Title: El fin del confinamiento
Description: 6-11-1225
Guillerm du Trem - May 10, 2006 08:23 PM (GMT)
Cuando Guillerm supo de Aureus se quedó de una pieza. Gevaudan le narró todo lo ocurrido. Él no le replicó. Entendía perfectamente sus motivos, pero más de un mes le parecía excesivo.
Con todo lo acontecido no había tenido tiempo de solventar ese tema. Ahora estaba dispuesto a encontrarlo. Gevaudan le había explicado como había pactado una llamada especial cuando quisieran encontrarlo; y Ira de Gaia se la mostró. Recurriendo a esa herramienta sin duda podría encontrarlo.
Ya sabía de su sacrificio por la paz. Le había conmovido. La veracidad de sus palabras estaba fuera de toda duda. Guillerm no se engañaba, una tregua indefinida era imposible... y quizá hasta una temporal. Al poco de estar entre los suyas ya había tomado la firme determinación de subsanar lo ocurrido en estos tiempos y la guerra parecía inevitable.
Sin embargo, daría una oportunidad a ese vampiro pues se la había ganado. Varios de los miembros del Túmulo mostraban algún grado de amistad con Aureus. Siempre existía cierto recelo por su naturaleza y los secretos del clan se habían mantenido a salvo. Pero su prueba ya había concluido.
Tomando su forma de gran lobo blanco se adentró en el bosque, donde los garou eran fuertes. Iba solo, las palabras de su antiguo compañero no habían caido en saco roto y la confianza en el vampiro era fuerte. Hincho sus pulmones de aire y lanzó el profundo aullido que servía de llamada. Repitió tres veces la llamada y esperó la aparición de Aureus.
Aureus - May 11, 2006 11:19 AM (GMT)
Un gran lobo gris de ojos rojos se alimentaba bajo el cielo oscuro de un infeliz liebre que se cruzó por su camino , cuando oyó la señal.
Extrañado aureus dio cuenta de su presa y se dirigió hacía el lugar. Hacía varias noches que no veía a su amigo garou, pero al parecer alguien reclamababa su presencia.
En este tiempo la relación con los lupinos había mejorado muchisimo.
Había trabado cierto grado de amistad con muchos de ellos, si bien estos, nunca le habían puesto las cosas verdaderamente faciles.
El cainita se acercó pero al parecer alguien a quien no conocía había utilizado la llamada pactada.
En el propio idioma de los lobos, que ya casi se había convertido en el suyo dijo:
-No te conozco, soy Aureus de gangrel, quien eres tu y donde esta Gevaudan, Ira de gaia?
El cainita olfateaba y se movía como un verdadero lobo e incluso había desarrollado cierto aire de desconfianza que antes no poseía.
Guillerm du Trem - May 14, 2006 06:57 PM (GMT)
Poco tardó en responder a su llamada el cainita. Guillerm le recibió amablemente y con el respeto que merecía. Escuchó antentamente sus palabras y respondió:
- Soy Guillerm du Trem, nuevo líder de los hombres-lobo. Tengo la obligación de comunicaros la triste muerte de Gevaudan. Una triste noticia, pero peor si cabe para mi pues era más que un amigo para mi. Pero no puedo esconderos que fui yo quien le dió muerte en acto legítimo siguiendo nuestras antiguas leyes. no me enorgullezco de ese acto. Sin embargo no puedo obviarlo. Sé que será una triste noticia para vos. Él mismo me hablo de ti. Como amigo me narró todo lo ocurrido. Y en honor a esos actos y a la memoria de Gevaudan me presentó ante vos. No juzgeis a la ligera los acontecimientos pues quedan lejos de vuestro conocimiento de nosotros. Tan solo sabed que murió con honor y de la misma manera ha sido tratado.
Aquí hizo el Colmillo una pausa para dar por cerrado el tema, aunque, claro esta, escucharia lo que Aureus tuvieran que decir. Siguió demorando la respuesta de este.
