View Full Version: El retorno del Druida. (Por la Mañana)

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Title: El retorno del Druida. (Por la Mañana)
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Eddard Danzasombría - June 23, 2006 10:45 AM (GMT)
Horas de camino a pié desde los bosques, apoyado en su nudoso cayado, llevaron a Eddard hasta la pequeña puerta de la Capilla, cuyo marco tuvo que sortear agachando la cabeza, hasta que accedió al patio interior.

Miro al cielo y a los muros, concentrandose luego en los enormes arboles que allí habitaban.

- Os saludo poderosos hermanos, ya hacía unos meses que no me acercaba por aquí y me alegra ver que seguis con buena salud - Eddard apoyó la palma de la mano en el roble más grande de todos. Cerro los ojos y tras unos segundos sonrió.

Eddard Danzasombría - June 26, 2006 09:36 AM (GMT)
Tras unos segundos de concentración. Eddard desconectó el vinculo y se recolocó la túnica, para luego mirar la entrada a la iglesia.

Cuanto daño había hecho la religión cristiana a la magia del mundo. Desde su creación, no hacía más que ganar adeptos y eso endurecía el paso entre mundos poco a poco. Y esos edifícios que construían, enormes construcciones de piedra tallada, llenos de iconografía y muestras de grandeza inexistentes, eran fríos y horribles.

Donde habían ido quedando los ritos de las cosechas en los campos?... donde habían quedado las plegarias de caza ante el animal abatido?... la medicina natural, una consecuencia del conocimiento milenario de plantas y otros compuestos, ahora se sustituía por plegarias a un dios que no respondía nunca. Y encima decían que eran pruebas de el para su fé... era increible.

Ellos afirmaban que la iglesia era el lugar de comunicación con su dios, pero Eddard solo veía una carcel para la fé y un muro para los cobardes sacerdotes. Que no se fundían con el pueblo, si no que se encondían entre la palabra escrita, a la cual daban más credito que a la sabiduría de los ancianos.

Eddard dió unas pocas zancadas y saludo con el báculo de roble a la fria gargola.

Luego penetro en el edifício por una puerta lateral, agachando al cabeza, y se interno en aquel ambiente frio y humedo.

Eddard Danzasombría - June 27, 2006 09:12 AM (GMT)
No le costo al gigante Druida encontrar a alguno de los sirviente de Le Ictus. Aunque en realidad sus zanzadas hicieron un ruido tal que resono por la cruceta de la pequeña iglesia, llamando la atención de todos los presentes.

Un joven vestido de Monje avanzó hasta Eddard con gesto asustado.

- Saludos muchacho.

- Señor Eddard, hacia tiempo que no le veiamos por la Ciudad.

- He estado obrando mi función allí donde soy necesario, pero con la llegada del frio invierno me he decidido por retornar a la Capilla. - El Druida se mesó la barba. - Deseo hablar con alguno de los Archimagos, el que este disponible.

Isolda Lamartine - June 29, 2006 04:00 AM (GMT)
Y ciertamente, cuando el acólito presto a cumplir las indicaciones de Eddar y buscar a Don Aloisius o a Isolda, esta apareció tras un rescoldo de la construcción, cargando una manta de viaje algo mojada y una cesta de mimbre tapada; parecía algo agotada, y miraba concentradamente el suelo.

El acólito se detuvo. Era sinceramente una situación bochornosa.

-Ejem...

Dijo carraspeándose. La Magister Mundi, sacada así súbitamente de sus cavilaciones, levantó la cabeza y sonrió al ver al acólito. Iba a preguntarle lo que deseaba, cuando este con una seña le señaló al druida. Claro, el joven consideró estúpido decirle que él la buscaba cuando él estaba allí atrás, así que haciendo una venia se despidió de ambos magos.

Isolda, que ya sonreía cuando vio al acólito, ensanchó aún más su sonrisa cuando reconoció a Eddard.

Sus ojos azules brillaron con jovialidad, y se acercó a él sin dejar su semblante alegre. Además de Kurush Ishraqui, el noble batini, ningún otro mago había estado presente los últimos meses en la capilla; y ni siquiera podía decirse que el árabe lo estuviera también. Claro, lo entendía, pero la soledad, a diferencia de a muchos otros Bonisagi, no le sentaba bien.

