Title: Lo que se debe hacer... Hay que hacerlo
Description: 11/3/1226
Manfred Von Hellstrich - October 5, 2006 02:00 AM (GMT)
Ya entrada la madrugada, luego de haber recuperado algo de fuerzas, tras el agotador viaje, en la taberna y alrededores. Manfred decidió salir a caminar, por las frías, de una pronta primavera. A la luz, de un despejado cielo, parecía que el frió, atormentaba a los vivos, pues aquellos que a estas horas se encontraban en la calle, o no eran vivos o pronto lo dejarían de ser.
El negro caballo, con ojos brillantes y crestas oscuras como la noche, caminaba a un paso simple y tranquilo, su respirar, visible por el frió, indicaba que el también había descansado en este tiempo.
Mientras deambulaba por la ciudad, intento recordar, si algo había sucedido, antes de partir, ya hace varios meses atrás. Entonces, se percato, que trabajo tras trabajo, desde hacia un año su relación con la sociedad pariciana era casi nula, incluso un príncipe, había sido derrocado y uno había ascendido y todavía, mas haya de presentarse, no lo había hecho, como un príncipe se lo merecía...
Tras este recordatorio, Manfred, pensó que todavía estaba a tiempo, de presentarse esta noche, si es que lo dejaban o que se lo permitieran.
Tras unos segundos de caminata, pues no se encontraba muy apartado de La Concergierie, llego, hasta la puerta, donde se encontraban los guardias. Tras frenarse un poco apartado de la puerta, desensilló, dándole las riendas del corcel al mozo del castillo, para que le sostuviera, mientras veía si podía presentarse.
Luego con un paso, firme, pero relajado, se dirigió hacia donde descansaban ambos guardias, al llegar frente a ellos, observo a en la puerta del castillo, que ya se encontraba Icaro, observándolo.
Con una reverencia adecuada, Manfred se inclino, y con una vos templada, por el frió, se presento:
Buenas Noches, Señor Icaro...
Hace tiempo que no os veía, y como acabo de llegar de un largo viaje, creí correcto mostrar mis respetos ante el Señor de la casa.
Si es que estoy a tiempo, esta noche...
Geoffrey - October 7, 2006 05:03 AM (GMT)
Icaro recibio al Lasombra con la formal reverencia habitual y su rostro impertérrito. Lo cierto es que la noche estaba avanzada, ya bien pasada la llamada de nonas, pero Icaro se hizo aun asi a un lado para que el Cainita pasase.
-El Principe os recibira, Manfred Von Hellstrich, pero igual debéis aguardar un rato hasta que tenga tiempo para ello.-
Tras ello se encamino hacia el interior, permitiendo que el Lasombra lo siguiese hasta una sala lateral donde podría aguardar al Principe. Era comoda y tranquila, aunque la lumbre llevaba apagada ya varias horas y la piedra estaba fría.
-¿Deseáis algo para tomar mientras aguardais?-
Manfred Von Hellstrich - October 7, 2006 05:57 PM (GMT)
Ante las palabras del chambelán, Manfred realizo una leve reverencia, dándole las gracias.
Luego prosiguió a seguir a ICARO, por el interior del castillo, hasta una sala, estaba relativamente a oscuras, pero para los ojos de los cainitas y inclusive los de su casta, era una agradable penumbra. Para enriquecer mas la escena, se notaba que la lumbre había estado prendida, pues en las losas, aun se encontraban las cenizas de los leños, que seguramente habían calentado esa habitación, horas antes.
Manfred, invitado por ICARO, tomo asiento, en un sillón, y con una vos gruesas y pausada.
Muchas gracias Mesie ICARO, gustosamente os aceptare, la bebida, y no se preocupe, aun queda tiempo hasta el avenimiento del astro.
Acomodándose y mirándolo de frente.
Mesie ICARO, dígame, en esta ultima temporada, ha pasado algo, de lo cual debería de informarme o omitir de preguntar, antes de hablar con el Príncipe
Geoffrey - October 8, 2006 02:30 PM (GMT)
Icaro dio una breve señal y un sirviente entró pronto con una copa de sangre fresca, adecuada para los mejores paladares de entre los Cainitas.
-Descuidad, el Principe acepta hablar de cualquier asunto con cualquiera de sus vasallos. Considera que el diálogo es parte importante del gobierno de la ciudad, y que si un Señor no esta cerca de sus Vasallos no puede realizar la tarea adecuadamente.-
Icaro, personalmente, no estaba de acuerdo con eso. Siendo criado en la vieja escuela de Alexander, era más de la opinión de que un gobierno Cainita debía ser fuerte, y ejercerse claramente de arriba a abajo. Que el Principe debía ser quien decidía sobre qué se hablaba, cómo y cuando. Geoffrey, en eso también, era diferente.
