Title: Calma antes de la tormenta
Description: 2-1-1226 (Privado con Isolda y Eddard)
Guillerm du Trem - November 5, 2006 03:24 PM (GMT)
Tras lo acontecido en el antiguo túmulo debía reunirse con los magos en otros términos, donde pudiesen expresarse sin la carga del resto del clan, aunque sin duda se debía a ellos.
Habían pasado largos días ocupado en sus asuntos y preparando su partida a la umbra. Había empezado a delegar en muchos para que el túmulo funcionase a la perfección y eestuviera perparado para imprevistos. Ahora era el turno de Isolda y Eddard. Días antes había localizado a Eddard y les había convocado en el bosque esa misma mañana. Pronto acudirían y empezaría aquella reunión que tanto podría pesar.
Ahora solo cabía esperar.
FDI: Viene del post en el antiguo túmulo.
Isolda Lamartine - November 5, 2006 06:01 PM (GMT)
Isolda arribó pronto, más no era aquella una forma normal de presentarse.
Con los últimos acontecimientos, las señales innegables del conocimiento que los Massasa habían ganado de ellos, se hacía imperativo tomar todas las medidas de precaución posibles. Una de ellas era simplemente "no salir" de la Capilla. Claro que salía, más no a pie, y en todo caso no como cabría esperarlo.
Desde Le Ictus, convertida en una brisa fresca, la Archimaga había ganado todo el terreno que la separaba del punto de encuentro. A Eddard no le había visto, pero probablmenete, ahora que las nieves habían desaparecido, él se encontraba de nuevo en el bosque.
Y así, frente a Guillerm, la brisa se removió en remolino, levantando hojas y vestigios que aún quedaban de la nieve, y lentamente, poco a poco, aquella brisa tomó la forma de Isolda Lamartine.
Inclinó la cabeza ante el líder garou.
-Es un placer volver a veros. Miró en derredor; Eddard aún no llegaba.
Eddard Danzasombría - November 5, 2006 08:06 PM (GMT)
Eddard llego a grandes zancadas. Su barba estaba llena de nieve y eso le daba el aspecto de ser el mismisimo invierno. En su hombro iba el maldito cuervo tuerto.
Había sido un invierno muy duro, y Eddard se lo había pasado en la cabaña de los bosques. Se preocupo al no tener noticias de Cramus hasta esta misma tarde, cuando el negro animal reapareció en Teluria cerca del Sanctum de Eddard.
Saludo a Guillerm con un manotazo en la espalda.
- Yo te saludo viejo Lobo... no viniste a casa ni una sola vez!!!.
Luego miró a Isolda. Saco una extraña vara del zurrón y se lo tendió.
- Tened tambien mi saludo Jinete del Trueno... esto trajo Cramus del Este. Se perdió durante tres meses en las brumas de la penumbre Umbral, más alla de las nieblas blancas.
Guillerm du Trem - November 6, 2006 10:51 PM (GMT)
Guillerm miró a ambos mago mientras acudían al encuentro. Devolvió a Eddard el saludo e hizo una reverencia a la dama. Le encantaría poder tratar temas más mundanos con ambos, mas no había tiempo. Ya habían esperado demasiado.
-Os agradezco a ambos vuestra asistencia. No he tenido ocasión de disculparme por la distancia que mi posición me obligó en nuestro encuentro en el túmulo perdido. Sé que ambos lo entendeis, mas no está de más ser sincero entre amigos.
Miró a los dos a los ojos con un gesto de sinceridad.
-Sé bien que el tiempo nos apremia a todos y eso mismo me ha hecho retrasar más de lo debido nuestro encuentro. Ahora tratemos con libertad lo que nos ha conducido hasta aquí. Pero antes de nada, ¿habeis averiguado algo sobre esos magos malditos?
Isolda Lamartine - November 12, 2006 09:28 PM (GMT)
Isolda sonrió, tranquila.
