View Full Version: Los Lobos y la Hechicera

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Title: Los Lobos y la Hechicera
Description: 10/11/1225 -tarde-


Isolda Lamartine - May 6, 2006 05:08 PM (GMT)
Había llegado temprano, preparándose para la llegada de los Lobos. Aquella casa le traía muchos recuerdos: su vida infantil, dos o tres años, habían transcurrido allí con su padre, madre y hermanas; había aprendido lo necesario para vivir, y por supuesto, les había tenido siempre un gran cariño, en especial a su madre, dotada como estaba con el regalo -o maldición- de la profecía, y que había trabajado arduamente en el presente para regalarle al mundo la presencia de Isolda en el futuro.

La casa permanecía desocupada, desde que hacía unos meses Lor-Ukter, con su maligna presencia, que aún parecía flotar sobre aquel lugar, había consumido sus vidas con una maligna enfermedad, llevándose también sus almas adoloridas, y todo por vengarse de Isolda. ¿Qué más podría estar tramando aquel ser Maldito?

Escondida en las sombras, cubierta de los ojos mortales con su magia, y de los espirituales con otro poco, Isolda esperaba, escudriñando de vez en vez en el mundo de los espiritus, esperando la llegada de sus aliados en aquella cruzada que probablemente salvaría París.

Guillerm du Trem - May 6, 2006 05:27 PM (GMT)
Tras advertir a los suyos sobre el peligro que se cernía sobre París y la colaboración con la maga muchos fueron los que se negaron a intervenir, pero la capacidad de liderazgo de Guillerm y recurrir a la letanía había acallado las voces de los que se negaban.

Se preparon para la batalla si es que esta se presentaba. Convocó a diez de los guerreros más notables del clan y a sus compañeros inseparables. Iba a ser clave de su amigo inseparable Rolf El Que Camina Entre Espiritus, sabio Theurge de los Caminantes Sileciosos.

Llegaron raudos bajo el manto de la Umbra para no levantar sospechas. Enseguida se percataron de la presencia de la dama Isolda. Sin dudarlo rompieron la celosía dejando tras de si un leve lluvia de centellas que inundó la estancia.

Guillerm saludo a la dama:

-Saludos, de nuevo, madamme Isolda. Cumpliendo lo prometido aquí nos hallamos para desenmascaran a ese terrible espiritu.

FDI: Aquí utilizó a un PSJ que todavía no he presentado en el censo. En breve subsanaré ese pequeño error.

Isolda Lamartine - May 6, 2006 05:36 PM (GMT)
La Despertada se inclinó en reverencia ante todos aquellos lobos. Por supuesto que estaba intimidada, lo suficiente como para cuidar muy bien sus modales, pues no dudaba de la veracidad de la mayoría de historias que giraban en torno a los Lobos; al menos no podía dudarlo cuando eran tantos en un mismo lugar.

Se incorporó.

-En este lugar, hace unos meses, una mujer anciana, un hombre anciano, y dos mujeres jóvenes fueron presa de una grave enfermedad desconocida para los hombres. Lor-Ukter, el Oscuro mismo, fue quien los enfermó y se llevó su energía. Yo lo sentí cuando descubrí las terribles muertes.

Cayó. Correspondía a los Lobos determinar si esa pista era o no válida para hacer un rastreo.

Su corazón estaba oprimido; aquel lugar, terrible y triste, siempre la había descompuesto. Además, claro, esperaba que aquellos cambiantes pudieran dar por fin con aquel maldito ser, y poder librar a los suyos de la presencia constante de la muerte, y vengar a quienes no había podido proteger.

Guillerm du Trem - May 6, 2006 06:00 PM (GMT)
Era momento de entrar en acción. Había varias maneras de localizar al espíritu y cualquiera de ellas sería peligrosas. Debía valorar la posibilidad de conseguir información antes de iniciar un combate directo. Antes de confiar en su viejo amigo Theurge provaría sus propios métodos. Entre los suyos tenía métodos para localizar los espiritus del lugar que les pudieran ayudar, pero quería hacer participé a Isolda:

-Permitidme que os haga una pregunta, madamme Isolda. Como portavoz de los espíritus entre los humanos debeis conocer a muchos de ellos. Si tuvieseis la amabilidad de ayudarnos en nuestra tarea. Necesitaria el nombre de algún espíritu de este lugar para poder atraerlo hasta aquí para ayudarnos. No voy a mentirle. Nosotros somos capaces de averiguarlo, pero sentiría mantenerla al margen y como muestra de nuestro obejtivo común se lo solicito si en vuestra mano está. Y disculpe mi ignorancia si la ofendo con mis suposiciones.