-Druida Eddard Danzasombría -no podía evitar ocultar el tono alegre en su voz y en realidad no se preocupó por cuidarlo-, me alegra que se encuentre en Le Ictus.

Miró hacia el interior del edificio. -¿Desea que hablemos en un lugar más... mágico? Me gustaría mucho conversar con usted, y a lo mejor usted desee también hacerlo conmigo.

Eddard Danzasombría - June 29, 2006 06:37 AM (GMT)
Eddard miro divertido la expresión del sirviente y luego la llegada de la Dama Lamartine. El Druida observo su vestimenta pero no le dió importancia. El era un mago de los bosques y no le importaba la etiqueta... por lo menos estas formas de etiqueta.

- Os saludo Jinete de la Tormenta - Eddard hizo una ligera inclinación de cabeza, una cabeza situada a dos metros de altura sobre el suelo y luego regalo una sonrisa a la hermosa hechicera.

- Pues nada más lejos de mi intención el tener una conversación con usted... aunque el lugar a mi me és indiferente, dejaré que seais vos quien lo decida..

Eddard se apoyaba con las dos manos en el enorme cayado nudoso de roble amarillo. Iba vestido con una túnica gastada y su aspecto general indicaba que llevaba de viaje muchas horas o días.

Todo el que conocía a Eddard sabía que siempre iba a cualquier lugar a pié, no es que no creyese en los metodos de trasporte como el caballo o los carruajes, pero en su opinión: "Un Druida siempre tiene que tener los pies en el suelo".

Isolda Lamartine - June 29, 2006 03:20 PM (GMT)
Isolda asintió y pasó hacia el salón principal de la Iglesia. Al lado derecho de la pequeñ cantidad de hileras de sillas de madera tosca una puerta conducía a otra habitación mucho más pequeña, donde había únicamente un armario en madera donde se guardaban los implementos para el aseo.

En una esquina Isolda levantó el hechizo y un bloque de piedra se deshizo sin ningún estruendo. Pocos segundos después ambos Despertados caminaban por los túneles subterráneos, por Le Ictus.

Allí se sentía la magia. Multitud de linternas de fuego eterno iluminaban los túneles rocosos y el cabello de Isolda, respondiendo al estímulo inevitable, brilló con la luz de aquellos fuegos y del sol que estaba sobre sus cabezas, oculto bajo la piedra. Multitud de seres de piedra, diminutos y alegres, salieron corriendo atravesando los pies de ambos magos y la Magister Mundi no pudo reprimir una sonrisa.

Recorrieron los túneles hasta llegar al salón comunal de la Capilla, donde algunos estantes con libros, mesas de piedra y sillas del mismo material, algunas jarras con cerveza, vino y agua eran los únicos utensilios. Isolda se quitó la capa húmeda y se sentó pesadamente. En el techo de aquel lugar enjambres de elementales de luz volaban de un lado a otro.

Isolda miró a Eddard, esperando que tomara asiento. Muchas cosas habían sucedido y deseaba contarlas, más quería saber a dónde habían llevado al druida sus pasos, así que preguntó, con una voz dulce y sirénica.

-Druida Eddard, decidme, ¿a dónde os han llevado vuestros pasos desde que saliste de la Capilla?

Eddard Danzasombría - June 30, 2006 06:30 AM (GMT)
Eddard fue tras Isolda hacia el corazón de la Capilla. Teniendo que agachar la cabeza en algunas de las arcadas más bajas. El Druida había estado allí en numerosas ocasiones, aunque el prefería los lugares abiertos... donde los arboles eran las columnas y los monolitos los templos sagrados.

Tras llegar a la sala comunal, Eddard agarró un cucharón de un barril de agua cristalina y bebió con fruición.

- Tras el último concilio, improductivo a mi forma de ver, me marche a meditar a los bosques. Allí, en mi cabaña, estube recapacitando.

Eddard se sento en una de las pesadas sillas de piedra y apoyó el cayado en la pared tras el.

