View Full Version: Desfaciendo entuertos

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Title: Desfaciendo entuertos
Description: 14/XI/1225


Vikarna - May 3, 2006 08:40 AM (GMT)
El elegante, pero no ostentoso, carruaje de Vikarna se dirigía hacia la Concergierie aquella noche, la Tremere tenía el gesto torcido y no había dirigido la palabra a su nuevo alumno, Adalbert. Meditaba las palabras para disculpar a los suyos tras la excepcional metida de pata del joven e inexperto vampiro.

Adalbert se había colocado al lado del cochero, aun le dolía el orgullo por las palabras de Vikarna, durante una semana entera había tenido que estudiar a fondo las costumbres de aquella ciudad. Más le valía no volver a dejar en entredicho a su clan, la amenaza de su señora de acabar en la mesa de experimentos del Primus había resultado bastante convincente.

Al llegar a la Concergierie ambos bajaron del carruaje, antes de dirigirse hacia las puertas del edificio, Vikarna miró a Adalbert

- Adalbert, aunque resulte redundante, dedicate a responder cuando te pregunten y no llames la atención. Ah, y... muestra tu arrepentimiento al Duque.

El joven asintió avergonzado, Vikarna parecía dulce, pero en el momento que alguien o algo le molestaba, se transformaba en alguien con carácter fuerte y autoritario.

- Por supuesto señora

Adalbert se desarmó, dejando todas sus armas dentro del carruaje. Una vez desarmado el joven guerrero, ambos se dirigieron hacia el edificio hasta encontrarse con Icaro. En el momento en el que atravesaron los arcos de la Concergierie, el rostro de Vikarna se suavizó y esgrimió la dulce sonrisa que solía presentar ante el gran público. Ella vestía un bello y sofisticado traje azul, mientras que Adalbert, lejos de la agresiva apariencia que llevaba la primera vez que acudió a la vista con Geoffrey, no vestía con cota de mallas, únicamente llevaba una túnica gris.

- Buenas noches Maese Icaro, Maese Montalbán. Soy Vikarna de Tremere, hace unos días solicite una audiencia y su Alteza tuvo a bien recibirme esta noche. Además, traigo conmigo a mi nuevo aprendiz, Adalbert Moskowitz. Hace una semana, recién llegado a la ciudad, guiado por una mezcla de necedad y desconocimento, cometió un horrenda transgresión de las costumbres establecidas, durante una semana ha estudiado duramente las costumbres de esta bella ciudad, así pues creo que está preparado para acompañarme a visitar al Excelentísimo Príncipe y para presentarle sus respetos.

Ella miró con gesto dulce a ambos, mientras que Adalbert se mantuvo callado, como bien le había ordenado su señora.

- Por descontado, dicho comportamiento ha consternado tanto a mi como a mi Señor y se han tomado medidas estrictas tanto para castigar esta infracción, como para que no se vuelva a repetir.

Vikarna calló esperando respuesta de alguno de los dos.

Geoffrey - May 4, 2006 02:19 PM (GMT)
Icaro miro con una cierta severidad especial a Adalbert, pero no le reservaba ninguna especial o extrana atencion a Vikarna, dando a entender asi que entendia que la falta del joven no era de ella. Montalban, que pasaba por alli de casualidad, no era tan tranquilo, y aunque en el fondo entendia al joven, no dejo de estudiar a ambos con mucha atencion a la procura de armas ocultas. Al fin y al cabo, el era el guardaespaldas del Principe, entre otras cosas. Sin embargo, asintio satisfecho al no encontrar ninguna, aunque manteniendo la seriedad.

-Adelante, el Principe os aguarda- dijo Icaro, dandose la vuelta para guiar a la comitiva al interior, mientras que Montalban cedia el paso a la Tremere con galanteria.

Geoffrey los recibio en el salon del trono, como era adecuado para un acto de esta clase, sentado tranquilamente en el comodo asiento sobre el estrado. Vestia elegantemente, con unos jubones azules con bordados, y una capa corta de color rojo. Sonrio a ambos, mientras Icaro se hacia a un lado y abandonaba la sala. Montalban, por su parte, dejo la cola de la comitiva, y camino hasta el lateral izquierdo del Principe, ya que del derecho estaba Erik.