Algunos de los suyos miraron con objeciones el gesto de Guillerm, pero rápidamente les miró con serenidad y firmeza para que nadie se atreviera a desafiar sus decisiones sabiendo el peligro que existía en sus acciones.

Isolda Lamartine - May 6, 2006 08:25 PM (GMT)
Asintió.

Por un lado, por supuesto, agradecía el gesto, auqnue no le pasaba desapercibido que era una mera formalidad; cualquier dominio o conocimiento sobre el mundo espiritual que Isolda tuviera se veía triplicado por el más joven de los Lobos, dado que, según veía, eran mitad carne y mitad espíritu. Si tan sólo Iluno no hubiera desaparecido...

-Conozco a un elemental con Dominio sobre el viento, llamado Ilya, que fue quien en primera instancia corroboró la presencia de Lor-Ukter en esta ciudad. ¿Deseáis que hable con él, que le llame?

La pregunta era ¿Lo consideráis oportuno?, pero confiaba más que el resto de los Lobos en el sentido común de Guillem, y en todo caso Ilya era un informador suficientemente apto para lo que necesitaban.

Guillerm du Trem - May 6, 2006 08:46 PM (GMT)
A pesar de las formalidades, Isolda respondió con toda la corrección y Guillerm antendió su respuesta de la misma manera. El hecho del conocimiento de la dama de los espiritus y de que ellos se dignasen a hablar con ella le demostraba que no erraba en sus consideraciones. Los espíritus son recelosos de sus actuaciones y de sus relaciones. Cualquiera que representase una amenaza para ellos, cualquiera que no los tratase con el debido respeto no merecía ni las más mínima atención. Quizá fuera un buen momento para ver como ella se relaciona con el elemental. Era una buena opción, pero no la engañaría.

-Este puede ser un primer paso. Me sentiría halagado si vos hicieses eso por nosotros. Queda claro que deseo ver vuestra relación con los espiritus. Por eso no deseo engañaros. Pensad que nosotros pertenecemos en parte al mundo espiritual y es una clara referencia para nosotros como los espiritus responden ante vos, madamme. Os confieso esto para no enturbiar nuestra relación, pues no deseo que nuestros gestos sean malinterpretados. ¿Aceptais mi propuesta?

Isolda Lamartine - May 6, 2006 09:12 PM (GMT)
Asintió de nuevo. No le gustaba que mirasen sus maneras de hacer su magia, y por supuesto, no permitiría que así sucediera. A pesar de lo que estaban haciendo, era bien claro que ella era Despertada, y no sólo eso sino hermética, y los secretos de sus métodos debían permanecer bien guardados.

Cerró los ojos. No gustaba hacer de aquel modo la magia de Invocaciones, pero no tenía más opción: en su mente contruyó oco piedras, con todo detalle y perfección; cinco, bañadas con noche y olvido descansaron a su derecha, y tres bañadas con luna a su izquierda.

Cada una de las piedras tenía grabado el símbolo de la Virtud Divina que debería representar, y sus materiales y el número que tenían, le daba un fuerte vínculo al ritual con algunas supercherías que aún se mantenían en aquellas tierras. Claro, supercherías para los Durmientes.


En su mente, una de las piedras bañada con noche y olvido, sirivó para que la Magister Mundi trazara un pentáculo sobre su imaginario suelo. El diseño era complicado, era perfecto. Tenía en cada punta arabescos y diversos símbolos contenedores, y el material que lo estaba fabricando era perfecto para el ser que en poco acudiría a su llamado.

Luego, con una de las piedras bañadas de luna, trazó, superpuesto, otro pentáculo, haciendo que sus anillos fueran poderosos e indestructibles.

Sus labios no se movían, pero su mente trazaba las Palabras que ordenaban, convocaban a aquellos seres que habitaban más allá del mundo de la piel.


"Ilya
Que escondes
Donde estés
Te convoca quien te ha creado
Señora de la Luna Roja
Portadora del Relámpago
Camina
Muéstrate..."