- El Otoño llega a su fín, un ciclo termina y otro esta a punto de nacer. Veo en el orizonte grandes acontecimientos a los que debo formar parte. Veo un futuro en el que tenemos que ser fuertes, únidos contra los enemigos comunes.


Isolda Lamartine - July 1, 2006 05:53 PM (GMT)
La Archimaga escuchó con atención al Druida, y evitó hacer comentarios sobre la primera alusión del Druida. Era innegable la capacidad que tenía estos Despertados de unirse a la tierra y a la naturaleza; ¿qué podría haberle dicho esta unió sobre lo que había acontecido y lo que estaba por acontecer?

-Me alegro que hayáis vuelto a la Capilla, Druida Eddard, pues sin duda vuestro consejo y vuestra magia serán necesarias en lo que comenzará a acaecer sobre nosotros.

Y era importante lo que decía de las uniones. Era desafortunado que Don Aloisius no estuviera entre ellos por muchas razones, pero en principio eran más las ventajosas que las desventajosas.

-Pero decidme, ¿a qué os referís con tiempos oscuros? Porque sin duda siniestras cosas han pasado y pasarán, pero tal vez vos sepáis alguna que yo aún no. ¿Qué malos tiempos habéis visto en vuestra meditación solitaria?

¿Sabría lo de Hareb Serap? ¿Conocería la alianza que por fin habían pactado con los Lobos? ¿Sabría de su siguiente movimiento con la Inquisición?

Eddard Danzasombría - July 1, 2006 08:32 PM (GMT)
Eddard sonrió a la Joven y poderosa Archimaga.

Era obvio que la ciudad tenía un problema muy grave, tan grave que podía desequilibrar la balanza de poderes. Pero se trataba de algo difícilmente controlable. Se trataba del decreciente número de Despertados que se reunian en París.

- Vos sabeis, quiza mejor que yo, lo grave que está resultando el avance del poder eclesiástico en la urbe. El poder de la Ley está comenzando a alcanzar cotas tan inadmisibles que los lugares antaño tocados por la magia estan comenzando a ser afectados. Incluso los Garou, equivocados en su lucha contra todo lo sobrenatural apoyando ese avance. - Eddard se dejaba llevar gesticulando con sus enormes manos mientras hablaba. Pero ninguna palabra supero el tono de conversación. - INcluso ellos mismo ven como sus lugares sagrados han sido mancillados por fuerzas que no acaban de comprender, y no han sido capaces de acudir a mi en los bosques para que les ayude. Acaso no les he dado mi mano cuando me la pidieron o no se la pedí yo cuando la necesitaba??... he pasado de ser el Druida del bosque, el hermano Roble Gris, al hechicero que hace magia del Wyrm en tan solo unas decadas.

Las últimas palabras sonaban tristes, el pesar llenaba el alma del Druida al pensar que las tradiciones pasadas se consumían por razones sin sentido.

Tras unos segundos de silencio, la mirada de Eddard encontró los azules ojos de la poderosa despertada.

- Que sabeis vos del Circulo Carmesi.

Isolda Lamartine - July 1, 2006 09:27 PM (GMT)
Isolda suspiró para sus adentros.

-Los Lobos han tenido que superar una difícil prueba. Me he enterado de algunos contactos que han iniciado con los que yo consideraría sus enemigos naturales, y eso me atemoriza.

De verdad la atemorizaba. Conocía de sobra las capacidades de los Massasa, sabía que era realmente difícil escapar a sus hipónitos ojos y casi imposible resistirse a acatar una orden conducida bajo el poder de su pútrida sagre. Los conocía y los respetaba como enemigos poderosos que eran. Cuando Imlk le dijo lo que había escuchado sintió miedo. Pero eso podría explicarse.

-Nada sé de ellos. Sostuve conversaciones hace unos meses con Gevaudan Ira de Gaia, quien fue líder de los Lobos, y acepté ayudarles. Miré los recuerdos de dos jóvenes cachorros que habían estado presentes cuando esos magos del Círculo Carmesí atacaron su lugar sagrado. Pero nada pude vislumbrar en aquella ocasión, excepto que su poder podría equipararse al de Aloisius o al mío. Les pedí que me llevaran al lugar, donde seguramente podría haber obtenido una mayor información, pero se negaron rotundamente.


