En el medio de la horrende extension de muerte causada por la peste, un nuevo asesinato ha llamado la atencion de muchos. Nadie sabe quien lo hizo ni cuando, ni siquiera quien era la victima. El torso, de barón, ha sido dejado frente a la Concergerie, mientras que cada una de sus extremidades ha quedado en uno de los extremos de la ciudado, correspondientes cada uno con las direcciones de una brujula (brazos a norte y sur, piernas a este y oeste). La cabeza no se ha encontrado.