View Full Version: Visitando la vieja mansión (privado Katriana)

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Title: Visitando la vieja mansión (privado Katriana)
Description: 17 de Noviembre, A.D. 1225


Elois D'Umbrelle - April 24, 2006 07:06 AM (GMT)

Apenas un par de horas tras el ocaso un hombre ataviado con emblemas nobiliarios se hallaba ante la puerta de la viaje mansión con el fin de ser atendido. No era noble, sino un siervo, aunque bien vestido para la ocasión con los distintivos de su señor o señora.

El supuesto mensajero esperaba pacientemente hasta ser recibido, entonces le preguntaron el motivo de su visita. Este fue muy claro y directo.

- Traigo un importante mensaje para la dama Katriana.

Katriana - April 24, 2006 08:34 AM (GMT)
El criado que había abierto la puerta miró al mensajero y con un gesto lo hizo pasar al interior de la mansión. Todavía podían verse algunos signos del largo tiempo que la mansión había estado cerrada pero ya había recuperado gran parte de su antiguo esplendor.

- Esperad aquí. Preguntaré a mi señora si le es posible recibiros ahora.


El criado se retiró y dejó al mensajero en una hermosa sala calentada con una amplia chimenea. Unos minutos más tarde regresó acompañado por una criada que portaba una bandeja con una copa de vino, pan y unas aceitunas que depositó sobre una hermosa mesa de madera de roble.


- Mi señora os recibirá. Pero deberéis esperar unos momentos. Si lo deseáis, entre tanto podéis tomar un refrigerio


Tras esto ambos criados se retiraron dejando solo al mensajero. El tiempo pasaba lentamente para éste y pudo entretenerse observando los cuadros y tapices que ornamentaban el salón. Sobre la chimenea se podía ver a un hombre de bigote y barba recortada y canosa luciendo una anticuada armadura y portando en el cinto una ornamentada espada antigua. La figura transmitía autoridad y resultaba inquietante comprobar que parecía tener los ojos fijos sobre cualquiera que estuviese en la habitación.

La puerta se abrió con un suave sonido y la hermosa ventrue entró en la sala en silencio. Vestía un sencillo vestido de color crema que resaltaba su aterciopelada piel morena y que se ceñía provocativamente sobre sus caderas. Miró al mortal y esbozó una sonrisa que pareció iluminar la habitación:


- Y bien, vos diréis para qué importante mensaje traéis para mi.


Elois D'Umbrelle - April 25, 2006 11:09 AM (GMT)

La presencia de la dama no dejó indiferente al mensajero que rápido quedó prendado de los atributos que lucía y bien lucidos aquella doncella, sin embargo el pavor que tenía a su propia señora le hizo volver en si un cumplir su cometido.

Realizó una excelsa reverencia para con la dama y después tomó la palabra.

- Dama* Katriana, tengo el honor de hacerla saber que mi señora, Elois D'Umbrelle, duquesa de Orleáns regresó no hace mucho a París. Entre las nuevas databa una misiva de su gracia, por lo que mi señora se complacerá en verla si así lo permite su gracia.


* El término de dama, es porque no sé si tienes posición cainita o mortal.

Katriana - April 25, 2006 11:50 AM (GMT)
Katriana sonrió al ver el azoramiento del mensajero. Estaba acostumbrada a provocar esos sentimientos en los mortales y en muchos inmortales pero eso no la dejaba indiferente sino que la seguía complaciendo tanto como el primer día.

Jugueteó con la idea de entretenerse un rato más con el mensajero y tal vez utilizarlo en alguna diversión poco inocente pero el mensaje era interesante y además a Elois no le sentaría nada bien que utilizara a alguno de sus peones en sus diversiones.

- Decidle a vuestra señora que sigo estando interesada en hablar con ella personalmente y que por el momento dispongo de tiempo para visitarla así que sólo será necesario que me indique el día en que desea recibirme.


Fdi: Katriana tiene posición entre los cainitas (concretamente posición 1 por su edad) y probablemene también entre los mortales (pero la ficha aún no está entregada así que esto último no es seguro al 100%).

Elois D'Umbrelle - April 25, 2006 11:56 AM (GMT)

El mensajero que no apartaba la mirada de las caderas y en general le cuerpo de la dama acogió de buen grado la respuesta, pues el dar buenas nuevas a su señora sería gratamente recompensado, mientras que una negativa de Katriana le habría supuesto alguna sanción.

Suspiró, pero más bien era por las tentaciones que suscitaba la doncella que por el alivio, aunque podría decirse que se trataba de una conjunción de ambas ideas en general.

- Entonces, si su gracia lo permite, anunciaré a mi señora que puede pasar.