La habitación se hacía cada vez más oscura a medidad que las palabras se repetían, y el cabello de Isolda comenzó a moverse en virtud a un viento inexistente.

Abrió los ojos, y allí frente a ella, había una forma humanoide completamente negra, con una Espada roja en la mano, mirando a la Magus con una rabia indescriptible, en un inicio, luego con respeto y hasta temor.

El Enoquiano salió de la boca de Isolda fluidamente.

-Bienvenido Ilya. Me agrada ver de nuevo tu figura ante mí.

Había repetido exactamente las mismas palabras que la última vez que le invocara, el espíritu había recibido con gusto el regalo en piedras y dedicación que la Magus le había dado. Ahora ella esperaba fuera similar.

Evento - May 6, 2006 09:15 PM (GMT)
El espíritu miró alrededor, y casi se sorprendió de ver que la Maga estaba acompañada de los Lobos. No sabía qué pensar al respecto, así que continuó con las formalidades tal y como estaban previstas.

-Dígame a qué me ha llamado, Magus, después de tanto tiempo.

Su voz era atronadora, brutal, sobrehumana, obviamente, y hablaba en el mismo Enoquiano que la Hermética.

Guillerm du Trem - May 6, 2006 09:18 PM (GMT)
Guillerm y los suyos observaban con respeto y en la distancia. Le susurro a su amigo Rolf que le tradujera la conversación pues el no entendia el lenguaje de los espiritus.

Rolf asintió y con mucha delicadeza le fue comunicado sus palabras.

Isolda Lamartine - May 6, 2006 09:26 PM (GMT)
Isolda hizo una ligera inclinación de la cabeza, a modo de saludo y deferencia; el ánimo de Ilya era fortísimo, y su genio tan volcánico como aquella espada que llevaba en su mano. No convenía hacerle molestar, auqnue ella estaba segura que él sabía que no podía tomarse demasiadas libertades, por más poderoso que fuera.

-Os he llamado, Señor de los Vientos, Portador de la Espada de Fuego, para que con vuestra guía nuestros pasos puedan llegar donde se encuentran los de Lor-Ukter, el Oscuro, que ha dejado su camino.

Sus palabras eran respetuosas, igual que su tono, pero no era para nada sumisa; ambos estaban en igualdad de condiciones, y como iguales era más provechoso el trato.

La voz de Isolda en la legnua espiritual hacía de ella mucho más antinatural, si cabe: sus ojos brillaban con la misma fuerza que los de Ilya, auqnue azules y no rojos, y la oscuridad que el Elemental llevaba consigo competía con la luz que se desprendía de la nívea piel de la Hechicera y de sus cabellos rubios, antes marchitos, ahora solares.

Eran sin duda dos seres hermosos, de otros tiempos, de otra raza.

Evento - May 6, 2006 09:32 PM (GMT)
La habitación se oscureció aún más, e Ilya miró en derredor suyo. No había ningún círculo a su alrededor. Entrecerró los ojos, y las brazas ardientes que tenía en ellos lanzaron una llamarada. ¿sería una trampa? Aquella Bruja no cometía errores, y seguramente el círculo estaría protegido u oculto. ¿Por qué?

Ante la mención de Lor-Ukter, sus ojos se abrieron. Era la segunda vez que aquella mortal le interpelaba al respecto, y no era de su agrado. Miró en derredor, urgando en la oscuridad, y luego miró a Isolda una vez más, y su voz esta vez fue más terrible.

-Los caminos del Oscuro son suyos propios, escapan a su comprensión mortal Magister Mundi Isolda, y usted no ha vivido lo que él o yo para juzgarlo. No seré yo quien se arriegue a revelar lo que de él sé, y usted tampoco debería procurar hacerlo.


Isolda Lamartine - May 6, 2006 09:39 PM (GMT)
Notó el miedo que Ilya tenía; ¿sería realmente miedo? En todo caso, en algo tenía razón, más no en todo, y así lo hizo saber, haciendo que su voz fuera más dulce todavía.

-No le juzgo, más le conocí cuando su camino era otro, el suyo propio tal vez, más ahora su voluntad ya no le pertenece.

