View Full Version: Descomponiendo una Maldición (Al Amanecer)

Edad Oscura Paris > Le Ictus > Descomponiendo una Maldición (Al Amanecer)



Title: Descomponiendo una Maldición (Al Amanecer)
Description: 15 de Diciembre de 1225


Eddard Danzasombría - August 20, 2006 08:51 PM (GMT)
El aspecto del Druida era muy diferente al que cualquiera estubiese acostumbrado. Su cayado estaba lejos de sus manos, apoyado en una pared al fondo y junto a una silla. En ella reposaba su sombrero de ala caída, al igual que su destartalado zurrón gris oscuro.

Eddard llevaba puesto un mandil grueso, como los que usaba el herrero en su forja, y un par de guantes del mismo material. Su pelo negro, salpicado de canas, estaba atado con una cinta de cuero a modo de trenza y sobre su boca un trozo de tela evitaría respirar nada indeseable.

La mirada de Roble Gris era seria mientras extendía sobre una mesa cercana una serie de herramientas puntiagudas. Todo aquello le recordaba los experimentos de los Voces Mesianicas... pero no se dejaría llevar por el recelo. Pues el fin justificaba los medios.

Era una idea simple pero poderoso. Aunque los Durmientes la utilizaran para cosas isn sentido como la esclavitud....

Isolda Lamartine - August 21, 2006 04:44 PM (GMT)
Isolda se había preparado para casi cualquier cosa que pudiera suceder.

Era indispensable que el Massasa sobreviviera; no importaba cómo, y si era necesario protegerlo, atar su "vida" a ua roca o su mente a una pulsera para evitar que aquella fuente de conocimientos desapareciera, así lo haría. En ese orden de ideas, aprovechando que ya conocía casi a la perfección la mente de aquel Vampiro, había elaborado un ritual que le impidiera a la mente desaparecer en las Mareas del Olvido... en caso de que algo sucediera.

Vestía un hábito largo pero cómodo, con mangas cortas pero amplias, ceñido a la cintura, donde multitud de pequeños frascos y herramientas colgaban; su largo cabello rubio permanecía atado atrás, en una coleta.

También ella había experimentado un cambio: Eddard pudo verla rígida, indiferente a cosas que minutos atrás le hubieran resultado lo más importante en todo el mundo; su mente, su cuerpo estaban todos volcados en una sola tarea, y en ese orden de ideas Isolda era implacable.

Procuraba no estorbar al druida, de modo que se encontraba retirada, donde su presencia no molestara algún movimiento o cambio de posición del druida, pero donde pudiera acudir presta sobre el cuerpo en caso de ser necesario hacerlo.

Eddard Danzasombría - August 22, 2006 02:09 PM (GMT)
Eddard sabía perfectamente que la estaca inmovilizaba al Massasa. Tenía que trabajar con ella clavada en el corazón aún siendo de día.

No sabía del poder de la criatura en cuestión y toda seguridad era poca.

Las manos enguantadas del Druida abrieron los ropajes del no muerto y lo observó detenidamente. Cada marca en el cuerpo, cada signo o símbolo.

Eddard cerró los ojos y comenzó a murmurar una canción de muerte. Era una serenata triste y quejumbrosa que le había enseñado su desaparecido maestro Aerder.

La voz del Druida, profunda, lleno la sala y la energía empezó a concentrarse en ese sonido. El cuerpo del Massasa vibró con un espasmo y luego volvió a quedar quieto. Luego, con un simple gesto de la mano, como si el dedo de Roble Gris fuese un cuchillo y sin llegar a tocar la carne, el abdomen se abrió sin derrame alguno de sangre.

Eddard no había dejado de murmurar la canción del invierno, aunque ya formaba partede la sala. La mirada de Eddard se concetró en diversos puntos mientras movía las entrañas del monstruo. Sus conocimientos de medicina le eran de gran ayuda en esta tarea.

- Posee todos los organos secos por la falta de uso... y se han ido reduciendo por la falta de humedad hasta dejar lugar a un estomago hipertrofiado. - Eddard levanto la vista hacia Isolda y le mostro lo que el veía. - La sangre en su interior es Tass líquida, como Vos dijisteis sabiamente. Lo cual quiere decir que ellos mismos la generan, tras alimentarse de los Durmientes.

