View Full Version: La muerte acecha en cualquier esquina

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Title: La muerte acecha en cualquier esquina
Description: 23/Diciembre/1225 (Abierto)


Fausto Giovanni - August 20, 2006 04:13 PM (GMT)
(Escena abierta)

¿Qué atractivo podría tener para pasear la zona más pobre de la ciudad? ¿Habría algún atractivo en observar la decrepitud y decadencia de los miserables? Pocos vástagos pasearían por placer en aquellas calles sombrías, con lodo en los adoquines y humedad en las paredes de las casas, uno de ellos era Fausto Giovanni.

La alargada y siniestra silueta del Capadocio se abría paso lentamente entre las calles, en las aceras: alcohólicos agonizantes, mujeres intentando ganar dinero para mantener a sus hijos, un paraje de lo menos recomendado. Sin embargo, algo llamaba la atención fuertemente del nigromante en aquellas calles: el "aroma" a muerte, se respiraba muerte tras cualquier rincón: peleas callejeras que acababan en asesinato, accidentes en los que no se miraba a quien pisaba tu caballo... un buen lugar para observar como la rueda de la vida y la muerte seguía actuando, pues curiosamente, era el lugar donde más nacimientos y muertes había.

Fausto no llamaba la atención, vestía con túnica grisácea, muchos en aquellos lugares vestían así, ya que era invierno y la gente iba abrigada. Su piel, aunque pálida, no llamaba la atención de los viandantes, la maldición de Caín había hecho mella en él, pero no lo suficientemente como para transformarle en un monstruo ¿habría manera alguna de parar esta maldición? No se resignaba a pensar que no, aunque en su interior algo le decía que sí.

Fausto Giovanni - August 26, 2006 08:25 PM (GMT)
Unos gritos se escucharon, parecía una pelea de alcohólicos

- Jules, preparate para morir

Uno de los indigentes sacó un cuchillo y apuñaló a otro, Fausto cada vez estaba más interesado... y tuvo una súbita idea, un nuevo "experimento" que podría hacer para observar la transición entre la vida y la muerte.

La roja sangre inundó a borbotones el adoquinado de la calle, el nigromante ya se había alimentado aquella noche, quizá fuese eso lo que le impidió saltar a alimentarse de una presa facil. Los gritos del agonizante empezaron a ser oidos por mucha gente y mientras el otro acabab su "faena", Fausto decidió marcharse de allí. Una nueva idea había llegado a su cabeza, tendría que ponerse manos a la obra.

Kurush_Ishraqi - September 3, 2006 07:02 AM (GMT)
Pero el Nigromante no era el único que observaba.

Un cuerpo fornido y moreno, recostado a un árbol, también observaba, con otro montón de curiosos. No era nada fuera de lo normal, excepto porque cuando el segundo ebrio dio el golpe que él consdieraba final, el moreno se acercó a los combatientes.

Empujó al que portaba el cuchillo y se arrodilló sobre el cuerpo del que estaba a punto de morir. Aquella estupidez le enfermaba.

Miró la herida. No entendía de heridas ni de medicina, pero sí de compasión.

-¿Tenéis familia?

El moribundo asintió, entre estertores de sangre.

-¿Hijos?

El moribundo asintió de nuevo. Aquel imbécil merecía morir por haberse puesto a pelear, arriesgado a su familia por un juego de palabras imbécil, condenándolas a la muerte y arrastrándolos con él. Pero ellas no lo merecían.

-Hoy no morirás.

Y así fue en efecto. Con cuidado lo levantó del suelo, y entró a la taberna. La peste se extendía por todas las orillas del sena matando a los hombres como un agricultor cega su producto, pero eso no significaba que no qeudaran buenas personas. Una mujer adentro, ayudó al árabe, recostando al morbundo en una mesa. El otro ebrio había huido; pero eso no serviría, el Cegador, Kurush, lo encontraría.

Fausto Giovanni - September 3, 2006 04:45 PM (GMT)
La súbita llegada del desconocido paró la marcha del nigromante, ¿quién se atrevía a salvar de las garras de la muerte a un triste mortal?. El nigromante se acercó, no iba a dejar que ese ser se interpusiese en el camino de la parca.

