Title: Noticias graves (8-11-1225)
Geoffrey - May 2, 2006 04:49 PM (GMT)
Anna entro con paso lento pero resuelto en la Concergerie, introspectiva mas de lo habitual en ella. Icaro la dejo pasar y la acompano por el camino en silencio, respetando el meditativo estado de la dama.
Y no era para menos. Era hora de que el Principe conociese ciertos... secretos. Sobre su cambio, y los hechos que hasta alli habian llevado. Y sobre los Otros. Los terribles Otros. Ciertamente, Anna estaba nerviosa en cierta manera, pues sabia que lo que iba a contarle podia crear grandes cambios en la sociedad Cainita de la ciudad, pero era importante que Geoffrey lo supiese antes de la Corte Minor de finales de mes.
Geoffrey la recibio en la sala del trono, aunque no estaba arriba sino en uno de sus laterales. Ella hizo una graciosa reverencia y saludo.
-Alteza, graves asuntos me traen ante vos esta noche. Debeis conocer ciertas... cosas... que ocurren en esta ciudad, pues mucho depende de ello. Lamento no haber podido venir antes a narraroslas, mas no fui capaz de reunir la fuerza para ello hasta ahora, y eso solo por la inmediatez de la Corte Minor.-
Su voz callo, lentamente, como un petalo que cae de una flor y finalmente llega al suelo.
Geoffrey - May 2, 2006 04:54 PM (GMT)
Geoffrey se encontraba en la sala del trono, contemplando el trono en silencio, solo con la compania silenciosa de Erik que estaba apoyado en una columna cercana. Le gustaba observarlo, en cierto modo le tranquilizaba, y le recordaba al mismo tiempo lo que era, lo que debia ser, y lo que los otros veian cuando le miraban. Los demas no lo veian a el, sino al trono, y eso era algo que Geoffrey jamas podria cambiar. Quizas debia cambiar el trono de la sala por uno mas acorde a su forma de ser, y no tan... propio de Alexander.
Anna lo saco de sus cavilaciones cuando entro en la sala acompanada por Icaro, aunque el Chambelan se fue inmediatamente. El Principe la saludo con un cabeceo, y alarmado comprobo las terribles palabras que la dama le estaba dirigiendo. Aquello apuntaba seriedad y gravedad, y su previo estado contemplativo desaparecio inmediatamente. Ahora, el trono era el, y el era el trono, la separacion entra ambos no tenia sentido.
-Milady, tranquilizaos y comenzad por el principio.-
Era lo unico que podia decir, mientras su corazon se encogia ante la oscuridad de las revelaciones que se avecinaban. Algo iba a ir mal, terriblemente mal. Lo sentia.
Geoffrey - May 2, 2006 05:07 PM (GMT)
Anna tomo aire, y de su suave boca comenzaron a brotar las palabras, en un tono casi fracturado por la emocion.
-Vera, milord, vos sabeis que estuve desaparecida durante un mes antes de reaparecer. Fui... secuestrada, mi Senor, por una cabala de hechiceros infames que habitan entre los muros de esta ciudad. Los dirige una bruja llamada Isolda Lamartine, cuyo poder es capaz de oscurecer el dia y levantar a los mas terribles demonios de la tierra, y que incluso tiene un dragon a su servicio. Sus cuarteles se hayan en un imponente edificio del Barrio Latino, desde donde tientan a los demonios con sus acciones. Mi Senor, yo fui capaz de escaparme de alli, pero se que ella pretendia destruirme, no se hubiera conformado con otra cosa. Y, al marchar, gracias a mi velocidad, durante uno de sus descuidos, no pude evitar pero reconocer algunas de las pertenencias de algunos de los otros desaparecidos, y no puedo evitar pensar en lo terrible que fueron sus finales a manos de tan terrible bruja.-
Su voz se quiebra un momento, presa de los sollozos incontenibles de su interior, mientras lagrimas de sangre se derraman por sus mejillas al recordar los terribles hechos.
-Milord, es por causa de este terrible sino que ahora ya no se si Dios guarda a los suyos, o si realmente estamos Malditos sin remedio. Y temo que tal destino nos lleve a todos a medida que esa bruja gane en poder y conocimiento sobre nosotros.-
Calla finalmente su terrible confesion, mientras sus hombros aun se sacuden levemente al recordarlo.
Geoffrey - May 2, 2006 05:15 PM (GMT)
Geoffrey quedo impactado, de pie en su lugar. Los terribles hechos por los que habia pasado Anna solo eran ligeramente entrevistos en su confesion pero sabia lo fuerte que ella era como para saber la fuerza que haria falta para conseguir destruirla tan a fondo. Y aquel era un peligro mas grande que ningun otro, y que explicaba muchos de los hechos ocurridos en estos ultimos meses.
Y, sin embargo, habia algo que fallaba. No alcanzaba a ver donde, pero algo fallaba. Le gustaria pensar que era, simplemente, que Anna mentia, pero la Toreador era incapaz de ello, ademas de que una mentira suya seria facilmente perceptible para el Principe. Y, sin embargo, ese zumbido permanecia en la parte inferior de su cerebro, la persistente sensacion de que algo fallaba, de que algo aun faltaba en el cuadro terrible que le acababan de pintar.
-Tus nuevas son terribles, milady, y habremos de pensar con cuidado nuestros siguientes pasos. Si ella es, en efecto, tan terriblemente poderosa como decis, deberemos tener mucho cuidado. Mucho mucho. El tiempo para vengaros llegara, si actuamos con cuidado.-
Geoffrey - May 2, 2006 05:18 PM (GMT)
Anna ahogo un sollozo alarmado, mientras daba un paso al frente con su mente llena de preocupacion. Justo eso era lo que habia temido, lo ultimo que habia deseado. No, ese no era el camino, debia hacerselo ver.
-No, milord! Si justo no vine antes fue para evitar esa senda! Dios nos ensena a poner la otra mejilla, acepto mi tormento, solo deseaba que avisaseis a los demas y que tuviesen precaucion. Expulsar a esa bruja no se debe hacer por venganza, sino por justicia, y como tal hay que obrar. O nos habra vencido a todos!-
Geoffrey - May 2, 2006 05:24 PM (GMT)
Geoffrey asintio, con tranquilidad, mientras procesaba la respuesta de la Sacerdotisa. Aunque, ciertamente, tenia razon. Los enemigos cercaban Paris desde demasiadas direcciones, habria que planear como atacarlos sin exponerse. Mucho trabajo habia que hacer, mucho.
-Entiendo, milady, os agradezco vuestra informacion y vuestro consejo. Ahora debo retirarme a meditar con calma, pues la Corte Minor puede ser mas crucial ahora de lo que ya imaginaba que seria. Pasad buena noche, y conseguid todo el desanso que podais, pues en breve temo que lo necesitaremos.-
Observo como ella se marchaba de la sala tras una adecuada reverencia, y no pudo menos que darse cuenta de que se habia encorvado ligeramente. Demasiado peso sobre su alma. Erik se acerco con rapidez, dispuesto a comenzar a discutir las siguientes acciones. Habia permanecido silencioso, pero atento a todo lo que se habia dicho, y era ahora cuando su consejo podia ser util.