View Full Version: Presentación formal

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Title: Presentación formal
Description: (02-6-1225)


Boadicea do Teixido - June 2, 2005 01:57 PM (GMT)
Boadicea decidió que era el momento para mostrar respetos a la autoridad y presentarse al Principe. Vestida con sus mejores galas, perfumada como una flor de loto emprendió el camino llegando a los pesados portones de la Concergerie de París.
Tendria que ser cauta a la hora de conversar con Geoffrey y necesitaba resaltar la utilidad de sus disciplinas para el provecho del principe. La vida de la setita tendria demasiados problemas si se la considerase prescindible o más aun, un problema para los profanos dogmas que reinaban el la ciudad.
Recibida por Icaro le presento su petición:

-Me llamo Boadicea do Teixo, desearía que notificase a su señor mi presencia y que le comunicase en mi nombre, el deseo de
escuchar sus palabras.

Icaro quedó momentánemente aturdido por la esplendorosa y exótica belleza. Pocos segundos despues de recobrar la consciencia de su menester la acompañó a un asiento y fué a notificar la inesperada visita a su señor.

Geoffrey - June 2, 2005 03:44 PM (GMT)
Icaro abrió la puerta al ser llamado por los guardias de la entrada, y su corazón no-muerto dio un salto en su pecho. Podía decir que había visto bellezas mayores y no se equivocaría, pues las bellezas del Alto Clan Toreador podían rifarse con las diosas, pero lo exótico de la Setita lo impactó fuertemente.

-Muy bien, señora- dijo, tratando de recomponerse- , la anunciaré una vez me halla dicho su Clan.-

La voz de ella lo recompensó, y él con una breve y formal revrencia la guió a una de las salas de espera. Una Serpiente, era de esperar algo así. Bueno, si buscaba generar algún mal tardaría tanto tiempo en encontrar al Príncipe que para entonces ya no supondría ningún problema.

Geoffrey descansaba, escribiendo una carta a uno de sus hermanos en la sangre de Caín. El otro era mayor que él, pero siempre se habían llevado bien, de modo que lo mantenía al tanto de lo que ocurría en París, al menos en parte. Cuando Icaro le anunció la presencia de la Setita, Geoffrey no pudo más que sentirse algo defraudado por nunca poder tener un rato libre para si solo. Pero era consciente de que eso pasaría cuando tomase el Principado, las responsabilidades siempre acompañan al poder. Llamó a Beltrán, y juntos indicaron a Icaro que llevase a la dama a uno de los salones laterales.

Icaro, ya preparado para volver a verla, consigió ser todo eficiencia mientras la llevaba al salón. Pensar que, tras tantos años muertos, algo pudiese haber impactado así su corazón no era de especial agrado para él, pero no podía evitar concentrarse en el suave roce de sus ropas en el suelo. Finalmente, llegaron al salón, y él la presentó antes de retirarse al lado de la puerta.

Geoffrey la examinó con calma, habiendo sido alertado de su belleza por Icaro. Y sabía que ella debía permanecer bajo control. Si otros veían una dama ante sus ojos, Geoffrey veía un potencial problema. Si otros veían una belleza, el Príncipe veía a la serpiente enroscada en torno a la manzana. De todos era conocido su desprecio por los descendientes de Set, y cuanto más bellos fuesen, más peligrosos.

Permaneció en silencio, observando y analizando a la dama, consciente de que el impacto en Beltrán había sido mayor que el que él mismo se permitía sentir, esperando a que Boadicea indicase por qué se hallaba en su Corte. Tan sólo esperaba que no fueran nuevos problemas...

Boadicea do Teixido - June 3, 2005 12:00 PM (GMT)
Cuando se vió en la sala donde se aposentaba el principe presidiendo una preciosa mesa llena de manuscritos Boadicea sintió un leve hormigueo al cual no estaba acostumbrada. Una vez acomodada en la lujosa silla se dispusó a entablar
una conversación que esperaba fuera reveladora. La esencia del delicado perfume que ella misma habia elaborado empezaba a complementar la ornamentalid de la sala.

- Mis respetos su Alteza, espero que mi imprevista visita sea de su agrado y no haya perturbado el faraónico trabajo que supone la gestión de un gobierno como el suyo.

Boadicea intentaba revelar los misterios que la ambigua cara del príncipe mostraba mientras escuchaba la plácida voz con la que Boadicea agasajaba sus oidos.

-Esta humilde sierva de Set ha encontrado un sitio donde poder descansar de los alterados tiempos que corren en la pequeña aldea de Montparnasse, y como en su dominio he me he inmiscuido, su derecho es que yo sea sumisa a las trazas del gobierno que usted regenta.