-No os preocupéis, Guillerm. Es menester nuestro hacer ver a los que nos acompañan que somos fuertes y que sólo tenemos una idea en la cabeza: los nuestros.
Sonrió de nuevo; entendía perfectamente al líder de los lobos. A ella nunca le había tocado hacer una demostración parecida, más eso se debía a que los Magos no consideraban las jerarquías de manera tan rígida, no al menos cuando había Capillas con Despertados de diferentes tradiciones místicas.
Cuando se sobrepasaban ciertos límites era necesario hacer la advertencia, pero en regla general, y a menos que un objetivo común los conovocara a todos, cada uno hacía lo que su propia curiosidad dictaba.
Recibió la vara de manos del druida. Le miró unos segundos, y luego miró a Guillerm. Ya no sonreía.
-Escribí una carta a varios amigos cercanos, poseedores de conocimientos ya olvidados y de otros que aún se están cociendo. Ellos me avisaron que ya habían escuchado hablar del Círculo Carmesí, y que según lo que sabían por boca de algunos de los neustros, estos se dedicaban a irrumpir en Nodos, Túmulos, en todas partes del mundo, y no sólo bajo poseción de los Lobos sino también de nosotros.
Miró de nuevo al Druida.
-Cramus voló a las tierras del este, pues algunos de estos rumores decían que por allí esos magos descarriados habían causado gran muerte entre la Vieja Fe; pero eso podrá referíroslo mejor Eddard.
Eddard Danzasombría - November 14, 2006 09:32 AM (GMT)
(FDI: Que le paso a tu Avatar???... )
Eddard asintió.
- Cramus se encontró allí con la bella Irdes, hija de la bruma, bella y poderosa. No nos aclaró gran cosa, pero dejó entrever que no eran muy poderosos... no lo eran cuando atacaron allí.
Eddard jugueteaba con la bara, dandole golpecitos con sus gruesos dedos.
- Pero según ella, de eso hacía mucho tiempo. Dijo tambien que usaban magia retorcida, que tengo que suponer que debe de ser corrupta. Y de ellos solo quedo esa vara cuando marcharon.
- Yo no soy muy ducho con los objetos y esperaba que vos misma la inspeccionarais.
Isolda Lamartine - November 16, 2006 09:35 PM (GMT)
Los ojos de Isolda se iluminaron súbitamente; era una luz que ninguno de los dos que en ese momento la acompañaban había visto antes; tenía algo de oscuro, de siniestro.
Muchas noches había pasado entrando en los secretos de los oscuros objetos que poseyera aquel perdido Despertado de las Voces Mesiánicas, y los profundos secretos que había encontrado se encontraban al linde del abismo, en un lugar tan oscuro y perverso, donde tantas malignas ideas se conglomeraban, que algo de aquel resplandor había manchado la pulcra luz azulosa de la mirada de la archimaga.
Pero había también un matiz esperanzado. No porque aquel objeto pudiera decirles mucho en sí mismo, sino porque tanto como un nombre, para Isolda aquello no era más que un camino directo, sin equivocaciones, sin pérdida de rumbo.
Alargó la mano para recibir el objeto.
Ambos pudieron ver que el níveo blanco de su piel estaba cansado, deslustrado, y que su mano temblaba levemente de exitación.
FDI: El server donde estaba colgada se ha caído....:(
Guillerm du Trem - November 16, 2006 09:43 PM (GMT)
Guillerm escuchó a Eddard esperanzado. Poco era mejor que nada.
No dijo palabra, observó toda la escena a la espera de que Isolda hablara. Confiaba en sus poderes aunque desconocía que hacía. Era algo muy importante lo que se estaba fraguando. Sería paciente.
Eddard Danzasombría - November 26, 2006 09:38 AM (GMT)
Eddard cruzó sus brazos ante el amplio pecho, atrapando el callado entre ellos.
Esperaba con impaciencia el resultado del analisis de la Archimago. En esta época de despoblación de Despertados eran pocos los aliados con los que se podía contar y tener de su parte a Isolda era toda una ventaja.
