Title: Aaa.. Paris... Bella Paris..
Description: 4/4/1226 Recien caidita la noc(abierto)
Fernando De la Viña - November 30, 2006 02:57 AM (GMT)
La noche estaba a punto de caer, y aun el carruaje se encontraba de camino hacia la ciudad, donde el futuro señor de las tierras de Trasmoz, residiría un tiempo, para cultivar sus estudios en el ámbito económico.
Ya entrando la noche, que se había tornado fresca, y con el dulce aroma de la fauna circundante a la ciudad le daban a esta un toque mágico, algo que le atraía y le asía sentir que estaría a gusto...
Tras pasar, las puertas de entrada a la ciudad, sin mas contratiempo que presentar a los guardias los papeles nobiliarios aseverando la identidad del trasportado, el carretero se dirigió hacia la Soborna, edifico gigantesco, donde seria habito de concurrencia por el señor por un buen tiempo. Ante este el joven señor abrió las ventanas del carruaje, pues deseaba ver cual seria su entorno, a que urbe su padre le abría mandado, en castigo por sus acciones.
El fino carruaje continúo su movimiento por orden del señor, pues aunque no había más sol que alumbrase su camino, deseaba conocer la noche parisina desde el comienzo hasta el fin. En su cabeza, sus propias palabras como si fuera un lema resonaban. “Ya abra tiempo para dormir... Cuando estemos muertos” tras lo que una leve sonrisa se le escapo.
Parado en los estribos del carruaje, fueron poco a poco atravesando todo aquel recinto de la ciudad, aun muy poblado por los pueblerinos que se aproximaban a intentar vender objetos, de distinto índole.
El carruaje se detuvo sobre un puente, que aparentemente unía a esa zona del pueblo con una isla, para luego continuar del otro lado, de lo que recordaba como el rió Sena, según algunos libros que describían la ciudad.
El señor vestido con elegantes ropajes, de colores sobrios pero claros, sobre el cual llevaba un chaleco largo negro, se introdujo en el carruaje, para extraer una viola (existe ¿?), luego apoyado contra el carruaje, comprobó la tensión de las cuerdas, miro al claro horizonte que poco a poco se iba tornando mas y mas oscuro.
Comenzó a tocar aquel bello instrumento, con gran afinidad producía una exquisita melodía, digna de las mejores cortes y ante la cual varias damas había caído en tentación. Sus bellos ojos azules, perdidos en la inmensidad del esplendoroso cielo de Paris, parecían no parpadear, como si las prontas estrellas le dieran a aquel joven, el poder de componer la música que se oía en todo aquel lugar.
Mientras el carretero y los caballos se relajaban en sintonía con la melodía, el joven se aparto, del carruaje, comenzó a acelerar el ritmo, convirtiendo aquella pasiva y melodramática melodía, en una música festiva, la inspiración había llegado profundo, en esos instantes, cerro los ojos, guiado por el sonido, y con una ágil gracia subió a la pequeña cornisa del puente, sobre esta el joven tocaba y se movía al unísono con la música, a la ves que sus labios se movía en una especie de murmullo, como si estuviera recitando un poema o una canción para sus adentros.
De repente, la música festiva seso, dándole lugar, la melancólica melodía anterior, como si fuera una despedida hacia aquel bello paisaje...
Katriana - November 30, 2006 09:48 AM (GMT)
El sol acababa de ocultarse y las estrellas empezaban a aparecer en el firmamento cuando el sonido de una viola se coló en los sueños de la ventrue. Arrastrada por el viento la música parecía llegar de muy cerca en algunos momentos y de lejos en otros. Katriana abrió los ojos, extrañada por escuchar a un artista tan dotado en circunstancias tan poco comunes. Con la lasitud propia de los vástagos recién despertados se levantó de su lecho y cubriendo su desnudez con una suave bata de seda se acercó a las ventanas desde donde le parecía escuchar el sonido de la viola.
Desde allí pudo ver como la noche apenas había dado su inicio y a un hombre que se encontraba sobre el más cercano de los puentes sobre el Sena tocando su instrumento. La música cambió en ese mismo momento haciendo mucho más animada y llevándose consigo los restos del ensueño del día.
