Title: Preparativos antes de partir...
Description: 27 - 11 - 1225 (Al atardecer)
Eddard Danzasombría - July 4, 2006 09:17 AM (GMT)
Cramus surgió de entre las ramas de los arboles de Le Ictus. Sus alas negras planearon ligeramente hasta posarse en la cabeza de la Gargola sobre la Iglesia. Observo la fiera mirada de esta con atención, esperando a que se moviese, pero no sucedió nada.
El viejo cuervo, tuerto de un ojo por culpa de las cataratas; que le daban un aspecto un tanto fantasmal, se dejo caer y revoloreo hasta entrar por la puerta de la Iglesia.
Una vez en el interior, Cramus se poso con las garras en una estatua de cuerpo entero... era una mujer abrazando a un niño. Se la miró dos veces, de forma monocular claro, y decidió que no entendía que podía significar una mujer con un niño en una iglesia cristiana...
Salto del hombro de la mujer y se metio en las escaleras que descendían hasta pasar de pared en pared a la puerta de las habitaciones de Isolda, la archimaga.
El tuerto pajaro se agarró fuertemente de la mirilla de hierro y picoteo la madera con fuerza. Graznando un par de veces al no notar ningún ruido en el interior.
Isolda Lamartine - July 4, 2006 02:54 PM (GMT)
La puerta del Sanctum de Isolda se abrió y esta miró al cuervo tuerto. Terminó de abrir la puerta y entró al lugar, donde había una capa limpia de viaje y una bolsa sobre ella, seguramente con lo que la Despertada consideraba podría necesitar.
El lugar era verdaderamente maravilloso: estantes a ambos lados de las apredes guardaban multitud de frascos con sustancias multicolores y al fondo, junto a un estante lleno de pergaminos amarillentos, una silla de madera era ocupada por un perro blanco que mriaba aburridamente al cuervo y a Isolda en su trajinar.
La mitad de la sala tenía una mesa grande de madera muy oscura llena de utensilios diversos usados por la Despertada en sus actividades alquímicas; algunos pergaminos abeirtos y tinteros a un lado de estos, y poco más. Sobre el techo, elementales de luz pequeños vagaban tranquilamente tal y como en la sala común.
De primer vistazo podía apreciarse que de algún modo cada cosa ocupaba justo el lugar que debía ocupar, e incluso los elementales parecían moverse siguiendo cierto patrón.
Isolda terminó de meter un par de frascos en la mochila de cuero y miró al ave, que recordaba como el familiar que acompañaba al druida.
FDI: Ya le he enviado un privado a Kurush; pero se conecta poco de todos modos. Espero que entre por estos días al foro.
Eddard Danzasombría - July 4, 2006 08:19 PM (GMT)
Cramus se poso en el estante más cercano y con la pata se rasco el lado de la cara donde tenía el ojo tullido. Luego observo con atención la habitación, fijandose en el extraño animal de la silla.
No paso más de un instante en el que el cuervo tenía un aspecto un tanto distraído.
Una voz graznante sono en la mente de la Archimaga.
" Ummm... ejem.... pues, que estoy aquí por que me envía el viejo de arriba. Dice que el está casí preparado para lo del viaje al bosque. Lo del bosque a mi me parecía una gran idea hasta que me dijeron los de los seres peludos... cabe añadir".
El negro cuervo volvío a callar, dandose cuenta de que quizá su opinón era poco importante. El viejo Druida soportaba sus pobres modales, no sería así en el caso de la mujer.
Isolda Lamartine - July 4, 2006 11:40 PM (GMT)
Isolda puso sobre sus hombros su capa café y se cruzó sobre esta la mochila donde llevaba todos sus implementos. Miró a Chohkmah, y el perro descendió de la silla y caminó perezosamente hacia afuera del Sanctum, siguiendo a su ama, que espero a que Cramus saliera para cerrar la puerta.
-Pues decidle al Druida Eddard que en poco me uniré a él-, dijo a la mente del ave.
La puerta se cerró sin hacer ningún ruido, y la ama, precedida de su familiar, comenzaron a caminar los túneles hacia el exterior. Sólo faltaba que Kurush se les uniera, y esperaba que no tardara demasiado.
Habían pasado tan solo cinco minutos cuando la Archimaga salió a los jardínes de Le Ictus. Divisó al druida junto al Sauce LLorón, pero el batini aún no estaba por allí. El cielo comenzaba a oscurecer, y deseaba no tener que esperarlo demasiado; menos aún después de haber descubierto aquel espía frente a la Capilla.
Caminó tranquilamente hacia el lugar donde se encontraba el druida, el blanco perro correteaba por la nieve.
Eddard Danzasombría - July 5, 2006 06:59 AM (GMT)
Cramus salio a gran velocidad de la Iglesia de Le Ictus y encontro una rama de roble donde posarse tranquilamente. Luego comenzo su tarea de rascar algun insecto que formaba parte de sus plumas.
Eddard vio al perro y acarició la cabeza con la enorme mano. Ya hacía tiempo que no veía al animal. Luego levanto la vista y vió llegar a la archimaga.
