View Full Version: Los Restos de Byzantium (abierto)

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Title: Los Restos de Byzantium (abierto)
Description: 22-Marzo-1226


Dragoslav - October 23, 2006 08:18 AM (GMT)
Una estilizada figura vestida de ropajes marrones paseaba por el Campamento de Refugiados de Constantinopla. Parecía sumido en sus pensamientos, recuerdos de lo que fue la época dorada de la capital del Imperio Bizantino antes de que la ignorancia de los Occidentales arrasase la ciudad hasta sus cimientos.

Miseria y dolor, esos eran los restos del sueño del gran Mi-ka-il. Pocos entre los hijos de Caín tenían tal unión con la tierra como el clan Tzimisce. Afortunadamente, antes de que el caos llegase a las tierras del Drakon, antes de que el fuego asediara el monasterio de la progenie de Gesu, Dragoslav había marchado a tierras Transilvanas, a la bella Sofía, en busca de conocimientos ancestrales que le revelasen parte del pasado de su sangre.

Fue Vykos, sangre de Symeon, el Quaesitor Obertus en Constantinopla, quien le informó del desastre. Les habían abandonado, los grandes voivodas estaban inmersos en sus peleas internas, dejando a un lado las incursiones de los Patricios y esos malditos Usurpadores, ¿hasta cuando iba a durar la conducta indigna de muchos de los terratenientes de su clan?

Pensamientos, imágenes, se sentó bajo un árbol y decidió observar que secretos encerraba la noche en aquel campamento.

Alvaro Castellar - October 27, 2006 03:08 PM (GMT)
La noche caía por toda la ciudad, una brisa de primavera rodeaba todo Paris mientras tanto dos imponentes caballeros recorrían el campo de refugiados, historia anécdotas eran la conversación de ambos, reminiscencias de un pasado perdido que se encontraban en esas tierras al mejor estilo de una historia trágica griega. Ambos mirando a su alrededor, como pudo llegar tal barbarie a eclipsar una ciudad tan majestuosa, y pensar que ellos estuvieron allí les producía una sensación extraña…

Ambos se detuvieron cerca de una colina para ver el paisaje, era una sensación melancólica la transmitida, por un momento se quedaron callados las palabras sobraban en ese instante cuando una presencia llamo la atención del español, no parecía ser del campo de refugiados, no tenia la cara de desesperación y desesperanza que caracterizaba a los del lugar, daba la sensación que estaba haciendo los mismo que ellos recordando viejas glorias, por un momento ambos cruzaron miradas la que el español respondió con un gesto amable para después seguir con sus pensamientos, la noche lo ameritaba….

Manfred Von Hellstrich - October 27, 2006 03:23 PM (GMT)
Era cierto, y el español, también había estado en la ciudad. Hay ciertas épocas de la vida de Manfred que desearía poder borrar. Al ver estas personas en ese lugar en esas condiciones, no podían quitar de la mente del Lasombra, que en parte era culpa de ellos, pues tanto el español como el, habían sido guerreros de un dios, que no impartía una justicia y permitía el actuar de seres, sin contemplación ni remordimientos. Por culpa de soldados, reyes, humanos y señores de la noche, la capital del antiguo imperio Byzantium, La majestuosa ciudad de Constantinopla, ardía en las llamas de la guerra, perdiéndose la historia y sabiduría que en ella se encontraban.

Pero el pasado ya estaba hecho, abría actuado de manera equivocada, y él lo sabia. Solo ahogar sus penas en el recuerdo podía hacer, para recompensar a las victimas de tales desgracias…

Dragoslav - October 29, 2006 04:28 PM (GMT)
El sonido de los caballeros acercándose al dragón hizo que este despertase súbitamente de su trance, miró una de sus manos, el sentimiento de pena se tornó en un profundo odio a todo lo que los cruzados significaban. Miró su mano izquierda, había clavado con tanta fuerza sus uñas sobre la palma de su mano que había rasgado la tela de sus guantes… se maldijo por unos segundos, era cuero humano de alta calidad.