Katriana - April 25, 2006 03:16 PM (GMT)
Katriana se sorprendió. No esperaba que Elois estuviera esperando fuera. Sin duda esperaba descolocarla con ello y ganar alguna ventaja de ello pero no le iba a dar esa satisfacción a la maestra de la vía.

Continuó sonriendo al mensajero y se acercó hasta quedar casi a su espalda donde le dijo al oído con voz susurrante:

- Deberíais haberme advertido que la duquesa de Orleáns estaba esperando. Es una pena que debamos terminar nuestra charla tan pronto… estaba disfrutando con ella, pero no podemos tener a una dama de su categoría esperando en la puerta. Hacedla pasar. Un criado os indicará el camino.

No bien había acabado de hablar Katriana que un hombre de una cierta edad apareció en la puerta e hizo un gesto de seguirlo al mensajero. Entretanto Katriana se había acercado a otra pequeña puerta por donde salió tras despedirse con una sonrisa enigmática del mensajero.

El criado condujo en silencio al emisario hasta la puerta y allí esperó a que éste informara a la dama del carruaje.

Elois D'Umbrelle - April 25, 2006 03:48 PM (GMT)

Partió el mensajero y llegado al carruaje detuvo su camino. Inmediatamente después abrió la puerta y ayudó a descender a la majestuosa duquesa de Orleáns.

Sencillamente era increible, su aire aristocrático noi tenía cabida a ojos mortales, los gestos inmutables de su serio rostro que mostraban tanto rectitud como carisma, las pupilas marinas oteando el horizonte marcaban la dirección como faros en la costa acusando con luces turquesa el camino a trazar, mientras en medio de toda la grandeza una tenue sonrisa se acuñaba bajo su delicada y chata nariz.

Primero caminó el criado guiádola por el recorrido, después lo siguiereon pequeños pasos que no posaban sus piernas sino reptaban, dando la sensación de que la dama flotaba hasta alzarse sobre los mortales.

En el marco de la puerta, el criado esbozó con firmeza, la misma que mostraba su acompañante en cada acto que realizaba y que denotaba su gran confianza.

- Elois D'Umbrelle, duquesa de Orleáns.

El criado se hizo a un lado tomando la capa de su señora quien cruzó portnado su vestido negro acore con el cabello ondulado que se desprendía en la copa de su cabeza, jugueteándole a ambos lados del rostro. No llevaba joyas, tan sólo un par de anillos, pero no necesitaba más para lucir, pues Elois se lucía así misma.

Tranquilamente esperó ser conducida hacia la anfitriona, Katriana que sin duda había quedado en jaque con aquella aparición repentina. En efecto eso era lo que buscaba la dama, pues no andaba mal de vez en cuando dar sorpresas para no caer en la tediosa rutina de ser predecible en cada paso.


Katriana - April 27, 2006 11:30 AM (GMT)
Entretanto Katriana había dado órdenes a los criados para que acondicionaran la sala para su nueva visita mientras que ella se acercaba a la puerta para recibir a la duquesa de Orleáns.

- Bienvenida a mi hogar. Que los pesares que os acompañen queden atenuados y el placer de este encuentro os alivie.

Katriana sonrió a la ventrue. No pensaba hacer mención a lo inesperado de su visita ya que seguro que Elois estaba esperando una oportunidad para hacer alguno de sus comentarios. Ambas tenían mucho en común por más que en ocasiones parecieran caras opuestas de una moneda y hacía demasiado tiempo que no se encontraban.

Con un gesto le pidió a Elois que la siguiera hasta la habitación donde en numerosas ocasiones se habían encontrado con anterioridad.

Esta cámara era mucho más suntuosa que saloncito donde había recibido al mensajero. Una chimenea de mármol blanco veteado de finas líneas rosadas presidía la habitación donde unos mullidos sofás de suave terciopelo blanco ocupaban una de las esquinas. La gruesa alfombra árabe y los tapices de corte oriental transmitían calidez al ambiente mientras que una mesa redonda de recio roble ocupaba el extremo más alejado de las puertas principales.

Katriana se acercó a uno de los sofás con paso lento y sinuoso y señalando el otro dijo:

- Tomad asiento, por favor hay muchas cosas de las que deberíamos hablar. Pero primero, decidme, ¿qué ha sido de vos durante este tiempo?

Elois D'Umbrelle - April 27, 2006 11:47 AM (GMT)

Elois siguió a su anfitriona, tenía pocas veces el goce de ese privilegio, el de ser invitada, mas por alún motivo gustaba más recibir las visitas. En cualquier caso, al entrar en aquel salón se sintió casi como en casa, la alfomra arábiga, la chimenea... Una decoración que hubiera empleado ella misma, aunque quizás con menor lujo, pues el abusar del lujo hacía que perdiese su concepto para hacerlo usual.

