Title: Dos pájaros de un tiro 27-3-1226
Description: Visitando al príncipe y al primogénito
Maxence - November 9, 2006 07:48 PM (GMT)
Las visitas a la Concergierie del primogénito toreador resultaban tan infrecuentes como inesperadas. El tímido Maxence había evitado participar activamente en las últimas reuniones de las cortes y la última vez que se presentó en el palacio del príncipe intentó entrar a hurtadillas, aunque fue rápidamente descubierto por la seguiridad de Geoffrey.
En aquella ocasión no corrió riesgos y se presentó por la entrada principal, para anunciar su llegada a Ícaro, tal como solía hacer todo el mundo.
Geoffrey - November 10, 2006 05:00 PM (GMT)
Icaro recibió al Toreador sin mostrar su sorpresa. casi esperaba que, en su volubilidad, el Primogenito hubiese intentado alguna otra historia extraña, algun nuevo truco o algo. Como siempre, Maxence resultaba de todo punto imprevisible para el Chambelan. Con una profunda reverencia lo guió al interior, a un saloncito recogido y tranquilo frente a las llamas.
Geoffrey se sentaba melancólico en el sofá, con su mirada perdida en el abrasador porder de las llamas y la purificación que ellas traian. Curiosamente, el sofá en que se sentaba mostraba marcas en uno de sus reposabrazos, marcas de una enorme fuerza aplicada allí, casi como garras.
-Buenas noches, Lord Maxence, tomad asiento por favor.-
Lo saluda casi sin mirarlo, inmerso en las llamas, eterno recuerdo de su oscuridad interior.
Maxence - November 11, 2006 10:02 AM (GMT)
A Maxence le sorprendió encontrarse al príncipe tan concentrado en la observación del fuego, una actitud que normalmente no hubiese esperado de él. Decidió no darle importancia por el momento y obedeció la indicación de tomar asiento.
- Buenas noches, príncipe Geoffrey, señor de este dominio. Como ya hice el año anterior vengo a vos para disculpar mis ausencias y volver a ofrecer mi colaboración.
Geoffrey - November 11, 2006 10:00 PM (GMT)
-Palabras- responde el Principe lacónico-, cuántas palabras decimos, y qué poco valen. Son como el leño bajo las llamas, devoradas y destruidas por fuerzas más allá de su control. Incapaces de defenderlas, incapaces de cumplir con nuestros votos, nuestras intenciones quedan sólo en palabras perdidas. Susurros de algo, llevados lejos por el viento.-
Geoffrey calló ahí, dejando sus palabras flotando en el aire, sin dejar muy claro si esperaba o no una respuesta del Toreador.
Maxence - November 12, 2006 12:14 PM (GMT)
Era inusual que Geoffrey se mostrase así ante uno de sus primogénitos, muchos lo hubiesen interpretado como una señal de debilidad. Pero Maxence, tan aparentemente humano, no parecía prestar demasiada atención a esas cosas. El toreador observó con curiosidad las mismas llamas que cautivaban a Geoffrey.
- Como herrero me cuesta ver el fuego como una fuerza destructora e incontrolable. En la forja el fuego se utiliza para crear y construir. Las palabras pueden en ocasiones ser falsas, pero tambien son a veces el eco de las más elevadas ideas.
Volvió a mirar a Geoffrey, por sus palabras podría paracer que le repetía la misma oferta que cuando le saludó, pero la entonación de su voz había cambiado, para llenarse de preocupación.
- ¿Os puedo ayudar en algo?
Geoffrey - November 12, 2006 04:16 PM (GMT)
Geoffrey negó con la cabeza.
-Me temo que no, no podéis ayudarme, pues como vos decís, las palabras sólo son el eco de los más elevados ideales. ¿Necesitáis algo vos?-
Maxence - November 12, 2006 07:46 PM (GMT)
- Venía a haceros una propuesta que podría ser buena para la ciudad, un modo de hacer los vínculos más fuertes entre vuestros vasallos más directos: una reunión de primogénitos. Pero quizas no he llegado en el momento más oportuno.
El artesano observó al ventrue preguntándose si debía marcharse o continuar.
Geoffrey - November 12, 2006 08:01 PM (GMT)
Geoffrey dio un ligero sorbo a la copa de vitae que tenía en su mano.
-Es una posibilidad. ¿Con qué motivo convocaríais tal reunión?-
Maxence - November 12, 2006 09:03 PM (GMT)
- El motivo es el que hace destacar vuestra forma de gobernar de otras que se han conocido antes en París. Como diría el primogénito Brujah, se va notando que hay mas pluralidad de ideas y se tiende la mano a quienes quieren ayudar. Sería un paso más en esa dirección reunir a los primogénitos para preguntarles ¿qué os preocupa? ¿cómo podeis ayudar? para que nadie pueda poner como excusa que no se contó con él.
Sonrió.
- De ese modo podríais evitaros alguna visita inoportuna como esta, y puede que tambien se eviten algunas discusiones particulares en la gran corte.
Geoffrey - November 14, 2006 12:24 AM (GMT)
-Es una posibilidad.-
Geoffrey parecía más ausente que interesado, realmente.
-Adelante, convocad tal reunión para el día 6 de Abril. Yo estaré allí como Voz de los Ventrue.-
Dio otro trago más a su copa, pendiente del crepitar del hogar.
Maxence - November 14, 2006 10:26 AM (GMT)
Así de sencillo. Despues de 10 meses proyectando aquella reunión se le convocaba a llevarla a la realidad en 10 dias. Despues de razonar elaborados argumentos para convencer a media docena de primogénitos, el príncipe le daba un apático sí sin preocuparse más. Pues no prolongaría más la cuestión, pero había una cuestión que sí necesitaba preguntar.
- ¿Podremos celebrarla aquí en la Conciergerie?
Geoffrey - November 14, 2006 08:00 PM (GMT)
-No hay problema. Icaro dispondrá una sala para ello, y la surtirá con todo lo que sea preciso.-
Maxence - November 15, 2006 10:27 AM (GMT)
- Muy bien, os quedo agradecido. Con vuestro permiso me marcho ya.
El toreador dejó al príncipe sumido en sus pensamientos. Le hubiera gustado poder contagiar a Geoffrey con el entusiasmo que sentía por aquella iniciativa, sin embargo era Maxence quien se marchaba algo más melancólico de lo que había llegado.
Geoffrey - November 15, 2006 01:57 PM (GMT)
Geoffrey asintió, y aceptó que el primogénito se marchase con un simple y suave gesto de la mano. Icaro apareció entonces para escoltar al Toreador fuera, en su habitual silencio, mientras en el interior el Principe bebía sangre y contemplaba aún la danza de las llamas.