View Full Version: A acabar con el laberinto de la locura

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Title: A acabar con el laberinto de la locura
Description: 15/11/1225


Isolda Lamartine - July 10, 2006 02:58 PM (GMT)
FDI: Viene de aquí

Isolda caminó en la orilla del Sena, sin ser vista por ojos mortales, cabizbaja y preocupada.

Le preocupaba lo fácil que puede ser tentado un Despertado, ya de por sí un ser poderoso, por empresas y promesas en apariencia tan vanas pero que enraizaban un gran poder. El poder sobre la muerte.

De lo que conocía a la Vieja Fe sábía que ellos tenían un gran poder sobre esta, pero dudaba que este incluyera volver a la vida a algún ser perdido. A lo sumo, suponía la archimaga, podrían meter en un cuerpo un alma ya perdida, desplazando la que antes ocupaba el cuerpo a lugares que ella no quería ni imasginarse.

A lo mejor alguna fuerza sobre el mago estaba consiente de esta limitación, pero había dado recursos a Hareb para que avanzara en su trabajo, en su investigación; o lo que era aún más preocupante, él sólo era su amo, tal y como parecía luego de haber visto su mente como un libro abierto.

Suspiró.

Pocos minutos después llegó a la piedra donde meses antes había hablado y sellado su pacto con el elemental. Se sentó tranquilamente y arrojó de su mente, a un baúl cerrado, todos los pensamietnos que la perturbaban y entristecían, y entonando mentalemente un cántico, transportó su consciencia a los lindes donde el Hijo de Anfitrite se encontraba.

-Os saluda Gran Hijo de Anfitrite Isolda Lamartine, de la Casa de Bonisagus.

Inclinó la cabeza en señal de respeto, más no de sumisión.

-Aquel que contaminó una vez vuestras aguas ahora ha sido castigado, más su lugar aún permanece intacto. Vuestras aguas eternas, no lo dudo, podrán avanzar hasta allí. ¿Destruirías aquel nido de maldad y suciedad, Oh Elemental del Sena?

La vos de Isolda era siempre, por lo general, dulce y con un toque misterioso y casi sobrenatural, más cuando hablaba en la lengua de los espíritus esta se tornaba completamente etérea y pura, conocedora como era de los entrecijos de las lenguas y los sonidos.

Evento - July 10, 2006 03:49 PM (GMT)
No hubo respuesta directa en un principio a las palabras de Isolda. Sin embargo, si ella hubiera poseído la capacidad de ver en las profundidades del río, habría percibido cómo las corrientes lentamente se reconfiguraban. Hasta que, de pronto, una enorme ola saltó por encima del refugio del hechicero y se estrelló contra su entrada, ocupando el espacio interior. A esta siguió una segunda, y una tercera, y los primeros crujidos de la estructura se escucharon. Con la quinta, la entrada comenzó a desmoronarse, y el interior se descolocaba. Con la novena, la estructura crujió como si fuera una bestia herida de muerte. Y con la décima se colapsó sobre si misma en una nube de polvo y agua.

Solo entonces se oyó la voz del elemental.

-Isolda, recordar deberás esta noche. Cuando tu sino se selle, y las vueltas de tu rueda se completen. Tu tambien entenderas entonces.-

Luego se hizo el silencio.

Isolda Lamartine - July 10, 2006 04:04 PM (GMT)
Aquellas palabras la conmovieron. ¿A qué se refería? ¿La maldad, acaso, convertida en tal desde el amor eran irremediables? ¿Acaso era ese el final de las almas que como ella eran demasiado bondadosas y entregadas? ¿O acaso no había sido Hareb el culpable sino algo superior que por alguna razón había escapado a su percepción, a su lectura de aquella mente destrozada y loca?

Vio caerse aquella caverna, y no sintió compasión por lo que quedaba así enterrado para siempre. Tal vez hubiera sido un error, porque las Voces, en caso de que se enteraran, exigirían pruebas de su palabra. Pero Isolda prefería tener que lidiar políticamente con ellos a arriesgarse a que un nuevo enjendro encontrara aquel lugar demasiado agradable.

Asintió. Cuando su sino se sellase comprendería. Casa cosa a su tiempo.

Su mente, antes de regresar a su cuerpo, aún "dijo" algo más.

-Sabed, Oh Gran Hijo de Anfitrite, que nunca terminará. Vos que sois eterno, cuya vida será para siempre, habéis visto repetirse una y otra vez los ciclos y habéis recibido en vuestras aguas la sangre y los cuerpos de inocentes o culpables.

Eso la llenaba de tristeza; al poderoso elemental aquello debería resultarle repetitivo o cansino.


-Pero hay una diferencia. Cada vez hay más oscuridad sobre la ciudad. Presiento que se acercan tiempos oscuros.


¿Por qué se lo decía? tal vez él lo supiera ya, pero cuando llegara el momento Isolda regresaría a aquella orilla.


Evento - July 10, 2006 10:15 PM (GMT)
-La señal de los tiempos a venir será visible en breve, y su ojo sangriento marcará el destino de todos vosotros irremediablemente.-

Isolda Lamartine - July 11, 2006 01:50 AM (GMT)
Isolda arrugó el ceño.

-Son tristes palabras las que me decís, Oh Gran Hijo de Anfitrite. Tristes y supongo que irremediables. Mucho tiempo ha pasado en paz relativa para nosotros en esta ciudad, pero muchos hechos acaecidos últimamente muestran que las cosas cambiarán.

Bajó el rostro. No quería, no debía, pero sabía que si el destino había marcado algo, ella no podría hacer nada para remediarlo: los Massasa cada vez más cerca, Goratrix esconcido, seguramente tramando como había hecho toda su eternidad; el Círculo Carmesí, poderosos magos ladrones de quintaesencia. Y Lor-Ukter.

Suspiró.

-Espero que cuando esos días funestos caigan sobre este cielo parisino, vuestro consejo pueda guiarme para no perderme entre las tinieblas.




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