Title: La senda de los garou -la hora de la verdad-
Description: 3-12-1225 (tarde)
Guillerm du Trem - August 26, 2006 02:43 PM (GMT)
Edric y Rolf ya llevaban días con Alba. Le habían mostrado multitud de cosas sobre los garou y la umbra. A veces uno de ellos partía hacía el túmulo para mantener informado a Guillerm... Incluso alguna pequeña fiesta privada como la de los fianna días atrás.
Pero lo más importante era la relación entre Edric y Alba. Este comenzaba a sentir extrañas cosas para un fianna tan alegre. Se entristecía de tener que apartarse de su lado, sufría ante cada nueva aventura que les esperaba... Y no dejaba de pensar en ese marido que la esperaba en casa.
Ya habían pasado varias noches y no podía demorar más el momento de la verdad. Al fin y al cabo, desde el primer momento sabían cual era su destino y, por fin, debía desvelárselo. Era muy duro y dudaba de la aprobación de ella.
Rolf se había percatado de toda esta situación y comprendía a su amigo, aunque era reacio a ese tipo de relaciones. Como lupus prefería la compañía de lobos. Pero la amistad que les unía hizo que partiera para dejarles a solas con la excusa de ir a buscar comida.
El fianna se detuvo unos momentos observandola antes de empezar a hablar. Cogió fuerzas y las palabras brotaron.
- Alba, es momento de hablar claro.
Suspiró profundamente. Esperó a tener toda su atención.
Gervese - August 27, 2006 09:07 AM (GMT)
Alba se había relajado mucho en el transcurso de aquel tiempo. Había descubierto cosas que durante mucho tiempo sólo había imaginado o intuido que existían. Sus sueños de aventura habían comenzado a hacerse realidad.
Todavía recelaba de sus captores, un secuestro no era algo que ella se tomase a la ligera. Pero tambien había surgido un sentimiento hacia Edric, el modo en el que el fianna se preocupaba de ella y trataba de complacerle en todo momento, aquella era una sensación nueva y gratificante para ella, que no podía negar.
Cuando él se puso serio para hablar con ella, ella se quedó bastante sorprendida. En un principio ella esperaba una conversación como la que ahora se le planteaba, pero con el tiempo se había relajado pensando que esa charla no iba a llegar. Y ahora le pillaba desprevenida, pensando que quizas era demasiado pronto.
Tras la sorpresa, ella asintió y le miró seria y atenta.
- Adelante, hablad.
Guillerm du Trem - August 27, 2006 02:52 PM (GMT)
Edric cogió fuerzas para poder seguir. Podía perderla para siempre y eso no podía olvidarlo.
- A llegado el momento de que sepas porque estás aquí. Y tengo miedo de contartelo...
Era fuerte, no había duda, pero sufría enormemente con esta prueba. Nunca se había imaginado que esta historia le llevaría hasta aquí... Podían verse dos lágrimas asomarse a sus ojos.
- Solo hay un aspecto de nosotros que no conoceis. Existen humanos que nosotros llamamos nuestra parentela. Son nuestras familias. Nosotros... nos "casamos" con lobos o humanos, nunca entre nosotros. Nunca sometemos a ninguno, se hace su voluntad. Están hay de modo libre... Y nos acompañan y protegen como nosotros les acompañamos y protegemos...
Suspiró profundamente.
- Por eso estas aquí... Debíamos enseñaros nuestro mundo y que decidieseis... Pero ahora todo a cambiado... Yo he cambiado.
Una mirada intensa se cruzó. Era más que seguro que le entendía.
Gervese - August 27, 2006 03:15 PM (GMT)
Ella cogió la mano de él para tratar darle ánimos que eliminasen el nerviosismo de su explicación. Pero conforme fue escuchando, los grandes ojos de ella se contrajeron hasta convertirse en dos pequeños puntos en el esfuerzo por comprender lo que le estaba tratando de decir. Finalmente creyó entender.
- ¿Quieres que te ayude a encontrar novia?
Guillerm du Trem - August 27, 2006 09:11 PM (GMT)
En otra situación, Edric se hubiera reido de si mismo por como los nervios le hacían explicarse tan mal. La mano de Alba le reconfortó, mas no estaba tranquilo.
- No Alba... Tú eres la elegida...
Casi se sonrojó al decírselo, no sabía como reaccionaría.
Gervese - August 28, 2006 09:42 AM (GMT)
Aquella súbita revelación, volcó sobre Alba toda la confusión con la que había llegado Edric.
Sus ojos se abrieron de para en par y se llevó las manos cerradas ante la boca en un inequívoco gesto de susto. No se esperaba algo así.
- ¿Yo? Pero ... pero ... pero, eso no puede ser. Yo ya estoy casada, ya tengo marido.
Guillerm du Trem - August 28, 2006 08:27 PM (GMT)
El rostro de Edric se ensombreció cuando el peso de la verdad cayó sobre sus espaldas. Era lo que ya sabía y su peor pesadilla... Únicamente quedaba ser sincero con ella.
- Alba... Sé que tú eres una digna esposa... Envidio a tu marido...
Suspiraba con todo el peso de su dolor.
- Al principio debía enseñarte nuestra forma de vida y como eramos, para que decidieras sabiendo lo que juzgas... Pero ahora.. ahora...
Su voz se rompía a cada palabra.
- Yo.. te amo. Eres la luz que ilumina mi día. Desearía que todo fuera diferente, que nos hubieramos conocido de otro modo. Desearía poder pasar el resto de mis días a tu lado y llevarte allá donde quisieras ir. Enseñarte el mundo entero... Pero me siento tan desdichado... Como explicarte lo que siento...
