View Full Version: Yakob de Tremere y su Sangre

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Title: Yakob de Tremere y su Sangre
Description: 25-26-27/8/1225 (Flashback)


Isolda Lamartine - July 27, 2006 03:17 PM (GMT)
Un cáliz que había preparad durante la noche anterior, amplio para recibir grandes cantidades de contenido, y tallado desde hacía años con los siete símbolos de los planteas y con cada uno de sus tres daemons de poder, distribuidos según su función tanto en el exterior como en el interior del cáliz, fabricado con plata y cobre, metales de venus y de saturno.

Un fuego verdoso salía de un mechero mágico, y un homúnculo trabajaba arduamente llevando y trayendo las sustancias que Isolda le pedía de sus estantes.

El trabajo de recolectar la sangre del vampiro había sido difícil.

Salía muy lentamente, producto esto de la falta de circulación en su sangre; problema que solucionó con un hechizo de movimiento. Lo primero que notó, nada difícil, era que esa espesa sangre era un poderoso Tass con resonancias entrópicas, pero al poco tiempo de permanecer en el envase que le había destinado, las pocas gotas que había reunido se habían convertido en sangre común auqneu con características interesantes.

Así, había tenido que preparar un envase parecido al que utilizaba para almacenar la Quinta Esencia que briotaba diaramente del Nodo de la Capilla, pero con aditamentos mágicos especiales que la mantuviera en su forma de Tass.

Por fin tenía ya una muestra interesante del líquido con la que poder trabajar.

Dejó caer una gota en el caldero, y salió un humo amarillento de inmediato; cinco de los símbolos se iluminaron, y en el fondo quedó un polvo rojizo, que la archimaga inmdiatamente retiró del caldero y depositó en un frasco similar.

El homúnculo le trajo una botella verdosa con una sustancia completamente incolora. Vertió otra gota y vertió una de este líquido, y en esta ocasión el humo fue de un color rojizo y el polvo que quedó en el interior de la consitencia de la nieve y de su mismo color.

Los retiró con premura y apagó el fuego mágico.

Tomó el polvo amarillento y lo esparció sobre una bandeja de plata, y con un cuchillo lo separó en grupos. Descorrió la túnica de su brazo y con la palma hacia abajo, sintió un fuerte calor salir de aquel líquido.

De la mente de Yakos había obtenido importantes datos: su poder reside en su sangre en todos sus aspectos; su sangre es lo que diferncia a uno y a otro vampiro. Intentaría en efecto encontrar estas diferencias en sus sangre.

Luego estudiaría el porqué ese Tass era absorbido por sus cuerpos y los mantenía vivos aunque muertos. Tal vez fuera este el principal de sus pbjetivos, pero aún faltaba mucho para llegar a él.

Isolda Lamartine - July 27, 2006 08:01 PM (GMT)
La palma extendida hacia abajo tenía dibujado un intrincado montón de símbolos hebreos todos dentro de una figura que empezaba con un círculo, tenía dentro un pentágono y finalmente un triángulo de lados completamente iguales.

Isolda mantenía los ojos completamente cerrados, y susurrando entonó el hechizo que había diseñado recién la noche anterior, mientras su mente discurría por los caminos que ahora tendría que recorrer con aquel cuerpo vampírico.

"Polvo como estrella
de la inmortalidad del tiempo
eternidad mal entendida
develad el sino que os permite
demoler las débiles mentes que duermen".


Una luz salió de la palma de la mano, y acto seguido el polvo se arremolinó sobre la bandeja, como si estuviera vivo, y pocos segundos después podían verse claramente tres palabras latinas, delineadas con aquella sustancia Massasa.

Isolda trancirbió el hechizo y el resultado, y miró con curiosidad aquel polvo.

La sustancia verdosa que le había hechado era un ungüento sacado del pétalo del diente de león, de las escamas triturasa de las sílfides que bien era sabido que guiaban con su canto a los marineros a la perdición, y con un poco de Tass en forma de musgo recogido del lugar donde las sílfides salían a tomar el sol, dorando sus escamas.