La palma de la mano del Druida paso sobre la cabeza del cadaver y fue bajando hacia su abdomen.

- Noto una sutil pero poderosa corriente mágica por su columna vertebral, Vos tambien debeis de sintirlo sin problemas. Se trata de algo semejante a una pequeña linea de Dragón que une mente y cuerpo aquí... . - Estas últimas las acompaño de un gesto señalando a la base del craneo.

Isolda Lamartine - August 23, 2006 01:53 AM (GMT)

A diferencia del druida, Isolda no sabía nada en absoluto sobre medicina. Su trabajo sobre la Vida era amplio, sí, más orientado según una visión no "intervensionista", por darle un nombre. Si algo había heredado de su educación helénica había sido justamente su rotunda negativa a ensuciarse las manos con excreciones corporales de ningún tipo.

Modificaba la vida, sus patrones, sus tamaños y entendía sus cuerpos bajo el punto de vista de los diagramas hebráicos y geométricos, adelantándose varios siglos al trabajo realizado por Miguel Ángel. Pero aún así aquella visión de la Vida estaba destinada a desaparecer, y en pocos siglos, a la par que la geometría y simetría perecta alejandrinas fueran develadas, se omitirían por mucho tiempo las "medicinas" abstractas.

Pero su curiosidad no tenía límites. Observaba con atención escrupulosa el interior del vampiro, sorprendiéndose de que aquella "vida" pudiera mantenerse sin ningún órgano. Eso significaba que no respiraban, no sudaban, no bebían agua. Únicamente sangre. El pensamiento la estremeció. ¿Cuántos Durmientes mataría un vampiro relativamente joven, como este, en lo que llevaba de existencia? ¿Cien? ¿Doscientos? ¿Mil?

Pero las noticias mejoraba. En efecto, aquello parecía Tass. Pero eso convertía a los Massasa en algo mucho más interesante.

-Si esa sangre que ellos tienen es, en efecto, Tass, dos problemas surgen ahora. El primero y menos importante, cómo poder extraer de él la quintaesencia. Yo puedo hacerlo con el conocimiento que tengo sobre la Quintaesencia, pero un Despertado no entrenado en ese Forma no podría hacerlo a menos que conociera un procedimiento. Trabajaré en ello.

-Y la segunda, y más importante, ¿los Massasa producen ese Tass a partir de la sangre "normal"? Pocos Despertados pueden producir Tass a partir de fuentes de quintaesencia puras, pero son más pocos aún los que pueden extraerla de una sustancia "ordinaria" y luego convertirlo en Tass. Es una magia estática sin duda poderosa, o he menospreciado el poder de la sangre.


Miró el lugar que señalaba el druida. En efecto podía sentirla, aunque sólo ahora.

-A lo mejor sea esa la razón de la producción del Tass. ¿Qué pensáis?

Eddard Danzasombría - August 23, 2006 09:54 AM (GMT)
El Druida escucho la lógica de Isolda y penso que no andaba desencaminada ni en la primero ni en lo segundo. Eddad continuó con el canto invernal mientras escrutaba en profundidad el estomago del monstruo.

Se trataba de una bolsa musculada y llena de venas oscuras, como un enorme corazón que no palpitaba. En su interior Eddard podía sentir la quintaesencia poderosa. Pero el Druida tenía una pregunta en la mente.

Como podía llegar esa sangre a alimentar el cuerpo entero??...

- Noto algo en el interior de esta criatura... algo encerrado que clama por ser liberado. Pero su presencia es muy tenue... como lejana y quejumbrosa. Podría estar relacionada con este misterio... pero antes... .

Así que sin dilación cojió una pequeña oz negra de la mesa cercana y agarrando al muerto por la muñeca le amputo el dedo meñique.

La sangre no manó de la herida... ni una sola gota de la sangre del Massasa salpicó la mesa de experimentos. Pero algo llamo la atención del Druida. Algo estaba sucediendo en la herida de la mano.

Eddard lo observó extrañado y presento el dedo amputado en el lugar del corte... sorprendido de ver como el dedo quedaba soldado a la perfección.

Dió un paso atras y se mesó la barba inconscientemente. La sangre del estomago del Vampiro se había reducido...

