanto no ostentaba apoderarse de ellas; prefería que los suyos las disfrutaran.

Observándo a su caballero y sus sueños imaginó que tal vez pudiera ayudarle en su búsqueda, compartir un sueño era algo loable, aún más si ambos compartían camino y esperanzas.

- Sabed que vuestros sueños son los míos y si en ellos poneis la esperanza, unidla también a la mía. Que mis pasos sean uno con los vuestros es lo que deseo-

Manfred Von Hellstrich - December 7, 2006 03:13 PM (GMT)
Me alegra que vuestra familia no se vea involucrada en esta nueva contienda. Pero por tus palabras parece que hace tiempo que no retornas...

En parte lo que decía el vástago era cierto, la cruzada traería muerte y desolación a los campos donde se efectuara, y si esta era en las tierras de la dama, seguramente se vería involucrada.

Las palabras de la dama, hacían sentir que tenia razón, era hora de asentarse, y seguramente ahí conseguiría cumplir su deseo

Os agradezco vuestro apoyo en este mi anhelo, y ten por seguro, que de realizarse, no importara el tiempo, ni las condiciones vuestra visita e instancia en mis moradas siempre serán bien recibidas y atendidas como se lo merece.


Nayara - December 7, 2006 06:53 PM (GMT)
La dama desvió su mirada un segundo para retomar fuerzas, hablar del por qué no visitaba sus tierras le traía sin duda malos recuerdos, que pese a ser fruto del pasado influían aún en su presente...

- Así es Lord Manfred, mucho tiempo ha que no visito mis tierras... no por falta de deseo... si por ser fiel a una promesa. -

Su gesto antes alegre enmudecía ahora tras el recuerdo...

- Personas que en mi pasado me fueron cercanas desearían ahora mi final si retornara... -

Manfred Von Hellstrich - December 7, 2006 11:26 PM (GMT)
Ante el cambio de actitud de la dama, el silencio que esta pronunciaba, y como su gesto se transformaba en tristeza, el caballero con una de sus manos, se dirigió hacia la barbilla de la dama, acariciándola le levanto el rostro buscando sus ojos.

Eso ya fue hace tiempo mi dama, las personas cambian, sino han cambiado ahora cuentas con mi apoyo en lo que desees.

Luego lentamente retiro la mano, esperaba que sus palabras reconfortaran en cierta medida, la mente de la Ventrue

Tampoco creo que tú seas la de antaño, los seres aprenden de los hechos que marcan su vida. Tu pasado te ha dado una lección, y has tenido tiempo de corregir, aprender y adaptarte, para retornar y enfrentar a aquellos que te desean el peor de los destinos.

A decir verdad, no me gustaría que partas rumbo a tus tierras, puesto que mi corazón no me perdonaría. Pero cuando desees hacerlo, enfrentar vuestro destino, ten por seguro que os acompañare, y os protegeré…

Más que nada deseo verte feliz, pero tampoco deseo perderte…


Las últimas palabras que el vástago pronunciaba se iban perdiendo en la oscuridad de la noche, mientras observa el rostro de la dama…

Nayara - December 8, 2006 02:40 AM (GMT)
Retornó a la realidad con el gesto de cariño que Manfred le brindaba y mirándolo con dulzura le respondio:

- Aquí está mi destino, algún día volvere a mi tierra y rendire cuentas con quien sea necesario... Heme aquí por causas injustificadas, por los miedos y deseos de otros. Mi único pecado fué el de ser leal a mi sire...y por ello fui agredida;intentaron acabar conmigo por mi firme propósito de lealtad...-

Tras su explicación sobre lo ocurrido, sonrió a su caballero. Sus palabras habían sido sinceras, Nayara tampoco deseaba alejarse. Había encontrado lo que anhelaba y no estaba dispuesta a perderlo.

Rozo con sus dedos sus labios a modo de sellar sus palabras.