La profética voz de Boadicea prefectamente entonada, sutilmente pausada, era adornada y complementada con una gestualidad encantadora. Mas una cosa permanecia impasible, la mirada de Boadicea era algo que no dejaba indiferente, la delicadeza de su pestañeo, la profundidad y color de sus iris contrastaba con el blanco mas puro de sus ojos. Ella observó que el príncipe observaba el fabuloso atuendo que portaba. Era un vestido de lino blanquísimo adornado por pequeños iconos dorados en sus dobleces, estos exóticos atuendos eran muy apreciados por la pespilfarrante nobleza de la época y su adquicision no era fácil.

-Deacuerdo con mi doctrina, es mi deseo que usted me haga saber si su sapiencia le revela que mis disciplinas son útiles para sus planes de gobierno y que sea así menester en mis haceres cotidianos.

Esperando la respuesta de Geoffrey, Boadicea cogió una de las trenzas que caían y se recostaban sobre sus firmes y bien contorneados pechos, y jugó con el con las dos manos como tenia por costumbre. El sutil sonido de los brazaletes de oro que se rozaban conquistaron el silencio que existió hasta que el principe respondió...

Geoffrey - June 3, 2005 02:51 PM (GMT)
Serpientes y faraones. Problemas. Ya le llegaba con tener a Joseph y a sus vasallos en la ciudad como para que otra de esas peligrosas criaturas se aposentasen en ella. Pero estaba cumpliendo con las Tradiciones, así que no mostraría su desagrado por ese Clan durante la entrevista. Era lo exigido por la Corte y la etiqueta.

-Me alegro de que haya acudido, mostrando así su respeto por las leyes de Caín- le había llegado a sus oídos que los Setitas no reconocían a Caín, o algo por el estilo, pero debería habituarse a que en la Gran Corte si se le rendía el respeto merecido - . Pero antes de tratar acerca de si vos podéis ser útil o no a esta Corte, lo de menester es saber por qué se halla en mi ciudad. Estamos a considerable distancia de vuestro Egipto.-

La entonación tranquila y controlada de Geoffrey tan sólo revelaba educación. Y su mirada ya había examinado a la Cainita y ahora permanecían fijos en sus oscuros ojos. Sabía que, ya que ella mostraba el valor de mirarlo de vuelta, él podría defenderse si surgiese la necesidad.

Boadicea do Teixido - June 3, 2005 03:25 PM (GMT)
La ambiguedad seguia patente. Boadicea se dispuso a encauzar la conversación a temas que le representarrian un provecho propio.

-Es cierto que los ecos de Egipto se pierden en la distancia. A lo largo de mi no-vida he recorrido la septentrionles zonas de Africa hasta llegar a la antigua Europa. Pero con qué motivo vós preguntais...

-Bien cierto es que la hegemonia que europa tiene sobre sus vecinas tierras dotan a esta zona de una mayor prósperidad. La riqueza que he acumulado en el comercio durante mis viajes ha sido menguada por las continuas guerras que asolan la fecunda tierra. Por este motivo dominios mios en tierras cercanas son amenazados por los mismos con quien vos teneis conflictos.

- Si bien puedo ofreceros una ingente cantidad de informacion in situ de las zonas a las que vos no teneis acceso directo, vos podreis ampliar el radio de vuestra influencia y mis preocupaciones se verian reconfortadas.

Geoffrey - June 3, 2005 03:36 PM (GMT)
Geoffrey atendió a lo que decía la Setita con atención. Comercio. Parecía que todo ese Clan se dedicase a lo mismo.

-¿A qué rama del comercio os dedicáis?-

Boadicea do Teixido - June 3, 2005 09:13 PM (GMT)
Una leve sonrisa apareció en el rostro de la dama setita.

- Mi negocio es el descanso ajeno. En mi posesion tengo una serie de tabernas y posadas en las que los mortales dejan las experiencias de sus viajes, y las noticias de los alrededores en los oidos de mis sirvientes. Su número puede que no sea demesiado alto, tampoco sus muros, pero sí se sitúan en zonas de actual tensión y la comunicación con ellas puede ser relativamente rápido.

Boadicea reposó sus brazos en la silla y esperó a que el príncipe tomara la palabra.




Geoffrey - June 3, 2005 10:22 PM (GMT)
Geoffrey piensa brevemente, antes de responder.

-Creo que no tengo constancia de ninguna taberna de construcción reciente, por lo que no veo que vuestros asuntos os traigan necesariamente a esta ciudad. Imagino que debe haber algo más, sino no os arriesgaríais a tratar de abarcar más de una ciudad, con los problemas logisticos y de seguridad que ello genera.-

Boadicea do Teixido - June 3, 2005 10:59 PM (GMT)

-Veo que usted es muy cauteloso y perpicaz, conoce bien la manera de llevar la Corte. (dijo inclinando la cabeza a modo de reconocimiento)

-Le Teverne du Forgeiron es mi refugio, como su nombre indica la casa del herrero que allí vivia y sirvió como base de la pequeña construcción que alli se erige.