Su tez era un tanto blanquecina y su cabello, si bien no muy corto, un tanto enmarañado, sus ojos destellaban no vida

- Perdonad, maese, creo que yo podría aliviar la agonía de este señor


Kurush_Ishraqi - September 3, 2006 04:49 PM (GMT)
El árabe le miró a los ojos. Sintió una furia ciega subiendo desde su estómago, pero años en cortes musulmanas, donde un sólo gesto de desaprobación le costaba la cabeza, le habían enseñado a nunca mostrar ni uno solo de estos sentimientos.

Así pues, el árabe, habiendo ya entregado el cuerpo moribundo a la mujer de la taberna, se encaró al hombre. Tras ambos, sobre una mesa, aquella mujer y algunas de las trabajadoras del lugar, que conocían y apreciaban a la mujer de aquel infeliz, trabajaban por limpiar la herida y quemarla antes de que perdiera más sangre.

-No necesita que su agonía sea aliviada.

Fausto Giovanni - September 3, 2006 05:16 PM (GMT)
Contrariado el Nigromante se acercó al desconocido, parecía árabe, no sabía como aquella gente podía haber ayudado a un sarraceno, eran los enemigos. Sin embargo, se acercó a él y hablando fluidamente en el idioma del Islam, miró firmemente a sus ojos.

- Creo que sería más inteligente por vuestra parte que me llevase el cadaver, recordad que no sois bien recibidos en la ciudad, extranjeros

El italiano miró con sus ojos vacíos de vida intentando intimidar al mago, ¿surtiría efecto?


Tiradilla

Es una tirada de intimidación sin violencia, así pues la dificultad de la tirada sería la Fuerza de Voluntad de Kurush. Tu dirás ^^

Kurush_Ishraqi - September 3, 2006 07:10 PM (GMT)
Kurush entrecerró los ojos, mirando fijamente a aquel hombre.

Las mujeres que se arrumaban sobre el moribundo, intentando salvarle la vida, no entendían aquella lengua, pero poco les importaba por el momento, por ahora salvar la vida de aquel hombre, con la bendición de Dios, era su cometido.

Kurush se sentía insultado, y su tono fue fuerte, pero por extraño que pareciera seguía habiendo una inusual calma en el resto de su rostro; era como si su rostro y sus palabras se hubieran peleado y cada una hiciera lo que le provocara.

-¿Osa amenazarme cuando trato de salvar la vida de un hombre? Váyase de aquí, y deje a estas mujeres tratar de salvar una vida, que ni su indiferencia ni su grosería caen en gracia.




FDI: La FV de Kurush es mayor que 6; no has tenido éxito. B)

Fausto Giovanni - September 3, 2006 07:47 PM (GMT)
La mirada del Nigromante seguía siendo carente de expresión, no iba a pelear, no iba a malgastar su vitae con una rata salida de las tierras de la media luna.

- Podeis hacer lo que querais, pero recordad, no podreis vigilarle las 24 horas, extranjero.

No era una amenaza, era una verdad, era extraño ver a un árabe en París, se informaría de quien era aquel espontáneo angel de la guarda.

Kurush_Ishraqi - September 4, 2006 12:50 AM (GMT)
Estaba sorprendido; así que de eso se trataba todo aquello.

-¿Acaso queréis matarle? ¿Queréis tener su cuerpo? ¿A qué viene todo esto?


Lo que aquel hombre no sabía era que aquellos que osaban interponerse en el camino de su Misericordia no podían descansar en paz, hasta el día de su muerte. Le seguiría. Desde luego era extraño tanto interés. ¿Se lo llevaría a ceustas? Algo no olía bien en todo aquel asunto, pero era claro que hablando no podrían solucionar nada.

Fausto Giovanni - September 6, 2006 04:43 PM (GMT)
El Capadocio rió, aquel necio sarraceno no comprendía que su cuerpo le valía para bien poco, sólo su alma serviría para sus propósitos.

- La muerte sobreviente antes o después, será entonces cuando no puedas hacer nada. Entonces... será mi momento

Kurush_Ishraqi - September 7, 2006 01:25 AM (GMT)
El árabe permaneció quieto, mirándolo con los ojos bien abiertos, y con cara de bobo. Los segundos pasaron pero el árabe no se movió ni un centímetro, y la expresión de su cara tampoco cambió.

Él no era, claro, uno de los más grandes entre los magos del desierto, ni siquiera era uno de los mínimamente respetados. Pero definitivamente ese tipo tenía algún tipo de problema mental.




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