- No voy a perderos ahora que al fin os encuentro, ni permitire que llegueis a perderme...-

Manfred Von Hellstrich - December 8, 2006 03:31 AM (GMT)
Con la delicadeza de los dedos de lady nayara aun sobre sus labios, Manfred intento decir algo, unas palabras que no había pensado. Pero ante el gesto de la dama, y esos ojos que lo miraban su boca inmutable permaneció.
Tomo suavemente la muñeca de la dama. Y apoyándola sobre su pecho, con una vos totalmente dotada de vida.

Espero con el tiempo poseer la dicha de vuestro sire…

Mirando a los ojos de la ventrue, como si pudiera ver en ellos el futuro

Tenerte a mi lado y contar con vuestra dedicación, seria un regalo de incalculable valor, así quedando en deuda con los dioses por tal ofrenda, me vería dispuesto a cualquier juramento.

Miro las manos de la dama, perfecta, bellas, luego retorno a su rostro...

Pero miladi, ahora conozco vuestro pasado, y vuestro presente, que es lo que depara de vuestro futuro, que lo que deseas, tal ves pueda ayudaros en algo...

El lasombra veía que hablar de su pasado traería recuerdos para nada gratos, por lo que intentaba darle un giro a la conversación. Honestamente prefería ver a la dama sonriente, que sumida en sus recuerdos dolorosos

Nayara - December 8, 2006 03:32 PM (GMT)
Nayara sonrió con dulzura, su futuro, tan sólo el fluir del tiempo diría lo que el futuro depararía a aquella dama.

- El futuro nunca esta escrito para mi caballero, estamos condenados a vagar por la vida sin ella... ostento simplemente no perderme a mi misma y caminar los senderos que el destino me marca, dando cada noche a mi ser un nuevo sentido de existencia.-

Quedo pensativa en la idea que desde hacía noches le rondaba y quiso compartirla con su caballero.

- La tragedia se cierne sobre los mortales ahora y no puedo olvidar mi deber con ellos, una vez fuí mortal y pese a que deje de serlo mi humanidad no se ha perdido. Me gustaría servir de ayuda a aquellos que se encuentran perdidos, mas ahora que la enfermedad los acecha... En mente tengo abrir un hospicio para acogerlos sin que se sientan ligados a la iglesia. -

Manfred Von Hellstrich - December 8, 2006 07:19 PM (GMT)
Es la mas pura de las verdades miladi, el futuro no esta escrito, pues este cambia con nuestros actos en el presente. Pero cada quien puede anhelar un destino, pronto o distante, como tu has dicho, un destino pronto podría ser ayudar al rebaño, a soportar esta plaga, que se cierne sobre ellos como la parca sobre su victima. O uno distante puede ser como mi sueño, que espero poder cumplir.

Mirando hacia el fuego de la chimenea y luego alcanzado a ver aquella arma sobre esta…

Aunque me temo que poco podemos hacer sobre aquellos mortales infectados. Ayer mismo por la noche, me debatía estos temas con el Cura de mi refugio, y lo convencí para poder utilizar el predio de este como un recinto donde poder juntar a aquellos con la peste. Donde se puedan alimentar y convivir hasta que la parca los reclame.

Con la mirada inmutable ante las brazas...

De esta manera, aunque suene frió y despiadado. Podremos evitar que se esparza la enfermedad. Y proteger nuestros criados…

Luego elevo la mirada… miraba hacia el techo como perdido, en busca de una solución...

Aunque ahora que pienso en ello, la peste solo esta presentándose en los humanos, e inclusive hay algunos que no presentan los síntomas de la enfermedad

Nayara - December 8, 2006 08:20 PM (GMT)
Extrañada ante sus palabras la dama planteo un dilema moral.

- Cómo es posible que el cura del que me habláis tenga que ser convencido por vos para realizar tremenda obra de caridad... no son ellos siervos de un dios e iguales a sus hermanos...acaso no deben predicar con el ejemplo y ayudar a los necesitados...-

Nayara sabía que la iglesia en nada ayudaría sin recibir algo a cambio, veía en muchos de sus actos el afán por el enriquecimiento personal. Ésas actitudes egoistas hacían que el rebaño se perdiera por no poder mantener sus espectativas de poder.