Isolda Lamartine - August 25, 2006 09:59 PM (GMT)
La hermética observaba con suma curiosidad todo lo que sucedía. La capacidad de regeneración de aquel cuerpo muerto era impresionante, y seguramente sacaba el poder de regenerarse de aquel Tass. Así que no sólo este servía para usos "inconscientes", como prolongar la vida artificial e impedir tanto el envejecimiento como la enfermedad. Además actuaba sobre las heridas que sufría el cuerpo y las sanaba.

Pero el otro asunto era más interesante y misterioso. Mientras hablaba con Yakob él había mencionado un nombre.

-Ellos le dicen Bestia. No he podido determinar la naturaleza de esta característica, pero en efecto actúa como... otra mente pero animal e instintiva, que reponde a estímulos claros, como el fuego con miedo, las ofensas con una ira descontrolada.

Miró de nuevo el cuerpo. No podía entenderlo, pero tal vez fuera esta bestia la que diera poder a aquella sangre ingerida.


-Dijo también que desde el momento de ser creados, la Bestia estaría con ellos hasta el final de sus días.

Eddard Danzasombría - September 1, 2006 09:19 AM (GMT)
Eddard volvió a escrutar las profundidades del monstruo. Utilizó alguna herramienta para pinzar la carne y que se mantuviese en el lugar menos molesto. Pero ninguna gota de sangre del vampiro se derramó.

- Noto la presencia de la que hablais, pero es algo muy lejano, que se encuentra en algún tipo de letargo. - Luego alzó la mirada a la Archimago. - En mis enfrentamientos con estos monstruos nunca utilicé madera alguna para atravesarles el corazón. ES sorprendente como la linea de Dragón de su columna queda seccionada por culpa de este artilúgio.

Eddard examinó la estaca y sus repercusiones.

- Aunque no detiene el avance de la regeneración del cuerpo, podría estar frenando otras cualidades conscientes del vampiro. Podría estar aprisionando a esa Bestia de la que hablais... pero retirarla podría generar un enfrentamiento muy violento... .

Isolda Lamartine - September 2, 2006 04:52 PM (GMT)
Isolda asintió.

-Un artilugio simple y conocido por doquier como cura del vampirismo, entre el pueblo, ha resultado ser verdadero finalmente. He pensado mucho sobre ello, y creo que el peso de la Realidad, auqnue no afecta su magia estática como lo hace con la nuestra, dinámica, ha caido finalmente sobre su sino, sellándolo de ese modo.

Miró el interior del cuerpo, donde Eddard manipulaba aquella carne seca.

-Su mente sigue trabajando. No se detiene con la estaca, lo que hace más agónica su estadia en ese estado létárgico, pues nos está escuchando y está sitniendo el dolor que le infringen vuestras manipulaciones. Más su cuerpo está completamente inmóvil, como su Bestia. Eso tal vez sólo signifique que su Bestia está atada a su cuerpo, a algo mágico en él, a su sangre más no a su mente.

Miró de nuevo el interior del cuerpo del vampiro, y de nuevo a Eddard.

-El Tass alimenta todas sus capacidades sobrenaturales; tal vez eso explique también porqué está envejeciendo, pues su cuerpo al completo, Tass incluido, se encuentran detenidos en su flujo libre por esta masa de carne muerta.

Una idea surgió en su cabeza.

-¿Se os ocurre alguna hechizo que retire el Tass de sus cuerpos?

Eddard Danzasombría - September 2, 2006 05:27 PM (GMT)
Eddard se sorprendió con la pregunta. Sabía que ella era una maestra en la manipulación de la energia en bruto de universo. Pero antes de expresarlo en voz alta se detubo.

Era él el que sabía como afectar el cuerpo de un no-muerto. Y era él el que sabía manipular suficiente la misma energía para hacer lo que decía Isolda.

- En efecto es posible. Podría cercenar la Quintaesencia de la Sangre del estomago del Vampiro. Como si de un nodo diminuto se tratase. Eso alimentaría mi yo... y dejaría a este ser sin capacidades sobrenaturales... .

Eddard se concentró un momento en el cuerpo del Vampiro, volvía a sonar la cantinela que no parecía salir de su boca.

Luego volvió a mirar a la Archimago.

- Es eso lo que quereis?... .

Isolda Lamartine - September 3, 2006 06:15 AM (GMT)
Negó con la cabeza.