Sinceramente no entendía porqué poderosos magos habían atacado un Nodo. Claro, podrían necesitar quintaesencia, pero hubiera sido más sencillo vencer a los Despertados de París que a los Lobos.

-No puedo decir que hubieran tenido otra motivación más allá de su necesidad de tener una fuente de quintaesencia, pero entonces, ¿por qué destruirla? Negó con la cabeza, no podría saberlo.

-Creí que el Círculo Carmesí había atacado a los lobos de nuevo, cuando un mortal protegido por los lobos había aparecido asesinado en el Sena, más el culpable nada tenía que ver con este círculo de magos.

Se sentía comprometida a continuar aquella investigación, pero dudaba si Guillerm le permitiría llegar más lejos de lo que le había permitido Gevaudan para poder lograrlo.

Eddard Danzasombría - July 2, 2006 09:07 AM (GMT)
Eddard escucho a la Archimago, que no había respondido a su pregunta.

- En mi viaje de llegada hasta aquí, me crucé en los bosques con el actual lider de los Garou, un viejo amigo mio. El cual me dijo que os conocía y os respetaba. Ya que vuestras actuaciones habían sido de gran ayuda para ellos.

- El mismo me comentó la violación del lugar sagrado del que habláis. Y en mi interes le pedí que me llevase a el para poder examinarlo. - Eddard recosto su espalda en la pared de atras. - Su respuesta no fue negativa, pero si me dijo que debía de exponerlo ante los miembros de su raza en los bosques. Cosa que le honra como lider en su sabiduría y comprensión..

- Lo que si me dijo es que si se concedía el permiso de acceso, quería que vos fueseis avisada del mismo, para poder asistir si lo considerabais preciso... cosa que me salvo de tener que pedirlo yo mismo. Petición que consideraba, hasta hace unas pocas horas, imposible de conseguir.

Al parecer la Magister había estado moviendose mucho ultimamente, contrarestando el echo de la poca cantidad de despertados de la ciudad. Unas maniobras sabias, si había conseguido el respeto Garou... "Un Hermetico con el respeto de un lider Garou" - Penso el Druida.

- Pero no me habeis dicho nada del Círculo Carmesí. Es posible que su naturaleza sea un secreto incluso para vos??.

Isolda Lamartine - July 2, 2006 04:08 PM (GMT)
No era sorpresa, de ningún modo, que Eddard tuviera relaciones con los lobos; ya antes, durante el Concilio que consideraba una pérdida de tiempo, había manifestado sus intenciones de acompañar a la archimaga a presencia del Líder de los Lobos, más había desaparecido.

Era bueno que también tuviera relaciones con el nuevo líder, y más aún que este nuevo líder hubiera aceptado poner en discusión con su gente la posibilidad de permitirle cruzar a aquel Nodo. Eso era lo que necesitaba.

-El Líder de los Lobos me honra con su confianza, y yo no puedo más que corresponderle del mismo modo.

Hablaba de otra cosa; por un segundo había olvidado que se encontraba con otro ser en aquella habitación. ¿Se estaría acostumbrando demasiado a la soledad, acaso?

-Os he dicho todo cuanto sé. No puedo asegurar que esos Despertados sigan otra pretención más que el poder del Nodo que atacaron, pero si tienen poder para destruir a los espíritus del lugar es evidente que no iban ellos sólos... o que se trata de Portavoces del Espíritu que han dejado a su gente y sus creencias para perseguir otros fines. Podría reconocer el estilo de su magia, incluso algún rostro si soy afortunada, cuando pisemos el lugar de los asesinatos. Más allá el Círculo Carmesí es un misterio para mí.

Claro. Los recuerdos de los jóvenes cachorros eran producto de la mezcla del miedo y la Rabia, de un instinto demasaido fuerte para ella, algo que a nunca antes había visto y que parecía un descontrol en todos sus actos, liderados por su parte lobuna completamente. Así cualquier cosa que ella dijera no tenía ningún sentido.

