View Full Version: La llegada del nuevo Moldeador

Edad Oscura Paris > Pasado de la zona adyacente a París > La llegada del nuevo Moldeador



Title: La llegada del nuevo Moldeador
Description: 21-Marzo-1226


Dragoslav - October 23, 2006 08:12 AM (GMT)
Tras la última comunicación que tuvo con el Quaesitor Obertus en el monasterio oculto a las afueras de Sofía, Dragoslav había sido informado que una misiva había sido enviada al voivoda Von Vertzang.

El carruaje negro que transportaba al joven Tzimisce y a su criado, Igor, se había mantenido camuflado desde que abandonase el territorio de los voivodatos, cuando el vehículo llegó a la aldea de Violet, tal y como se había ordenado, se destapó de uno de sus laterales el escudo heráldico del clan Tzimisce.

En su interior los viajeros permanecían mudos, tensos, por el encuentro al que tenían que acudir esa noche.

- Nunca me acostumbraré a estas visitas – dijo el vástago rompiendo el silencio

El pasado del Obertus había sido extremadamente humilde, sus padres habían sido campesinos a sueldo por la familia más importante de Praga, los Premysl, había sufrido en sus propia carne el dolor que el Primer Estamento podía infligir, era especialmente importante que todo saliera bien aquella nublada noche.

- Señor, estamos llegando – anunció el criado – hace unos pocos minutos hemos entrado en las tierras de Violet, estamos cerca de la Torre Von Vertzang

Mikael Bratovich - October 23, 2006 03:22 PM (GMT)
El eslavo había estado sumamente aburrido. Su señor, al parecer, no era nada más que un cobarde. ¿Por qué había aparecido ante el conde con un ejército cuando él, solitario, había desenvainado su espada y le había retado a un duelo de palabras? Allí el poderosos Tzimisce había demostrado muchas cosas, y pocas buenas.

Sí, Mikael había sido el más leal seguidor de Vertzang; jamás hubiera dudado en darle muerte a cualquiera que se atreviera a retarle, jamás hubiera dudado lanzarse él sólo contra todo un ejército de malditos Hijos de Caín si así su señor se lo hubiera pedido. Y no lo hubiera dudado simplemente porque le respetaba, porque el código del eslavo era ese: el honor, la bravura, el coraje.

Ahora... ahora... no sabía. Había dejado su tierra en la lejana Bistria, sus batallas contra los Arpad, su sangre guerrera y a sus hombres, por venir a servir a un sujeto con honor.

Cuan fácil era ganar el aprecio de Mikael, y cuán fácil era perderlo.

Sin embargo los hombres suyos, venidos con él desde la lejana tierra brava y sanguinaria, seguían estando a sus hombres en la protección de Violet.

Un hombre alto, demasaido tal vez, corpulentyo en exceso y en exceso hermoso y simétrico, con verdes ojos desbordantes de bravura, detuvo su caballo frente a la carroza del Tzimisce. Reconocía, por supuesto, el escudo. Más no era una acción bélica la que llevaría a cabo.

Cuando el carruaje de Dragoslav se hubo detenido, el corcel de Mikael se acercó a una puerta laterla, y en eslavo, con una voz gravísima, dijo al ocupante.

-Sabed que os encontráis en tierras del Voivoda Dazvog von Vertzang, a la sombra de su torre negra que es también sombra. Decidme a quién de la familia del Dragón debo presentar, y yo os guiaré hasta su presencia.

Dragoslav - October 24, 2006 11:13 AM (GMT)
La puerta se abrió ante Mikael, dos figuras envueltas en túnicas grises salieron del vehículo, ambos tenían la misma señal encima de la ropa, un antíguo símbolo que distinguía a los seguidores de Gesu, una conocida facción Tzimisce de la antígua Constantinopla que dedicaba las noches al estudio.

El que primero salió tenía duras facciones y una oscura cabellera. Se dedicó a abrir la puerta a quien venía detrás, un ser alto, de facciones suaves y mirada penetrante de dorados cabellos que estaban atados en forma de cola que llegaba a media espalda. Este último fue el que tomó la palabra

- Buena noche tengais, mi nombre es Dragoslav Kurnienko de Obertus. Vengo a presentar mis respetos y ofrecer mis servicios al Excelentísimo Voivoda Von Vertzang. Me acompaña Igor Obertus, mi joven aprendiz y ghoul.

