Title: En los sueños, navegantes y sílfides
Description: 24/3/1226 (en sueños, con Mystere)
Isolda Lamartine - October 27, 2006 05:19 AM (GMT)
Desdibujándose enderredor, una suave sensación de calor atenazaba el cuerpo del joven Mystere Imun, acariciándolo con velos de invisible tela pero de sensible alma, animados por la gracia de la noche y su silencio, de su proverbial persistencia en resistirse.
La Luna, desaparecida durante una noche, vagando en tierras de los muertos según decían las ancianas de las barriadas, daba a la visita un carácter espectral equivocado, pero anónimo bien definido. Porque desde hacía muchas noches, Isolda había estado recluida y ahora, cuando salía de nuevo, más no su cuerpo sino su mente, el mundo se abría para recibir su poder del mismo modo que las hojas en los árboles más poderosos se inclinaban al caer el delicado ritmo de lluvias.
Y se había recluido para poder entender los siguientes pasos de los hados, del destino inevitable pero corruptible. Muchas eran las cosas que estaban sucediendo, y no sólo entre las mentes conscientes, sino en capas más íntimas y elementales del Pensamiento parisino. Observando en estos mares sin fin de las Ideas, Isolda había descubierto cosas aterradoras y sutiles esperanzas, y había conocido más aún de la Sangre Mágica, ladrona de vida, que daba el poder a los Massasa. Y había entendido el por qué de muchos de sus movimientos que a pesar de conocerse como lo hacía, había estado sepultados, muy adentro, de las intenciones que la dominaban sin enterarla. Metalenguaje, y hasta allá había volado.
Y así, de nuevo, había olvidado la nueva semilla. Más no en realidad, sino sólo en apariencia. Cuando Mystere dormía, cuando estudiaba, cuando pensaba, la mente de Isolda estaba allí, observando con curiosidad el transcurrir de sus ideas y de sus sentimientos. Más esa no podía ser la manera. No ahora, cuando era más importante que nunca estar allí, a su lado.
Se deslizó por la tenu cortina onírica del joven, incorpórea y mágica pero invisible, y observó a su alrededor. No podía darse el lujo de irrumpir violentamente en el normal transcurrir de un sueño... o una pesadilla.
Mystere Imum - October 27, 2006 07:03 AM (GMT)
Los sueños de Mystere eran coloridos y vividos, llenos de imagenes, sonidos y olores agradables.
Muchas veces comprendia su estado dormido dentro del sueño y esto le permitia navegar por el mundo onirico con destreza, realizando cosas que en el mundo eran imposibles, alli podia volar, atravesar paredes, tener charlas interminables con todo tipo de personajes.
Pero no controlaba este mundo, siempre habia cosas que parecian suceder con la intervencion de algo superior, ajena a sus deseos.
Las pesadillas hacia tiempo que no lo perturbaban, casi siempre asociadas con el ser oscuro.
En este sueño en particular, Mystere sobrevolaba la ciudad de Paris observando en su cara una gran alegria , mirando todo desde el cielo como un pajaro. Alli se sucedian numerosas imagenes inverosimiles y divertidas que sacaban sonrisas en el joven.
Isolda Lamartine - October 28, 2006 06:54 PM (GMT)
En una callejuela, de las que eran familiares a los caminos del Aprendiz, pudo ver una figura conocida caminando tranquilamente.
Vestida como aquella noche en el castillo mágico de Von Rader, una Isolda empequeñecida por la distancia desde la que era observada, miraba con curiosidad una distribución de planta que habían nacido incrustadas en una pared de barro de un pobre campesino de la zona.
Su cabello dorado brillaba con la misma fuerza que el sol mismo, y su sonrisa se presentía desde las alturas en las que sobrevolaba Mystere. Todo parecía una insitación, una invitación mejor, pero son promesas.
Mystere Imum - October 28, 2006 07:18 PM (GMT)
Alli estaba, no solo la habia visto sino que habia sentido su infinita presencia. Como un rayo Fabius se desplazo hasta el lugar, bajando suavemente ante los ojos de su Maestra...
Habia algo poderoso en aquella imagen, que siempre lo fascinaba. Apoyo sus pies contra el suelo, iba vestido con ropas holgadas y una capucha, se desubrio el rostro frente a Isolda.
-Hoy es un hermoso dia en Paris en la tierra de los sueños. Me alegra poder verla otra vez.-Dijo con una sicera sonrisa.
Isolda Lamartine - October 29, 2006 10:11 PM (GMT)
La Archimaga vio descender a su aprendiz desde los sueños, y sonrió, y su sonrisa hizo que todo aquel paisaje onírico se iluminara a su vez, adquiriendo los tonos cobrizos de un hermoso atardecer, que a la vez de despedir a los trabajadores y a las mentes, profetizaba un sueño tranquilo pero sin eliminar la posibilidad de algún monstruo nocturno, probablemente del pasado.
