Un guerrero galopaba hacia la Concergierie, tenía una importante cita con el Príncipe de la ciudad, Geoffrey du Temple. Nunca había tenido una relación muy estrecha con los Ventrue, sin embargo, se decía que en muchas ciudades de, lo que algunos llamaban, Europa, estaban protegiendo a los Tremere. La Taumaturgia empezaba a ser una poderosa arma, y no había ningún rey que fuese tan necio como para desperdiciar el potencial mágico de los Brujos.
Bajó de su caballo, miró a sus lados, no portaba sus espadas. Habían insistido mucho en que no se podían portar armas en el Eliseo, a pesar de ello portaba una pequeña daga invisible a cualquier ojo en su bota, "sólo por si acaso". Nunca se sabía que podía acechar en la noche.
El Tremere caminó hasta encontrarse con quien parecía ser el "secretario" del Duque
- Buena noche, mi nombre es Adalbert Moskowitz de Tremere, caballero defensor de Ceoris y recién llegado a la ciudad de París. Se me ha concedido una auditoría con su Alteza Geoffrey du Temple esta noche.
No era un Tremere al uso, vestía cota de mallas y tenía un porte atlético considerable, la extrañeza de aquellos que le miraban le había acompañado desde su abrazo, la historia era larga, sin duda.
Icaro miro al caballero y fruncio el ceno mas que disgustado. Aquello habia sido un desliz muy gordo por parte del Tremere, y eso que estaba mas que avisado. Su Clan, y el, pagarian por ello.
-Caballero, llevais un cuchillo en vuestra bota. Retiradlo de alli ahora mismo.-
Su tono era severo, y su mirada era severa. No le gustaba ninguna rotura de la etiqueta, y el Tremere tenia suerte de que habia sido el quien lo habia descubierto, y no Montalban. Aquello se hubiera puesto mas que feo.
FdI: chequeo de Percepcion de Icaro: 3 exitos a dificultad 8: 10, 5, 8, 8.
Chequeo
Sorry, en el chequeo puse Montalban por inercia, pero ambos tiran 4 dados en ello (como todo PSJ). Como comprenderas, tanto Icaro como Montalban son bastante paranoicos al respecto de atentados contra el Principe.
El Tremere sacó su daga y la entregó a Icaro bastante avergonzado
- Mil disculpas señor, me he dejado llevar por la costumbre de llevar armas en presencia de mis superiores en Ceoris. Tenga por seguro que no volverá a ocurrir, en ningún momento tuve la intención de ofender al Duque.
La desconfianza en todo aquel que no fuese Tremere le había llevado a Adalbert a portar armas dentro del recinto de la Concergierie.
- Transilvania es una tierra oscura, en cualquier lugar pueden rebanar tu cuello por la espalda, los nativos de allí tenemos esa costumbre. Ha sido un craso error pensar que esa tradición imperaba en toda Europa. Mi error se ha debido a la más rotunda ignorancia, mil disculpas.
Empezaba bien en París, sólo esperaba que el Príncipe no le degollase por la ofensa.
Icaro podia entender las razones del Tremere, aunque obviamente su rostro demostraba que no le gustaba nada, ni consideraba eso suficiente excusa.
-Maese, estas tierras son mas... civilizadas, que las vuestras. Hariais bien en recordarlo de ahora en delante, si no deseais encontraros ante el juicio del Principe. Pedidle a vuestro Senor que os ilustre sobre las costumbres de estas tierras antes de regresar a la Corte.-
Con un gesto severo, Icaro se da la vuelta para regresar al interior de la Concergerie.
FdI: eres libre de interrumpir la marcha de Icaro si lo deseas, o simplemente abrir un post unos dias despues en la Concergerie. U, obviamente, cualquier alternativa que se te ocurra.