"Por tanto ha perdido su camino..." Guardó silencio. Bien sabía que Ilya aquello lo sabía. Y también sabía que los espíritus eran ambiciosos cuando de hacer tratos con Despertados se trataba.

Eran, por supuesto, grandes negociantes y aceptaban de buen grado hacer favores que en nada les afectaban, poniendo ellos mismos el precio por el canje. Así pues, Isolda, habiendo ya jugado ese juego muchas veces, esperó que el Elemental hiciera su puntada.

Evento - May 6, 2006 09:45 PM (GMT)
El elemental se removió, incómodo, al saberse caido en un juego de palabras con un mortal. Sintió ira, pero recordó lo que la última vez le sucedió al intentar cruzar el círculo de la hermética.

Miró a la oscuridad, donde se encontraban los lobos.

-¿Y qué hacen ellos? ¿Acaso son de quienes podré elegir mi precio? No juegue conmigo Hechicera, sólo puedo darle un consejo: él está más allá de su alcance, y nada que haga puede detenerle o conmoverle.

Por supuesto, eso le encantaría, auqnue sabía que no era más que jugar un poco con el desconocimiento de la archimaga.

Isolda Lamartine - May 6, 2006 09:51 PM (GMT)
Isolda sonrió tímidamente al espíritu, lanzando al olvido la mensión que hiciera de los Lobos, pues a pesar de su casi total desconocimiento de la relación tan estrecha de estos con el mundo de los espíritus, esta era lo suficiente como para poder adivinar la trampa en las palabras de Ilya.

-Es cierto que es grande el poder del Oscuro, y que sus garras se esconden en muchas partes, ocultas por su propio poder y en el corazón de los hombres y las bestias y de ellos tomando su alimento. Más debe vuestro antiguo nombre estar seguro de otra cosa: su esencia fue el aire, el aire en el que vos os movéis pues es vuestra casa, y lo que él escucha traido de lejanas tierras lo escucháis vos también. Ahora él ya no recorre su senda, elegida a voluntad en un inicio ahora ha perdido su voluntad. Vos seguís siendo libre como siempre lo ha sido, y eso os hace más sabio.

Hizo otra ligera inclinación, y se incorporó. No era gran cosa, pero por lo visto el precio tendría que ser grande.

Guillerm du Trem - May 6, 2006 09:55 PM (GMT)
Tras las últimas palabras del espíritu la paciencia de Guillerm se colmó. Había solicitado el favor de Isolda cuando sabía perfectamente que podía forzar al elemental a hablar. Susurró unas palabras al oido de Rolf para intervenir en la conversación.

Rolf se adelantó entre los suyos lanzó una mirada de consentimiento a Isolda para intervenir en la conversación ya que no deseaba menospreciar su valía, pero enseguida empezó a hablar en la lengua de los espíritus. Estaba muy versado en el trato con ellos y no le amedrentaba su poder:

-Espíritu, escuchad mis palabras. De sobras sabeis de nuestro trato con vosotros y tú mismo habrás hablado con muchos de los nuestros. De la misma manera sabreis de como podemos en caminar esta conversación por senderos más duros. Ahora os comunica que esta maga y nosotros vamos a condenar a ese espíritu maligno. Ya sea hijo del Wyrm o este dominado por seres malvados su senda está marcada por la corrupción. Entonces hablan sin tapujos o conocereis nuestro poder.

Dijo todo con gran firmeza y miró de soslayo a Guillerm. Entendió el gesto. Todos sin temor a amedrentar a la dama tomaron su forma de crinos y Guillerm miró fijamente al espíritu y llevó su mano al Gran Klaive de su familia. No siguió. Espero la respuesta del elemental.

Evento - May 6, 2006 10:00 PM (GMT)
El Espíritu sonrió para sus adentros; miró al Theurge y le hizo una ligera inclinación con la cabeza, y a Guillem le dedicó un movimiento de su flamígera espada como reconocimiento. No podría seguir jugando.

-Llevará mañana a la última colina que carga sobre sí el fuego, una ofrenda en sangre y llamas, de corazón de halcón y garra de halcón, y pluma de halcón y lágrima de doncella, y la llevará en copa de que bebieran nobles guerreros que no sean de estas tierras.

Miró al Theurge y al Philodox y luego de nuevo a Isolda. Ella sabía qué sucedería si no cumplía su palabra, y ellos, al empeñarse en la misma, deberían ayudarla a cumplirla o pagar el precio por mentirle.