-Simplemente guardad las adecuadas formas y respetos para con él, y no habrá problema.-
*Nota: Icaro tiene Posición 3, por tanto el tratamiento adecuado no es de "Mesieur", sino de "Lord". :)
Manfred Von Hellstrich - October 10, 2006 11:19 PM (GMT)
Ante las palabras de Icaro, Manfred hizo un pequeño y disimulado gesto, de desagrado, realmente, el chiquillo no era como su predecesor, ni como la mayoría, de las cortes. Donde solo se hablaba, lo que los señores querían, y la única forma de tocar otro tema, era haciendo valer su palabras, con hechos puntuales.
Usualmente, el lasombra realizaba la misma pregunta antes de presentarse, antes superiores, ya sean de su clan o no. Esta era su forma de guardar respeto, mas sabiendo que sus modales y culturas sobre el protocolo al hablar en las cortes era bastante pobre.
Con un tono irónico, e interrogante
Tanto ha cambiado el trato a los ciudadanos, de el progenitor al progenie.
Cambiando el tono, haciéndose este, mas frió y parco. Dándole un aire de seguridad.
Pero esta bien, él es el príncipe, amo y señor de estas tierras, y agradecido con él he de estar. Si esas son sus leyes y deseos, han de respetarse.
Lo esperare y tratare de mantener, los debidos modales y formas, mas no creo poder por mucho tiempo seguirle el paso a vuestras culturas de retórica.
Era mas que claro, que las cortes no eran su habiente, se le notaba claramente en las entonaciones que usaba y en sus formas de expresión
Geoffrey - October 11, 2006 06:26 PM (GMT)
Icaro se mantuvo estoico, incluso ante el sarcasmo, y respondió con suavidad y directo... no necesariamente de modo suave.
-Si no sois capaz de seguir las reglas de la Corte, acaso deberíais permanecer fuera de ellas cuanto os sea posible.-
Tras ello, el anciano Ventrue abandonó al Lasombra en la sala, donde permaneció a solas (salvo la presencia de sirvientes cuando el Cainita demostraba necesitar algo) durante un buen rato. Habían ya sonado las campanas de la medianoche cuando apareció Geoffrey, majestuoso en su elegante atuendo.
-Buenas noches, Von Hellstrich, ¿en qué puedo ayudaros?-
Sus apalbras, aunque directas, sonaron formales entre las paredes de piedra del castillo.
Manfred Von Hellstrich - October 15, 2006 12:40 AM (GMT)
Tiempo, tras la partida de Icaro, ingreso en la habitación Geoffrey, con un elegante vestir, y un fino caminar.
De una forma directa, saludo al Lasombra
Señor de Paris, Príncipe Geoffrey Du Temple...
Mientras se ponía de pie y hacia una reverencia, en faz del respeto que se merecía el príncipe.
Luego espero a que Geoffrey, tomara asiento y prosiguió
Príncipe Geoffrey Du Temple, agradezco que me recibáis sin previa citación...
Pero a mi entender, el señor de la ciudad debe saber quienes son los de la casta de Caín que moran en ella. Es por esto, que esta misma noche, tras regresar de una estadía prolongada fuera de la ciudad, he venido ante usted. Informarle de mi retorno a la vida pariciana y estar a vuestro servicio, si es que precisáis algo, en lo que pueda ayudaros...
Geoffrey - October 15, 2006 01:12 PM (GMT)
Geofrey tomó asiento con suavidad y escuchó las palabras del Lasombra, asintiendo al final de ellas.
-Vuestro respeto por las Tradiciones os honra. Espero que encontréis en París todo lo que preciséis, como siempre habéis hecho, y que vuestra nueva estadía en la ciudad sea capaz de daros la felicidad que os corresponde.-
Lo dejó ahí, esperando a ver si el Lasombra tenía algun otro asunto que desease tratar esa noche.
Manfred Von Hellstrich - October 16, 2006 02:28 PM (GMT)
[/B]Tras las palabras del Príncipe, Manfred agradeció con un leve gesto, luego de unos segundos, en los que pensó sus próximas palabras
El cumplir con las tradiciones de nuestro padre nos hace dignos de su legado. Tanto estas como la palabra de uno son de primera urgencia y han de cumplirse, según mi propio motivo de existencia.
De otra índole mi motivo en Paris es, bella ciudad, con hermosas criaturas, mortales como inmortales, de acontecimientos, que seguramente trascenderán en el tiempo. Ciudad hermosa, que liberan la mente ataviada, donde reencuentro la inspiración, suficiente, para realizar los bosquejos de una existencia.
Pensando un poco en lo que había dicho, hizo una pausa, para cambiar su tono de vos y ponerse, algo serio, sin enfatizar, puesto que no seria la manera de dialogar con su anfitrión
Mis hábitos no son tema a tratar con alguien de vuestra posición , Príncipe Geoffrey du Temple. Como ya he dicho antes, he estado fuera de la ciudad una temporada bastante prolongada, y creo no equivocarme en pensar, que para conocer la información mas digna y verdadera, me he de referir ante usted.
Dando unos segundos, antes de que Geoffrey digiera algo, aclaro un poco sus intenciones.
