Title: Abades 1-12-1225
Description: Por la mañana
Gervese - July 15, 2006 05:59 PM (GMT)
Se acercaban las celebraciones de la natividad, unas fechas siempre importantes para la iglesia, sobre todo ese año, con la llegada de la corona de espinas y la consagración de la santa capilla. El obispo de parís había reclamado la presencia de algunas autoridades de la iglesia para organizar los acontecimientos que se avecinaban.
El abad de Saint-Denis, uno de los invitados del obispo, sabía que llegaba algo temprano, así que dedicó un tiempo a observar la fachada principal de la catedral. Monstruosas criaturas acechaban desde lo alto de la piedra a los inocentes parisinos, sólo dentro estaban protegidos por la luz de Dios, que acertado mensaje habían transmitido los arquitectos de aquella obra.
Maximo Constanza - July 17, 2006 08:28 PM (GMT)
La mañana era fría como se esperaba del primer día de diciembre. Los viejos huesos de Dinard se lo recordaban a cada paso que daba. El abad de St. Germain había acudido a la llamada del obispo ya que las festividades del nacimiento se acercaban. Una vez que se bajó del carruaje despidió por unos minutos a los novicios que lo acompañaban y se dirigió hacia la fachada de Nuestra Señora, para contemplarla en todo su esplendor, como buscando inspiración o alguna clase de respuesta.
Las dos torres se alzaban imponentes, esplendorosas. Los vigilantes de piedra observaban el transcurrir del tiempo y vigilaban a los transeuntes. Dinard alzó la vista lo más que pudo y comprobó que al fin se había hecho justicia con el cielo, la construcción parecía ser capaz de tocarlo, de alcanzarlo.
El anciano no era el único observador fascinado por la majestuosidad de Nôtre-Damme. El abad de Saint-Denis se encontraba en la plaza, cerca de Dinard. Con paso lento e inseguro se acercó a éste y lo saludó:
- Buenos días, Hermano. Veo que también admirais a Nuestra Señora.- Afirmó Dinard con una tímida sonrisa en la boca. El aire frío recordó al anciano que debía ceñirse la túnica y buscar abrigo lo antes posible, sus ajados huesos no habían quedado exentos del paso del tiempo.
Gervese - July 18, 2006 10:04 AM (GMT)
- Buenos días, deo gratias, hermano Dinard. Esperaba que el obispo os hubiese convocado a vos también porque hace tiempo que no nos veíamos y ya llevaba un tiempo pensando en charlar con vos ¿os parece si caminamos juntos hasta esa reunión?
Gervèse era algo más joven que Dinard, pero llevaba un bastón, en un paseo sosegado en busca de resguardo tendrían tiempo para mantener la conversación que solicitaba el Abad de Saint-Denis, que comenzó a caminar haciendo una pregunta de lo más habitual:
- ¿Qué tal marchan las cosas en St. Germain-De-Près?
Maximo Constanza - July 23, 2006 12:17 AM (GMT)
- La habitual tranquilidad y sosiego benedictino inunda la Abadía, hermano. Ora et Labora es y seguirá siendo nuestro dicho y lo que rige nuestras vidas y la Liturgia de las Horas se cumple como ha mandado San Benito. Largos años han pasado, pero no por las costumbres ni por la Abadía, sino por mí y por mis hermanos.- El monjé sonrió afablemente hacia Gervese-. Así ha de ser, gracias a Nuestro Señor.- Dinard guardó silencio durante un instante, como si le fuese necesaria la pausa para recuperar algo de aliento-. ¿Y qué me dice de usted, hermano Gervese? Hacía un tiempo que no nos veíamos, pero aún así siempre lo tengo en mis oraciones.
Gervese - July 23, 2006 08:45 AM (GMT)
- Me alegra oir que preservais la tranquilidad, paz y pureza de espíritu que debe reinar en nuestras abadías, resulta difícil hacer frente a la corrupción que invade el mundo y que amenaza esa pureza diariamente, últimamente he podido comprobar que ni los más devotos cristianos estan a salvo. A veces pienso que me estoy haciendo demasiado viejo para el cargo - dijo apesadumbrado - pero despues veo vuestra templanza y me doy cuenta que lo que me falta es experiencia - añadió afectuosamente sonriendo a Dinard.
Gervése movió un par de veces su bastón en silencio y despues añadió.
- En todo caso hay funciones de mi cargo que comienzan a hacérseme pesadas, este mes cumplo 15 años como Abad y comienzo a pensar en el relevo. No tanto por la Abadía, la universidad es mucho peor, allí no hay tranquilidad que valga y está mucho más expuesta a todos los males contra los que previene esta monumental fachada. - dijo señalando con la punta del bastón las torres de Notre-Damme.