La preparación tenía como función desentrañar los misterios de la dominación sobre las mentes débiles que el mismo Yakob había intentado ejercer sobre ella.

¿Qué hacía, en realidad, aquella habilidad? ¿Simplemente, como el comando de Corona más elemental, transformaba las mentes víctimas en lo que se deseaba? ¿O acaso había algo más en aquella habilidad que, ahora había comprobado, ese Tremere llevaba en su sangre?

Evento - July 31, 2006 09:38 PM (GMT)
Las ideas llegaron claras a la mente Isolda, habríando, poco a poco, el misterio de aquella fuerza.

Sangre... Mentes débiles... Los fuertes sobre los débiles, la fuerza sobre la voluntad. El poder que otorga al massassa aquello que los humanos más temen: poder sobre su mente. Desde simples ordenes a dejar un cascarón para su uso y disfrute.

Pero no solo los serviles humanos son fuente de este tentativo poder, otros de su misma sangre pueden correr esa suerte. Solo aquellos de sangre más pura pueden esquivarlo.

Pero nadie puede evitar aquello que es inevitable: la presencia del vampiro no puede esconderse. Sus gestos, sus miradas, determinan su éxito. Pero existen mantes prodigiosas, almas fuertes que se oponen. La dominación depende de su habilidad... Y la sangre más pura, más poder tiene.

Es el don de los fuertes, hijos de Caín con la capacidad de moldear la mente... Incluso los recuerdos pueden manipularse. Los sueños tornarse pesadillas, el nacimiento de un hijo en la muerte de su esposa...

Aquí es donde reside el poder...
la sangre...
la sangre robada...
el tercer ojo...

La mente de la maga se nubló ante las últimas ideas. Parecían salir de la nada. Esa sangre era más que sangre vampírica.

Isolda Lamartine - August 3, 2006 05:31 PM (GMT)
Aquellas ideas hicieron que Isolda temblara un poco, mientras las leía sobre aquel polvo amarillento como si se tratara este de u libro de su biblioteca. El estremecimiento era estremecimiento verdadero, era producto del crimen y del asesinato, del robo y la vileza. Ella conocía la historia, pues no en pocas ocasiones Despertados de otras casas habían ido al Consejo de Primus a comunicar sus observaciones respecto a los Tremere, pero ese poder que ahora les confería la sangre, antes se los confería la serpentina lengua en que Tremere el Mil Veces Maldito les entrenaba desde que eran acogidos en la Casa.

Nunca se creyó lo que se decían, hasta que era demasiado tarde. Pero aquellas noticias hablaban de raptos de muchos Massasa transilvanos, cercanos a la gran capilla de Ceoris, que hacían principalmente parte de tres grupos que fueron lentamente identificados como los Vampiros-Dragón, los Vampiros-Lobo y los Vampiro-Ratas, según la clasificación zoológica de Lord Stephen Greenyard bani Tyatalus.

Más lo que ahora veía iba más allá de eso. Cuando ya las pruebas eran demasiado claras para negar la evidencia que suponían, grupos enteros de Tytali fueron delegados en la única tarea de seguir los pasos de Tremere y sus más cercanos aprendices, y estos mostraron los caminos del viejo por toda Europa, Asia y África, y según estos mismos informes estaban en busca de un ser poderoso sobre todos los otros, un ser mitológico, un Dios de la Antigüedad.

Evidentemente lo encontraron.

Hacía unos tres meses, conversando con Trang Oul de Capadocio, este había comunicado aquel terrible crimen a Isolda, contándole muy poco de los pormenores pero haciéndole conocer su frustración al respecto: un crimen conocido como el Amaranto, practicado sobre un poderoso Dios de tres ojos y la posterior cacería de estos que en tantos puntos hacían encuentro con los herméticos.

Isolda suspiró, pero el estremecimiento ante la evidencia irrefutable de aquel crimen, del nefasto resultado del mismo ante sus ojos, no desapareció.