-No. Me basta con que podáis hacerlo. Recordad que lo que buscamos es la manera de proteger la Capilla y sus miembros de los Massasa; si todo su poder reside finalmente en este Tass, entonces es esa su debilidad.

Estaba exhausta, más no por el cansancio de su cuerpo, sino por sus preocupaciones. Sin embargo aún había otras cosas que revisar, que mirar.

-He escuchado y leido que la luz del sol les hace un daño tremendo. ¿Creéis posible simular esta luz sin destruir al Massasa?

Eddard Danzasombría - September 4, 2006 08:52 AM (GMT)
Eddard asintió.

- Es factible hacer lo que decis. Si vos sabeis recrear la luz del sol en este vuestro Laboratorio... yo puedo generar sombras que protegan gran parte del cuerpo.

Era una idea sencilla. Aunque Eddard prefería no hacer magia para este experimento, pues era de día y el sol surcaba el cielo, entendía que debían de mantener en secreto la existencia de aquel monstruo en Le Ictus.

- Luego podré regenerar sus tejidos si es necesario.

Isolda Lamartine - September 4, 2006 02:49 PM (GMT)
Isolda asintió; muchos de los conocimientos que guardaba sobre los Massasa tenían mucho de mito, y ella, Bonisagus como era, había tenido pocas, más bien ninguna, posibilidad de comprobar las teorías consiganadas en los códices herméticos.

Caminó hasta una esquina de la habitación y tomó una larga vara de sauce. Le indicó a Eddard que estuviese preparado, y con la vara en alto, trazó en el techo de piedra dos símbolos entrelazados: el hechizo no crearía luz solar, sino que permitiría que esta atravesara el techo, bajara hasta los túneles, y finalmente llegara hasta aquel cuarto.

Así, un minuto después, los símbolos brillaron, y la luz comenzó a invadir la habitación; Isolda miró la parte del cuerpo descubierta con la curiosidad propia de ella.

Eddard Danzasombría - September 5, 2006 07:10 AM (GMT)
Mientras Isolda preparaba su conjuro, Eddard concentro su poder invernal sobre la habitación. Las sombras que había en las esquinas parecieron hacerse más densas por un momento y luego crecieron como si de un ser líquido se tratara.

La oscuridad creció por el suelo como una mar negra y fria y luego se agolpó sobre el altar que ocupaba el Massasa. Las sombras moldeadas por la voluntad de Roble Gris se alzaron por un momento para luego caer sobre el cadaver. Dejando solo visible una de las piernas del Tremere.

Eddard dió un paso atras esperando a ver el resultado, preparando un conjuro de curación.

Isolda Lamartine - September 6, 2006 12:26 AM (GMT)
La luz solar se regó en la habitación, pasando a través de los símbolos trazados por Isolda como si aquella piedra hubiera transmutado en cristal.

No pudo, sin embargo, atravesar del densa capa de sombras invocadas por el druida, e Isolda, antes de que la luz tocara aquel pie desnudo, estaba ya a un lado, observando: un humillo de olor desagradable -olor que Isolda procuró recordar- comenzó a desprenderse, mientras en la piel comenzaban a aparecer serias quemaduras.

Antes de que algo peor pasase, Isolda movió la vara y la luz solar desapareció inmediatamente de la habitación. Estaba poco sorprendida, pues daba por sentado que aquel mito era verídico, pero el poder verlo con sus propios ojos le creaba no poca emoción. Miró a Eddard: aquellas heridas no se recuperaban como las practicadas por el druida.

Eddard Danzasombría - September 6, 2006 09:12 AM (GMT)
La herida era muy pronunciada. Aquella criatura debía de estar maldita de alguna forma, una maldición que la atenazaba a quedarse en la oscuridad de la noche y que no le permitía ver el sol diurno... pues era mortal para ella.

Eddard inspecciono la herida.

- Interesante... se trata de una herida importante. No la regenera como regeneraba los tejidos por el corte... . - El Druida esperó unos segundos para ver la reacción del cuerpo no-muerto. Tras ese tiempo los tejidos parecieron mejorar levemente, pero no sucedió nada más.

Roble Gris observó entonces el estomago del mosntruo.