-Buenas noches, Vikarna, bienvenida. Contadme, que asuntos os traen a esta sala?-

Ciertamente, Geoffrey ya sabia de que se trataba porque ella lo habia dicho en su solicitud, pero era una buena y tranquila forma de comenzar la conversacion. Curiosamente, cuando examino a Adalbert no parecio reaccionar de modo especial, quizas no hubiese sido informado de su falta, o quizas no le daba importancia.

Vikarna - May 5, 2006 08:01 AM (GMT)
La dulce Tremere sonrió inocentemente tras el gesto caballeroso de Montalban y siguió a Icaro, Adalbert se posicionó a la derecha de Vikarna durante toda la estancia. Cuando se posicionó en frente del Príncipe hizo una cortés reverencia, el joven Adalbert se inclinó a mode de gesto marcial delante de una gran autoridad.

Una vez escuchada la bienvenida del Príncipe, Vikarna tomó la iniciativa. Mientras tanto, Adalbert recordaba las palabras de su tutora "No hables a no ser que te pregunten".

- Buenas noches Excelentísimo Geoffrey du Temple, Príncipe de París y encargado de regir la no vida de todos los hijos de Caín que moramos en esta hermosa ciudad.

El saludo quizá fuese un tanto ostentoso, Vikarna solía ser muy rimbombate en sus presentaciones ante grandes cargos.

- Ante todo le agradezco este pequeño hueco que ha podido encontrar en su laborioso quehacer diario para recibir a esta humilde vasalla. El motivo de mi visita es vario, el principal es presentar ante vos el que, desde hace menos de una semana, es mi nuevo alumno: Adalbert Moskowitz.

Desconocía si Geoffrey era consciente de la falta de protocolo de Adalbert, sin embargo, pensó que si conocía dicha calamitosa actuación y Vikarna no se refería a ella quizá le estuviese poniendo a prueba.

- Se me informó de que antes de serme asignado como aprendiz, este joven se presentó de manera totalmente inadecuada en el edificio. Es por ello que le transmito la consternación que este hecho ha causado en mi Señor, y que esta desastrosa actuación ha sido debidamente castigada. Al parecer, mi pupilo no estaba relacionado con las más básicas costumbres de la Corte Parisina, tras cumplir su castigo, ha empleado valiosas horas en el estudio de las buenas maneras. Una vez ilustrado, hemos vuelto para respetar las tradiciones y presentar ante vos, si teneis a bien, a Adalbert Moskowitz, del clan Tremere.

La voz era melodiosa, había estado planificando qué decir a Geoffrey durante varios días, esperaba que el Ventrue no fuese excesivamente duro con Adalbert. De todas formas, lo más importante para ella era que la actuación de ese joven descerebrado no afectase a la relación de los de su clan con

Geoffrey - May 7, 2006 04:51 PM (GMT)
Geoffrey sonrio, primero ligeramente ante el saludo tan formal de la Tremere. En cierto modo, eran estirados hasta para eso; debian meterles la obediencia y las formas cuando los Abrazaban, o algo asi, porque su comportamiento era más rigido que el de la mayoria de los de la Via Regalis.

-Siempre tengo tiempo para recibir a mis vasallos, madame, sino no seria buen gobernante- o quizas, debiera haber dicho "lo que yo considero buen gobernante", pues muchos otros estilos de gobernar habia, sin ir mas lejos, el de Alexander.

Luego miro directamente a los ojos del transilvano, y sonrio ligeramente para si mismo. Le recordo ese gesto a Montalban, cuando lo conocio, aun lleno de los dejes de su vida como mercenario.

-Asi pues, tu eres quien puso a prueba la primera de mis defensas de modo tan inconsciente. O quizas fue inocente?-

Aunque la mayor parte de la gente tomaria la pregunta como retorica, Geoffrey demostraba estar interesado en la respuesta del guerrero Tremere. Al fin y al cabo, eran una rareza en estas tierras.

