View Full Version: Propuesta: El Druida e Irlanda.

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Title: Propuesta: El Druida e Irlanda.
Description: 1-12-1225


Isolda Lamartine - August 19, 2006 05:30 PM (GMT)
Viene de Aquí

Le hubiera gustado hablar con Eddard la noche anterior, pero ea ya tarde cuando regresó a la Capilla, portando el jarrón, y no quería molestar al druida en su sueño. Así que esperó hasta el amanecer siguiente, y envió a su familiar, Chohkmah, a que le avisara que le esperaba en su Sanctum.

Durante la noche había protegido el jarrón en una habitación suficientemente segura, y había lanzado algunos hechizos que impideran al hada salir de aquella habitación -pues la había sentido en cuanto había cruzado las fronteras de le Ictus.

Esperaba que el druida pudiera orientarla... y aceptara hacer el peligroso viaje

Eddard Danzasombría - August 21, 2006 10:49 PM (GMT)
Eddard saludo al Familiar de Isolda. El Druida solía madrugar mucho, incluso si el día anterior se había alargado mucho.

La enorme mano rasco la cabeza del pequeño Dragón, un ser fantástico... pues los dragones eran la verdadera esencia de la magia. Unas criaturas a las que Eddard no había tratado nunca, pero de las que había escuchado cuentos, historias y mentiras... estab seguro de esto último.

Las zancadas de Roble Gris siguieron al animal hasta el sanctum de la Archimago.

La relación entre los dos magos maduraba. Aunque el acercamiento, limitado por sus diferentes formas de ver el mundo, parecía tener un desenlace impocible.

Eddard golpeo con su cayado la puerta de las habitaciones de Isolda,

Isolda Lamartine - August 21, 2006 11:02 PM (GMT)
Isolda misma abrió la puerta.

Chohkmah, maleducadamente, entró el primero, casi corriendo y de un salto se sentó en su silla favorita antes de que nadie más pudiera ocuparla.

Isolda sonrió abiertamente.

La mañana la hacía ver radiante, como si ninguna de las preocupaciones que tenía en la cabeza pudieran contaminar aquel rayo de inocencia que traía el día, una y otra vez, sobre la tierra que minutos antes hubiera estado llena de tinieblas.

Saludó a Eddard con una educada inclinacíón de cabeza.

-Disculpadme que os haya pedido venir tan temprano, Maese Eddard. ¿Puedo ofreceros algo de comer? Debéis estar hambriento.

Verdaderamente era este rostro de Isolda uno agradable; su voz cantarina irradiaba la felicidad que tenía en su interior; verdaderamente estaba contenta, y no era para menos.

Eddard Danzasombría - August 22, 2006 01:55 PM (GMT)
Las mañanas siempre eran la primavera del día, un momento de crecimiento y alegría. Y ese era el estado de humor del Druida.

- No se si tendreis suficientes viveres para saciar el apetito de este giganton!!!... . - Dijo con una sonrisa. - Acepto encantado y os ayudaré aprepararlo si es necesario. Simpatico el Dragoncito... . - Añadió mirando a Chohkmah con una sonrisa en la cara.

Eddard ayudó a preparar algo de almuerzo y la pareja de magos hablaron de cosas sin importancia. Siendo el frio invernal el princopal de los temas.

Cuando se sentaron a almorzar, y tras tomar una calentita taza de Té, Eddard estaba expectante ante las nuevas que podía darle la Jinete de la Tormenta.

Isolda Lamartine - August 23, 2006 01:54 AM (GMT)
El almuerzo fue frugal: agua, verduras y frutas producidas en la misma Capilla y mantenidas con vida a pesar del invierno gracias a la Magia de los Despertados de la Capilla, los que ahora quedaban y los que se habían ido. Un guiso de conejo casi sin sal pues era costosa y difícil de conseguir, y úna hogaza de pan exquisito.

Isolda también se encontraba de un ánimo estupendo, y esperaba que lo que tenía que decir no estropeara el ambiente que se había generado.

-Druida, ¿conocéis algo sobre las hadas? ¿Los seres feéricos?

Era el modo enos violento de empezar aquella conversación.

Eddard Danzasombría - August 23, 2006 09:36 AM (GMT)
Eddard apuró al máximo su etiqueta intentando no devorar demasiado salvajemente... pero era un tanto dificil. Sus costumbres no eran ni barbaras ni salvajes... pero se había acostumbrado a la vida hermitaña y le costaba interactuar con otros con normalidad.

Sobretodo con una hermosa mujer, por mi hermética o Archimago que fuese.

La pregunta sorprendió a Eddard.

- En mi tierra natal, el primer centro de poder que me enseño mi Maestro, fue un Claro de las Hadas. Allí, mientras me enseñaba a manejar la realidad y me daba coscorrones en la cabeza con el cayado... conocí a los guardianes del portal a Arcadia.