Katriana estaba intrigada y mandó llamar a uno de sus criados que tras escuchar la petición de su señora salió a buscar al músico al que encontró todavía inmóbil sobre el puente:
- Disculpadme caballero pero mi señora ha escuchado vuestra fabulosa interpretación y os agradecería que le hicierais el honor de visitarla para poder seguir disfrutando de vuestro arte. ¿Tendríais la bondad de acompañarme?
Fernando De la Viña - November 30, 2006 03:54 PM (GMT)
AL finalizar la melodía como si de un concierto se tratara, el caballero, en silencio aguardaba, mas este interrumpido por una vos desconocida que requeria la presta audiencia con de aquel ser de buena presencia
Con un tranquilo movimiento el caballero descendió, al mismo nivel que aquel que le llamaba la atención.
Con una vos calida, como si de un joven se tratara, y con un marcado acento hispánico, se torno hacia el señor.
Estimado señor, mas honor es el mió, puesto que una dama escuchara mis melodías, y que estas fueran de su agrado, me llena de alegría.
Se estiro un poco para dejar su instrumento, en la carreta, y haciéndole una seña al señor para que subiera.
Con gusto, os acompañare, donde una hermosa doncella me requiera, ahí estaré. Espero agradarle a vuestra señora, pues seria una agradable manera de incursionar en esta nueva ciudadela.
En ese instante por ordenes del señor, la carreta comenzó a dirigirse hacia la isla, mientras el vasallo le indicaba al carretero donde debía ir...
Tras una vueltas, la carreta se detuvo, frente a una gran mansión, de grandes lujos, parecía la dama provenir, antes de salir del carruaje, el joven, se observo, en un pequeño espejo, produciéndose un poco, pues debería de dar una buena impresión. Luego tomo su instrumento y bajo del lujoso carruaje
Katriana - December 1, 2006 12:53 PM (GMT)
El criado acompañó al joven músico hasta la antigua mansión y le hizo pasar a una acogedora sala:
- Por favor, esperad aquí. Si deseáis alguna cosa para sentiros más cómodo no tenéis más que pedirla. Voy a avisar a mi señora de que habéis accedido a su petición. ¿A quien debería anunciarle?
Fernando De la Viña - December 1, 2006 03:48 PM (GMT)
El joven, guiado por el chambelán, entraron en una lujosa y cómoda sala. Dispuso su instrumento al costado del sillón al cual procedió a sentarse.
Tantos nombres como estrellas en el firmamento me han llamado, mas dejara que vuestra señora, decida cual es el apropiado...
Las palabras del señoriíto sonaban como una melodía... Acompañada de su propia entonación..
Katriana - December 1, 2006 04:35 PM (GMT)
El criado miró extrañado al joven tras su respuesta pero encogiéndose de hombros se dirigió hacia el exterior.
No pasó demasiado rato antes de que la puerta volviera a abrirse para dar paso a Katriana. Vestía un cómodo atuendo de fino lino blanco que insinuaba las curvas de la ventrue bajo la ropa. En contraste con su informal atuendo lucía un recogido impecable que apartaba sus largos bucles de su rostro. Katriana sonreía ligeramente y con paso lento se acercó al desconocido músico.
- Bienvenido seáis a mi hogar. Que los pesares que os acompañen queden atenuados y el placer de este encuentro os alivie.
Sin dejar de sonreir giró alrededor del músico observándole sin disimulo hasta volver a quedar frente a él mirándole fijamente a los ojos en silencio.
Fernando De la Viña - December 2, 2006 07:59 PM (GMT)
Tanta hermosura casi no dejaba responder al apuesto joven quien finalmente advirtió a decir unas palabras a modo de saludo
Enmudezco ante tremendo monumento mi señora,
Hizo una breve pausa, las palabras habían salido de su boca sin pensarlas.
Observo a los ojos de la dama y con una calida vos, acorde en entonación a su edad.
espero que mis palabras no os sean demasiado sinceras
con una sonrisa agudizada el joven observo el bello cuerpo que sin duda su anfitriona lucia sabiéndose observada.
Tras aguardar unos segundos, el joven apresurado como si recordara alguna clase de modales alguna ves enseñados.
Se levanto de su sitio, a la ves que tomaba la mano de la preciosura. Mientras le daba un picara beso en ella, sus tiernos ojos no dejaban de observar a la joven.