Había estallado. Todo salía de su boca como un caballo desbocado... Hasta que calló. No podía reprimirse más...
- Eres libre, Alba. No puedo retenerte más. Debíamos condenarte si no aceptabas pues sabrías demasiado... Pero no soy capaz y no permitirá que nadie te haga daño... Es mi condena, pero la acepto. Haberte conocido es suficiente recompensa...
Gervese - August 29, 2006 10:15 AM (GMT)
Ella no sabía como tratar aquella situación que enfrentaba todo lo que había querido con todo lo que le habían enseñado. Su incapacidad para resolver aquel conflicto interior le hizo romper a llorar como una niña.
- ¡No! ¡no soy libre! - dijo entre sollozos
- yo no pedí casarme, ni pedí ser traída aquí. Esta confesión que me haces debería ser sólo bella y halagadora, pero es tambien un pecado mortal que debería haber sido confesado ante un cura. Ella se encogió en un rincón.
- Si me quedase perdería lo único que tengo que es mío, mi alma. Y si me marcho perderé la felicidad que aquí he encontrado, y la perderé para siempre, porque constantemente estaré recordando con nostalgia una vida que no pudo ser. Asi que haga lo que haga estoy condenada, y no lo acepto, me parece injusto.
Guillerm du Trem - August 29, 2006 08:41 PM (GMT)
El dolor y la confusión de Alba rompió el corazón del fianna. No podía soportarlo. Le importaba poco si la perdía. Deseaba verla bien. Fuera como fuera.
- No es justo... no lo es...
Intento apaciguarla acercandose a ella y cogiendola por los hombros con la mayor suavidad que podía. La miró a los ojos llorosos... En los suyos las lágrimas llegaban y no se veía capaz de retenerlas. Casi pensando en voz alta las palabras se encadenaban en su garganta rompiendo el nudo que tenía.
- No es justo que procurar ser feliz sea un pecado. ¿Acaso has hecho algo malo? ¿Qué terrible destino es aquel que te castiga sin haber cometido ningún delito? Si soy yo quien te ha condenado, aquí mismo me quito la vida. No puedo verte así. Es injusto... Eso sí debiera ser un pecado...
Sin poder reprimir más sus lágrimas, surgieron como sangre de su alma herida se trataran.
- Debes ser libre, cueste lo que cueste... Debes serlo. Tú lo mereces. ¿Qué dios no permitiría eso? ¿Qué dios sería tan injusto? Me importa poco condenar mi alma si eso es una blasfemía... Mi condena es tú sufrimiento... Debes... ser... libre.
Gervese - August 31, 2006 08:34 AM (GMT)
Dios le daría una contundente respuesta a Edric, aquella misma tarde, pero de momento era cuestión de Alba el responderle, puesto que cada palabra que iba pronunciando el garou les alejaba cada vez más.
- Si de verdad puedo elegir, creo que es mejor que me marche ya. Vuestras blasfemias no nos van a ayudar a ninguno de los dos.
Guillerm du Trem - August 31, 2006 08:28 PM (GMT)
Edric estaba deshecho, rendido por completo. E iba a cumplir sus palabras.
-Lo siento, Alba... No pude evitar decirlo... de verdad lo siento.- Dijo con un hilo de voz rota - Eres libre. Marchate.... Jamás podré olvidarte.
Y esta a punto de llevarla a los lindes del bosque cunado entre la maleza apareció Hugo Maroo. El gran colmillo, marcado por las batallas, traía malas noticias. Se dirigió a Edric sin tan siquiera girarse ante la presencia de la dama. Le susurró al oido lo sucedido y la muerte del marido...
El fianna se puso lívido y miró a su dama con un estremecimiento. No se lo ocultaría. Se lo debía.
- Alba, a ocurrido algo... terrible...
Mientras Hugo volvía a desaparecer, Edric miraba a la dama. Su cabeza solo giraba en un punto: cómo explicarselo.
Gervese - September 1, 2006 02:00 PM (GMT)
Ya estaban otra vez como al principio. Nuevamente le miró seria, atenta y más preocupada. Y repitió:
- Adelante, hablad.
Guillerm du Trem - September 1, 2006 08:54 PM (GMT)
Edric no sabía por donde empezar. Lo mejor sería ser claro y directo... Aunque ya sentía que la perdería para siempre.
- Tú marido... ha muerto...
Hubo silencio mientras la miraba. Era una noticia terrible.
- Acudió al bosque en tu busqueda... Dos de los nuestros salieron a su encuentro... Nadie peleo, solo hubo palabras... Pero no pudo soportar la tensión... Están salvaguardando su cuerpo hasta que tú acudas.
No digo nada más. Era suficiente.
Gervese - September 2, 2006 10:42 AM (GMT)
Ella le miró con escepticismo. ¿El simpático Edric le estaba poniendo a prueba aquella noche con todas esas cosas horribles que le estaba contando?
- No, no puede ser. Él es sólo un comerciante no es alguien que ande por el bosque.
No podía aceptar lo que le decían, pero existía un modo de comprobarlo.
- Llévame hasta él.
Guillerm du Trem - September 2, 2006 10:52 AM (GMT)
La pena era terrible... Y la reacción de Alba casi normal, todo era demasiado difícil.
- De acuerdo.... Sígueme.
Emprendieron el camino a través del bosque. Hugo le esperaba en un claro cercano. Le guió sin mediar palabra...
FDI: Volvemos al otro post...