Eddard bebió un largo trago de Té caliente de hievas.

- Las hadas están muy relacionadas con las cuatro estaciones, y eso me da un singular vinculo con ellas.

Isolda Lamartine - August 25, 2006 09:56 PM (GMT)
Eso suponía Isolda, y le agradó no estar mal encaminada; así sería mucho más sencillo, pues el conocimiento que ella tenía sobre las hadas era meramente literario. Algún encuentro fortuito, no siempre agradable cuando se trataba de hada de la Corte de Invierno, o más agradable si eran de Otoño.

Sin embargo, auqnue su enciclopedia mental era grande, no poseía ese conocimiento empírico que en estas situaciones era tan importante.

- Y decidme, ¿de dónde sois?

Esperaba que fuera lo que pensaba, pero de cualquier modo, auqnue no fuera así, ya la más importante parte del trabajo estaba hecho.

Eddard Danzasombría - September 1, 2006 09:13 AM (GMT)
Eddard se recostó en la silla.

- Mi origen no tiene importancia. He sido un gran viajero recorriendo lugares inhospitos y lejanos. Ahora me considero un habitante del mundo en general. - Sabía que esta no era la respuesta que la Archimago buscaba, así que prosiguió. - Mi aprendizaje mágico se realizó en las Islas, más haya del oceano. Mi maestro habitaba los enormes bosques húmedos de tierras anglosajonas.

El Druida recordó el intenso frio humedo que sufrió el primer invierno en aquellas lejanas tierras. Pero no había tardado en acostumbrarse, pues aunque aún era un muchacho en aquella época, ya tenía constitución de buey.

- Pero estoy seguro de que le esta dando vueltas a una idea que me desea comentar. No soy un Despertado retorcido, más aún suelo ser demasiado directo y eso me canjea enemigos facilmente. La gente me suele prejuzgar mal por ello... cosa que no intento evitar. Pues está en mi naturaleza. - Todo esto iba acompañado de una sonrisa.

Isolda Lamartine - September 2, 2006 04:53 PM (GMT)
Isolda sonrió. Bien podría decirse que su cuerpo gigantesco y su apariencia salvaje darían inicialmente la impesión de ligereza en el pensamiento y de flojera intelectual, más auqnue el acercamiento del druida a los mares del conocimiento provenía de fuentes diferentes a las herméticas, su astucia era grande y su franqueza era poderosa.

-Decis verdad, pues pretendo deciros algo. Más así como vuestra franqueza es parte de vuestra naturaleza, de la mía hace parte la nebulosa de las consecuencias de las palabras, y cuidarme de ellas al tiempo que las abrazo es muy importante.

Imitando el gesto de Eddard, se recostó sobre la silla.

-Más ya me habéis dicho todo lo que necesitaba para poder hablaros del mismo modo en que vos lo hacéis.

Suspiró para sus adentros. Era una historia larga.

Contó con detalles, más obviando la intimidad del Lobo, que aunque bien Eddard podría saberla ya desde muchos años atrás, Isolda no tenía derecho a quebrantar una confianza que sobre ella había sido depositada. Relató el no-encuentro en el reino de los Colmillos Plateados, el hallazgo del jarrón, el encuentro con el hada, la maldición que había relatado allá Chohkmhah lanzada por el último de los Wyck sobre sus asesinos.*

-Yo tengo el jarrón en mi poder, pues consideramos que era peligroso se encontrara entre Guillerm y los suyos, donde los Colmillos Platados no escasean. Os he contado todo esto por dos cosas, diferentes en esencia pero entremezcladas poderosamente con la historia de los Wyck.

Suspiró de nuevo para sus adentros.

-La primera de ellas es sobre el ser feérico y el jarrón. A pesar de que lo he puesto a cubierto, de que el lugar está protegido contra influencias internas, no entiendo los métodos de aquella magia antigua y poderosa, y menos aún los de las hadas. En caso de que ella saliera del jarrón, me gustaría poder dirigirme a ella en términos amigables para no tener que hacer uso de mi magia, lo que tal vez traiga consecuencias nefastas. Necesito pues vuestro consejo sobre cómo tratarla mientras...

Se detuvo.

-Ese es la segunda razón. Lo que ese jarrón ha hecho es una gran tragedia para el pueblo de Guillerm. Ambos, él y yo, creemos que las respuestas se hallan en el lugar original de los Wyck, las Islas, Irlanda específicamente. Necesitamos que alguien que conozca aquellas tierras viaje; así pues, necesitábamos un Lobo y un Despertado, y Guillerm ha hablado con una loba que se hace llamar Rhiannon. Yo le dije que hablaría con vos, y si aceptáis, deberiais encontraros con la Loba y viajar a Irlanda a encontrar alguna manera de romper esa maldición...