Cuando levantó la cabeza vio a los dos caballeros, grandiosos y acorazados. Les hubiera escupido, pero no iba a colaborar con la barbarie con la que aquellos, que decían llamarse caballeros, llevaban a cabo… afortunadamente, Dragoslav no era impulsivo. Así pues, no cambió su gesto en lo más mínimo, parecía portar una máscara bajo la cual sus sentimientos se ocultaban como si de un grueso telón férreo se tratase.

- Buena noche tengan, caballeros.

Si bien su acento podía desentrañar su procedencia centroeuropea, hablaba el francés fluidamente.

Manfred Von Hellstrich - October 30, 2006 02:25 AM (GMT)
Por la entonación de su vos era claro que este hombre que los saludaba no era de Paris, aunque poco importaba puesto que muchos de los hijos de la noche no eran de la ciudad.
El lasombra se acerco con un paso suave y tranquilo, su rostro había cambiado súbitamente, aunque aun presenciaba a los refugiados, ya en su mente no había ni dolor ni pena, era como si tuviera un muro que tapaba esos sentimiento.

Ante las primeras palabras del hombre, Manfred asintió con la cabeza en un gesto de cordialidad, a lo que siguió con un tono algo por demás tenebroso para la situación

Buenas noches...
Mi nombre es Manfred Von Hellstrich...
Y este caballero es Lord Álvaro Castellar, Espada de Paris


Por un breve momento observo a Castellar, luego regreso al hombre sentado bajo el árbol

Y cual es vuestro nombre, desconocido
No recuerdo haberte visto antes por la ciudad, aunque puede deberse a mi ausencia


Dragoslav - October 30, 2006 10:00 AM (GMT)
El término "Espada" no formaba parte del acerbo del Tzimisce, sin embargo, la anteposición del término "Lord" si era conocido por este. Marcaba la importancia que este tenía en la ciudad, alguien de un estamento superior al suyo.

Espada de París - pensó - quizá un sinónimo de Caesar Magister, un ser poderoso en la esfera parisina

Inclinó su cabeza en forma de respeto, respeto del que carecía, sin embargo respeto que aparentaba con toda corrección.

- Es todo un honor conocer a tan destacados caballeros de la ciudad. Mi nombre es Dragoslav Kurnienko de Obertus

Alvaro Castellar - October 30, 2006 12:17 PM (GMT)
Alvaro se abstrajo por unos segundos de sus pensamientos antes la llegada del cual había intercambiado mirada con antelación, su percepción no le había fallado ciertamente no era un hombre de estos lugares tampoco uno común…
Al escuchar el asentó de este, imágenes, recuerdos, tiempos pasados y muy lejanos se juntaron en la mente del español, por un momento se sumió en sus pensamientos pero fue solo un segundo que nadie pudo notar ya que el Brujah tenia la misma cara.
Con un gesto agradeció al Lasombra por presentarlo y otro también cordial saludo al recién llegado.

Obertus… ese nombre resonó por unos segundos en la cabeza del Brujah, sabia de quien se trataba, los había oído en sus tantos viajes y estadía en Constantinopla, pero todavía era muy temprano para hablar de tales cosas, la noche era joven… habría tiempo para todo…

- Como dijo mi amigo, yo soy Alvaro Castellar, un placer Dragoslav Kurnienko, al parecer esta noche en particular sirve del mismo propósito para ambos…

Las palabras del español fueron calidas como es habitual llenas de seguridad y mirando con sus ojos grises siempre al recién llegado.


Manfred Von Hellstrich - October 31, 2006 03:34 PM (GMT)
Antes que pudiera terminar Don Alvaro, Manfred lo interrumpió

Don Álvaro deberíamos dejar de lado, este tema, no creo que las penurias y glorias de épocas pasadas, sean un tema adecuado para conocer a Dragoslav Kurnienko.
Por otro lado, como antes te he dicho, no creo haberte visto por la ciudad o en las reuniones sociales.
He de suponer que eres nuevo, en estas tierras y si me permites consultarte. ¿Qué es lo que te trae a la hermosa ciudad?