Retiró, sin embargo, esas ideas de su cabeza, pues aún le restaba toda una vida de estudio, y no podía detenerse ante aquel indignante hecho.

Removió con una vara de sauce el polvo amarillo, mientras recitaba un encantamiento hebreo. Un homúnculo, respondiendo a la orden mental de la archimaga, le trajo una botellita cargada de un líquido de consistencia tan delicada que casi parecía aire.

La criatura lo abrió, y a la orden de Isolda comenzó a verterlo en el crisol a medidas exactas. Aquella habilidad era claramente sobre la voluntad del objetivo, y desde modificaciones menores hasta la modificación misma de los recuerdos, desde órdenes sencillas pero poderosas hasta la ocupación total de la voluntad del enemigo, era lo que había descubierto.

Ahora Isolda buscaba la manera exacta en que podría imitar ese comportamiento con el uso, creía que únicamente, de Corona.

Evento - August 13, 2006 05:22 PM (GMT)
De nuevo, todo surgió con una claridad inaudita... Aquel poder surgía del interior mismo del [ì]massassa[/i]. Ningún ritual, nada que delatará el uso de otras artes. Era su voluntad y así se cumplía... Aunque sus víctimas podían resistirse... Resistir la dulce seducción que sufrían, embargados por la magia del vampiro que transportaba su mente a un lugar lejano y particular donde sus deseos eran realidad mientras su cuerpo corrupto respondía las ordenes de aquél que ordenaba.

No había más, era su voluntad. Así el poder llegaba a su destino. Sencillamente porque así lo deseaba.

Isolda Lamartine - August 15, 2006 04:32 AM (GMT)
Sorprendente sin duda.

Pero aquella manera era extenuante. Días atrás, cuando había dominado la mente del Massasa había obtenido importante información sobre la historia de los muertos y sus costumbres, sobre las adopciones de los Mil Veces Malditos hijos de Tremere, y finalmente sobre estas habilidades.

Sin embargo, comprobarlas de ese modo era costoso y arriesgado.

Suspiró. Ahora tomaría otro camino. No podía perder más tiempo.

Cerró los ojos, y luego de trazar sobre la frente de Yakob un símbolo de apertura hebreo, deslizó su mente a la de este, ahora débil y esclava.

---

Sobre el suelo rocoso de una celda, la imagen de Yakob yacía postrada. Isolda, fuera de la reja, carraspeó, y presa del terro, la consciencia de Yakob se removió y se alejó de la archimaga de un salto.

-Ahora, mi pequeña mascota vampirezca, me hablarás con todo detalle de las habilidades vuestras, de esas habilidades impresionantes que os da la sangre para dominar a quienes os rodeab. No escatiméis detalles si no queréis verme enfurecida de nuevo.

Sonrió sádicamente y se sentó en un butaco de madera que apareció al instante.


FDI: Más sencillo para mí, más sencillo para vos. :lol:

Evento - August 15, 2006 05:28 PM (GMT)
Las palabras de Yakob brotaron de su boca dos veces muerta. Era vacías, sin personalidad. Un caparazón hueco cuya resistencia ya había sido vencida con anterioridad. Era una voz extraña... muerta.

- Os contaré todo.

El tono era casi deprimente. Era una consciencia sin fuerza y lo asumía.

- Por donde quereis que empieze. No habrá secretos.


Isolda Lamartine - August 16, 2006 02:06 AM (GMT)
La archimaga sonrió satisfecha por la solicitud de su víctima. Cuánto hubiera dado porque todos y cada uno de los Tremere que infestaban Europa fueran todos castigados de maneras similares, o más terribles aún según la imaginación del hermético que hiciera justicia.

Pero ella no lo hacía por ese motivo... no solamente.

-Comencemos por lo primero que le enseñaron, por la primera de las habilidades sobrenaturales que aprendió...

Se recostó en el sillón y cruzó los brazos sobre las piernas, dispuesta a escuchar atentamente lo que Yakob le dijera.