*Supongo que ya habráis leido el post. Me carcome la pereza. :P

Eddard Danzasombría - September 6, 2006 09:29 AM (GMT)
Roble Gris escucho las palabras de la Archimago de la Orden de Hermes de la Capilla de París. En efecto se trataba de un asunto peliagudo y peligroso, pero la confienza que ella había depositado en el Druida instaba a este a cumplir con sus cometidos para con la comunidad Despertada.

Medito la primera de sus respuestas.

- Según la descrición que me dais, la criatura debe de ser un Shide. Nobleza entre los seres Feeiricos. - Palabras calculadas para solo decir lo más importante. - Tratarlas con respeto y cargo sería lo más conveniente. Dado que así os podriais ganar su respeto... Pero debeis de tener cuidado de no quedar demasiado bajo para con ella, pues son muy egoistas y los agasajos las hacen volver altaneras y despreciativas hacia los demas.

- Son seres de palabra. Si lograis hacer un pacto con ella, la Shide lo cumplirá a rajatabla. Pero teneis que obrar con cuidado, pues os reclamará aquello que le habeis ofrecido.

- En su aspecto más mundano, no dejan de ser criaturas Taumivoras. Como míticas criaturas que son. Deben de consumir Quintaesencia o degenerarán hasta la muerte.

Eddard se mesaba la barba.

- Pero son tantas las formas que tienen de actuar como colores tienen los petalos de las flores.

Primero un tema y luego el segundo.

Isolda Lamartine - September 7, 2006 01:08 AM (GMT)
Isolda agachó la cabeza, grabandose todo aquello. Era sin duda complicado, aunque lo más normal sería sacar el jarrón. Sin embargo ella aún no conocía su magia, que en definitiva era independiente al hada, y si terminaban encerrados en él no sólo la marcha de Guillerm sufriría un traspié, sino que los Despertados en París se terminarían.

No. No era esa una opción; debía entonces aceptar aquellos consejos como los únicos, tal vez. Pero aún tenía algunas preguntas que podrían determinar el comportamiento del hada en el jarrón.

-¿Sabéis si estos seres pueden vivir indefinidamente? ¿Hablan lengua mortal o tienen una propia?

Si eran tan dispares como los colores en los pétalos, más valía saber las generalidades.

-Su magia... ¿conocéis algo sobre ella?

Eddard Danzasombría - October 24, 2006 05:39 AM (GMT)
- Se que en su mundo son pequeños dioses que controñan todo lo que existe. Tengo entendido que en el fondo no son más que seres Taumivoros, que sufren los cambios de la Celosía en Teluria y la ausencia de magia de los lugares desprovistos de ella.

(FDI: Perdón, ya estoy aquí)

Isolda Lamartine - October 24, 2006 02:03 PM (GMT)
Isolda lo pensó un momento, pero luego se convenció de que no era tan difícil si tenía cuidado.

-Bien Eddard Danzasombría, Druida de los Bosques. Con lo que me habéis dicho y lo que yo misma pueda encontrar, sabré lo necesario para no ofenderla y poder, incluso, conversar libremente con ella. Pero vos, ¿qué habéis decidido? ¿Viajarás?

Eddard Danzasombría - December 1, 2006 09:22 AM (GMT)
Eddard se meso la barba. Un gesto muy común en el de preocupación que Isolda comenzaba a conocer.

La mente del Druida daba vueltas a las razones por las que debería de viejar... pero no las veía claras.

- Creo que debo de denegar el ofrecimiento... yo no soy como vos, jinete del trueno. Mi alma esta ligada a esta región y mi deber es protegerla. Y aunque entiendo que el fín puede ser beneficioso para este lugar, no creo que pueda permitirme el lujo de dejarlo durante demasiado tiempo.

- Pero ayudaré en lo que sea necesario desde aquí. Mi vida está en estos bosques y veo que la primavera vendrá cargada de nubes de tormenta... negras como la muerte.

Isolda Lamartine - December 15, 2006 05:15 PM (GMT)
El rostro de Isolda no presentó tristeza; no presentó rabia, ni ira. Simplemente una fría indiferencia. Sus ojos azules miraron un poco más a los ojos bonachones y sinceros del druida, y luego se clavaron en la puerta que los separaba de aquel jarrón.

-Lo que os pido es justamente defender estas tierras, Roble Gris; pero vuestra sabiduría proviene de fuentes que me son desconocidas, y no pretenderé apartaros del camino que os dictan. Sea pues, como deseais.

Se puso de pie. Para ella aquella conversación había terminado. tenía que enviar a toda prisa misivas a la Isla, buscando el apoyo de los herméticos que en ella habitaban.