Con tranquilidad caminó erguida en el más profundo silencio hacia el tresillo, tras Katriana tomó asiento y fue entonces cuando se mostró dispuesta a ofrecer su voz a la consanguínea.

- El tiempo como siempre es mi carcelero.

Sonrió tras su comentario.

- Me debo a mis obligaciones con viajes aquí y allá, más ahora moro en París por unos días y puesto que vos también no vi mejor oporunidad para hacer un hueco en apretada agenda que el venir a veros esta noche.

Calló por un momento.

- Espero que no os importunase la precipitación de mi llegada, mas suspendí un encuentro y vuestra mansión no quedaba lejos, como ya sabeis debo andarme con mucho ojo en lo que al tiempo se refiere.

Volvió a sonreir.

- Pero decidme Katriana, ¿cuanto gozaremos de vuestra presencia en París?, pues espero que no desaparezcais ...

Primer envite. La connotación de sus últimas palabras, el como éstas quedaron suspendidas en el aire, la superioridad en su mirada, todo ello señalaba un doble sentido, ¿mas sabría Katriana desvelar el misterio?, en cualquier caso no había desdén para con ella, simplemente un modo sutil de introducir ciertos matices en la conversación.


Katriana - April 28, 2006 07:39 AM (GMT)
Realmente era todo un placer volver a encontrarse con Elois y su afilada retórica. Sin decir nada era capaz de expresar mil y una ideas.

- Vuestra presencia siempre es bien recibida en mi casa y espero que ahora, que tengo intención de permanecer una larga temporada en París, podré volver a gozar de ella en otras ocasiones.

Katriana devolvió la sonrisa a la ventrue. A pesar de desconocer los detalles de lo que había sucedido en la ciudad en los últimos tiempos tenía una cierta idea de hacia donde deseaba encaminar la conversación la duquesa.

- No, no tengo ninguna intención de desaparecer… aunque he oído algún que otro rumor que insinuaba que otros vástagos sí que lo han hecho.* ¿Debo entender entonces que esos rumores son ciertos?

*fdi: estoy a media conversación con René y con Geoffrey y es posible que me hayan dicho algo un poco más concreto… pero de momento para Katriana únicamente son rumores.

Elois D'Umbrelle - April 29, 2006 12:01 PM (GMT)

La dama d'Umbrelle sonrió sobrada.

- Muchos son los rumores, pero resulta peor la realidad.

Asintió con pesar afirmando sutil con un nimio balanceo del cuello.

- En efecto, nuestro linaje ha perdido muchos efectivos en París, y privilegios...

Nuevamente dejó suspendida la frase con esa peculiar entonación reclamadora de atenciones especiales.

Katriana - May 2, 2006 08:39 AM (GMT)
Katriana conocía el juego de Elois. Sabía que le gustaba gozar del privilegio de sentirse el centro de atención y por eso jugaba magistralmente con las palabras y los silencios. Por el contrario ella prefería dar menos rodeos e ir directamente al grano de las cuestiones. Siempre le habían dicho que su principal defecto era la impaciencia y a pesar de los años transcurridos desde su abrazo sus instintos tan sólo se habían atemperado parcialmente.


- Decís que nuestro linaje ha perdido efectivos y privilegios… ¿a qué os referís exactamente? Oí decir que algunos jóvenes vástagos habían desaparecido o habían sido asesinados… espero que nadie muy cercano a vos.

Elois D'Umbrelle - May 4, 2006 10:50 AM (GMT)

¿Alguien cercano?, en verdad pensaba Katriana que su huesped estaría tan tranquila si le hubieran tocado aunque fuera de refilón... no, sólo jugaba al viejo juego, moviéndose por su sistema, distinto pero paralelo, al fin y al cabo, las dos eran Ventrue.

Elois sonrió, mientras negaba con la cabeza, mostrando alivio, no suyo sino para el incauto que hubiera osado tantear la ira de Elois... Sus ojos azules brillaban intensamente.

- No os exalteis madame, pues ningún mal se cierne sobre Elois.

Una pausa larga, tanto como la mirada de supremacía que portaba consigo la altiva duqquesa.

- Por ahora...

Las palabras quedaron expuestas a cualquier interpretación, pues la dama no aclaró más sobre el asunto, simplemente prosiguió sus pasos, palabras, por otro sendero.

- En realidad, desapareció meses ha Ettien de Trevillón, mas aún Geoffrey no ha logrado dar justificación o encontrar culpable.

La mirada de Elois se perdió en la habitación, mostrando reflexión, la precisa para extraer de sus recuerdos la información requerida.