- Sabed que acudó aquí con la firme intención de seguir fielmente lo que pactasteis con Ira de Gaia. Que como actual líder doy por concluida vuestra prueba. No necesitó haber estado aquí para saber que habeis demostrado sobradamente vuestra honrodez. Y ello me lleva a daros la oportunidad que bien os habeis ganado de explicar vuestra propuesta de paz. Pero concluya como concluya siempre sereis bien recibido entre los nuestros. Ese honor se os otorga por vuestro espíritu valiente, sabio y respetuoso con los nuestros. Para nosotros es un alto privilegio ya que muy pocos de los vuestros lo tiene.
Había sido sincero y claro. Esperaba su respuesta en la misma medida que se sentía intrigado por el vampiro. Sus viajes le habían llevado en más de una ocasión a enfrentarse con sanguijuelas y la relación con ellos habían sido variadas, pero nunca había tenido relación con un vampiro con algo de alma de lobo.
Adoptó una postura firme pero respetuosa y esperó.
Aureus - May 20, 2006 03:31 PM (GMT)
Mientras volvía a su forma original, el cainita no pudo ocultar la ira y el dolor que le había producido la noticia de la muerte de alguien a quien admiraba y respetaba. Un aullido triste resonó en todo el bosque, un homenaje a ira de gaia.
-Teneis todo mi respeto siendo vos quien habeis dado muerte a uno de los seres mas puros que yo haya conocido y seguramente conoceré jamas-
Respecto a la tregua me explicare. Nadie de ninguno de los dos bandos debe morir, ese es el objetivo.-El gesto de Aureus, pese a la tristeza de sus ojos, era serio y confiado.-
Los mios se mantendrán en la ciudad y no profanarán los bosques y en cuanto a vosotros nobles seres, vivid libremente en el bosque, os doi mi palabra de que no sereis molestados.
Si algun cainíta pisa los bosques hacedmelo saber y lo llevaré ante el príncipe de París; Geoffrey du temple y el decidirá su castigo, utilizando nuestra justícia.
Si uno de los tuyos entra en la ciudad y hiere o mata a alguno de los mios os lo comunicaré a vos, y sereis vosotros quien decidais.
Por supuesto todo tu clan tiene libre acceso a la torre que poseo en Montparnase para cualquier asunto o noticia que querais tratar conmigo alli sereis bien recibidos y tratados como hermanos.
El cainita guardó silencio aguardaba ansioso la noticia, habian sido muy duros los meses allí pero la respuesta podía recompensarlo todo con creces.
-Por supuesto escucharé vuestras exigencias o requisitos- dijó francamente.
Guillerm du Trem - May 20, 2006 05:46 PM (GMT)
El rostro lobuno de Guillerm tomo rasgos reflexivos, pero antes debía mostrar su cara humana a Aureus.
- Antes de continuar, permitidme que os muestre mis rasgos humanos. Pocos en París saben de mi naturaleza y, ya que ocupo un puesto entre la nobleza del lugar, es conveniente que siga así. A vos os mostraré mi rostro pues vuestra lealtad esta sobradamente demostrada. Os pido, invocando a vuestro honor, que no desveleis mi identidad. Llegado el momento, todas las cartas serán mostradas.
Dicho esto, tomó su forma humana. Entonces su rostro mostraba claramente como funcionaba su mente. Las cosas no eran tan sencillas. Sin embargo, su propuesta le honoraba.
- Respeto vuestras palabras, Aureus. Y demuestran gran valentía y una gran honrabilidad que, sin duda, confirman mi idea sobre vos... Sin embargo, ese camino no es tan fácil. Terribles sucesos han acontecido que en nada os implican a vos, pero a los vuestros no tengo ninguna duda que, en algún grado, han estado implicados. También he de deciros que esa delimitación de los territorios tampoco es tan fácil. Algunos de los nuestros viven entre humanos y eso, más o menos comprendido, debe respetarse. Si fuera realmente viable una tregua consistería, en mi opinión, en olvidar las hostilidades. Entre los mios puedo defender esa tesis, pero antes deben solventarse cosas importantes.
Hizó una pausa meditativa. Sabía que sus palabras podían crear confusión al gangrel. Nada más lejos de su intención. Las cosas debían ser claras.