Evento - August 23, 2006 08:03 PM (GMT)
Los labios se movieron tras un rostro sin gesto. Brotaron palabras siniestras de un joven vampiro que poco sabía de su propia existencia...

- Lo primero en llegar fue mis nuevos sentidos. Sentidos muy lejos de los vulgares humanos. Todos mis sentidos crecían en un primer estadio. Solo debía desearlo. Estaba en mi sangre. Mis ojos, mis oidos, mi olfato, todo era desmesurado. Casi como un animal todo llegaba amplificado, capaz de encontrar hasta la más mínima diferencia. Encontrar indicios, olfatear... Algo increible.

Su tono era lineal, falto de expresiones o emociones. Eran recuerdos que volvían a su cuerpo corrupto.

- Después fue más allá. La estelas de todos eran latentes, hasta la más mínima variación. No siempre mi percepción era acertada, mas no podía quejarme. Auras de colores mostraban la verdadera naturaleza de los seres, su estado de ánimo e incluso sus pecados. Una mirada y la mentira podía desvelarse... Y hasta ahí llegué. Fue mi primer poder de la sangre.

Su mente vencida esperó nuevas ordenes. Era carne de cañón para la maga.

Isolda Lamartine - August 25, 2006 09:59 PM (GMT)
Había sido hermético. Los herméticos estaban obsesionados con darle nombres a todo lo que caía en sus manos. Así podrían entenderse más fácil la hermética y el Massasa.

-Esas habilidades, ¿acaso todos los vampiros las poseen? Si no es así, ¿tienen un nombre que las agrupe? Decidme también, Yakob Hijo del Mil Veces Maldito Tremere, ¿qué otros límites tocan esas habilidades de las que me habláis?

Seguía rígida en su posición, mirando al espojo de vampiro, al despojo de Massasa que permanecía indefenso, prisionero en su propia mente.

Evento - August 27, 2006 02:57 PM (GMT)
La voz muerta respondió de nuevo.

- Nosotros las llamamos disciplinas. La que os he narrado se conoce como Auspex. No todos poseemos los mismos poderes. Depende de nuestro origen y del origen de nuestra sangre. Cada clan vampírico posee habilidades únicas. La herencia de Caín fue dividida entre su prole.

El aire era espeso, rotundo ante las palabras del vampiro.

- Yo no conozco los límites pues soy joven entre los míos, pero sé que se puede ir mucho más allá. Los más ancianos tienen poderes casi ilimitados.

El silencio retornó a la sala.

Isolda Lamartine - September 2, 2006 04:18 PM (GMT)
-Pero de eso hablaremos después. Ahora decidme, ¿con qué habilidad intentastéis ordenarme que dijera la verdad? ¿Acaso fue algún uso del Auspex que no me dijeráis?

Sumamente informativo. Era claro que aquel vampiro era joven; no terminaba de suplir completamente sus expectativas, pero así mismo marcaba con contundencia la diferencia que había entre unos y otros, entre sus ambiciones y sus capacidades, las diferentes maneras en que la muerte los había marcado como suyos.

Evento - September 6, 2006 09:23 PM (GMT)
Sus labios se movieron de nuevo.

- Dicho arte se trata de la Dominación. Nos concede a los cainitas poder sobre las almas débiles. Podemos hacer que obedezcan nuestras palabra, nuestras ordenes. Hacer que sean nuestros siervos. Inlcuso podemos modificar sus recuerdos. Mas las almas puras y de firme voluntad resisten nuestros intentos. Siempre debemos poder ver a nuestra víctima, observarla y guiarla. Es el juego de la conspiración... Los más poderosos poden hasta robar sus cuerpos...

Una risa ultraterrena surgió del cuerpo de Yakob, era casi una jactancia hacia ese poder tan descomunal y manipulador.