Vikarna - May 8, 2006 11:00 AM (GMT)
Vikarna miró con dulzura a Adalbert, sin embargo, bajo la dulzura de su mirada se enterraba el deseo más profundo de que no metiese la pata, odiaría tener que ver como aquel joven era expuesto a la mesa de experimentos de su Señor.

- Alteza, nunca osaría a infringir una norma tan importante. Me había acostumbrado a vivir en las tierras poco civilizadas de Transilvania, antes de que mi tutora me adiestrara en el código cívico de esta bella ciudad, desconocía las reglas más... esenciales.

El joven guerrero parecía bastante avergonzado

Geoffrey - May 8, 2006 01:03 PM (GMT)
Geoffrey se quedo mirandolo brevemente, como esperando que añadiese algo. Al ver que no lo hace, retoma la palabra.

-Entonces es por ignorancia la respuesta a la pregunta. Y que os trae a Paris, señor Moskowitz?-

En cierto modo, empezaba ya a aburrirse de todas estas presentaciones formales. No sabia como su Sire las habia aguantado tantos siglos...

Vikarna - May 10, 2006 07:43 AM (GMT)
- Aquellos que rigen los destinos del clan Tremere pensaron que sería óptimo para nuestro clan contar con sangre joven Tremere en París, si vos lo permitís, claro está.

El clan Tremere tenía enemigos en muchas localizaciones, París no era una excepción. La presencia de jovenes con experiencia en la defensa de fortalezas, como Ceoris, podrían ser de utilidad.

- Mi experiencia en Tierra Santa y en Transilvania han dejado en mí un notable conocimiento de las armas y de la estrategia militar. Estas habilidades, por descontado, serán utilizadas para vuestra causa si lo considerais oportuno Alteza.


Geoffrey - May 11, 2006 04:32 PM (GMT)
Vaya, los Tremere tambien reclutaban hombres de armas, y no solo cerebros magicos. Muy interesante.

-Curioso, no habia oido hablar de guerreros entre los Tremere. Contadme, como es ser un militar entre hechiceros?-

Ciertamente, habia un tono de voz curioso que parecia completamente sincero en su voz. Y ciertamente, lo era, aquella era una rareza en toda regla.

Vikarna - May 15, 2006 07:38 AM (GMT)
- En cierto modo, los guerreros Tremere siempre nos hemos dedicado a ayudar a guardar los lugares de estudio de nuestro clan. Si bien es verdad que nuestro uso de los dones Tremere es bastante más rudimentario generalmente, nuestro conocimiento de las armas nos hace aptos para vigilar y, otras veces, para sumarnos a las filas de las fuerzas armadas de los señores que acogen a nuestro clan en la ciudad.

Si algo le habían dejado claro al joven es que debía ponerse a disposición del Príncipe de la ciudad, al parecer Adalbert seguía más la voluntad de los Regentes de Ceoris que la del Primus de París.

Geoffrey - May 17, 2006 05:31 PM (GMT)
El Principe asintio. Ciertamente, era un tipo de persona peculiar, dentro de un Clan sobre el que demasiado poco se sabia... y teniendo en cuenta que ya habian devorado a un Antediluviano, ese desconocimiento era peligroso.

-Curioso. Siempre pense que las tareas que describis eran las que tenian como encargadas a esas monstruosidades que crean los hechiceros. Gargolas, creo que las llamais. No es asi?-

La curiosidad del Principe ciertamente era grande en aquel tema, porque parecia que acaso los Tremere resultaran aun mas complejos de lo que parecian. Lo cual no era poco, precisamente.

Vikarna - May 18, 2006 08:08 AM (GMT)
Vikarna no se había fiado nunca excesivamente de las Gárgolas, eran demasiado poderosas físicamente, y ¿quién era su verdadero amo?. Había que vigilarlas y tenerlas bien atadas para evitar posibles desgracias. Sin embargo, Adalbert procesaba cierto afecto hacia las majestuosas defensoras de las Capillas Tremere.