- Pero no menosprecies vuestros esfuerzos. Vuestra presencia aquí me alerta sobre que algunos de los vuestros deseais la paz. Posiblemente sea un mito entre nosotros... somos demasiado diferentes y nuestras naturalezas nos hacen enemigos. Sin embargo, tan solo pretendo ser completamente sincero con vos. La tregua es posible. Pero se deben solventar asuntos con la mayor diligencia.
Aureus - May 23, 2006 10:36 AM (GMT)
El cainita observó los rasgos humanos del lupino. Era increible nadie lo hubiese tomado por un Hombre Lobo.
-Gracias por vuestra sinceridad, que hechos han ocurrido, contadme. Me comprometo con vos a investigarlos y llevaros ante el culpable.
Respecto a vivir en la ciudad no creo que haya problemas pues como a vos no sabríamos distinguiros de entre todos los habitantes.-
El gesto de Aureus se volvió serio. -Me decis que la tregua es posible, hagamosla realidad que mas necesitais?-
-Os ayudaré a esclarecer esos sucesos como otra muestra mas de mi lealtad. Pero necesito poder decirle al Príncipe de París, a mi señor que he conseguido esa tregua por todas las vidas que esta puede salvar. Es un hombre justo y honorable. Que me decis, podeis darme vuestra palabra?.- El cainita agarró con su mano su colgante de plata.
Guillerm du Trem - May 23, 2006 07:33 PM (GMT)
Meditó lentamente sus palabras. La apuesta era firme, pero ahora no podía tomar esa decisión y menos aún exponer los sucesos sin antes hablar con los ancianos. Sin embargo, no pretendía desairar al valiente gangrel.
- Sir Aureus, queda todo claro con sus palabras. Ahora no puedo exponer todo lo acontecido sin riesgo para los mios. Debo reunir a los hombres-lobo para escuchar lo que ellos tienen que decir pues ya os conocen y no será un juicio vano. Pero como no quiero dejaros sin nada que tener os puedo dar mi palabra que hasta que no se tome una resolución no habrá ningún tipo de acción violenta hacia los vuestros... si no es en defensa propia, claro.
Y con un gesto firme, Guillerm se dió un pequeño corte en la mano y esparció su sangre sobre la tierra en señal de promesa.
- ¡Qué está sangre vertida sobre nuestra madre Tierra sirva como juramento a mis palabras!
Tras una pequeña pausa, esperando a que su herida sanara, con gesto afable y firma volvió a dirigirse a Aureus:
- Siento no poder ofreceros más. Espero que esto os sirva. Cuando la luna cumpla la mitad de su ciclo nos volveremos a encontrar en este lugar. Mientras tanto sabed que sois bienvenido en estos parajes y ya sabeis como encontrarnos.
Aureus - May 24, 2006 10:10 PM (GMT)
El cainita hizo sangrar tambien su muñeca a modo de confirmación de la posible tregua hasta nueva orden.
-Me conformo con vuestra palabra, sois un ser mas que honorable y os expreso mi pesar por nuestro amigo Ira de Gaia. Vuelvo inmediatamente a mi hogar , nos veremos el dia señalado aqui. No dudeis de presentaros en la torre de Luop si sucediese algo o me quisierais hacer llegar un emisario.
Y con estas palabras Aureus miró por ultima vez a su nuevo amigo y levemente desapareció en el aire, en forma de niebla.
-Hasta pronto Guillerm du Tremp no sufrais por vuestro secreto, mis labios están sellados.-
La niebla desapareció en la espesura del bosque.
Guillerm du Trem - May 25, 2006 03:29 PM (GMT)
Guillerm no salió decepcionado de su encuentro. A pesar de ser una sanguijuela, parecía que era un ser de honor. Había demostrado su valía y eso le bastaba.
Había dado su palabra de honor y así sería hasta nuevas noticias. Ahora acudiría entre los suyos y ante el consejo para exponer su oferta de paz. Los términos era complejos y Guillerm sabía que los últimos sucesos requerían medidas urgentes. Si esta paz no fraguaba significaría la guerra sin duda alguna.
Cuando la niebla en que se había convertido Aureus desapareció, retornó a su forma de lobo y desapareció con paso veloz entre la espesura.