- Parece que su capacidad de regeneración no ha podido con una herida como esta. Ha consumido gran parte de su Tass en el esfuerzo, y la ha dejado casi sin reservas. Y aún así, no ha logrado curar más que una pequeña fracción de la quemadura. - Quemadura... eso le dió una idea al Druida.

- Entiendo pues, por que en mi tierra los cazadores de estas criaturas quemaban los cadaveres, o luchaban con fuego con ellas. Es posible que una quemadura por fuego procure el mismo efecto... pero veo que sus reservas han disminuido mucho y temo que podríamos perderlo en otro experimento de estas caracteristicas.

Isolda Lamartine - September 7, 2006 01:07 AM (GMT)
-Entonces no lo realicemos. No todavía.

Isolda estaba verdadermanete fascinada; cosas tan sencillas como un pedazo de madera y un rayo de luz solar podían acabar hasta con el más poderoso de los vampiros, y sin duda alguna el fuego no era una excepción, aunque había leído algunos tratados Tytali sobre Tremere que dominaban el fuego.

-Hay otra cosa que deseo mostraros. Buscando en su mente, encontré curiosos usos de este Tass, auqnue en ese momento no me pareció lo más importante pues este Massasa procuró hacérmelo ver como si fuera mero manejo ritual. Yo atribuí la esclavitud, así es, la esclavitud, a la que sometían a los mortales, a algunas de sus habilidades psíquicas.

Isolda se desplazó hasta una esquina de la hbaitación; dijo algunas palabras en latín, y una pequeña compuerta apareció en medio de la roca, desde adentro venían lastimeras súplicas.

-Pero no, es verdaderamente su sangre la que esclaviza. Di algunas gotas a un homúnculo, y al principio nada sucedió, pero días después buscaba con insistencia la sangre. No fue posible engañarlo con líquidos de igual color y consistencia. Su fuerza creció considerablemente, pero su mente estaba centrada en liberar a este Massasa, e incluso, a pesar de ser yo su creadora, me miraba con odio y al verme incapacitada para librarle del influjo, tuve que encerrarle.

-Creo, y espero no equivocarme, que sobre todas las capacidades que estos seres tienen esta es la más temible; si vos o yo, o cualquiera de esta Capilla, probara algo de esta sangre, estaría condenado. Debemos trabajar duramente para destruir ese lazo de esclavitud. Yo ya he empezado, pero mis avances con tanto aconteciendo en la ciudad, han sido pocos.


Eddard Danzasombría - September 11, 2006 10:21 AM (GMT)
Peculiar cuanto menos los efectos de la sangre del Monstruo. Si, era Tass, estaba seguro. Pero tenía extrañas propiedades.

- Seres poderosos son los Massasa. Debemos de encontrar una forma de romper este lazo con el Homunculo para estar preparados.

- Más aún... debemos de encontrar una forma de detectarlo para evitar que los siervos durmientes de Le Ictus caigan en esta maldición de sevilismo. O estaremos rodeados de enemigos sin saberlo.

Una cosa estaba clara. Debían de saber como enfrentarse a ellos, aunque tamposo sabían cuan poderoso eran el cadaver presente. Pero más importante era defender el secreto de la localización del la Capilla.

Lo cual le recordó una pregunta que hacía tiempo que deseaba hacerle a la Archimago.

- Que tipo de defensas tenemos en Le Ictus??... .

Isolda Lamartine - October 15, 2006 03:51 PM (GMT)
-Trabajaré duro en esa sangre. Es imperioso que encontremos una manera de revertir la maldición.

Al parecer nada más había que hacer en aquella sala. Lo que el Druida había hecho por ella, por la capilla, era de suma importancia. No podía evitar sentir el mismo cosquilleo que siempre la había incitado a los caminos enrevesados y llenos de peligros... y respuestas. Un reto nuevo se le aparecía, pero ya creía conocer suficiente de los Massasa como para salir victoriosa de ese encuentro.

Movió la mano, y la puerta donde el homúnculo se encontraba se cerró, desapareciendo las junturas con la pared. Invitó al druida a salir de esa habitación, y repitió el proceso con la puerta donde se encontraba el Tremere.

Finalmente salieron de aquel corredor, y quedaron en la misma sala donde todo había comenzado. Otro homúnculo se acercó portando una bandeja con dos vasos de madera, una jarra de agua y una de vino. Las depositó en una mesita y desapareció. ISolda se sirvió agua y miró al druida.

