View Full Version: Magia y más Magia

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Title: Magia y más Magia
Description: 19/11/1225


Isolda Lamartine - June 12, 2006 02:00 PM (GMT)
Todo había ido mal últimamente, a pesar de la captura del asesino del Sena. Se le ocurría ir y hablar con el Hijo de Anfititre, pero no podía saber si él aceptaría ayudarle o si le estriparía en el fango como a una mosca por molestarlo. Claro que la Archimaga sabía que él no haría eso, pero este Elemental era increíblemente negado a aceptar el poder de ella, y ella, claro, no le haría una demostración.

Era raro, pero era la última opción que usaría.

Por ahora podía estar tranquila con la ampliación del rango de visión de sus defensas, pero había adoptado desde ese día una salida secundaria y la invisibilidad total para prevenir cualquier intento de detección. La pregunta grande, era en ese momento, sin embargo, atemorizante: ¿porqué lo que había bajo tierra, poderoso sin duda, y antiguo como las oscuridades del abismo, se había fijado en Le Ictus? ¿Qué querrían? Esperaba no tener que averiguarlo.

Ahora tenía que poner los ojos en Lor-Ukter.

Había reunido en esos días cuatro aves dóciles y pequeñas, de color oscuro, que mantenía encerradas en un salón comunal de la Capilla. Dos de ellas eran nocturnas, y dos eran dirnuas. Durante esos dos días de descanso, había Isolda estado alimentando a las criaturas con fuentes de poder, piedras de marte molinas para las primeras, y de venus para las segundas, dibujando bajo su plumaje símbolos de entendimiento y diagramas de conexión, y a las aves noctunas, además, polvillo de piedra volcánica.

Salió de su Sanctum y se dirighió al salón donde se encontraban las aves. Las cuatro, desde la celda, la miraban de modo insuualmente inteligente, y daría la impresión de que estaban a punto de hablar.

Isolda Lamartine - June 12, 2006 02:08 PM (GMT)
Y no era aquello muy alejado de la realidad. Con esmero, Isolda los había hecho más inteligentes auqnue retirando cualquier rasgo de nacimiento de voluntad, siendo esclavos razonables, por decirlo de algún modo. Los había hecho más rápidos, más ligeros, más resistentes y más desapercibidos.

Pero eso no era lo importante.

Abrió la jaula, y los cuatro salieron calmadamente, incluso en orden, y se posaron en una mesa, donde Isolda les indicó con un movimietno de la mano. Ella se sentó tranquilamente, y les miró con una sonrisa en el rostro.

-Tú serás Huila, tú Grainik, tú Saber-ila, y tú Wormick.

Las aves permanecieron inmutables.

Su utilidad, la razón de su existencia, era justamente lo que había logrado el hechizo más complejo que Isolda había lanzado sobre ellos: la conexión entre sus ojos y la mente de Isolda. Pero no la pensante en el momento, sino una "mente baúl" que trabajaba continuamente bajo la principal, analizando datos y trazando planes que en los momentos de paz legaba de nuevo a la "mente principal".

Así, esperaba, encontraría movimietnos raros en la población del campamento, vería marcas pàrticulares, o incluso rasgos innegables de la enfermedad que el espíritu causaba.

Las aves volaron hasta el marco de la ventana, hasta donde Isolda también se desplazó.

-Vuelen pequeños, y que sus ojos sean los míos.

Los cuatro salieron volando, a toda prisa, en dirección al Campamento de los refugiados de Constantinopla.




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