Príncipe Geoffrey, me estoy refiriendo a noticias o leyes que se hayan impuesto en mi ausencia, de algún hecho que tenga consecuencias sobre los nuestros y el rebaño, del cual deba percatarme
Geoffrey - October 16, 2006 11:07 PM (GMT)
Geoffrey escuchó sin interrumpirle. Le sorprendía que más que un Lasombra parecía un Toreador, pero eso era cosa de cada uno. Sin embargo, cuando habló no lo hizo en respuesta a la pregunta de Manfred, sino a un asunto que creía que había quedado colgado antes.
-Me temo que vuestros asuntos en la ciudad si que me conciernen, Von Hellstrich. Vivimos tiempos difíciles, y me gusta confirmar que quienes vienen a mi ciudad no lo hacen con intención de aumentar las dificultades por las que pasamos.-
Luego hizo una pausa, dispuesto a responder a las preguntas del Lasombra. Le resumió así los eventos debatidos y discutidos en las dos Cortes, la Gran y la Menor, de modo que el otro Cainita estuviese al día de los cambios acaecidos en la ciudad.
Manfred Von Hellstrich - October 18, 2006 02:47 AM (GMT)
Manfred escucho atentamente las noticias dadas por el príncipe, algunas le parecían buenas noticias y otras no tanto, el problema de lidiar con los magos, no era algo acostumbrado en el, mientras que el tema de la paz con los hombres lobos, era algo que no le veía futuro, el sabia que tarde o temprano, alguno de los dos lados se desequilibraría, y atacaría al otro, mas haya de las leyes impuestas por los vivos o en este caso por los muertos, no le podrían ganar a la naturaleza. Pero si la intención de este príncipe era negocia la paz con ellos, Manfred sabia bien claro, que no podría pelear dentro de los dominios de esté.
Mirando fijamente al príncipe, a modo de hacerle saber que le había escuchado atentamente, con un tono serio, y con una vos franca.
Lord Geoffrey du Temple, hace ya varios años, que resido en la ciudad, tanto usted como vuestro sire, sabían la razón de mi traslado a vuestra Paris. Pero si me le permite decir, en estos años no creo haberle causado ningún inconveniente o desagrado a vuestros gobiernos. Mas haya de lo que diga mi pasado, y mi presente, no poseo motivos ni razones, para atraer mas problemas de los que la ciudad, como usted dice posee. Y si alguno de estos me siguiera, tenga presente que por mi palabra, mi arma y alma, me haría cargo de solucionarlo, a la mayor brevedad posible.
Haciendo una pausa...
Es mas si considera, que mi ayuda en alguno de los inconvenientes que acosan a la ciudad, seria de utilidad, sabed que estoy a vuestra disposición...
Tras terminar de hablar, acompañado de una leve reverencia. Hizo silencio, dispuesto nuevamente a escuchar al señor de Paris
Geoffrey - October 18, 2006 10:54 AM (GMT)
Geoffrey sonrió al Lasombra.
-Con vuestra palabra me basta, Manfred. Y vuestra oferta será tenida en cuenta, mas de momento bastante tendréis con instalaros de vuelta en la ciudad y no cargaré más vuestros hombros. ¿Hay alguna otra cosa que querráis discutir?-
Manfred Von Hellstrich - October 18, 2006 12:01 PM (GMT)
Ante la sonrisa del príncipe, Manfred sintió que podía relajarse un poco, pues estaba confirmando que nada había cambiado, contra su presencia en la ciudad.
Con un tono cortes, se dirigió al príncipe en sus ultimas palabras con el desde esta noche.
Señor de Paris, Geoffrey du Temple, os agradezco vuestro tiempo, en recibirme sin citación y más aun explicándome como están las cosas en Paris por estos tiempos. Por el momento, no tengo tenemas de suma importancia a tratar, y espero que así se mantenga, mas no habría problemas en sentarnos a conversar, cuando usted lo desee...
Geoffrey - October 18, 2006 12:49 PM (GMT)
Geoffrey sonríe al Lasombra cuando finaliza su elegante despedida.
-Será un placer, sois libre de marcharos si así lo deseáis. Sabéis donde encontrarme, así que si precisáis algo de mi venid inmediatamente. Es mejor si podéis solicitar audiencia, pero si no es así seguro que Icaro puede conseguiros el tiempo, aunque acaso debáis esperar algun tiempo hasta que esté disponible; todos mis vasallos son siempre libres de visitarme, sois siempre bienvenidos en estas salas.-
Manfred Von Hellstrich - October 18, 2006 01:07 PM (GMT)
Al terminar, Manfred se pone de pie, y haciéndose hacia un costado del sillón en el que se encontraba, mientras hace una acentuada reverencia.
Entonces con vuestro permiso, no os ocupare mas vuestro preciado tiempo...
Y procederé a retirarme…
Tras la aceptación del señor de Paris.
EL lasombra, camino hacia la puerta, al llegar a ella, se giro y se despidio cordialmente, mientras esta se entorna tras de el.
De camino hacia la salida, se encontró con Lord Icaro, al cual le agradeció y se despidió como se tiene merecido. Tras esto salio de la Concergierie, para desaparecer en la oscuridad de la noche