Igor estaba sorprendido, en cierto modo, por la corpulencia del Bratovich, mientras que Dragoslav, curtido ya en las negociaciones con varios de los voivodas del Este había tratado ya con seres del tamaño y perfección física de Mikael.

Buen especimen. Justo la clase de guerreros que hace falta para dar muerte a nuestros odiados enemigos. El voivoda está bien protegido, no se podría esperar menos - pensó

Mikael Bratovich - October 24, 2006 01:44 PM (GMT)
El eslavo descendió del también gigantesco corcel y miró, un poco desde arriba al Tzimisce, antes de inclinar la cabeza en señal de respeto. Aquel había sido ghoul, y su ayudante y aprendiz aún lo era. Miakel hubiera dado cualquier cosa por no haber visto aquella actuación de Vertzang y por aún desear ser su progenie.

Envió esas ideas a un lado. Su código, su código...

No dijo su nombre. Él no era nadie en aquella aldea.

-Seguidme entonces Señor Dragoslav Kurnienko de Obertus; no se preocupe por vuestra carroza, que será bien atendida, así como vuestros corceles.

Nada más decirlo una joven eslava, blanca como la nieve, del mismo puro blanco de la piel del guerrero Bratovich, recogió las riendas del Dios Oscuro, el caballo del eslavo, y dos hombres tomaron la carroza.

Mientras el guerrero guió por los diez metros que faltaban al Tzimisce y a su criado a la entrada del castillo. Aquello podría haber sido tomado como falta de cortesía, pero Dragoslav, quien seguramente no sería un tonto, habría adivinado la intención del guerrero para con todos lo visitantes, la intención de que vieran que Violet, aquel pueblo alejado de París, siendo pequeño y más pobre, era más hermoso: herrería de finos metales, orfebrería de gran Maestro, herbolaria, incluso dos talleres de artistas; las casas, aunque conservaban el toque predominante en las casas del pueblo francés, tenían una fuerte influencia eslava y de algún otro lado que sonaba a muy antiguo. No había miedo en aquel pueblo, sino respeto.

Al menos por ahora.

La puerta, repleta de multitud de tallados en alto relieve de rostros humanos (auqnue Dragoslva pudo comprobar que en efecto eran rostros humanos, de carne y hueso), se abrió cuando llegaron los invitados. Miakel susurró el nombre del Tzimisce y el mensaje llegó hasta Vertzang.

Guió a los invitados hasta la sala donde el Voivoda recibía sus visitas más agradables: la sala estaba llena de esculturas y manifestaciones artísticas de un estilo claramente Demoníaco, por darle un nombre, auqnue el buen gusto en la distribución de los colores y los gustos, la sobriedad que lo cobijaba todo, hacía que incluso los humanos desprevenidos que llegaran hasta esa sala tuvieran serias dificultades para notar que algo extraño estaba sucediendo, y para salirse del hechizo que aquella sala producía sobre las mentes débiles.

Pero Dragoslav pudo reconocer cada detalles, cada minúscula posición de un minúsculo objeto, y supo apreciar su belleza.

-¿Desea algo de beber?

Mikael, que no gustaba de hablar, estaba teniendo que hacer las veces de anfitrión. No sabía si había algo de beber, pero si no atendía bien a aquel Demonio, su señor haría con él una bola y la lanzaría a los perros de la aldea.

Dragoslav - October 25, 2006 09:16 AM (GMT)
Dragoslav devolvió la muestra de respeto de Mikael con una inclinación de su cabeza, era realmente peculiar, quizá porque había venido al mundo en una de las familias más pobres de Praga. Aun así tendía a respetar bastante a los criados y jóvenes de su clan.

Su comportamiento era de tipo obsesivo-compulsivo, intentaba reprimir su obsesión por la simetría en público, sin embargo, caminaba por el centro justo de la vereda que les llevaría a los aposentos de Von Vertzang. Miraba con curiosidad, si el voivoda le daba permiso se instalaría en aquel pueblo apartado de la mirada de París, le recordaba a su tierra natal, de hecho sentía cierta comodidad y armonía en el lugar.

La sala de recepción del voivoda fue un auténtico descubrimiento para el joven Obertus, se alegró profundamente del buen gusto de este, tampoco esperaba menos. Las esculturas de carne estaban hechas con la maestría de un gran moldeador, los colores... todo estaba en perfecto equilibrio, nada se salía del lugar en el que debía estar.