- La noche se nos echa encima mi Señora. - Eddard hizo una ligera inclinación de cabeza y luego se puso el extraño sombrero. - Al parecer Tarannis vela por nuestro viaje, pues tendremos buen tiempo. Las estrellas empezaban a discernirse en el cielo ceniciento.
Eddard miró al cielo mientras hablaba. Sería noche cerrada en menos de una hora. La luna iluminaría su camino. El momento de reconocer al verdadero enemigo estaba cerca.
Nada unía más a filosofías encontradas que un enemigo común y poderoso.
Isolda Lamartine - July 5, 2006 04:01 PM (GMT)
Chohkmah dejó que le acariciaran la cabeza; eso era, por mucho, lo mejor de ser perro. Cuando su ama llegó y el Druida se puso de pie, continuó correteando por la nieve.
-Eso espero, dijo mirando a su vez al cielo. La formación de estrellas, su especial manera de distribuirse, estudiada desde hacía siglos por muchas civilizaciones poderosas y sabias, no le eran desconocidas; pero a la Archimaga le gustaban más por su hermosura intrínseca.
Miró de nuevo, levantando la vista, al gigantesco hombre.
-¿Habéis visto al Batini Ishraqui?
Auqnue el cielo estuviera despejado, le inquietaba moverse en la noche hasta un lugar tan lejano. Esperaba que no tuvieran que esperar mucho más para poder partir.
Eddard Danzasombría - July 6, 2006 09:16 AM (GMT)
El enorme Druida agarró con fuerza el cayado de roble blanco y se colgo al hombro un zurrón de cuero oscuro. Miró a la preparada Archimaga y no vió a nadie más preparado para partir.
- No hagamos esperar a Guillerm. La misión es suficientemente importante como para no esperar a nadie. Estoy seguro de que el hijo del desierto nos dará alcance si así lo desea.. - Y con estas palabras, el Druida se dispuso a salir de Le Ictus lo antes posible. Pero antes miró al tuerto cuervo. - Quedate unos minutos por su aparece Ishraqi, en tal caso guiale rápidamente tras nuestros pasos.
"Mi antiguo amo me cuidaba como el ser valioso que soy. Me daba de comer a menudo y me hablaba con respeto viejo".
Eddard miró al ojo al cuervo en un gesto amenazador.
"Vale... pero me debes una".
Isolda Lamartine - July 6, 2006 05:38 PM (GMT)
-Esperad.
No podían permitirse el lujo de que el espía estuviera allí de nuevo, y menos aún de que los siguiera hasta los territorios de los lobos.
-Por seguridad, por una situación que en otro momento os comentaré, saldremos por otro lado.
Y caminando con cierta prisa guió al druida hacia una de las salidas secretas de la capilla, que los dejaba, luego de pasar por un sistema de túneles internos, al otro lado del Sena, en medio de unos arbustos bajos pero frondosos.
FDI: ¿abres el post en el bosque o lo abro yo?
Eddard Danzasombría - July 6, 2006 09:24 PM (GMT)
Eddard quedó extrañado ante tal afirmación. Peligro en la entrada de Le Ictus... "eso era posible??...", pero decidió que no era ni el momento ni el lugar de hablar del tema, la Archimago dejaba claro que las dudas quedarían resueltas más tarde.
Así que se encamino otra vez bajo tierra, con lo incomodo que era para su altura y surgió con isolda al otro lado del Sena.
- Sabeis una cosa?... durante semanas he estado meditando en la profundidad de los bosques, recolectando plantas y hablando con los animales. Y ayer algo me empujó a regresar a la ciudad. - Eddard hablaba mientras caminaba a grandes zancadas. Por supuesto, el tenía en mente ir caminando hasta el lugar. - A menos de una hora de camino me topo con Guillerm y todo toma una velocidad vertiginosa... .
La vida daba muchas vueltas. Uno podía vivir un otoño continuo para amanecer en primavera a las primeras de cambio... la balanza era caprichosa y nunca tenía remordimientos.
(FDI: Abrelo tu y te sigo. El lugar no tenía nada de especial, salvo estar en el interior del bosque).
Isolda Lamartine - July 7, 2006 03:17 AM (GMT)
-El destino es siempre misterioso, Druida Eddard, y los caminos que dibuja ante los hombres nos abordan antes de que podamos prepararnos.
Pero en esta ocasión para ambos, incluso para los lobos, había sido beneficiosa la manera en la que el destino se les había presentado, y en el momento en el que se les había presentado.
Auqnue cansada después del ritual realizado sobre Hareb, y más aún después de la intensa búsqueda de rastros del oscuro, Isolda se sentía con fuerzas renovadas ante la perspectiva de poder cumplir con su parte en la Alianza con los Lobos; pero más allá, y aunque las diferencias fueran marcadas entre las creencias de ambos Despertados, la presencia de Eddard, su voz grave y su sabio consejo, le daban nuevas esperanzas. El invierno, esperaba, no sería tan frío y solitario como siempre..