-Para hallar al Oscuro, deben buscar el camino de aquellos que ya no tienen camino, y en su improvisada casa encontrarán a quien buscan.

Miró a la maga y a los Lobos. Esperaba su autorización para partir. Esperaba que aquello no le llevara a problemas.

Isolda Lamartine - May 6, 2006 10:08 PM (GMT)
Aprecio el gesto de los Lobos, sin el cual seguramente aquella conversación se hubiera alargado por horas, incluso días, pues para los espíritus el tiempo no es como para los mortales.

Junto a ese agradecimiento, un terrible miedo al ver las formas de combate de los Lobos, formas que nunca había visto hasta el momento, la invadió, aunque por poco tiempo fue afectada porque de inmediato lanzó a un baúl de su mente aquella parte que se sentía atemorizada.

Las palabras del espíritu, aunque oscuras y por ahora indescrifrables para ella*, quedaron bien guardadas en su mente, y era eso lo que realmente le ocupaba; después pensaría en aquellas monstruosas formas de los Lobos.

Por ella nada más era necesario decir, pero aún así aguardó si el anciano que se había dirigido a Ilya decía algo o guardaba silencio. De todos modos sería ella quien despidiera a Ilya, pues había sido ella quien le había traido.



*Tirada Un éxito

Guillerm du Trem - May 6, 2006 10:21 PM (GMT)
Rolf asintió conforme sobre la marcha del espíritu y devolvió la mirada a Isolda para que ella finalizará el trato. Después se dirigió a Guillerm y le susurro las enigmáticas palabras del elemental.

Cuando la dama hubo finalizado todos volvieron a su forma humana y se sintió obligado a hablar con Isolda:

- Ruego disculpeis nuestra interrupción. No deseabamos en grado alguno menospreciarla, pero yo solicité su favor e Ilya mostró desprecio y intenciones de un burdo trueque. Y también disculparme por abusar de su confianza. Esta situación hubiera sido menos violenta si nosotros o yo mismo hubieramos invocado al espíritu. Para mi y para los mios queda sobradamente demostrada su valía y su respeto por Gaia.

Aquí Guillerm lanzó una mirada honesta a la bella dama a modo de disculpa.

- Ahora solo queda descifrar la palabras veladas de Ilya.

FDI:

Perdona que nos hallamos solapado. Bueno, no ha quedado tan mal. :P


Aquí lanzó para saber algo más (si es suficiente mandame un privi con el mensaje)
Guillerm du Trem rolls 5 dice to Acertijo (no 10 Again)
2 successes
8,2,7,6,8

Isolda Lamartine - May 6, 2006 10:35 PM (GMT)
Hizo una leve inclinación al elemental, gesto que este repitió.


-Os agradezco vuestra presencia aquí, Ilya, y ahora podéis marcharos con bien, como habéis venido.


Acto seguido la oscuridad que el ser había traido consigo desaparecieron, así como su figura humanoide, e Isolda se sintió más tranquila. Se giró hacia Guillem, sonriendo.


-No deben preocuparse por eso; nuestro conocimiento del mundo espiritual está muy lejos de ser control, y tenemos que negociar y hablar para poder obtener lo que deseamos cuando es un ser medianamente fuerte el que tenemos enfrente. Vuestra actuación ha sido correcta, sin duda.


Estaba verdaderamente cansada; si bien era cierto que le parecía sumamente gratificante trabar contacto con aquellos seres, el esfuerzo por guardar la compostura siempre la dejaba cansada; nada más Ilya hubo desaparecido, la luz azul de los ojos, la blanca de su piel y cabello, el eco sirénico de aquella voz sobrehumana, desaparecieron, y en su lugar quedó el cuerpo débil y pequeño de una simple mujer más.

Tenía razón, ahora sólo quedaba descifrar aquel enigma. Cerró los ojos y meditó las palabras del espíritu.





Guillerm du Trem - May 6, 2006 10:54 PM (GMT)
Guillerm quedó pensativo. No lograba descifrar al completo las palabras del enigma. Sin embargo la reseña a los que no tienen camino le hizo pensar en las gentes de mala reputación de París. Si todo seguía como hace años solo había dos lugares claros donde encontrarlos: o haciendo uso de sus artes en el mercado o en el Quartier du Marais. Su reputación no dejaba duda alguna.