- Luego tenemos la extraña desaparición de Herr Bavenberg y su progenie, como ya sabreis era el más destacado sacerdote de la Vía pecatti en París, Ventrue y curiosamente el príncipe tuvo a bien desproveerlo publicamente de su dominio en la Gran Corte, para mofa de todos...

Las suspicacias estaban servidas, pero aún quedaba el plato fuerte...

- Oh, si

Elois pareció recordar algo más, pero con desgana, restando importancia, que ciertamente tenía.

- También Geoffrey expulsó de París a medio clan Ventrue, al parecer se negaron a cumplir los deseos del príncipe, pero tampoco podrías estar segura al cien por cien de las motivaciones que lo empujaron a ello.

La dama, sonrió, cargada de picardía.

- Por todo ello, os decía que esperaba que vuestra presencia no fuese efímera.

La picaresca atesorada en su boca traslució a sus ojos y a su vez varió para tornarse malicia y no picardía.

- Supongo, Katriana, que procurareis ser del agrado del príncipe, sino un oscuro futuro se os augura.



Katriana - May 5, 2006 08:28 AM (GMT)
La ventrue escuchó atentamente a la duquesa de Orleáns y su expresión fue tornándose ligeramente más seria conforme ella hablaba. Sus palabras eran graves y al parecer muchos conflictos se habían abatido sobre el clan que compartían.

Katriana sabía que Elois era una firme defensora de los suyos y que todos estos problemas y desaires debían haberla afectado pero le extrañaba que Geoffrey hubiera actuado de forma tan poco responsable al respecto.

Las desapariciones de Etien y de Bavenberg ya habían llegado a sus oídos y el propio príncipe se había referido a ellas durante su reunión *. Pero nada había oído sobre la expulsión de los jóvenes ventrue de la ciudad y eso que era un tema realmente importante.

Katriana continuó escuchando a Elois, no valía la pena interrumpirla no pudiendo aportar nada y ahora que la maestra de la vía se había decidido a hablar era mejor dejarla acabar para conocer todo lo sucedido durante este tiempo en la ciudad.

Finalmente cuando Katriana se preparaba para contestar llegó el puñal. Ella ya lo esperaba, sabía que Elois debía estar aguardando y preparándose para lanzar su comentario envenenado pero no por eso le sorprendió menos. Por suerte ya había logrado intuir de donde vendría el tiro y estaba preparada.

- Agradar al príncipe… -repitió con voz suave la ventrue – lo decís como si eso fuera algo malo, querida… - Katriana fijó sus ojos en Elois y continuó hablando sin dar una mayor importancia a sus palabras

- Nunca quise caer mal a príncipe alguno pero tampoco tengo intención de congraciarme con aquellos que mandan únicamente porque ostentan el poder. No soy precisamente una neonata recién llegada a las cortes, Elois, y siempre he sabido que de habérmelo propuesto podría haber conseguido un puesto de mayor importancia; tal vez no en esta ciudad, pero sí en mis tierras de Hispania o incluso en el sur de Francia… pero sabes que la política no es mi afán. Sí, es un interesante juego y no voy a negar que me encantar jugar a él pero son los seguidores de tu vía los que se obsesionan con el tema… Yo… tengo otras prioridades-

Katriana sonrió intentando quitar seriedad a lo dicho. No pretendía enemistarse con Elois, pero tampoco estaba dispuesta a que la utilizará como peón en sus maquinaciones.

Por el momento no me he formado una sólida opinión del gobierno que ha ejercido Geoffrey desde que derrocó a su sire. He estado fuera mucho tiempo y la guerra del sur me ha mantenido muy ocupada estos últimos años como para poder estar bien informada de lo que ha sucedido entretanto en París. Mis intereses han estado centrados más en las acciones de la monarca y de Esclarmonde que en lo que sucedía entre Alexander y Geoffrey

Sin duda alguien tan avezado en política como Elois habría notado el desprecio en su voz al hablar de Salianna, la monarca de las cortes del amor… pero Katriana no podía evitar que al nombrar a la toreador se notara la amargura que le provocaba la “monarca”.


* Fdi: todavía estoy a media conversación con Geoffrey con lo cual es probable que él mismo me halla dado algo más de información al respecto… aunque de momento dice las cosas con “cuentagotas”… si fuera necesario ya editaré luego

Elois D'Umbrelle - July 12, 2006 02:34 PM (GMT)

El conservadurismo ahogó los fonemas sensuales y sutiles de la dama Elois, atrás quedaría la retórica, pues ya había jugado sus bazas, tampoco debía extenderlas, ese sería un craso error en política del cual la noble se mofaba en no haber caido nunca.

Entonces pues, el cuentagotas entró en liza y ya había alcanzado su culmen, era justo pues que el intercambio de información adoptara otro curso distinto, si bien inverso.

