Title: Dia de redencion 17/11/1225
Description: Privado con Trang Oul en San geneve
Octavio Giovanni - July 5, 2006 10:53 PM (GMT)
Una fuerte lluvia caia sobre las calles del barrio latino. Caminando hacia el cementerio de San geneve un Octavio temeroso aceleraba el paso.
El capadocio había agotado el plazo y se presentaba el último dia antes de que este expirase. Quedaban aún un par de horas hasta la salida del sol cuando se plantó ante el gran porton de acero.
-Aún podemos uir, Octavio. Nos matará, averiguará lo que hemos hecho...-
El capadocio intentó recojerse el pelo empapado en una cola, mientras con su pañuelo de seda limpiaba las lagrimas escarlata que brotaban de sus ojos.
-Aún tienes tiempo, queda tiempo hasta la salida del sol, huye, hazlo por nosotros...-
Extenuado el giovanni se agarró a la gran verja y entre lamentos y sollozos cayó al suelo de rodillas.
Trang Oul - July 5, 2006 11:12 PM (GMT)
-Señor intrusos en su dominio-
La voz de Pier anunciaba la llegada del Giovanni.
El primogenito localizó al capadocio arrodillado al lado de la verja del porton de entrada al camposanto.
- Te dije justo antes de la salida del sol, nigromante - (AUSPEX 4 a Octavio)
El palermo se giró a Rosalea.
- Está todo preparado?, nuestro invitado ya se encuentra entre nosotros.-
-Por supuesto mi señor, todo a punto.-
El primogenito sonrió agradecido.
-Pier abre la puerta a nuestro invitado-
El malkavian divertido salió presto a cumplir las ordenes de su amo. (OFUSCADO)
Trang se giró al enorme Ghoul que miraba las lapidas distraido.
-Pascal ahora te toca a ti, haz lo acordado- (AUSPEX 4 a Pascal)
A los pocos minutos la gran verja se abré ante el arrodillado capadocio completamente empapado. En la mente de Octavio se oye una voz.
-Pasad Octavio Giovanni, pasad.-
Octavio Giovanni - July 5, 2006 11:29 PM (GMT)
El capadocio reconoció aquella temible voz y acto seguido la gran puerta se abrió.
-Es el, octavio, huye-
El giovanni se levantó mientras su ropa cada vez pesaba mas por la densa lluvia y se dirigió en dirección al interior del camposanto. En la oscuridad del cementerio por entre sus calles notó que alguien le seguía pero ya daba igual.
Cuando ya había caminado unos metros, la bestia se apoderó de el y presa del pánico, se giró y comenzó a correr hacia la salida del cementerio pero segundos despues notó un brutal impacto en la cabeza y noto como caía al suelo dandose primero contra un nicho lleno de moho.
-Otra herida que no cicatrizará- pensó.
Una vez en el suelo notó como alguien lo cargaba y lo llevaba durante unos minutos para luego tirarlo al suelo, oyó el sonido de unas cadenas que ataban a sus brazos.
Intentó resistirse, pero no podía, aquello le superaba en fuerza y tamaño.
Para cuando despertó se notaba debil, completamente debil y deseaba la sangre, la olia cerca, muy cerca y la necesitaba.
La lluvia cesó y el capadocio volvió a caer exausto. Notaba como algo lo estaba dejando sin sangre sin tan siquiera una gota y no podia hacer nada, absolutamente nada.
-Te lo advertí, pero no me haces caso, tu nunca me haces caso.-
-Callate -- dijó el veneciano -callate de una vez y para siempre
Trang Oul - July 6, 2006 08:16 PM (GMT)
Despued de abrirle la puerta al giovanni Pier de Marsella continuó ofuscado vigilando los pasos del veneciano como su señor le había advertido. Mientras tanto Pascal sosteniendo las cadenas se ocultó tras un nicho.
El intento del capadocio de huida fue dantesco, un cainita torpe y escurridizo intentaba escapar del dominio del Primogenito capadocio y consejero del principe de París.Pier no se ando por las ramas y plantó la pala de enterrador tirada en el suelo en la cabeza del giovanni.
Pascal hizo el resto. Como su señor le había indicado cojio el cuerpo de capadocio y lo llevo detras de la caseta del guarda del camposanto. Una vez allí lo encadenó a la pared trasera y asegurandose de que no podía huir fue al encuentro de su amo.
Mientras tanto Rosalea y Pier dieron cuenta de la sangre del veneciano, que intentaba a duras penas ofrecer resistencia.
Fue el propio Trang Oul quien tuvo quien tuvo que advertir a sus ciervos que parasen ante la posibilidad de matar definitivamente al capadocio.
Lo necesitaba vivo al menos de momento.El palermo se acercó al cainita y comenzó a urgar en la memoria del capadocio. (AUSPEX 4)
Los recuerdos se agolparon mediante imagenes. El primogenito presenció el humillante abrazo y la funesta vida del giovanni. Presenció los oscuros secretos de Octavio así como sus delirios. Vió prometer sus servicios a Elois de Umbrelle, a geoffrey, su principe, incluso al renegado tzimisce alla en su torre. Estupefacto vió como el giovanni enviaba a un ghoul vestido de monje a depositar una nota anonima, que denunciaba su propio dominio como propio de actividad sospechosa...a la mismisima inquisicion.
-Que voy a hacer contigo, nigromante?-
El cielo empezaba a tomar la forma de un amanecer y esto sugirió una idea al palermo que marchó presto a sus aposentos transmitiendo primero mentalmente su castigo a Rosalea.
Octavio Giovanni - July 6, 2006 10:56 PM (GMT)
Calor y fuego, igual dolor.
El capadocio sufría, empezó a notar el calor del sol aproximandose y completamente indefenso, pedia clemencia, rogaba a dios.
Intentó abrir los ojos pero veia completamente borrosa una figura que se reia de el.
Dolor. Comenzó a sentir mucho dolor. La piel del capadocio estallaba en forma de ampollas dentro de si misma.
Octavio lloraba, imploraba perdón, suplicaba y aun asi estaba tan indefenso que no podia hacer nada. El dolor se volvió insufrible, entro en frenesi, escupia espuma por la boca, se habia vuelto una bestia inhumana que necesitaba sangre y dormir, descansar, reposo y cura.
-No quiero morir asi, no merezco morir así.- estan fueron sus últimas palabras antes de caer al suelo completamente indefenso y ardiendo en llamas.
Notó como lo cubrian con mantas. Notó como lo llevaban a salvo pero ya todo daba igual. Solo queria dormir. No sentía su cuerpo. El dolor era tan inmenso que deseo morir alli mismo y de repente notó la sangre. Una sangre vigorosa, que ardia en su interior. Deseó mas, necesitaba mas.
Silencio, paz, la bestia se sosegó, escuchó el cantar de los pajaros , el renacer. La vuelta a la vida.
Una voz estalló en su cabeza.
-Para volver a nacer, primero hay que morir, nigromante, recuerdalo.-
La voz era agradable, la voz era su amiga.
Quien era aquel ser, le quería, le adoraba, le necesitaba.
Y así cayó en el sueño con una sonrisa dibujada en su rostro.
-El amo es bueno, el amo me quiere.-