Unos sonoros golpes sonaron en la puerta de la posada. Una de las damas que limpiaba la taberna durante la mañana fué a abrir la puerta...
-Jodidas cavernas de Cristo!!!! Traeme pinta de cerveza y empieza a cocinarme una jodida chuleta!!!!
Acto seguido se sentó en una de la sillas de la mesa mas amplia y contempló en silencio posando la ira de sus ojos en la atónita cara de aquella confusa dama.
Un tiempo pasó hasta que con un fuerte golte con el puño en la mesa y la otra mano señalando su cara, Gaël despertó a aquella perdida mujer.
Cuando su señora despertase le contaría con cuidada entonación las desventuras por las que había pasado pero su utilidad o interés eran escasos. Mas alegraría el despertar de Boadicea, y se troncharia con sus historias.
Otros afectados serian los humildes habituales de la taverna que verían respondidas sus cómicas bromas con las damas y el propio Gaël con los habituales puñetazos. Aplazado concurso de la cerveza....