- Cierto Lady Katriana.

Sonrió con picardía, soberbia picardía.

- Decidme que tal transcurren las cosas por el sur, os anuncio que es un tema que me tiene sumamente preocupada, por ello ruego que seais lo más concreta posible en la narrativa.

Era obvio el giro intencionado que la Maestra atribuía a la velada, quería hablar de Sclaramonde con Katriana.


Katriana - July 19, 2006 12:16 PM (GMT)
Por fin habían logrado llegar a un tema realmente interesante aunque delicado. Katriana no estaba muy segura de cual sería la postura de Elois ante el conflicto aunque había oído rumores sobre una enemistad entre la ventrue y la monarca gracias a la cual esperaba poder llegar a algún acuerdo con la maestra de la vía.

- La situación en el Sur resulta bastante compleja de explicar. Salianna ha logrado reunir a un gran número de partidarios y a pesar de que muchos de los seguidores de Esclarmonde siguen manteniéndose firmes parece cuestión de tiempo que los cruzados se salgan con la suya… Los príncipes de la corona catalano-aragonesa han mantenido su apoyo a La Negra y la muerte de Montfort ha dado nuevos ánimos a los cátaros y a sus partidarios pero se oyen demasiados rumores de que su majestad el Rey Luis parece querer declarar una nueva cruzada contra el sur. Eso es algo que no debería suceder.

Elois D'Umbrelle - July 19, 2006 08:48 PM (GMT)


Sonrisa con boca de lobo, feroz y hambrienta, se erigía una extraña y peligrosa Elois, aremolinando toda su sagacidad para tomar un preciado bocado que saciase de una vez por todas su voraz apetito político.

- Casualmente el grueso de mis ejércitos se halla en el sur para sacar tajada nada más el deshielo sea realidad.

Buen cuidado se gurdó la ambigua maestra de decir a costa de quien sacaría tajada, de por sí estaba claro que había llegado el momento de que una vez por todas se decantara en uno u otro bando y esa noche estaba más cerca, quizás con las primeras aguas de mayo la afamada duquesa ya tendría una posición firme en un bando concreto.

Las fauces del depredador mostraron su peculiares colmillos, pues habían quedado bien visibles, según el antojo de la doncella, en cada sonrisa.

- ¿Hasta que punto os puede llegar a interesar la situación Lady Katriana?

Katriana no era afamada política, al menos no en los círculos que la D'Umbrelle se movía, incluso no mostraba mucha ambición, pero después de todo era Ventrue y ese sentimiento afloraría tarde o temprano... sólo era cuestión de servir la fruta madura en buen plato, el sino sería predecible tras el incidente.


Katriana - July 21, 2006 09:48 AM (GMT)
Habían llegado a terreno peligroso, pero ya Elois no la intimidaba. Conocía de su poder y su antigüedad pero le había quedado claro que en París ya no ostentaba una posición equivalente a la que tenía años atrás. En su charla con Geoffrey le había quedado bastante claro, pese a la sutileza del príncipe, que sus continuas disputas con él le habían irritado y habían minado la antigua posición preeminente dentro de su clan de la maestra de la vía.

Pero eso no era motivo para infravalorarla. Sabía que contaba con poderosos aliados fuera de la ciudad y sus ejércitos seguían siendo una fuerza a tener en cuenta. Además Katriana conocía su ambición y sabía que bien llevada ambas ventrue podían ser una fuerza a tener en cuenta en la política cainita.

- Conozco aproximadamente la posición y cuantía de vuestros ejércitos así como los del resto de participantes en el conflicto. Estoy bien informada.- dijo con voz suave Katriana.

A pesar de la relevancia del tema a tratar no pensaba mostrar todas sus cartas en una primera entrevista.

- Sé que vos, al igual que algunos otros, no habéis tomado todavía una posición firme y, no os lo negaré, me gustaría poder convenceros de que elijáis el bando que no dejaría todo el territorio franco en manos de cierta toreador. - El retintín era inevitable en su voz... - Pero, claro, desconozco que tentadoras ofertas pueda haberos hecho la monarca Salianna para intentar convenceros de que ella es la mejor opción…

Los argumentos estaban sobre la mesa y si las informaciones que había recibido sobre las tensiones entre Elois y la monarca eran ciertas esperaba que la ventrue lo dejara entrever. Sabía que como buena política era poco probable que la duquesa de Orleáns se posicionara demasiado claramente en un primer momento pero su actitud de los últimos minutos denotaba el gran interés que sentía por este tema.