Dragoslav - November 2, 2006 09:22 AM (GMT)
Durante unos segundos, por la mente del Tzimisce pasaron centenares de imágenes relacionadas con la antígua Constantinopla. El auge de la Trinidad, el papel de la familia Obertus... las toneladas de conocimiento en forma de manuscritos en la Biblioteca de lo Olvidado, todo venido abajo por la envidia de los venecianos y sus aliados. Había jurado venganza contra todos ellos, acabarían ardiendo tarde o temprano.

- Las penurias pasadas nos hacen afrontar dignamente el presente, siempre hay que tener presente lo acontecido para saber afrontar todo lo que nuestro sino nos depare - dijo estas palabras mientras acababa de retirar la capucha de su traje, la cual sólo había dejado ver al Brujah y al Lasombra su cara. Podía observase entonces su larga melena rubia escrupulosamente peinada y trasformada en cola a media espalda - llegué a estas fértiles tierras hace pocas noches, aún no he entrado al territorio dentro de la ciudad amurallada, es algo que pospongo hasta que pueda reunirme con su Excelencia Geoffrey du Temple. Cuando se me conceda una vista con el honorable Duque de la ciudad será cuando visite por primera vez París.

La mera idea de llamar "honorable" a un Ventrue le dolía como un hierro candente enclavado en sus intestinos. Sin embargo, los sentidos de la lógica y la etiqueta del Tzimisce (sin mencionar su interés de tener una larga y fructífera no-vida) le impedían ser sincero sobre las causas de no haber entrado al recinto de la capital franca... el desprecio absoluto hacia ella le impedía adentrarse sin una mentalización previa.

- Esta gran urbe, tras la caida de Constantinopla, se ha transformado en centro de varias corrientes de pensamiento. Como humilde erudito, he decidido trasladarme a Paris para enriquecer mi conocimiento. La fama de la institución de la Sorbona ha llegado hasta las lejanas tierras de las que provengo, sería imperdonable no acudir aquí cual peregrino tras sabiduría.

Manfred Von Hellstrich - November 2, 2006 11:00 PM (GMT)
Es cierto la Soborna extiende su existencia hacia todos lados, a mi pensar será en un futuro un icono o el mas grande icono de cultura y conocimiento de nuestro tiempo.

Manfred guardo algo de silencio y luego con una fría mirada, se dirijo hacia Dragoslav, adosandole un tono mas serio a la conversación

Vuestra refinada forma de dialogar, me hace recordar a los sabios y cultos de la capital del imperio.

Mientras hacia un pequeño gesto indicando a que imperio se refería

Acaso usted residía en Constantinopla, hasta estas noches...

Dragoslav - November 6, 2006 10:07 AM (GMT)
Aunque no estaba de acuerdo con la consideración de que la Sorbona fuera a transformarse en el más grande icono de cultura medieval, no quiso contradecir al Lasombra.

- Si bien no nací en la bella Bizancio, ya que provengo de las tierras centroeuropeas dominadas por los Premysl*, considero a la bella ciudad mi casa, ya que serví y llegué a formar parte de la honorable y gran familia Obertus. Pocos años después de - torció el gesto - el ataque de los, autoproclamados, cruzados, tuve que abandonar la ciudad. Desde entonces he morado en las bellas tierras controladas por los búlgaros.

A grandes trazos era un esquema de su procedencia

- ¿Han tenido ustedes, caballeros, el placer de visitar la antígua Bizancio?



* Praga

Manfred Von Hellstrich - November 6, 2006 03:37 PM (GMT)
Es una lastima que haya tenido que abandonar su lugar de residencia.