Aunque aún había una posibilidad que no había explorado. Bueno, ya verían qué resultaba de eso.

Eddard Danzasombría - July 3, 2006 09:08 AM (GMT)
Eddard se levanto en toda su estatura, que no era poca, y se sacudió el polvo de la túnica. La Archimaga no pudo hacer más que mirar hacia arriba.

- Guillerm me dijo que acudiesemos esta misma noche a los bosques para ser acompañados hasta el lugar. - El Druida, que hasta ese momento se había mostrado activo e interesado, se dejó llevar por el cansancio por un gesto de sus ojos. - Considero que el hijo del desierto debería acompañarnos dada su condución de combatiente. No creo que estando usted y yo, pongan problemas los Garou.

Eddard recojió su cayado.

- Y hasta que eso suceda, y si no le importa, dormitaré junto a los roble.

Isolda Lamartine - July 3, 2006 10:46 PM (GMT)
-No debemos abusar de la confianza que los lobos han depositado en nosotros, y menos aún debemos arriesgarnos a ofenderlos llevando a alguien más con nosotros sin que ellos hayan tenido previo conocimiento.

Se puso ella también de pie, menuda y delicada, y en definitiva mucho más pequeña que... que cualquiera en la Capilla, pero junto a Eddard la diferencia era realmente abismal. Sonrió para sus adentros.

-Sin embargo -dijo mientras recogía su capucha de viaje y la ponía sobre sus hombros- le pediré que vaya con nosotros hasta el lugar donde nos reuniremos con los Lobos, y allí, si ellos lo aceptan, nos acompañará hasta el lugar profanado.

Caminó hacia la salida del túner junto a Eddard; sonreía. Cualquier cosa que sucediera en aquellos muros, la llegada de alguien fuera querido o no, era para ella motivo de alegría, más allá incluso de sus obligaciones, razones o motivos. -Entonces nos veremos junto al roble, Druida Eddard Danzasombría.

Y haciendo un reverencia educada se alejó hacia su Sanctum para guardar los elementos que había recogido en su larga caminata junto al río.

Eddard Danzasombría - July 4, 2006 08:59 AM (GMT)
Eddard observo con pose seria la marcha de Isolda. Tras uno segundo de meditación se encaminó cayado en mano al exterior de los pasillos y luego de la propia Iglesia de Le Ictus. Una vez en el exterior se aproximó a los arboles y apoyo el cayado en el roble más grande de todos.

"No me gusta este lugar, quiero que nos vayamos".

Roble Gris escuchó la graznante voz en su mente y no le hizo caso.

"Ella se queda el nodo grande y nos pone limitaciones en el pequeño... es injusto y lo sabes"

Eddard se acomodó en la hierva y apoyó la espalda en el viejo arbol. Su enorme mano bajo el sombrero sobre los ojos, que cerro con la tranquilidad del que está en familia.

- Solo somos unos invitados maldito pajarraco. - Murmuro el Druida. - Aceptaremos las condiciones ya que esta no es nuestra casa.

Algo revoloteó entre las ramas y una pluma negra cayó hasta el suelo poco a poco. El silencio se hizo en el patio y Eddard se sumió en los sueños de los arboles.

Primero tubo extraños sueños con hierva ensangrentada y una serpiente enorme que corría por los bosques... pero Eddard alejó los augurios y durmió placidamente.

Kurush_Ishraqi - July 5, 2006 01:06 AM (GMT)
Kurush no puede más que alejarse de su propia soledad, aquello lo va a matar... y seguro no son esos los designios del Uno, Él tan sólo quiere, que le seamos fiel, que dependamos de su esencia, que encontremos lo que nos lleve por el camino tranquilo, por el camino de la salvación, porque la salvación es un regalo.

Y aquel día el batini se la pasó meditando, pensando en su camino, observándo -o dilatándo- las distancias entre sus pensamientos y la "realidad". Había salido muy temprano sin siquiera esperar el primer rayo de luz. Mientras su compañero, aquel que buscaba lo mismo, mantenía su vista en la lejanía. Como ausente.

