Marlene desmontó de su caballo ante la torre de Lord Vertzang y petó con fuerza en la puerta. No tenía tiempo que perder, de modo que metió una carta por debajo de la misma y partió para el siguiente encargo.
La carta decía:
"A Von Vertzang, el Principe de París te ordena que acudas con tus hombres a los campos frente a la ciudad, esta misma noche. El tiempo apremia. Marlene, de Nosferatu"
Sabía qu eno llevaba el sello del Principado, pero había venido descubierta y esperaba que el Tzimisce la hubiese visto y reconocido. Sino tendria que volver.