Isolda Lamartine - November 26, 2006 04:35 PM (GMT)
Isolda, aún temblando, recibió el bastón de manos del druida. Una emoción extraña en ella, una corriente de ideas de índole dramática, si se quiere,, abordó su mente que esta vez no estaba clara. Las razones de su actuar y del actuar de ellos, la magia poderosa ue estaba a sus serviciosa y los dudosos fines hacia donde la dirigían, comenzaban a hacerse un espacio, más no como inquietudes sino como preocupaciones.
Cerró los ojos.
En el mundo todo eran hojas en blanco; cada paso, cada hoja, cada palabra, cada cabello se guardaban en el lugar adecuado para ello, en oscuros abismos en la Umbra Profunda, en cajas fuertes en misteriosos reinos creados por la voluntad de los hombres de un pueblo desaparecido, en una vereda del camino en la campiña astral; se escondían siempre, y con diferentes matices, y cruzaban los años y la gente olvidaba y olvidaba... pero ellos, con su misión clara, nunca desaparecían.
Encontrar el lazo entre aquel objeto y aquella mente era sin embargo más difícil, pues no habían sido innobles o débiles quienes seguramente lo habían portado; pero si lo había perdido justo en el campo de la batalla, gozaba entonces con suerte y a su favor aquella matanza por una vez trabajaría.
Fue rápido: Ibsadel se dibujó en su mente, y las mentes esquematizadas, amarillas de saturno se entrecruzaron en las curvaturas de las letras, y fue también la forma verbal del cayado y fue finalmente una visión: ¿vería?
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Gasto tres puntos de quintaesencia para disminuir la dificultad.
Tirada: Hay tres diez, dos sietes y un ocho. Lo que quiero es tener una idea de su aura, digamos, de su esquema mental.[SIZE=1]
Evento - December 7, 2006 04:10 AM (GMT)
Isolda ve un fuego abrasador y siente que ese fuego se cuela en su alma. Es el fuego de un tipo desconocido para ella, de una pureza demasiado oscura pero noble a un tiempo. Hay fijeza, hay honor, pero también hay desesperación y obsesión. Y ciertamente hay fanatismo y muerte. Aunque también hay redención y paz. Es ua mente llena de contradicciones aquella que portaba el bastón, decidida y guiada, aunque probablemente por otro. No parece una mente capaz de decidirse.
Isolda Lamartine - December 15, 2006 05:38 PM (GMT)
Aquella figura, hermosa y noble, poderosa y arrogante, e imposiblemente triste llenó a Isolda con una extraña sensación que no hacía más que llenar su mente de confusión, de imposibilidades y nostalgias.
Pero ya tenía lo que le era necesario. Su hechizo le mostraba un rostro, pero el rostro le era innecesario. Lo que ella necesitaba era lo que ya tenía: la forma de su alma, la sensación de su psiquis, el poder de su esencia interior, de la Oblicuidad Interna, del Hombre Oblicuo que reptaba dentro de aquella cápsula de piel, sangre y vísceras.
Sonrió. Hizo que a su alrededor la esencia misma de la magia, la
quinta esentia se reuniera, y Eddard, sensible a estos cambios, pudo sentir el poder que rodeaba a la Hechicera: la mezcla era simple pero efectiva; el camino de los poderosos árabes, y el camino de los poderosos herméticos, el conocimiento de las Mentes y el conocimiento del Espacio, Corona y Al-Hajj, entrelazadados en poderoso símbolo, capaz de indicar el lugar donde se encontraba el anterior portador de aquel bastón con somera precisión, suficiente para que los lobos lo rastrearan en un rango más o menos bien definido.
FDI: Tirada extendida de cuatro tiradas. La dificultad es 6. Los éxitos son: 10, 9,9, 8, 7,7,7, 6,6,6,6,6,6. Es corona 4 y Al-Hajj 2. Intento encontrar en algún lugar el rastro psíquico del portador del bastón.