Manfred realizo una breve pausa mientras observaba las condiciones de vida de los refugiados, y a la ves lo hacia en consideración con Dragoslav

Me temo que en mi pasado, he estado en Bizancio...
Aunque me hubiera gustado mas, ir por placer que por trabajo.
Por lo que pude observar, era una prospera ciudad y muy rica en cultura e historia, seguramente eso haya sido una de las causas que trajo su caída.
La envidia corrompe el alma de los mortales, y nubla su juicio, sin dejarles observar que sus actos marcaran el destino de otros


Alvaro Castellar - November 6, 2006 04:16 PM (GMT)
El español asiente los últimos comentarios de su amigo Lasombra, la envidia y la miseria corroe tanto a humanos como a cainitas por igual, después tomo la palabra.

- Mi pasado también me ata a la bella Constantinopla, he vivido un par de años ahí, hace largo tiempo ya de de esto, y después lamentablemente he vuelto para ver la barbarie que sufrió en la última cruzada…

- Obertus… ese nombre no es una de las familias al servicio de los Tzimisces? Recuerdo ese nombre y conocí a varios monjes en mi estancia por esas tierras…

El español callo y dejo que respondiera, ciertamente sabia quienes eran pero no quiso develar todo lo que sabia sobre ellos.

Dragoslav - November 7, 2006 10:40 AM (GMT)
- Es agradable observar que conocen la bella Bizancio. Es interesante su afirmación sobre la envidia, sin embargo, me aventuraría a postular que la caída de mi adorada ciudad no fue tanto merced a la envidia como a la avaricia de mortales e inmortales. La fina red de araña política trazada en lo que algunos se obcecan en llamar Europa, fue una de las causantes de la asfixia de tan gloriosa ciudad. Sin embargo, es una simple opinión de un joven que intenta mantenerse aislado de la política.

Asintió a las palabras de Castellar

- En efecto, tengo el honor de pertenecer a la familia Obertus. Una de las familias que conformaban la Sagrada Trinidad de Constantinopla, encargada de estudiar las noches pasadas, analizar las presentes y observar atentamente las futuras.

Alvaro Castellar - November 9, 2006 04:31 PM (GMT)
Una pequeña sonrisa se escapo de los labios del español que solo duro un segundo, al escuchar el perspicaz pensamiento de Dragoslav.

- Sus palabras son más que ciertas, aunque independientemente del motivo que haya impulsado tantos males el fin lamentablemente es el mismo, el eclipse y destrucción de una ciudad majestuosa, ahora solo nos queda el recuerdo sus glorias

- La sagrada trinidad, otro pecado fue la eliminación de esta y la muerte del patriarca de la ciudad Miguel…, es un placer ver que tales ideales aun continúen con vida y más por estas tierras.

Manfred Von Hellstrich - November 11, 2006 08:07 PM (GMT)
Aunque Manfred noto como el español intento disimular la sonrisa, con un comentario agradable el no pudo hacer lo mismo, el sabia, que había sido participe en la corrupción que había dañado los cimientos de la capital
Mirando a las estrellas, sus grises ojos se tornaron negros como la misma noche que se cernía sobre la ciudad. Con una vos pausada a medio camino de tenebrosa dijo

Un antiguo maestro, una ves me dijo...

Llamando la atención de ambos cainitas

Debes estar satisfecho de sobrevivir.
Pues aquello que no te destruye, te fortalece. Si has tenido el orgullo y el destino de enfrentarte a alguien y salir victorioso, se ha de decir que el destino te Eligio a ti para continuar, puesto que fuiste tu el vencedor.
Aquel que fue vencido, es por que no tenía el orgullo o no se merecía continuar existiendo.


Luego de decir estas palabras absorto en la infinidad del cielo, callo unos segundos.

Pienso que lo mismo se aplica a las ciudades, a los imperios, a las dinastías y a los reinos. Aquellos que existen, durante su existencia han de fortalecerse, para que no los puedan destruir y hacer frente a las adversidades en todo momento...

