Los emisarios del Principe de París recorren raudos toda la ciudad esa noche, de refugio en refugio. Tanto Cainitas Antiguos, como simples neonatos, reciben la siguiente carta del Principe:
Confirmando lo expuesto en la Corte Menor*, Geoffrey du Temple, Principe de Paris, prohibe iniciar cualquier acto de violencia, en territorio del Principado**, contra los hombres-lobo. Hasta nueva orden del Principe, la paz reinará entre ambas razas.
A aquel que ose quebrantar esta orden, que sepa que será juzgado como si hubiese quebrantado las Tradiciones, pues en efecto ha quebrantado mi derecho de Dominio. Esta es mi casa, y en ella se hace según yo dispongo.
De mi letra y mano
Geoffrey du Temple, Principe de París.
*Nota 1: esto enganchará con algo que aún debe ser expuesto en la Corte Menor, pero que cronológicamente ya ha tenido lugar así que los Cainitas ya lo saben.
**Nota 2: el territorio del Principado de París abarca, básicamente, todo el foro, menos los subforos de Otros Reinos y los subforos de Cercanías de París, El Bosque, y El Tumulo.
Y le Ictus, se sobrenetiende. :D
Nops, Geoffrey se considera Principe de todo Paris, asi que lo reclama como su Dominio de todas formas. De hecho, los vampiros no saben donde se encuentra Le Ictus, igual que no conocen donde se encuentra la sede de la Inquisicion o el Tumulo, lo que pasa es que el Tumulo esta en los bosques alejado y no lo considera su Dominio. Y lo mismo ocurre a la inversa, ya que ni magos, ni inquisidores, ni lobos conocen donde esta el Principado (bueno, alguno lo ha descubierto, pero dentro de partida) ni se conocen entre ellos (una vez más, hay excepciones a esto).