-Os pediré, empero, una única cosa ya que habéis ofrecido vuestra ayuda. En la Isla son muchos más los vuestros que los míos, si puede llamárseles de ese modo. Los herméticos estamos organizados jerárquicamente, lo que facilita que allí presten la ayuda necesaria. Pero confío más en la sabiduría vuestra, que mencioné antes, que en la rígida de la Orden. Si pudiérais comunicaros y obtener los favores de otro druida en esta empresa, os estaría agradecida. Yo le proporcionaría ayuda militar a vuestro posible amigo.

A pesar de estar de pie, la altura de Isolda, menuda como era, no alcanzaba a sobrepasar la de Eddard, sentado. Era una reunión curiosa, sin duda.

Eddard Danzasombría - December 21, 2006 10:06 PM (GMT)
Eddard meditó las palabras de Isolda. El era empatico por naturaleza y por su alma despertada.

- Tengo al sensación de estar fallandoos. Y no es esa mi intención. - Eddard se meso la barba otra vez. - Hablad sinceramente, es lo único que os pido. Creo que debemos de serlo ya que nuestra soledad es menor al cooperar.

Pero Eddard ya sabía la respuesta a la pregunta.

- No deseo el mal a nadie... y si mi presencia es necesaria, acudiré a la misión. No debo de olvidar que vos habeis confiado en mí dandome entada en el Nodo.

Isolda Lamartine - December 21, 2006 10:57 PM (GMT)
Un largo minuto transcurrió en silencio. Isolda estaba, en ese tiempo, alejando de su mente el resentimiento que había nacido al no verse complacida, y había también meditado en los matices que tomaban las cosas. Estaba claro, luego de aquella reflexión, que Eddard tenía razón.

-Seré entonces sincera.

Unos segundos más, mientras cuajaban las ideas, demoró el silencio.

-No hace falta que viajéis; aquí en París vuestra presencia será más necesaria... pero si podéis hacer lo que os he pedido, entablar contacto con alguno de los vuestros en tierras irlandesas, será de mucha ayuda.

Eddard Danzasombría - December 22, 2006 10:31 PM (GMT)
Eddard se puso en pié y asintió.

- Haré lo posible Magister Hermética, pero debéis de comprender que mi "organización" destaca por no ser tal. La mayoria de los miembros de la Vieja Fé guarda celoso su territorio de extraños y pueden considerar una amenaza la existencia de otro miembro en las inmediaciones.

- Nuestra ventaja, que creo es la sabiduría de los tiempos, se ve mermada por nuestra poca colaboración.

Isolda Lamartine - December 26, 2006 03:07 AM (GMT)
Aquella desgraciada política ya había sido tratada por ambos magos unos meses atrás, pero nada había que pudieran hacer ninguno de los dos para remediarlo; Isolda sabía que esa sería la perdición de la Vieja Fe.

-Haced cuanto podáis, pero no desesperéis si nada resulta de vuestros contactos. Los míos en tierras irlandesas tienen también mucho tiempo, y hay entre nosotros quienes tienen grandes lazos con los mundos feéricos.

Hizo una leve inclinación en señal de agradecimiento. Al menos algo había aprendido sobre las hadas.

Eddard Danzasombría - January 9, 2007 06:48 AM (GMT)
Roble Gris sonrio a la Archimago. Dudaba mucho de poder conseguir nada de sus colegas Irlandeses, pero cualquier cosa sería mucho.

- Contad con ello mi Señora.

Eddard se alzó, se colocó el gorro y agarro el blanco cayado.

- El invierno me acojerá en los bosques. No será dificil encontrarme en mi cabaña. Acudiré si necesotais algo... .

Y con ests palabras el Druida se dispuso a marchar.

Isolda Lamartine - January 10, 2007 04:07 PM (GMT)
Isolda asintió.

-Ved pues en paz, Roble Gris, y que vuestros pasos os lleven a vuestro destino.

Tenía muchas cosas qué preparar, muchas cartas qué escribir, y muchos nudos qué desatar antes de que esa época fría y de malos augurios aún diera su toque mortuorio.

Eddard Danzasombría - January 14, 2007 11:30 AM (GMT)
Una duda se sembró en el alma del Druida.

"Acaso estaré fallandole a Isolda" - Pensó. Pero las cartas ya había sido lanzadas al aire. La rueda ya estaba girando poco a poco, incansable.

Roble Gris agarró todas sus pertenencias y se despidió con una mirada seria de la Archimago. Sus sentidos despertados que controlaban el destino de las lineas temporales le lanzaban una alarma. Como tantas veces.

Algo estaba a punto de sucedes. Pero el Druida no era capaz de verlo con claridad.

Los pasos de Eddard le llevaron fuera de Le Ictus en sus meditaciones. Usando una de las salidas que Isolda le había enseñado, para evitar llamar la atención sobre el edifício de la Capilla.

El invierno se aproximaba y eso en si mismo ya era un mal augurio.




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