Aun con la vista perdida en el cielo, volvió a hacer silencio. Aunque sus ojos, no observaban a los acompañantes, sus sentidos estaban atentos a como reaccionarían. Tenía muy en mente que su comentario podría afectar al hijo del dragón, pero no sabia como reaccionaria el español

Dragoslav - November 13, 2006 12:32 PM (GMT)
- El Patriarca soñaba con una ciudad de la que el arte y la cultura fueran símbolo principal. A pesar de que el fuego consumiera físicamente esa ciudad, muchos guardamos en nuestro interior dicho sueño.

Si algo no podía olvidar de su adorada ciudad era la paz del estudio, el desarrollo del arte y las letras que parecían inalterables... sin embargo, todo se desmoronó como un castillo de naipes. Tras asentir a las palabras de Castellar, escuchó atentamente al Lasombra.

Las palabras de Von Hellstrich no fueron del agrado del Tzimisce

- Los cementerios están llenos de héroes, caballero. Las batallas consumen a grandes caballeros de honor y orgullo, los juglares componen canciones sobre Siegfried y Percival... ¿pero quién realmente deja huella en la historia? Personalmente creo que quien deja huella en la historia es el educador, no el guerrero. ¿Dejaron los bárbaros mas huella que el Imperio Romano? Bien sabemos que no, de lo contrario no hablaríamos latín, ¿no creen?. Así pues, estimado Von Hellstrich, humildemente pienso que el mayor poder es el poder de la cultura, ya que es inmune al uso de la espada, una dinastía tiene que aprender a usar el cerebro antes que las flechas, pues no hay mayor honor que ser referencia histórica.

Manfred Von Hellstrich - November 13, 2006 02:22 PM (GMT)
Con la vista aun perdida en el cielo

Cierto es que la cultura y las palabras marcan a los seres mas que las guerras. Estas solo marcan a los que la combaten, y en los mortales es significa una o a lo sumo dos generaciones, mientras en nosotros son nuestra existencia.
Los bárbaros....


Realizo una pequeña pausa como buscando en sus recuerdos

Es cierto los bárbaros no dejaron una cultura, pero fueron una civilización que tuvo el orgullo de levantarse contra los romanos, el imperio mas grande, fueron destruidos en su mayoría. Pero...
Que me dices de Atila, el Huno, un bárbaro que se enfrento al imperio, no triunfo en su cruzada, pero le causo el suficiente daño, un guerrero recordado.
Otro guerrero que te podría nombrar seria Alejandro Magno, su cultura se perdió, pero el como esencia de coraje y valor, además de inteligencia y estratega persiste en la memoria de los mas antiguos y en los libros, otros podrían ser Carlomagno, actualmente en lejanas tierras se sabe de un tal Gengis Khan, que gobierna con puño de acero sobre las tribus de oriente y incluso se podría decir que el mismo imperio romano, su cultura se expandió gracias a los ejércitos que conquistaban.
Todos estos dejaron su historia marca en el tiempo, que perdurara por muchos siglos.


Silencio unos instantes...

La palabra no puede ser atacada por la espada, es cierto, pero el portador de esta puede ser silenciado por la espada. Si no hubiera hombres que defendieran, no habría quienes estudiaran y quienes predicaran sus conocimientos.

Te daré un ejemplo, si los sucesores de Alejandro Magno, hubieran tenido la inteligencia de su antecesor, talvez hoy en día, en ves de hablar latín, hablaríamos griego. Pero no fue así, estos cometieron errores y no tuvieron el liderazgo de Alejandro, por ende sus fuerzas fueron diezmadas



Luego callo, la conversación se estaba tornando interesante, el debate entre la fuerza o la palabra era algo que muy pocos intentaban entender. Esta situación era algo que a Manfred le gustaba, pues el era un guerrero, con inteligencia, pero no un estudioso y parecía que Dragoslav era un estudioso pero no un guerrero




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