Elois D'Umbrelle - July 21, 2006 08:40 PM (GMT)

Lentamente una de las cuidadas cejas fue adquiriendo una forma de ojiba, Elois dudaba que Katriana tuviera una percepción real de sus fuerzas, así como de las del resto de implicados, sin embargo no diría o haría nada al respecto salvo aquel detalle. Probablemente estuviera al tanto del movimiento de sus fuerzas en Iberia hacia los Pirineos, pero de ahí a evaluar completamente todo... Había nobles implicados que lucharían bajo su mando cuando ella lo ordenase y no precisamente los vasallos del ducado de Orleans, muchos eran los recursos de la estirada patricia...

- Por supuesto Lady Katrina, no esperaría menos de vos. El que esteis al tanto de todo movimiento me insta a pensar que realmente es un asunto de interés para vos, así como vuestros recuros quedan más que argumentados controlando dichos movimientos.

Elois sonrió levemente por el comentario de Salianna, el retintín de Katriana no le era del todo desconocido, podría equivaler a su propio eco al pronunciar aquel hastiado nombre.

- Aún no he decantado mi opción, pero seguro admitireis que Salianna es la señora de Francia y por ende actuar en su contra sería una locura sin poseer el respaldo de alguien que la iguale o supere en poder e influencia- Ahí si que hubo un pequeño matiz, aunque muy sutil- , mas no sé vos pero me temo que mis recursos son bastante limitados, por lo que no es muy descabellado sacar tajada donde otros ya lo hacen.

Un leve carraspeo que la interrumpió por momentos, era evidente que fue forzado por elle misma y al instante recuperó la palabra como consumada oradora que era.

- Claro está que si hubiera una solución más ventajosa no dudaría en estudiarla.

Rió con fauces depredadoras.

- En cualquier caso hasta el deshielo aún cuento con varios meses para decidir que postura tomar en el conflicto.

Como era de esperar, Elois daba una de cal y otra de arena, argumentaba lo productivo que sería apoyar a Salianna pareciendo esa su opción, aunque al momento quitaba peso a esa opción en el caso de que hubiera más alternativas, pero nunca concretando. Así como buena política siempre tenía las espaldas cubiertas hiciera lo que fuera a hacer, que bien decidido estaba desde hacía años atrás mientras planeaba su venganza...


Katriana - July 25, 2006 12:05 PM (GMT)
Si notó la leve incredulidad de la Duquesa de Orleáns, Katriana no hizo gesto alguno que lo demostrara. Era probable que desconociera algunos datos y alianzas secretos pero lo cierto es que disponía de mucha información sobre lo que sucedía en territorio cátaro. Incluso de muchos movimientos que sus autores suponían extremadamente secretos.

Así que Katriana esperó hasta ver el desenlace de la argumentación de Elois. No esperaba que ésta tomara una postura clara en un sentido u otro pero sí que sus palabras le proporcionaran alguna pista de hacia donde se inclinaban sus intenciones.

La duquesa de Orleáns no le defraudó y en sus palabras podía interpretarse cualquier cosa aunque algunos pequeños matices parecían confirmar las informaciones que había recibido con anterioridad sobre las desavenencias entre la ventrue y la toreador.

- Cierto es que Salianna goza actualmente de una posición privilegiada como monarca de Francia pero sus actuaciones desde que alcanzó el cargo no le han reportado demasiadas amistades verdaderas, únicamente tratados de conveniencia. Sus ansias expansionistas no han sido muy bien recibidas entre los señores del Mar de las Sombras y estoy segura de que los señores ventrue del este tampoco están muy contentos con el aumento de poder de la monarca, aunque estoy segura que sobre eso vos tendréis más conocimientos que yo… Por supuesto oponerse directamente a ella puede ser una opción arriesgada pero ¿qué sería de la vida sin riesgos?

La ventrue fijó sus ojos esmeralda en Elois examinando su reacción ante sus palabras aunque sabía que debería fijarse en los más nimios detalles si quería saber qué pasaba realmente por la mente de la patricia.

- Claro está que vos podéis tomar una opción con pocos riesgos y dedicaros únicamente a recoger aquello que podáis entre la rapiña que los caballeros leales a Salianna harán sobre los restos del Languedoc si es que finalmente resultan vencedores… pero lo cierto es que siempre os creí alguien con valor para tomar lo que os corresponde y estoy segura de que podríais encontrar una recompensa más que adecuada para vos…

Katriana no era alguien que soliera mostrar sus colmillos, ni siquiera metafóricamente pero en esta ocasión su mordedura había ido directa al orgullo de la Duquesa. Si aceptaba ayudar a Salianna estaría agachando la cabeza ante una toreador engreída y manipuladora que ni siquiera le agradecería sus acciones sino que intentaría sacársela de encima tan buen punto le fuera posible.