Luego se incorporo, y con un sobrecogedor orgullo, como si se le inflara el pecho
Por primera ves en años, ante vuestra deslumbrante figura me presentare como alguien que vuestra presencia exige..
Mirando un cuadro en la pared de la sala y luego volviendo a la dama
Mi nombre es Sir Fernando De la Viña.
Haciendo nuevamente una reverencia cortes
Futuro Señor de las tierras de Trasmoz, en el único e inigualable Reino de Aragón.
Su mirada altiva y con un brillo sobre cogedor observaban a la desconocida señora de París..
Katriana - December 4, 2006 01:08 PM (GMT)
El efecto que la ventrue había tenido sobre el mortal entraba dentro de sus expectativas pero no por ello se sintió menos complacida. Alargó su mano y permitió que el joven se la besara reteniendo durante unos segundos de más sus dedos entre los suyos.
Parecía que el que ella había creído tal vez un músico ambulante era un joven de buena familia y por su acento de tierras cercanas a las suyas. Las palabras del chico confirmaron sus suposiciones. Al parecer París se estaba llenando de viajeros procedentes del otro lado de los Pirineos…
Sonriendo ante las palabras del mortal respondió a su reverencia con otra y le contestó en castellano:
- Encantada de conoceros sir Fernando. Yo soy la condesa Katriana de Girona. Como podéis ver ambos provenimos de tierras cercanas. Es más, no hará muchos años que estuve visitando tierras cercanas a las vuestras, en Tarazona.
Pudo ver la sorpresa al escuchar su idioma natal en la ventrue y antes de que éste pudiera decir nada más procedió a presentarse:
- Deberéis disculparme por haberos interrumpido en vuestra serenata a la luna. Pero vuestra música entró por mi ventana y me llegó directamente al corazón lo cual me impulsó a querer conocer a quien me había conmovido de esa manera.
Fernando De la Viña - December 4, 2006 03:08 PM (GMT)
La sorpresa en parte fue grata. Encontrar a alguien procedente del mismo reino, era mas que interesante y mas si era tan hermosa, pero por otro lado, el titulo de condesa, era algo que no le terminara de gustar. Significaría que se le remarcarían aquellas costumbres y hábitos protocolarios de los que repetidas veces ansiaba escapar. La nobleza tenía sus cosas buenas, como el poder y las riquezas, pero peores se ocultaban tras esa fachada, intrigas, engaños, manipulaciones, envidias, hacia años que la pureza de los actos había sido reemplazada por la corrupción. Desde el fondo de su palpi tiente corazón deseaba que la mujer delante de el, no tuviera esos lazos con la nobleza, esperaría a ver si su alma era tan pura como su belleza.
No es problema alguno, más cuando vuestro criado llego hasta mí, estaba dando el final de aquel concierto dado a las estrellas y a la luna.
Una breve pausa, para luego continuar mirando casi sin parpadear a la mujer
Además, como a de molestarme o interrumpirme que una dama de vuestra índole solicite mi presencia y en especial si es por la melodía que fui digno de crear y no por los títulos que penden sobre mí.
Señorita Katriana... Perdón Condesa Katriana, es que intento vivir como alguien normal, no depender de aquellos títulos, que infunden un respeto en algunas ocasiones un tanto no merecedor. La vida es un camino tortuoso y no pretendo evitarme el conocimiento de ambas caras; soy artista y de mis vivencias gratas o dolorosas se evocan mis cánticos y sonatas. Mi musa es la vida y sus consecuencias, es por ello que me aleje de la protección de mi familia buscando mi camino libre del yugo de los títulos y deberes.
Como podéis comprobar pese a mi juventud, mis principios están bien marcados, no obstante dejemos de hablar de mí. Decidme ángel hispano, queréis disfrutar de mi arte?
Antes de que la dama pudiera responderle, viola en mano comenzó una sonata en el idioma del romanticismo.
Quando un canto retorna,
quando el temporale del primoed estivo tempo si muta en cantinela,
rivoli gioiosi ed augelli canterini s`adagian spossati alla force del cuore,
e nel sole fan festa.