-Demasidas son las razones para crecer mi señor... pero la principal es la supervivencia. No soy insconciente que muchos, por no decir la mayoria, de los cainitas sienten repudia hacia los llamados serpientes. Quien no arriesga, poco puede ganar, y tener un margen de seguridad es más que necesario.


Geoffrey - June 3, 2005 11:33 PM (GMT)
Geoffrey sonríe al oir el último razonamiento de la Setita, habiendo ignorado el primer halago con un elegante y breve asentimiento, que deja claro que eso no es necesario. Nunca había sido hombre que necesitase halagos. Los méritos se demuestran con los hechos.

-Quien no arriesga no gana, y al mismo tiempo decís que hace falta un cierto margen de seguridad. La regla que empleáis en vuestro negocio también es aplicable. Y vos me pedís que corra un enorme riesgo ante un pequeño beneficio, y con un nulo margen de seguridad. No poseo más referencias de vos que las que me dáis ahora, y los vuestros sois conocidos por lo artreros que sois. ¿No creéis que es un mal negocio?-

Lo dice más con tono divertido que irónico, aunque no por eso sus palabras eran carentes de contenido.

Boadicea do Teixido - June 4, 2005 10:30 AM (GMT)
Ante el alarte de sinceridad de Geoffrey, Boadicea se puso en un tono serio. Su voz se tornó mas seca y notoria de lo normal, se dispuso a corresponder con mas sinceridad:

- ¿Enorme riesgo para vos ,decís? El riesgo que vos teneis es que os destronen...
Acaso piensa que mis disciplinas alteraria el correr de los hechos que están por llegar. La inestabilidad esta patente y los que piensan que el poder deberia estar en sus manos elucubran desde sus refugios el método y momento para que vos sufrais una caida. La cautela es buena amiga de vigilar tanto a sirvientes como a a los que no llo son.

Boadicea se sintió descansada, estaba harta del interrogatorio con tintes de soberbia... Esta vez la armonia de su voz volvió a la normalidad.

-La particulidad de los hechos que aqui estan pasando requiere medidas inusuales. Vos decís que mi clan es un deshonor, pero no lo pensaran aquellos que necesiten la informacion que yo puedo procporcionar. Los rumores que atormentan a los mortales son confirmados o deshechados en mis tabernas. Un país donde la base de la sociedad se desploma, no es un lugar en el cual sea fácil el gobierno, mas aún si este necesita solidificar su apoyos para no ser derrocado.

- Espero no os haya molestado ninguno de mis razonamientos, pues de buena fe lo he dicho. Espero que los prejuicios sobre mi camino no sean motivo para una buena relación.

Geoffrey - June 4, 2005 12:03 PM (GMT)
Geoffrey escuchó la exposición de la Setita con atención antes de responder.

-El potencial problem en lo que exponéis, es que no os conozco. Podéis traicionarme tanto o mejor como cualquier otro, o ser una espía mandada por alguna de las Reinas de otras Cortes, o cualquier semejante cuestión. Se a qué me enfrento en esta ciudad, pero tu eres una incógnita, cuya probable solución no sea precisamente favorable a mi ciudad, de una manera u otra. Sois un Clan conocido por portar la corrupción moral con vosotros, y ello es lo último que preciso.-

Boadicea do Teixido - June 4, 2005 12:49 PM (GMT)
Las incesantes anotaciones que el principe hacia destape ante los oidos de Boadicea la divertían. Le gustaba que el principe profesara esa ignorancia sobre su persona, la indiferencia, la incomodidad, y la oscura niebla que teñia la conversación regocijaban los instintos de Amaniss-Akètt. Mas su cara permanecía inmutable y austera.

-La incónita que teneis sobre mi persona es igual que la ignorancia que teneis sobre los pensamientos hacia vós de los demas cainitas que aqui desenvuelven su camino, en muerte. Yo soy una extranjera en tu tierra y ellos son unos extranjeros en tu mente. Los hechos son los que deben desequilibrar la balaza de la justicia no no los vacios prejuicios.

-Y si vos pensais que no os puedo causar mas que problemas, también lo haran aquellos que necesiten formar una sólida resistencia hacia vos. Vos os retorcereis la mente a la hora de numerar conspiradores que yo puedo desvelar feacientemente.


Geoffrey - June 5, 2005 04:20 PM (GMT)
Geoffrey sonríe a la Cainita, una sonrisa tranquila. Era curiosa la excesiva confianza de la corruptora en sus habilidades, y su desconocimiento de las capacidades del Principe como para hacer esas acusaciones la hacían más divertida si cabía.