-El gusto es entonces compartido, Mystere.
Con un gesto de la mano, invitó al joven a caminar a su lado.
Aquella barriada era conocida por ambos, más por Isolda que gustaba visitar las mentes de los Durmientes que vivían allí, pero las imágenes que Mystere rescataba para su sueño eran tan fieles, que la Archimaga sintió que el conocimiento verdadero de las cosas no tenía que hacerse mediante un ejercicio de la consciencia, sino del instinto.
-El tiempo, debéis entenderlo, cuando se piensa deja de ser una cadena para convertirse en una llave. Más eso será algún día nuestro tema... ahora decidme, ¿cómo habéis estado estos meses?
Mystere Imum - November 26, 2006 10:02 PM (GMT)
-Sin contar lo obvio que usted ya sabe, puedo decir que he aprendido mucho. No tanto en libros sino en experiencias y en la forma de ver al mundo.
Sin duda muchas cosas habian pasado y ahora que tuvo tiempo para racionalizarlas se le hacian mas normales.
-Como usted dice, el tiempo a sido la llave que me a permitido ver mejor y sentir mas. Comienzo a comprender, pero no dejo de sorprenderme con lo poco que se acerca de todo...
El joven Mystere agacho ligeramente la cabeza, habia aprendido muchas lecciones, una de ellas la humildad y lo pequeño que era en comparacion con las enormes fuerzas que controlaban el mundo.
Isolda Lamartine - November 26, 2006 10:45 PM (GMT)
Caminaba tranquila, mirando cómo el inconsciente de su Aprendiz modificaba las tonalidades de aquel paisaje onirico; notaba con curiosidad algunos finos aromas que provenían de las casas en sus alrededores; algunos aromas más mortales, varoniles y sensuales que escapaban de abajo de la tierra; los misteriosos modos en que aquella mente dibujaba, por ejemplo, un rostro en una nube sin siquiera notarlo; o un nombre en el pelaje de algún perro callejero, o el tono de más o de menos armonía que aparecía en su voz cuando hablaba.
Él, Isolda lo sabía, comprendía que el mundo no era nada sencillo; había visto muchas cosas para su corta edad, y más importante aún, para su poco tiempo dentro de la Orden. Y ni siquiera había despertado. Pero algún día controlaría cada uno de esos detalles que probablemente ahora le pasaran desapercibidos. Comprendería que eran esos detalles los que lo hacían ser lo que era: simple.
Sonrió. Sabía lo que significaba aquel gesto; ella misma lo había aprendido de malos modos. Pero aún no era tiempo.
-Vuestro entrenamiento nunca se ha detenido. Mis ojos se han girado hacia otros montes, he visto fondos submarinos en mis sueños y he buscado en ellos; pero no he dejado de observarte, como lo hago ahora.
Sonrió de nuevo. No quería que se sintiera intimidado o que sintiera su privacidad invadida, pero tenía que comprender que aquel camino que había elegido era difícil y nunca podía dejar caer el rostro, vencido.
-Pero no os he dicho, al parecer, nada. Guiar es difícil cuando tenemos el camino perdido o cuando se nos oscurecen los horizontes, pero el camino que vos estáis recorriendo, yo hace ya mucho tiempo lo caminé.
-Para poder comprender los misterios que hay tras las cosas, para poder descifrar los misterios que se esconden bajo las letras de algún sabio de otros tiempos, o de una roca milenaria, o de un sueño misterioso, deberéis aprender muchas cosas. Debéis aprender la lenguas, el pensamiento y la sabiduría.
Le miró, deteniéndose.
-Esa será vuestra labor. Conocer el pensamiento mortal es indispensable para llegar al siguiente escalón, y no importa cuánto tiempo os tome. Cada vez que la Luna desaparezca del cielo, justo esa noche, vendré a tus sueños y podremos conversar cuanto sea necesario.
Hubiera querido ser mejor maestra... como lo fue Sandro...
Mystere Imum - November 27, 2006 04:08 AM (GMT)
Mystere siguio caminando por el mundo onirico, con su semblante meditabundo, sus manos atras de la espalda y su cabeza mirando ligeramente el suelo para luego dirigir algunas miradas a su Maestra y esbozar una sonrisa.
Sentia un profundo respeto por aquella imagen Angelical, parecia que el mundo entero giraba a su alrededor lo podia sentir.
-Lenguas, el pensamiento y la sabiduría...-Repitio en voz baja, aquello le apasionaba, aunque el camino fuera complicado lo seguiria con un gran entusiasmo.
-He sentido su presencia, cuidandome. Sabra que durante el invierno he hecho muchos avances en esos aspectos aunque por eso mismo comprendi la pequeño que soy y lo poco que se...
Habian pasado cerca de cuatro meses desde que Mystere fuera aceptado en la Orden, desde ese momento habia devorado cada tomo en la Soborna, y habia estado aprendiendo un nuevo idioma, el Hebreo.
