Axiz habia reunido a toda la Orden de la flor de Lis, para organizar sus actividades.
Se podia observar a una veintena de poderosos hombres entre caballeros armados y escuderos, y otros muchos que hacian las veces de reservas.
Axiz vestia una imponente armadura, y en su mano tenia la espada que le habian entregado al ser nombrado Gran Maestre, hablaba con voz grave y directa a todos sus hombres.
Muchos eran mortales, pero habia varios neonatos Brujah entre ellos.
La reunion comenzo a la caida del sol, y se extendio casi hasta el amanecer. Las indicaciones eran claras, se patrullaria la Ciudad durante todo el dia oraginzando convenientemente las rondas es lugares claves de la ciudad.
En los limites con los bosques, en las entradas, en los lugares mas conflictivos alli estarian los miembros de la Orden para defender a Paris.
Muchos otros andarian de particular, siendo ojos y oidos para la Orden, consiguendo la valiosa informacion.
Montalban observaba los progresos de Axiz desde uno de los ventanucos. Ciertamente no era muy grande, y no le permitía oir lo que se estaba diciendo, pero al menos el joven tenía la necesaria pose de un lider. Prometía capaz de controlar a sus hombres, habría que ver si eso era suficiente.
Con una sonrisa distante, se dio la vuelta y regresó al interior, a sus propias tareas junto al Príncipe.