Tirada
Guillerm du Trem - December 17, 2006 05:26 PM (GMT)
Guillerm observaba paciente. De nuevo no comprendía que estaba haciendo Isolda y, nuevamente, se admiraba del poder que ella demostraba.
Pronto, sin duda, habría noticias importantes. Algo importante se cocía en esa espera...
Isolda Lamartine - December 31, 2006 06:19 PM (GMT)
FDI: y Finalmente obtuve respuesta de Seph.... ;)
La mente de Isolda viajó lejos, muy lejos, y vio ciudades, desiertos, nieves, vio a la última portadora del bastón y a Cramus, y sintió las raíces de aquella tierra donde el bastón había caído, siendo devastadas, pisoteadas.
Se concentró aún con más fuerza, y desde el pasado su mente procuró llegar al presente, para encontrar aquel rostro, aquella mente. Y auqnue fue mucho su esfuerzo había demasiado tiempo en medio, pero no sólo eso... había magia, podía sentirla, evitando que encontrara un lugar.
Abrió los ojos; miró a ambos alternativamente, y negó finalmente con gesto ceñudo. Ahora aparecía finalmente imposible acabar, siquiera encontrar, a aquellos magos.
Guillerm du Trem - January 1, 2007 09:36 PM (GMT)
Aquel gesto de Isolda nada bueno podía premonizar...
-¿Qué ocurre, Isolda?
A la par miró a su amigo Eddard. Habría que esperar que contestación recibiría...
Isolda Lamartine - January 2, 2007 03:18 PM (GMT)
La respuesta que tenía que dar le daba más rabia que tristeza; ella se sabía una bruja poderosa, sabía que pocos Despertados que aún estuvieran vivos podían igualar su poder o sabiduría; y sin embargo... ¿Acaso es que se encontraba en las puertas del Hubris con tales pensamietnos? Debía ser cautelosa, pues aquellos magos corruptos bien podrían llevarla a la perdición sin darse cuenta siquiera.
-He visto el rostro de quien antaño usó el bastón. Ví en su rostro nobleza y desesperación, ví honor y oscuridad a un tiempo. Lo ví tal como os veo ahora a vosotros. Sin embargo el tiempo que ha pasado ha sido ya mucho, y mis intetnos de encontrarlo han fallado. Hay algo, además del tiempo, que lo impide...
Miró al suelo, meditando.
-Nada más puedo saber de él, de ellos. Sin embargo enviaré el bastón a Doisettep; allá, con más tiempo y calma, los herméticos Maestros en Corona y Primus podrán descifrar más secretos.
Miró a Eddard, pidiendo su aprobación. Por algún lugar debían continuar, y este no era el peor de todos los caminos posibles.
Guillerm du Trem - January 2, 2007 03:53 PM (GMT)
Guillerm se sentía agradecido por el esfuerzo de los magos, pero al mismo tiempo sus palabras le preocuparon... ¿Honor y oscuridad? Algo siniestro, muy siniestro, se cernía sobre aquel misterios Círculo Carmesí. Ahora a él solo lo quedaba un camino.
-Agradezco vuestros esfuerzos. Hay que encontrar más, mucho más. Tendré que emprender un largo viaje, encontrar al espíritu mancillado del túmulo para poder devolverle la vida... En la Umbra el camino será difícil, pero no veo más camino por el momento... ¿Qué piensas tú, Eddard?
No ignoraba a Isolda, más bien todo lo contrario. Quizá Eddard podría añadir algo...
Eddard Danzasombría - February 21, 2007 09:20 AM (GMT)
Eddard comprendía el gesto de la Archimago. El tiempo siempre era un inconveniente en los ecos mágicos. Él tampoco estaba preparado para descubrir los secretos del bastón.
- Haced con el bastón lo que creáos necesario. Y contad conmigo para cualquier cosa.
Cramus se movía nervioso sobre una rama de árbol cercana.