-Confiáis en exceso en vuestras capacidades, madame, e ignoráis cuanto conozco yo de mis vasallos, así como los poderes a los que tengo acceso. Ellos no son unos extranjeros en mi mente como afirmáis; los conozco, se como piensan, se quien está con quien, y se cómo he de medir mis actos con cada uno. Llevo siglos en esta Corte, y son cosas que se aprenden por necesidad. En cuanto a los hechos, vuestra confianza en ellos es erronea. Confiar tan sólo en los hechos os llevará a decidir que alguien está maquinando contra vos cuando sus ejércitos ya estén asediando vuestras propiedades y su espada rebane vuestro cuello; hay mucho más que hechos en política, y si pretendéis destapar conspiraciones como decís, deberíais saberlo. Y vuestra seguridad en vuestra capacidad para descubrir conspiradores no me resulta, a parte de demasiado creíble, particularmente tranquilizadora: quien los encuentra también puede unirse a sus cábalas traidoras.-

Boadicea do Teixido - June 5, 2005 07:21 PM (GMT)
Boadicea se dió cuenta de que habia errado en la expresion de algunas de sus afirmaciones, mas creia en ellas.

- Siento haberle parecido demasido confiada, espero que tampoco piense que he venido aqui como mercader que viene a exponer su mercancía -por muy bella que sea, pensó, revelando esto con una gracil sonrisa-.

- Espero tranquilizarle diciendole que esta humilde sierva sabe que aquellas cábalas traidoras de las que usted habla tienen como principal característica que aquellos pequeños cainitas que siguen al verdadero emancipado, son rápidamente despachados. Mi no-vida no va a ser el sacrifio que alente una insurrección. Puede estar convencido de esto mi señor.

-De mis posibilidades para poder servirle ya le he hablado. Creo ciegamente que mi trabajo puede serle de ayuda...

Geoffrey - June 5, 2005 11:25 PM (GMT)
Geoffrey sonríe a la dama. Ya sabía lo que necesitaba saber de ella. Ya estaba clasificada en su lugar. Excelente.

-De acuerdo, si tan segura estáis de vuestra capacidad, la pondremos a prueba. Podréis permanecer en esta plaza sin inconvenientes hasta mediado el mes de julio. Tenéis ese plazo para realizar alguna labor que beneficie a este Principado, la naturaleza de la cual os dejo a vuestro libre designio. Volved a verme cuando hayáis completado vuestra labor, y juzgaremos si realmente estáis a la altura de las palabras que pronunciáis.-

Geoffrey sonríe a la Cainita, reclinándose tranquilamente. Su voz había adquirido un tono peculiar y dificil de describir al hablar; había en ella algo de reto, si, pero también era un poco juguetona y bastante poderosa. No enervava exactamente a la Bestia, aunque tampoco le era un tono demasiado reconfortante a la misma.

Boadicea do Teixido - June 6, 2005 11:38 AM (GMT)
Boadicea escuchó y no le gustaron algunas palabras... prueba, tiempo, plazo... Esto no la tranquilazaba, pero mas duras podrían haber sido las palabras. La duda que intranquilizaba al principe deberia ser subsanada para poder relizar sin trabas el trabajo por el cual se encontraba aqui y no levantar sopechas.

- Que así sea... Pronto tendra noticias mias. Ahora con su permiso me recogeré a mis aposentos para no demorar mi trabajo. Ni el suyo.

Boadicea se levantó de su silla e hizo una reverencia. Sus cabellos trenzados cayeron con la elegancia e hicieron que el principe probara la ultima bocanada del sensual aroma que desprendían.
Lentamente se giró y emprendió el camino hacia la puerta para que Icaro la acompañase a la salida. La espalda de Boadicea se hizo visible a Geoffrey que pudo observar estaba hermosamente semi-descubierta. Era un delicado cuerpo y la firmeza con la se movia parecia dar vida propia a sus caderas. La carismática personalidad de Amaniss-Akètt se freflejaba en sus provocadores movimientos.

--que buena que estoy , pensó :D --

Geoffrey - June 7, 2005 12:28 AM (GMT)
Geoffrey asintió, y le indicó con un tranquilo gesto de la mano que podía marcharse. La observó mientras se marchaba, y no se habló en la sala hasta que Icaro hacía rato que se la había llevado y Montalbán ya comenzaba a recuperarse de la presencia de la mujer.

-¡Que belleza!- dijo el guerrero- ¡Si aun tiviera algo más que sangre en este cuerpo, pensaría en hacerla mía!-

Geoffrey sonrió ante la burrada de su maestro. Siempre lo habían perdido las mujeres, e incluso como Cainita se mostraba especialmente vulnerable a ellas, al menos en ciertos sentidos.

-Lo sabe- dijo burlón, y Montalbán no pudo más que reir ante todo lo que ello implicaba.




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