Y sus cortos y precisos pasos se escucharon atravesar la entrada de Le Ictus, no había levantado la cabeza... pero pudo sentir varias presencias, entre ellos, La archimaga.

-Buenas... -dudo un segundo al ver al druida pero prosiguió de todas formas- Cómo estan los presentes, veo que algo nuevo ha sucedido, espero no estar interrumpiéndo.

Y momento despues se les quedó mirándo, curioso.

Eddard Danzasombría - July 5, 2006 06:51 AM (GMT)
Eddard levanto un ojo y vió al hijo del desierto. Al parecer los designios de la llegada del Invierno le estaban dando poder al finalizar del Otoño, haciendo que las cosas que ya no solían suceder se vincularan para terminar. Con un par de gruñidos se puso en pié y se aplanó la túnica.

- Saludos Ishraqi, ya hacía unos meses que no nos veíamos. - La sonrisa de Roble Gris era sincera. - Ha llegado a tiempo para acompañarnos esta noche, todos los manos serán necesarias.

Algo volvió a aletear sobre la cabeza de Eddard. La voz resono en la mente del enorme Druida.

"Así que esta noche iremos al bosque, ya era hora maldita sea, sabes que no me gusta París... está llena de muerte...".

Eddard no se inmuto ante las reclamaciones de Cramus, era tan viejo como el mismo y empezaba a ser un poco cargante.

Kurush_Ishraqi - July 7, 2006 12:54 AM (GMT)
El sarraceno asintió al saludo del druida para luego posar su mirada en la archimaga y nuevamente hacer un leve ademán, al final, volvió con Eddard. Cierto era que hacía tiempo no compartía palabra con el mago de la vieja fe, claro, él no era de los habladores y muchas de las veces se la pasaba orando... estudiándo o meditando, era cuasi un desconocido.

-Muchas cosas han pasado incluso aqui en Leictus desde mi llegada, aunque trate de acostumbrarme son demasiadas las cosas que me son ajenas después de tanto tiempo, así debe sentirse señor Eddard después de tan largo viaje.. no? Por qué ha salido ud de Le ictus cierto?

Kurush no podía decir que estaba enterado de todo lo que pasaba en la ciudad, ni mucho menos, a sus alrededores, y es que la busqueda de la Unidad le era más adversa a él lejos de su hogar.

-Pero dígame, a qué se refieren sus palabras con que, "ha llegado a tiempo para acompañarnos", a dónde y por qué si no es indebida la pregunta.

La voz del árabe no podía mas que ser respetuosa, al límite de consideración claro, porque no era él precisamente el que fuera más amigable...

Isolda Lamartine - July 7, 2006 03:20 AM (GMT)
FDi: Isolda no está ahí. POstea aquí Kurush... http://s10.invisionfree.com/Edad_Oscura_Pa...?showtopic=1581

Aquí vamos al anochecer... si quieres postea que nos alcanzaste en el camino, o que llegás después guiado por Cramus, el cuervo ciego de Eddard. Luego borro esto... ;)

Eddard Danzasombría - July 7, 2006 09:42 AM (GMT)
Eddard no ocultaba la alegría de recuperar el contaco con el Batini. Su sonrisa era amplia y sincera.

- Pues las estrellas se conjuntan para unir a todos los Despertados de Lutecia, no en vano la oportunidad que tendremos mañana por la noche será única.

Eddard tenía cara de cansado, había caminado durante horas toda la noche para llegar a Le Intus.

- Esta noche, el Lider de los Licantropos, nos dirá si tenemos permiso para visitar su lugar sagrado... que fue atacado por un grupo de posibles magos denominados: Circulo Carmesí.. - El Druida se apoyaba en el callado con las dos manos. - Te daré más detalles si esta noche nos acompañas a La Hermética y a mí. Pero ahora dejame descansar... mis huesos ya no son lo que eran en juventud..

Y tras desperdirse del Hijo del Desierto, con su permiso para descansar, Eddard volvió a su estado de somnolencia tranquila en la que deseaba tanto sumirse.

(FDI:Hazle caso a Isolda. He dejado al Cuervo, mi familiar, para que te guie tras nuestros pasos.)




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