- En efecto, Alteza, las Gárgolas son las principales armas en la defensa directa, son, digamos, una primera línea de defensa. Los guerreros Tremere solemos coordinarlas y realizar ataques menos directos sobre nuestros enemigos.

El joven parecía bastante conocedor del campo de batalla, de hecho, había pasado gran parte de su vida empuñando una espada contra los enemigos, primero contra el Islam y después contra los Tzimisce.

Geoffrey - May 18, 2006 04:51 PM (GMT)
Geoffrey atendio a sus palabras con atencion. Ciertamente, lo de la primera linea de batalla encajaba con lo que habia oido decir acerca del brutal trato de los Tremere a las Gargolas... claro que si algunos de los rumores que corrian por ahi eran ciertos, era normal que fueran paranoicos e intentasen que las criaturas no se les enfrentasen.

-Entonces imagino que, siendo la punta de lanza de la guerra Tremere, habreis sufrido muchas bajas en este desastroso ano de combate. Mis condolencias por vuestros amigos muertos, tambien muchos de mi Clan cayeron ante el empuje Tzimisce.-

Ciertamente, los Tzimisce habian ganado la baza en el combate de ese ano. Con suerte, el Tremere sabria algo de lo que Alexander habia hecho en aquellas tierras.

Nota: mas informacion sobre esta contienda puede encontrarse en la novela Toreador de EO, y en el topic "resultado del ano de guerras", en la seccion de noticias.


Vikarna - May 22, 2006 09:12 AM (GMT)
- Este año ha sido nefasto para las aspiraciones de los que queremos ver como el Voivodato diezma sus posesiones. Nuestras bajas se han contado por centenares, número que sería muy superior de no ser por las tropas de la Cruz Negra, los guerreros de su clan tendrán nuestra gratitud eterna, Alteza.

Hizo un pequeño descanso

- Sin embargo que el Monarca Búlgaro expulsase de sus tierras a la Orden Teutónica ha sido, probablemente, el factor clave para que la campaña se haya saldado con tantas bajas.

El joven Tremere narraba con intensidad y dejó escapar un gesto de decepción con sus últimas palabras.

- Hay rumores que dos antíguos vástagos: Herr Jurgen de Magdeburgo y Alexander han entrado en batalla, y que gracias a ellos se han mantenido para la cristiandad enclaves que se hubiesen perdido.

Hizo otro pequeño receso

- La que llaman Guerra de la Profecía está cobrandose numerosas vidas y no vidas, va a ser una tarea dura vencer a los Voivodas.

Geoffrey - May 22, 2006 03:31 PM (GMT)
Geoffrey escucho con atencion. Bueno, era logico que un guerrero de a pie Tremere no supiese de los movimientos de Rustovich y, mas importante, de los dos Ventrue mas que como rumores. Una lastima, necesitaba informacion mas concreta para poder valorar cuanto habia Alexander avanzado en direccion a convencer a Jürgen y demas germanos de prestarle tropas para la reconquista de Paris.

-Ciertamente, cualquiera de las guerras de la Estirpe es particularmente sangrienta, aunque imagino que los Tremere aun no estais demasiado habituados a ello, llevando poco tiempo como llevais en la raza- su voz no denota ninguna intencion de insultar, solo expone un hecho claro-. Dicen que la guerra de Roma contra Cartago fue tan terrible que, cuando Roma vencio, salo los campos de la otra ciudad para atrapar debajo a los Cainitas que pudiesen dormir bajo tierra. Quizas sea solo una leyenda, pero desde luego da un indicador de lo destructivos que somos cuando vamos al combate. Y los Tzimisce son los peores de todos en eso.-

Luego cambio ligeramente de posicion, y ello acompano un cambio de conversacion.

-Y vuestra Senora tiene tiempo para encargarse de vos? Teniendo en cuenta que ahora es Sire y tiene sus propios estudios, no esta demasiado ocupada?-




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