Title: En el Bosque, el Druida y la Hermética
Description: 27 - 11 - 1225 - Noche
Isolda Lamartine - July 7, 2006 03:18 AM (GMT)
Ambos Despertados llegaron casi una hora después del anochecer a los lindes del bosque, y sin pensarlo dos veces entraron en él. Chokhmah caminaba adelante, pero por su blanco pelaje en ocasiones desaparecía de la vista de ambos obradores de Voluntad.
Por fin se detuvieron junto a un gran roble desnudo, e Isolda miró en todas direcciones. Los misterios de los bosques, en invierno y cuando la noche ya estaba avanzando sobre el mundo y cubriéndolo todo con su somnolienta niebla, no sólo ocultaban lobos o Massasa; pero junto a ella había un hombre que apreciaba las voces de la naturaleza, y esperaba que fuera ese suficiente conjuro para repeler las sombras que se movían entre las raíces de la tierra.
Miró al druida. Suponía que Guillerm no tardaría en llegar.
Eddard Danzasombría - July 7, 2006 09:58 AM (GMT)
El frio otoñal se arremolinaba en forma de un ligero viento helado, jugueteando con las ramas de los arboles. La nieve, no consiguiendo su objetivo de alcanzar el suelo del bosque, se había quedado en la red que formaban las copas de los arboles. La vida rodeaba a la pareja de magos, aunque eran poco los animales que quedaban activos antes de la llegada del invierno.
Eddard observo el enorme roble y se sintió feliz. Aquel era su hogar y los arboles eran sus hermanos.
El Viejo Roble Gris sonreía de satisfacción.
- El atardecer es la hora del cazador, Guillerm no tardará en llegar.
Guillerm du Trem - July 7, 2006 03:35 PM (GMT)
Como bien supusieron ambos magos, el señor del Túmulo poco tardó en llegar, pero no iba sólo. Sus fieles compañeros Rolf, Edric y Hugo, varios guerreros y unos pocos de los antiguos moradores del túmulo mancillado. En estos últimos la desconfianza se veia en su gesto.
La discusión entre su clan fue acalorada. La oposición a la intrusión de magos, los mismos seres que lo habían destruido no fue bien acogida. Tras largas reflexiones, se abrió una brizna de esperanza. El dolor era tan grande que podían asumir el riesgo. No sin ir fuertemente armados y expectantes a cualquier gesto hostil. Guillerm no lo aprobaba, pero comprendía las dudas de los suyos.
No quiso demorar más la espera de los magos.
- Bienvenidos... monsier Eddard... madamme Isolda.
Era un saludo formal, lejos de la cordialidad habitual. A su pesar, la situación lo requería. Sin embargo, todos esos formalismos fueron acompañadas de sendas miradas a ambos magos, estas sí, llenas de afabilidad.
- Los mios y yo ya hemos tomado la decisión. Vuestra ayuda será gratamente acogida. Se han tomado medidas de precaución que sin duda comprenderán...
Su palabras eran frios, sus ojos calurosos. Amistad y responsabilidad, extraña mezcla, pero asumía sus deberes.
- Puedo decirles lo que sabemos más allá de la información que ya poseen. Recientemente acudimos al lugar y los espíritus nos informaron de los salvajes acontecimientos. Solo son sospechas, pero es posible que el espíritu del lugar no este muerto, sino capturado para alimentar alguna oscura fuerza. También sabemos que hace pocas lunas acudieron de nuevo al lugar los criminales. Todos los espíritus huieron. Dicen que portaban extrañas cajas que les absorvían. Huyeron para salvar su vida...
Había dicho todo lo que sabía. Eventualmente se le escapaban entre la comisura de los labios pequeños suspiros casi inapreciables por la dureza de la situación...
Isolda Lamartine - July 7, 2006 03:50 PM (GMT)
Isolda comprendía perfectamente la situación en la que se encontraba el líder de los lobos, y era, claro, lo más sensato, si los demás supieran de las relaciones afables que mantenía con ellos, le traería muchos más problemas que alabanzas. Más aún cuando habían sido Despertados quienes habían hecho tal intrusión.
-Monsier Guillerm, comprendemos las medidas que hayan tomado.
No le gustaba tener decenas de lobos furiosos armados cerca de ella, pero confiaba en poder salir ilesa de aquella situación, y más aún esperaba poder salir con alguna información útil. Al menos mientras el bibliotecario de Doisettep respondía su misiva.
-Y agradecemos vuestra muestra de confianza, más dadas las circunstancias.
La dulce y mágica voz de Isolda hubiera bastado para tranquilizar a todos los lobos, pues estaba cargada de notas sinceras y sirénicas; o al contrario, serviría para ponerlos más alerta. En todo caso las nuevas le preocupaban más todavía. ¿Habían regresado? ¿Cajas que absorbían las esencias espirituales venciendo la pared de lo que era conocido como Celosía? Era sin duda magia poderosa, y no sería tan sencillo como había sido capturar a Hareb-Serap.
-Si aún vive, podremos encontrarlo, a menos que la magia que hayan usado para atraparlo y esconderlo sea más poderosa de lo que podría parecer.
Suspiró.
-No perdamos entonces más tiempo, monsieur. Mientras más tiempo pasa más se borran las hebras nuevas que esos seres han tejido en el tapiz de ese lugar.
Eddard Danzasombría - July 9, 2006 08:32 AM (GMT)
Eddard vió llegar al grupo de Garou y saludo con una inclinación de cabeza a Guillerm. Comprendía perfectamente la falta de familiaridad que este le procuraba, más aún la compartia. Pues las cosas se tenían que hacer bien.
El Druida escucho las palabras de la Señora de Le Ictus en su conversación con el Señor de los Bosques, mientras observaba uno a uno a los miembros de los Licantropos que habían asistido.
"Armados por seguridad...."
Roble Gris sabía lo que podía hacer un garou en su forma más terrible. Las armas solo marcaban el territorio.
Guillerm du Trem - July 9, 2006 03:42 PM (GMT)
- Pues así se hará. No más demoras.
Observó a los suyos y con el mismo tono distante se dispuso a organizar la partida.
- Hugo Maroo y yo mismo les guiaremos a través de París hasta el lugar indicado, pues se halla en la misma ciudad. El resto acudirán desde el mundo de los espíritus y allí nos esperaran. Sin más dilación, partamos.
Con paso decidido emprendió el camino. Poco a poco el resto de garou fueron despareciendo tras una estela centelleante hacia la umbra. Hoy sería un día importante.
FDI: Ahora mismo abro un tema en el Antiguo Túmulo.
Eddard Danzasombría - July 9, 2006 06:01 PM (GMT)
Eddard vió partir a los miembros Garou que acompañaban a Guillerm. El paso a la penumbra era sencillo para el que sabía como hacerlo, pero el Druida no desvelaría todas sus cartas de buenas a primeras.
Miró a Isolda y se dispuso a emprender el viaje de vuelta a la Urbe de Lutecia.
Siempre hay algo que te sorprende en la vida, que día a día te da lecciones, quien hubiese supuesto que el lugar sagrado de los hijos de Gaia estaría dentro de las murallas de Paris.
Isolda Lamartine - July 9, 2006 06:33 PM (GMT)
¿En París? Era sin duda extraño, pero Isolda sabía que la ciudad podía guardar muchoa magia y poderes salvajes.
Suspiró para susua dentros, mientras aferraba su pequeño talego y corría tras el líder de los lobos, seguida de cerca por su fiel perro.
Esperaba poder hacer algo para encontrar alc ulpable, auqneu era bien cierto que no podía hacer nada por recuperar el anterior poder del túmulo.