Viendo como Isolda se mostraba cansada hizo un gesto por ella. En parte se sabía culpable. Retiró su capa y la estiró en el suelo para que la dama pudiera reponerse.

Con voz afable dijo:

- Isolda, dejad que use mi capa para daros resposo pues la tarea debe haber sido ardua.- Espero la respuesta de la dama y prosiguió - Este enigma me mantiene intragado. No logro discernir todo su signifacado, pero algo creo entender. Sin duda a los sin camino se refiere a las gentes de mala reputación de París y sin esta ciudad no ha cambiado mucho desde mi partida solo hay un sitio donde encontrarles: el Quartier du Marais. ¿Creeis vos que es posible?

Isolda Lamartine - May 6, 2006 11:00 PM (GMT)
La hechicera abrió los ojos, notablemente sorprendida por el galante gesto del Lobo. No pensaba, por supuesto, rechazar aquel ofrecimiento, en parte por cortesía y en parte porque realmente necesitaba descansar. No sin dificultad se sentó sobre la capa, sonriendo con timidez y agradeciendo de ese modo.

El enigma a ella le parecía más complicado en un inicio de lo que podía parecer, pero las palabras del Lobo le dieron un poco de luz, y rechazando las otras hipótesis que cubrían su mente se encaminó por un sólo lugar. No abía muchas más dificultades visto de ese modo, y su clara mente dio de nuevo brillo a la oscuridad que se les presentaba.

-Tenéis razón en cuanto a lo de los hombres con mala reputación, más los caminos que se han perdido tal vez no sean tan sólo esos, los de la moral, sino realmente los físicos caminos que alejan del hogar.

Guardó silencio un poco más, pensando.

-Creo... que si no es donde vos mencionáis, es entre los refugiados que llegan desde Constantinopla donde podremos encontrar respuestas.

FDI: Haré dos tiradas, teniendo en cuenta que la dificultad de la segunda sube en 1 por hacerla de nuevo, y que baja por la primera :blink:
Una de Corona 2 para disminuir la dificultad de las tiradas de Inteligencia. tirada 6 Éxitos.
La otra de Inteligencia + Enigmas Tirada

Guillerm du Trem - May 6, 2006 11:13 PM (GMT)
Frunció el ceño ante las palabras de Isolda. Bien podía tener razón pues no sabía de ese lugar antes de su largo viaje. Si era así, sabían por donde empezar y, desde luego, no era poco.

-Decidme, madamme Isolda, si allí debemos seguir con nuestras pesquisas, ¿cuando creeís vos que debemos partir?

Desde luego el irían en ese mismo instante, pero la cortesía le impedía partir mientras la dama no estuviera recuperada.

Isolda Lamartine - May 6, 2006 11:25 PM (GMT)
Bajó el rostro; ella también conocía la respuesta a la pregunta, pero en la noce había otras amenazas diferentes a las que representaban Lor-Ukter y lo que él representaba; había, además, muertos, cadáveres andantes ansiosos de sangre y poder, y ella sabía que habitaban todos los rincones de París.

-Considero que entre más pronto se inicie la búsqueda, más pronto daremos fin a sus desastrozos planes, más ha usted de saber que en la noche los vampiros se ocultan, y tantos como somos llamaremos más la atención que una tea ante sus ojos muertos.

Ella, por supuesto, podía pasar desapercibida, más no podía hacer que todos los lobosm pasaran como ella, sin ser vistos, y dudaba que aceptaran cruzarla por el mundo umbral.

Guillerm du Trem - May 6, 2006 11:34 PM (GMT)
Isolda tenía razón, pero la presencia de sanguijuelas no lo amedrentan. Ellos podían viajar por la Umbra, sin embargo no sabía si la dama podría viajar sola. Una idea clara se forma en su mente y así actuó:

- Los mios pueden viajar por el mundo de los espíritus y vigilarnos desde allí. Quedá claro que habló en plural pues me ofrezco a acompañarla en la noche hasta el lugar indicado. Una pareja en la noche de París si pasaran más desapercibidos y si esas sanguijuelas se entrometen en nuestro camino lo lamentaran.