Elois D'Umbrelle - August 18, 2006 01:13 PM (GMT)

Primero enarcó una ceja. La vida parisina cobraría interés con la presencia de Katriana, de eso no había duda, pero tampoco sabía a que jugaría su "hermana", si bien sospechaba que su sire estaba con los aragoneses, estos a su vez con Sclaramonde y por ende quizás Katriana se decantara por esa opción. ¿Buscaba pues aliados en París?

Despues un pinzamiento en orgullo de Elois la hizo mostrar la mirada endiablada que atesoraba y por la que muchos mortales rezaban noche tras noche plegarias con tal de no encontrarla depositada fijamente sobre ellos. En efecto Katriana había dado en la diana, sin embargo fue la Maestra quien permitió aquel detalle, pues no guardó pudor en refrenar esos impulsos, dando por ende la respuesta que buscaba su anfitriona. Fiel a su estilo, sin decir nada, sólo suscitando lo evidente.

- Sin riesgo no hay gloria dicen.

Expresó con un tono afgridulce y acento casi germánico, el más apropiado dadas las circunstancias.

- Por otro lado, no son recompensas lo que Elois D'Umbrelle anhela, asi que no debeis temer por ello.

Sonrió fugaz, efímera, forzada.

- Vuestras palabras no pasarán desapercibidas, aunque os prevengo que aquello que reciben estos oídos, no es muy diferente de lo que los fieles al príncipe Alexander proclaman a lo largo de toda Francia. Por suerte, entre nosotras, no habrá lugar para semejantes malentendidos.

Elois iba a apuntalar su jugada.

- Por tanto, en el futuro, guardaos esas expresiones de los agenos o enviar emisarios a Magdeburgo para que sepan de tal afinidad, pues en caso de retorno de quien ambas conocemos no estaría de más el saber con que aliados habrán de contar.

Sonrió dulcemente.

Katriana - September 6, 2006 12:31 PM (GMT)
Únicamente la mirada envenenada que Elois le lanzó al sentir herido su orgullo hacía que toda la conversación mereciera la pena aunque esperaba que antes de despedirse pudieran llegar al menos a un principio de acuerdo más concreto.

- Agradezco que mis palabras no pasen desapercibidas pues creo que os pueden resultar de utilidad y sé que vos las interpretaréis como corresponden y haréis un buen uso de ellas.

Las palabras de Elois parecían confirmar los rumores que se susurraban sobre una posible alianza entre la duquesa de Orleáns y Alexander, lo cual era algo que convenía a sus propios intereses ya que el antiguo ventrue jamás permitiría que esa advenediza toreador controlara los destinos de toda Francia.

- Y estad tranquila puesto que vuestras palabras no han caído en saco roto y serán tenidas en cuenta.

Unos suaves golpes en la puerta interrumpieron la charla y un joven de poco más de veinte años entró en la sala. Su porte señorial y su elegancia quedaban reafirmados por las elegantes a la par que sobrias ropas que llevaba.

Katriana sonrió ante la aparición del joven y dirigiéndose hacia Elois dijo:

- Querida, creo que todavía no conocéis a mi protegido al cual me gustaría presentaros. Éste que tenéis ante vos es Alejandro de Aguirre, señor de Balaguer chiquillo de Daguerre, príncipe de Girona de la sangre de ventrue. Mi hermano en la sangre.

Alejandro realizó una estudiada reverencia ante la duquesa de Orleáns de la cual Katriana ya le había hablado con antelación. Entretanto Katriana continuó hablando.

- Su período de formación ya ha concluido hace tiempo pero mi sire consideró que Alejandro necesitaría pasar algún tiempo conociendo las cortes y no hay lugar mejor para experimentar lo mejor y peor de la política cainita y mortal que la de nuestra magnífica ciudad así que me confió su enseñanza en este sentido.

Elois D'Umbrelle - September 7, 2006 11:22 PM (GMT)

Como leonas, ambas reinas de la selva, defendían su territorio de la única y mejor forma que conocían, con la palabra, mas aquello no era una pelea, ni tan siquiera un tanteo de fuerzas, simplemente estaban delimitando los límites. Elois sonrió.

- La palabra es el arma más valiosa lady Katriana, buena cuenta dais de ello, y grato es.

No diría más, de aquella forma tajante zanjó el tema, aún era pronto para llegar a algún acuerdo y tarde para no alcanzarlo. En definitiva, lo que había que hacer estaba hecho y lo demás era cuestión de tiempo, pues éste pone a cada cual en su lugar.

Entonces irrumpió aquel caonsanguineo, justo antes de que la dama D'Umbrelle decidiera poner fin a la velada, apareció pues como caído del cielo, o de otro lugar más alejado teniendo en cuenta la senda de Katriana.

Elois, noble como era, majestuosa en sus actos y perfecta en compostura inclinó su cabeza al patricio Alejandro en modo de saludo y aceptación sobre éste.