-Pero digame Maestra...¿Que a hecho usted en este tiempo?
Queria saber sinceramente como estaba su querida Maestra, si habia tenido problemas o habia algo en que podia ayudar. Aunque intuia la respuesta.
Isolda Lamartine - January 4, 2007 11:21 PM (GMT)
Fue satisfactorio para la archimaga escuchar que su aprendiz, por sí solo, ya estaba dando pasos importantes; fue gratificante descubrir en él aquella voracidad literaria, noble como el más arrebujado de los escudos de armas de los poderosos dueños del mundo.
Le dejaría estar. Cuando supiera que estaba preparado, entonces enfrentaría junto a él el resto de su aprendizaje mundano, el aprendizaje de lo oculto y mágico del mundo. Suspiró para sus adentros.
-Múltiples han sido mis ocupaciones, muchos los espejos hacia el futuro y el pasado que he tenido que mirar para responder preguntas de no sencilla formulación. Y hay muchos peligros corriendo entre nosotros como para no dedicarles el tiempo que merecen.
Sonrió a su aprendiz, tranquilizándolo. -Pero no os preocupéis, a vos no os afectarán estos peligros; no aún, no hasta que os encontréis preparado para entenderlos y salir a salvo del encuentro.
Por un instante su mirada se tornó rojiza, y lanzó la siguiente pregunta sin preámbulo alguno.
-¿Cómo habéis hasta ahora enfrentado vuestra responsabilidad como escudero, Mystere Imum?
Mystere Imum - January 9, 2007 03:20 AM (GMT)
-He logrado cumplir con mis obligaciones perfectamente, repartiendo mis estudios y mis responsabilidades. Logrando ganar experiencia en ambos campos tan distintos pero que me entusiasman. Escuchar historias de valientes y heroes de parte de Sir Galwan me motivan a seguir adelante...
-Aunque nada tenian que ver con la magia, si con la fuerza del espiritu humano para levantarse y seguir luchando.
Contentos con una leve sonrisa, pero siempre que su Maestra hablaba de los peligros que lo podrian acechar un esclofrio recorria su cuerpo.
Isolda Lamartine - January 10, 2007 01:35 AM (GMT)
Era difícil aquella doble vida de Mystere, pero era el destino que él había elegido para sí y como tal ella debía respetarlo. Le hubiera gustado que a totalidad de su tiempo la dedicara a sus estudios, pero el que proviniera de la nobleza parisina le imponía responsabilidades extra.
-Confío en vos y en que vuestras decisiones serán llevadas con la responsabilidad de un miembro de la Orden.
Miró hacia el cielo. Se hacía tarde y en aquel reino onírico el tiempo en apariencia corto pocas veces en realidad lo era.
-Se acerca el tiempo de mi partida. Decidme, ¿alguna pregunta ha atormentado tu corazón últimamente?
Por un instante los ojos de Isolsa brillaron con misteriosa luz interior.
Mystere Imum - January 15, 2007 11:15 AM (GMT)
-Me preocupa mi destino...- Dijo en tono casi melancolico, agachando ligermente su cabeza. Miles de preguntas sobrevolaban su cabeza, en relacion al tema.
-Temo sucumbir completamente a las fuerzas de la oscuridad, siempre me estan llamando, buscando y acechando. Yo siempre lucho pero a veces siento que no podre luchar por siempre.
-He aceptado mi destino al querer continuar el aprendisaje de mago pero siento que la oscuridad me desea para algo, que me necesita de alguna manera.
Isolda Lamartine - May 30, 2007 01:27 PM (GMT)
La onírica representación de Isolda acarició la cabeza de su aprendiz, gesto que hasta el momento había evitado y del que nunca se habría creído capaz.
-Mystere, el Mal, como lo llamáis, es una Ilusión. Cierto es que hay criaturas de malvado proceder, pero eso es diferente. No temáis; cuando lleguen vuestras pruebas, tendráis de nuevo que tomar una elección. Y así será por el resto de vuestra existencia.
Todos habían pasado por eso, y aún lo hacían. Podría tomar muchos nombres: Inmortalidad, Sabiduría, Miedo, Hubris. Todos tenían que resistir aquellos influjos si no querían torcer el hilo de sus existencias, ser llevados donde nadie podría sacarlos.
Mystere Imum - May 31, 2007 01:48 PM (GMT)
Las sabias palabras de su Maestra se grabaron en la cabeza del joven, que aunque no llegaba a comprender la maginificencia de ellas sabia que serian importantes en el futuro.
Cerro sus ojos, y se dejo llevar por la caricia de Isolda que le transmitia la paz que buscaba.
Isolda Lamartine - June 1, 2007 02:59 PM (GMT)
Isolda sonrió.
-Ahora deja que Morfeo te de su dulce abrazo, Mystere Imum.
Y haciendo una despedida con un movimiento de cabeza, Isolda salió del sueño de su aprendiz.