Se acababa de poner el sol cuando en el cementerio de san Geneve se inicia la búsqueda de uno de los ansiados fragmentos. A nadie se le escapa que hay que ser muy osado para enterrar algo en las propias narices del que lo busca, pero ese es el motivo que llevó a Trang Oul primogénito capadocio a movilizar a algunos de sus vasallos en esa tarea.
La aguja es uno de los fragmentos del famoso bastón de mas de mil años de antigüedad.
El propio Trang Oul, Pier de Marsella, Isaac de Constantinopla y Octavio Giovanni se disponen a buscar cualquier pista de que el objeto fue enterrado allí hace cientos de años...
FDI: Comienza la búsqueda, no creo que este aquí...pero quien sabe. Buscamos Códigos en las fechas, tierra removida, algun nombre extraño, alguna lapida borrada, algo que estaba y ya no esta...cualquier mínima pista.
A tener en cuenta Auspex, sentidos aguzados y que conocemos el lugar...
Al final de la noche, el cementerio está completamente removido, y nada aparece que tenga que ver con el famoso objeto de los Garou. Ciertamente, los dos fragmentos que faltan por ser localizados están escondidos en otra parte.
Horas después todos los componentes de la familia capadocio estaban unidos en el desanimo. A la mayoria les agradaba la idea de que nadie hubiese sido capaz de esconder algo en su refugio, pero por otro lado no había una sola pista sobre uno de los ansiados fragmentos...
Trang Oul con gesto serio se retiró sin mediar palabra a su biblioteca necesitaba algo, pero que?.
Una sonrisa apareció fugazmente en el rostro del capadocio .
-Pier acompáñame un momento- dijo en la mente del malkavian- necesito de tus visiones de oráculo.