Miró firmemente a los suyos para que acataran sus deseos. Poco podían objetar pues desde la penumbra podrían velar por ellos si la situación lo requería.

Después se volvió hacía la dama y con gesto afable le tendió su mano.

- Si vuestros deseos son partir inmediatamente, qué así sea.

Isolda Lamartine - May 7, 2006 02:47 AM (GMT)
Isolda aceptó la mano del Lobo: fuerte, honorable, leal y fiero, y más allá de eso una devoción que superaba, si se puede, la de los cristianos verdaderos o los musulmanes que antaño había conocido, fueron las sensaciones que el contacto le transmitió. Quería poder confiar en aquel ser de raza que le era extraña y le causaba a la par curiosidad y admiración, y así lo haría.

-Más no debemos desechar la posibilidad que vos considerastéis correcta. Primero ha de ser entonces lo que más rápido podamos evacuar, auqnue tal vez no sea lo más correcto.

Una vez de pie sonrió tímidamente al hombre lobo. No podía dejar de sentirse, a pesar del tiempo y de la energía que circulaba por su ser, una niña desprotegida y necesitada de figuras poderosas detrás de las cuales protegerse.

Guillerm du Trem - May 7, 2006 05:25 PM (GMT)
Guillerm ayudó educadamente a ponerse en pie a Isolda. Escuchó sus palabras atentamente y tenía razón en no deshechar ninguna opción.

- Será mejor, entonces acudir al lugar más cercano. Quizá antes de iniciar cualquier acción que nos pusiera en evidencia ante todas las criaturas de la noche debamos inspeccionar las zonas y tratar de localizar al espíritu. Quizá podramos obligarlo a ir a alguna zona más "comoda" para nosotros. También existe otra posibilidad, arriesga pero viable.

Hizó una pausa reflexiba y miró a Rolf antes de seguir.

- Conociendo al espíritu podemos tratar de invocarlo en otro lugar. Con uno de nuestros rituales esto podría funcionar. Sin embargo es arriesgado pues no cabe duda que la provocación será clara. Ya que vos ya habeis tratado con él podréis valorar mejor esta opción.

Isolda Lamartine - May 7, 2006 06:29 PM (GMT)
Negó con la cabeza, más no de manera rotunda sino simplemente como un gesto que al parecer era normal cuando evaluaba opciones. Ella podría intentar obligarlo a acudir a algún lugar, ý de hecho muchas veces, en horas de desesperación, había considerado la posibilidad de hacerlo; más los sabios consejos de Chokmah, el Perro-Dragón, la habían heco reevaluar esa opción. Por más poderoso que fuera el círculo de protección, auqneu estuviera en su propio Sanctum, donde era poderosa en extremo, intentar cualquier acción similar hubiera sido temerario, suicida incluso.

Ahora no estaba sola, pero no podía cuantificar el poder del espíritu. No. Era claro que en su territorio serían más vulnerables, pero primero era saber dónde estaba, qué estaba haciendo, y como años atrás ella misma había hecho, cortar sus suministros de energía antes de enfrentarlo.

Así se lo hizo saber al Lobo.

-Podemos en efecto intentar invocarlo a fuerza de confiar en nuestras posibilidades, y confiando en nuestro poder y número, intentar enfrentarlo en primera instancia; más es temerario, peligroso en sumo grado, pues no sabemos cuánta fuerza ahora tiene. Considero que lo mejor es observarlo desde lejos... y yo puedo lograr que al menos a vos no os reconozca como lo que sos y que a mí no me reconozca como Isolda Lamartine.

Negó de nuevo.

-No; primero busquemos conscienzudamente en el lugar que no es más cercano, siendo cuidadosos, y luego miremos, si podemos, cuánto poder a reunido; luego el resto.

Guillerm du Trem - May 7, 2006 06:35 PM (GMT)
Sopesó atentamente la opinión de Isolda. Ella conocia más al enemigo. Sin duda sus consejos eran sabios y así los interpretaba.

- Entonces está claro. Acudamos sin más dilación a La Vilè.

Se giró hacia los suyos y les dio instrucciones concretas de como debían actuar. No debía hacerse notar hasta que la situación lo requiere. Él y la dama valorarían primero el lugar antes de cualquier actividad. La prudencia era el mejor camino en este momento.


FDI: Ya abro yo un post allí si estas de acuerdo.




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