Isolda Lamartine - October 19, 2006 08:02 PM (GMT)
Isolda frunció el ceño. Sabía ya, por lecturas y comentarios de algunos de los miembros de la Orden, que los Massasa tenían sobre sí la investidura de un poder psíquico comparable al de ellos mismos, maestros en el pilar Corona, estudiosos de los reinos Astrales y de los caminos de los Pensamientos e Ideas, forjadores de las mismas.

Pero sólo entre los malditos hijos de Tremere había ya descubierto dos habilidades sumamente peligrosas: Auspex y Dominación, según los llamaba el esperpento de ser que tenía frente a ella. No le importaba su risa loca, demente, desesperada; no la ofendía, porque el estar ella en aquella mente, doblegándola, arráncandole los secretos a un miembro de una de las casas más secretistas que había antaño en la Orden, dejaba aquellas habildiades, al menos en un nivel básico, en un segundo plano.

Pero algo era claro: los reyes, príncipes, nobles, Magi débiles podrían caer bajo el influjo de aquel terrible poder, revelando e incluso traicionando las cosas en las que creían. Sin embargo había algo que detenía el poder de la dominación sobre las mentes, más este no era dominado por todos los Magi en Le Ictus. Ya vería después cómo remediar aquel problema.

-Hace años, cuando las Guerras contra vosotros aún estaban siendo peleadas, muchos os vieron lanzar llamas desde vuestras manos, invocar truenos o nieblas, remover las raíces de los árboles desde sus cimientos o crear espadas de la nada. Habladme de eso, y no dudéis en omitir detalles, por insignificantes que puedan parecer.

Evento - November 5, 2006 04:09 PM (GMT)
- Creo que ya sabeis de donde provienen esos poderes...

-Cuando la quintaesencia se fundió con la sangre de Caín surgió nuestro poder, el más poderoso de la cas Tremere: la taumaturgía. Magia y sangre. Ya no necesitamos vuestra quinte esencia, solo nuestra sangre poderosa. Controlar el fuego, los elementos, la sangre de otros. Poco se nos puede negar. Cuanto más poder tenga nuestra sangre, más fuerte es nuestra magia...

Mas que una revelación, sería como un insulto a la casa de Hermes. Un sacrilegio, una herejía, el insulto a toda una tradición.

Isolda Lamartine - November 16, 2006 09:39 PM (GMT)
Interesante sin duda, y sin duda también aquella misteriosa magia de la sangre había sido desarrollada ya antes de que la Casa saliera definitivamente de la Orden de Hermes.

Pero dudaba que aquella capacidad fuera tan poderosa como la Verdadera Magia Despertada; era, de hecho, imposible que una Naturaleza con un Patrón tan marcado como la de los Massasa pudiera acercarse siquiera a las capacidades que caracterizaban a aquellos que estaban tan entremezclados con el mundo, que le comprendían... o lo intentaban.

-¿Los elementos? ¿La sangre? Yo sólo ví burdas marejadas llameantes. ¿Acaso me decís que sois capaz de más con eso que llamáis taumaturgia?

Evento - November 27, 2006 10:14 PM (GMT)
Yakob, o lo que quedaba de él, pronunció con dificultad...

-De mucho más, de mucho más. Pero yo solo soy un aprendiz y hay queda mis conocimientos...

El cuerpo parecía convulsionar. Quizá no pudiese resistir más el interrogatorio.

Isolda Lamartine - November 28, 2006 04:45 PM (GMT)
Sonrió. La magia estática era tan pobre y triste como la iaginación de esos muertos, cadáveres putrefactos que aún se decían hechiceros.

No había más que hacer con aquel que se hacía llamar Yakob, pero no le propiciaría la muerte. Si era la eternidad lo que toda su casa había buscado, ella dejaría que fuera eterno... que sufriera eternamente mirando al mundo transformarse a su alrededor mientras su cuerpo se podría en aquella prisión verdaderamente mágica.

Evento - November 28, 2006 11:24 PM (GMT)
La tortura había terminado... O mejor dicho, acababa de empezar...

En lo más profundo del abismo se escuchó un grito:

-¡NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!

Condenado para todo la eternidad...




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