Aquellas preguntas fueron lanzadas al viento, sin esperar respuesta del caballero añadió con una voz firme:

- La realidad es sencilla en los tiempos que corren; si no podemos ayudar a superar la enfermedad por falta de medios al menos debemos intentar contenerla. Haceis bien dando refugio a los que lo necesitan, os ofrezco mi apoyo en lo concerniente a mantener vuestro rebaño.-

- Seguramente aquellos pobres perdidos necesitaban más actos de fé que simples palabras resguardadas por supuestos hombres de fé. -

Manfred Von Hellstrich - December 9, 2006 02:08 AM (GMT)
La dama, parecía haber perdido el punto de referencia entre los de nuestra clase y ellos.

Mi dama, has de recordar… que nosotros poseemos la eternidad para actuar. La eternidad para remediar nuestros actos.

Pero ellos son mortales… por mas santo, y vasallo de un dios que no presenta perdón ante sus criaturas. Al final todo ser solo desea una sola cosa y es sobrevivir…

Miro a la dama a los ojos,, sus sentimiento y palabras eran puras

Incluso entre los nuestros no hay quien arriesgue su existencia por otro sin una causa digna.

Es por ello que decidimos abrir las puertas de la iglesia, para cambiar esta situación…
Recibir a todos aquellos que deseen una compañía en las ultimas instancias.. Otorgarles un final, honorable y digno de un ser humano…


Torno su mirada al fuego y mientras la mantenia en ese sitio

El cura es un ser… que ha decir verdad, debería estar en otra posición. Su voluntad para actuar, y predisposición son incomparables, pero tampoco puedo enjuiciar su vida de ayuda por un acto mísero de egoísmo

Nayara - December 9, 2006 03:08 PM (GMT)
Nayara comprendió la enorme diferencia de perspectivas... pero ella no era quién para juzgarlo, bajo la misma maldición existían muchos senderos y la libertad de caminar aquel que mas conveniera o tentara.

Se levantó para avivar las llamas que ya sucumbían y tomando de nuevo su apreciado presente se volvió de nuevo hacia el caballero.

- Sabed que mis batallas no se ganan con las armas, soy una Ventrue y de seguro sabréis cuales son nuestros movimientos, pues sois un hombre de mundo. A vuestra disposición pongo mi saber hacer si con ello puedo ayudaros -

Se acercó hasta la mesa y devolvió la daga a su caja, para depositarla en la vitrina de sus objetos queridos. Sus palabras aún resonaban en su cabeza...- Soy una ventrue...en fin, pocas veces se hacía eco de aquello, pero debía dejar claro ciertos aspectos de interés para Lord Manfred. -

Volvió a sentarse junto a su caballero, tomándo sus manos y dedicándole una amplia sonrisa.

Manfred Von Hellstrich - December 10, 2006 10:47 PM (GMT)
Las palabras de la dama, era cada vez más certeras y dejaban con ciertos aspectos en duda la mente del vástago. Es verdad era una ventrue, como el príncipe y como Katriana... pero a que se debía esa actitud.

Mi dama agradezco su proposición... Pero me sigue la intriga, ese aspecto de categorizar no os comprendo...

Miro las llamas y luego miro la caja en la estantería. El era un cainita, un bendecido por la sangre de Caín, al que le gustaba la herrería, decir herrería era asociativo con el fuego, algo que muchos de los suyos despreciaban, pero mas halla era un Lasombra, un señor de las tinieblas, según el mundo ellos eran señores de las tierras, dominadores de las telarañas de las sociedades, controladores de la palabra. Pero de ese modo no era Manfred, era distinto, era directo, no se involucraba con la sociedad mas prefería actuar individualmente y de forma directa.

Miro a la dama

Lo que quiero deciros es que yo soy un Lasombra, y a mi pensar difiero en mucho con mis hermanos, mis señores y mi vasallo. Tu eres Ventrue, y te considere distinta a Geoffrey, no se que es lo que puedes hacer, pero desde el hecho que desees ayudar siempre será agradecido




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