- Es todo un placer gozar de sangre nueva en París, si vos no me conoceis he deciros que mal informado andais y una reprimenda debiérais llevaros tanto vos como vuestro mecenas y mentor, sin embargo no será necesario pues seguro es que de buen grado habreis sido prevenido sobre mi y sino, mi reputación también me precede monsieur, siendo así pues, soy Elois D'Umbrelle de Ventrue.

La invitada acabó con una sonrisa mordaz entres sus labios acompañada de su tan afamada mirada penetrante turquesa, Alejandro nada de culpa tenía, sin embargo había llegad en un momento donde las palabras ya fluían per se y no por afán o desasosiego, el ritmo de la velada tiempo ha que estaba marcado y no existía retorno, comprobando de primera mano lo envenenada que podría estar la lengua de la patricia aún sin motivo para ello.


Katriana - September 8, 2006 07:46 AM (GMT)
Alejandro sonrió ante las palabras de Elois. Había sido advertido sobre la lengua mordaz de la Maestra de la Vía y pudo comprobar que era tan afilada como todos decían.

- Agradezco vuestra bienvenida y os puedo asegurar que no tenía duda alguna sobre a quien estaba siendo presentado. Vuestra reputación ha llegado más allá de los Pirineos, aunque debo decir que comparadas con vuestra presencia vuestras descripciones no son más que pálidas sombras – dudando unos segundos antes de continuar miró a su mentora que con un parpadeo y una sonrisa le indicó que continuara – Como maestra de la Via Regalis en la ciudad debo haceros una petición. He sido instruido en la Senda de los Reyes pero en ocasiones necesito consejo y no creo que pueda hallar a nadie mejor que vos para aconsejarme al respecto en la ciudad. ¿Estaríais dispuesta a ayudarme cuando así lo necesite?

Elois D'Umbrelle - September 8, 2006 11:16 PM (GMT)

El protegido de Katriana salió bien al paso, lo cual congració a la Maestra, pues eran necesarios en París consanguineos de esas características para recuperar y consagrar el lugar que les correspondía. Por todo ello y libre de tensión replicó al instante otorgando la respuesta buscada.

- Mientras Elois sea Elois y more en París, siempre habrá una morada donde los descendientes puedan considerar como suya, mas no es en París sino en Montparnase donde la podreis hallar, pues allí yace el castillo D'Umbrelle monsieur.

Más juegos de palabras se sucedían, habría sido más fácil responder con una afirmación o asentir levemente, mas existía un misterio aún por develar en sus palabras y del que jamás alcanzarían a comprender, ni ellos ni nadie, hasta que Elois desvelase sus cartas, pero para ello aún quedaban meses...

Sonrió sutilmente tanto al caballero como a su mentora.

- Por supuesto, Lady Katriana también goza de mi venia, aunque sólo si promete el no renegar de su vía, pues nada más quisiera yo en mi haber que corromper a una seguidora de la via peccati.



Katriana - September 12, 2006 08:33 AM (GMT)
Katriana suspiró mentalmente. Al parecer las palabras de Alejandro había satisfecho a la Maestra de la Vía y eso, desde luego, no era poco con alguien tan exigente como ella.

- En ese caso será a Montparnasse a dónde acudiré en busca de consejo cuando lo necesite. - repuso Alejandro ligeramente confundido por las últimas palabras de la duquesa de Orleans.

- No temais por ello, pues ya sabéis que se suele decir que quien roba a un ladrón tiene cien años de perdón... imagino que lo mismo es aplicable a tentar a un pecador

Elois D'Umbrelle - September 23, 2006 12:04 PM (GMT)


El reflejo de una tímida sonrisa cortesana se dibujó en el rostro satisfecho de la Maestra. En efecto daba gusto tener ventrue en París como lo era aquella pecadora de hispania. Katriana había captado perfectamente la sutileza de su mensaje.

Acto seguido realizó una reverencia y se dispuso a partir elegantemente sin reparo.

- Si me disculpan, he de partir, la noche es corta y Montparnasse está lejos.

Aunque en realidad iría a su villa de París, pero eso era algo que ellos desconocían.



Katriana - September 25, 2006 12:35 PM (GMT)
Las palabras de la Maestra de la Vía dieron por terminada la reunión. Mentora y protegido se levantaron y acompañaron a la ventrue hasta la entrada donde se despidieron de ella. Había sido una velada interesante y mucho se había dicho tras las insinuaciones veladas de ambas ventrue.

Tras la marcha de la duquesa de Orleans Katriana y Alejandro se retiraron y empezaron a trazar sus nuevos planes.

[Fdi]Por mi podemos dar por concluido este topic.




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