Il pensiero della sera regala un sonriso ricolmo di magici suoni, ed un pianto suave di mora,come fronda in sentiero.
andiamo dopo mangiare arrivederci caro
Katriana - December 5, 2006 12:28 PM (GMT)
El muchacho hablaba sin cesar llenando el silencio que Katriana había dejado vacío a propósito. Había descubierto hacía ya mucho que la mejor forma de conocer a muchas personas era mantenerse en silencio y permitirles que lo llenaran de la forma que consideraran apropiado.
Al parecer tampoco él se acababa de sentir cómodo en su papel de noble. Era bueno saberlo ya aunque a ella ya no le molestaba en absoluto su condición (después de casi cuatrocientos años se había acostumbrado a unas cuantas cosas…) todavía recordaba la incomodidad que en ocasiones le había supuesto
Escuchó la hermosa música que Fernando le dedicó. Realmente el mortal tenía talento y eso era más difícil de encontrar de lo que podía parecer.
Al terminar la música la ventrue se mantuvo durante unos segundos más en silencio y no fue hasta que una joven criada entró en la habitación con un par de copas y una bandeja de dulces que no rompió su mutismo.
- Sois realmente un músico excelente. ¿Es por vuestra música que os encontráis en la ciudad?
Fernando De la Viña - December 5, 2006 02:20 PM (GMT)
Mientras el músico tocaba, en parte por arrogancia y por complacer los gustos de la dama, se percataba de su silencio, cambiaba el ritmo de la melodía y tras terminar el romántico soneto, la melodía continuaba despacio a un ritmo placentero, ideal para poder dialogar con una bella música de fondo.
El joven Fernando tenia practica en hacer estos espectáculos, continuar tocando y a la ves hablar, era una practica que pocos podían mantener, pero a el se le daba bastante bien.
Con un tono tranquilo y claramente audible por sobre la música.
Me temo señorita que no es el motivo...
Mi estancia en Paris, es mas un castigo por mi padre, el señor de Trasmoz...
Según el, Paris es una de las mayores ciudades de nuestra época, y considera que el estar rodeado de tanta nobleza, podría cambiar mis, a sus ojos, malas costumbres.
Mirando a los ojos de la señorita detenidamente.
Aunque el no debe haber supuesto que en esta ciudad me encontraría con tal musa digna de los mas maravillosos sonetos...
Katriana - December 11, 2006 09:15 AM (GMT)
- En ese caso no podéis quejaros en demasía. Vuestro castigo sería considerado por muchos un gran premio. Y aunque si bien es cierto que París rezuma nobleza también lo es que al ser una ciudad tan grande podréis encontrar prácticamente cualquier ambiente donde sentiros cómodo. Eso sí espero que vuestra incomodidad ante la nobleza no os impida visitarme con cierta asiduidad...
Fernando De la Viña - December 11, 2006 02:35 PM (GMT)
Bien querida, no desearia robaros aun mas tiempo, el dia se torna corto cuando muchas son las necesidades y éste caballero recién llegado aun le queda camino que recorrer. Así pues me despido de vos, mas no dudeis de que volveremos a encontrarnos, Paris no es tan grande y siempre sabre encontrar la vuelta a esos hermosos ojos.
En un semil gesto de despedida, el joven tomaba su instrumento, para luego hacer una formal reberencia a la mujer sentada frente a el
Katriana - December 12, 2006 08:14 AM (GMT)
Con una de sus seductoras sonrisas en los labios Katriana devolvió la reverencia al mortal:
- Bien decís, mi joven amigo. La noche ya ha caido y yo os he estado entreteniendo en demasía. Partid pues a donde vuestra música os lleve pero espero que el destino vuelva a guiar vuestros pasos hasta aquí y si no es así que sean vuestras propios pies los que os devuelvan a mi. Me gustaría volver a escuchar vuestras bellas melodías...
Tras la despedida Katriana acompañó al joven músico hacia la entrada de la mansión donde su carruaje le esperaba.
Fernando De la Viña - December 12, 2006 10:59 AM (GMT)
Antes de retirarse, el joven volvió a ser una pequeña reverencia en honor a la dama.
El placer de conocerla ha sido mió miladi. Y espero poder retornar a vuestra presencia en otra ocasión, teniendo preparada una bella melodía, solo pensada para usted.
Tras dedicarle una sonrisa por la dama, el joven se paro sobre los estribos del carruaje, dándole una señal al carretero para que comience el andar. A medida que se alejaban le realizo un ultimo gesto de despedida.