-Vuestra pregunta me hace pensar en décadas pasadas.

Isolda sonrió.

-Cada una de las partes de la capilla está conectada a la mente nuestra, auqnue no lo hayáis notado. Las mentes de cada uno son únicas, imposibles de copiar, dinámicas. Cuando cada miembro de la capilla llega a ella por primera vez, se hace un ritual con él y el resto de los miembros. Claro, él no tiene que estar presente, y ni siquiera tiene que darse cuenta.

Eso podía ser mal interpretado, pero las razones era muy sencillas: muchos magos, y ya había sucedido, antes de que Isolda fuera la regente de aquella capilla, se molestaban con la sola posibildiad de aquella propuesta. Así que muchos antes qe ella habían decidido hacerlo de ese modo.

-Así pues, la capilla reconoce sus "mentes". SI alguien que no ha recibido el ritual entra, sea un espíritu, sea una mente en el mundo astral, sea a pie, entonces todos lo sabremos y podremos actuar en consecuencia. El límite tuve que ampliarlo un poco fuera de los muros desde que descurí al espía.

-Así también hay varios grifos, encantados por Alh-i-Batins que ya se han ido y por magos de otras Tradiciones; si alguno siente una intrusión y esta es en el plano físico, podrá ver lo qeu sucede.

-El resto es sutil: la entrada a los túneles exige, digamos, un nivel de compromiso mayor: los Despertados pueden entrar sin problema, y caminar por los túneles sin posibilidad de perderse. Los demás, en caso de que lleguen hasta la entrada, no podrán verla. Ese hechizo fue realizado con magia batinio y hermética. Una vez en los túneles, suponiendo que logre entrar, estará en un laberinto. Un poderoso hechizo que afecta las mentes le hará perder el rumbo. Y pequeños elementales de fuego que hemos acogido en los túneles, a cambio de ese servicio, freirán al no deseado hasta no dejar siquiera las cenizas.


Sonrió.

-Pero no es sólo eso. Cada uno ha hecho aportes interesantes, como ILuno, el Portavoz de los Espíritus, que hizo la celocía alrededor de los muros un poco más gruesa previniendo la entrada de Lor-Ukter. No es posible que vean desde afuera el interior usando métodos mágicos, gracias a la magia batini. Los muros están protegidos contra maldicione, gracias a la magia de las Voces Mesiánicas. Y hay una reserva de cinco gárgolas dormidas, gracias a los Vaelderamen, a los herméticos y a las Voces Mesiánicas.

Eddard Danzasombría - October 24, 2006 05:45 AM (GMT)
Eddard recojió el extraño instrumental que había utilizado y generó un par de efectos mágicos que cerraron la carne del Vampiro.

Luego, sentados en la sala anterior a aquella, escucho las palabras de Isolda sobre las defensas de la Capilla. Era tranquilizador ver que los Magos de Le Ictus habían hecho los deberes.

- Tenemos que tener en cuanta que no hablamos de seres mundanos. Esos no.muertos tambien poseen poderes, algunos incluso increibles. Tenemos que estar preparados para que fallen todas las defensas. Necesitamos poder escapar por nuestro propio pie y sin ser descubiertos.

Isolda Lamartine - October 24, 2006 02:13 PM (GMT)
La confianza era peligrosa pero era necesaria; no podían sobredimensionar al enemigo, y desde luego no podían menospreciarlos. Una cosa era clara: allí, si entraban, no saldrían completos.

-No debéis preocuparos. Las salidas secundarias de la Capilla están habilitadas desde que el espía fue avistado.

Con calma le explicó a Eddard dónde quedaban y a dónde llegaban estas salidas, todas empezando en los túneles. Le explicó cómo podrían saber si alguien entraba pues la misma capilla lo comunicaría a cada uno de los magos en el radio de acción de aquel barrio, incluso de Paris si se trataba de Aloisius o de ella misma.

-Si logran entrar sin que nos demos cuenta, sin lograr entrar en los túneles sin que nos demos cuenta, si logran encontrarnos en estos túneles, entonces Eddard es porque quien los está guiando es el mismo Primero de los Vampiros. No debéis menospreciar lo que dos Archimagos juntos ayudados por los Despertados de su Capilla pueden hacer.




Hosted for free by InvisionFree