La pregunta de Mikael sacó de aquel momentáneo trance a Dragoslav

- Si le soy sincero, el viaje ha sido largo y aceptaría gustosamente algo de beber.

Era educado, quizá un tanto educado en extremo... más valía mostar excesivamente respetuoso que irrespetuoso.

Dazbog Von Vertzang - October 25, 2006 04:17 PM (GMT)
"Bienvenido a mi dominio" La voz del Tzimisce resono por los pasillos y habitaciones del recinto.

Dazbog camino hasta el recien llegado. "Debo disculparme por no atenderlo antes, pero he debido.... distraerme con otros problemas"

No sono a disculpa... era mas bien una manera de indicarle que a Dazbog muy poco le importaba las idas y venidas del clan en su madre patria.... Su objetivo era Paris.

"Pero que mal educado de mi parte; no me he presentado formalmente. Mi nombre es Dazbog Von Vertzang, Voz de los Tzimisces y Escudo de Paris."

Dragoslav - October 26, 2006 09:30 AM (GMT)
El obertus inclino su cabeza y flexionó su tórax realizando una gran reverencia al voivoda. Era alguien bastante dado a la etiqueta y en las palabras de Vertzang hubo algo que le sonó realmente extraño.

Escudo de París... o realmente es un genial estratega, o tiene alguna clase de doble juego con el enemigo franco - reflexionó breves segundos antes de responder a su anfitrión

- Es un placer ser recibido por tan distinguido Moldeador como lo es vos, excelencia. Mi nombre es Dragoslav Kurnienko de Obertus, aquel que nos acompaña es mi alumno y ghoul Igor de Obertus. Antes de nada, quisiera transmitirle mi mas profundo respeto y los parabienes de todos aquellos que forman parte de esta humilde familia dentro de la gran y noble Estirpe del Dragón, la familia Obertus.

Mikael Bratovich - October 26, 2006 04:00 PM (GMT)
Cuando el Tzimisce entró, el eslavo hizo una reverencia, inclinando un poco la cabeza, y salió de la habitación luego de haber repetido esa misma operación con el recién llegado Demonio.

Ya afuera sintió que todo lo que había estado haciendo en aquella ciudad era simple basura. Ganaba a los Hijos de Caín en una competencia real, sin intermediaciones; protegía la aldea de visitantes inexistentes y de peligros lejanos; y su señor, el único a quien respetaba en Occidente, demostraba que le importaba poco si él servía como mesero o como general.

Salió finalmente del castillo, posicionándose en su guardia. Suspiró por primera vez desde que llegara. Esperaba que algo en todo aquello cambiara.

Dazbog Von Vertzang - October 27, 2006 04:46 PM (GMT)
Luego de la partida de Mikael, ambos tzimisces quedaron solos.

-Ven, toma asiento. Dazbog indico una silla que habia aparecido de la nada. La silla se acerco caminando hacia Dragoslav, y este pudo notar que las patas eran en realidad diminutas piernas...

-¿Deseas algo de beber?.

El Tzimisce cambio su cara, y puso una mas serio.

-Entonces, ¿a que debo el placer de vuestra visita?

Dragoslav - October 30, 2006 09:44 AM (GMT)
Tras la salida de Mikael, Igor hizo lo mismo, tras inclinar su rodilla ante el Primogénito marchó hacia afuera de la habitación dejando en la mas absoluta intimidad a los dos moldeadores.

- El viaje ha sido largo, le estaría infinitamente agradecido Voivoda - dijo refiriendose a la oferta de algo que echarse a la boca.

Como buen dragón Vertzang era un gran anfitrión, la mezcla de orgullo y honor de la sangre Tzimisce hacía que los invitados fuesen tratados con exquisita dedicación.

- Excelencia, mi visita a esta ciudad tan alejada de los dominios obertus tiene varios motivos, los cuales expondré a continuación.

Enumeró los motivos mentalmente, el comportamiento medianamente obsesivo de Dragoslav le hacía esquematizar cualquier nimio detalle de su día a día.

- Años atrás comuniqué a mis superiores mi gran deseo de contribuir a la lucha contra los enemigos de nuestro clan, si bien no puedo contribuir en la batalla, en la cual sería más bien un estorbo antes que un poderoso aliado, mi faceta intelectual podría ser de ayuda para los propósitos de nuestro clan en este estratégico punto que es París.




Hosted for free by InvisionFree