View Full Version: Primer paso.

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Title: Primer paso.


Tristan Du Lac - April 12, 2006 04:37 PM (GMT)
Se acercaron tímidamente al lugar, no tardaron demasiado desde que abandonaran el Campamento de Refugiados, pero aún así bastante habían tenido que caminar. Tristán se detuvo, y seguramente con él, su aprendiz. El camino ribeteado por adoquines y arbustos florales además de otros emisarios de la frescura de la naturaleza se volcaban hacia ellos, en señal de bienvenida, o quizá respeto.

Las elevadas columnas de piedra no eran nada en comparación con las torres y cúpulas redondeadas que partían en dos las nubes prestas a atravesar el entramado de piedra, madera y religiosidad. Desde los aires, una gárgola rampante les observaba con gesto pétreo y amenazante. Pero sin duda, no era lo más extraño que se podía respirar en aquel ambiente susurrante...

- Es aquí.

Isolda Lamartine - April 12, 2006 05:19 PM (GMT)
Se encontraba en el jardín anterior, recogiendo algunas piedras que necesitaba para preparar un ensalmo, algunos pétalos de colores iridiscentes que sólo crecían dentro de aquellos sagrados muros, y algunos que siempre estaban bajo las sombras de los arbustos llenos de espinas y de secretos.

Un rumor del viento, penetrante pero seguro, le hizo levantar la cabeza. Cerró los ojos; el mensaje era claro. Sonrió, y se puso de pie, dejando la canasta en manos de Löw y corrió hacia la parte frontal de Le Ictus, atravesando los complicados pasillos oscuros y secretos, preparados para que los visitantes nunca observaran lo que sucedía entre aquellos muros.

Antes de aparecer frente a Tristán mermó la marcha y organizó su vestido y su revoltoso cabello. Si alguien la viera, seguramente diría que se trataba de una adolescente enamorada. Algo equivocado en apreciación, sin duda.

Caminó, sonriendo con aquella sonrisa que sólo los Iluminados son capaces de hacer irradiar tranquilidad, misterio, confianza y un profundo e inabordable montón de Nada en puro estado de pretender crearse, mirando alternativamente a Tristán y a Lucie.

Al llegar a su altura, inclinó un poco la cabeza.

-Sed bienvenidos a Le Ictus, que os acoje con la misma alegría con que yo os acojo.

Lucie - April 12, 2006 10:26 PM (GMT)
Lucie no quería admitir que recorrerse un buen tramo de la ciudad la había dejado cercana a estar exhausta. Pero olvidó todo cuando sus ojos infantiles contemplaron la grandeza que se erguía para orgullo de los despertados de París.
El cansacio dejó de ser un problema cuando su mente se recreó en el edénico jardín que precedía a la capilla en sí misma, y un olor suave y sugerente flotó en el aire mientras el eco de los pasos de ambas figuras moría sobre el camino empedrado y serpenteante.

Antes de que Tristán pudiese explicarle algo más sobre le Ictus, una mujer envuelta en luz pareció explicarlo todo con el silencio que siguió a su aparición.
Lucie había dejado de poder responder con normalidad y sus ojos cristalinos se clavaron en ella sin un solo parpadeo. Hechizada como si acabase de presenciar la existencia de una princesa protagonista de cuentos infantiles, la niña tembló un poco al escuchar una voz que la hacía dolorosamente real. ¿Quién sería? ¿La dueña de aquel lugar encantado? Tristán parecía conocer a verdaderas damas, dignas de ese nombre...

Un escalofrío de impaciencia la recorrió mientras intentaba distinguir lo que había más allá de Isolda, tras el espeso cortinaje vegetal, como esperando que de un momento al otro se encontrase algún palacio.

Tristan Du Lac - April 17, 2006 11:31 AM (GMT)
Le agradó la aparición de Isolda, facilitaría muchísimo la tarea de incorporar a Lucie a la Capilla, después de todo, él era un maestro primerizo. Supuso que Isolda ya se habría imaginado de quien se trataba la joven, y no creyó conveniente interceder más por ella, de hecho, le dió a la joven chiquilla la posibilidad de presentarse por sí misma, a riesgo de cometer un error.

- Le agradecemos infinitamente su acogida, Archimaga Isolda.

Sonrió reverente, era el turno de su alumna.

Isolda Lamartine - April 18, 2006 04:51 PM (GMT)
Isolda entendió la intención de Tristán y no dudó de sus buenas intenciones; no conocía los métodos de enseñanza en las demás Traidionces Místicas, pero suponía que eran mucho más... familiares que los acostumbrados en la Orden, lo cual, desde luego, era bueno.

Ella no gustaba de ese estilo frívolo y multitudinario, carcelario casi, de enseñar de los ancianos herméticos, y prefería llegar a puntos de encuentro diferentes, haciendo uso de lo que ella llamaba diplomacia didáctica.

Intentaría no contravenir los deseos del cristiano, y mirando a la pequeña le dedicó las más cálida sonrisa que tal vez ella hubiera sentido, llena de ternura y un gran respeto, nacido este último de lo que ambas sabían Lucie iba a empezar a ser: Forjadora de la Realidad.

Lucie - April 26, 2006 05:55 PM (GMT)
La niña percibió el silencio tras las palabras de Tristán con cierto nerviosismo. La dama de cabellos de oro parecía también esperar algo de ella pues la estaba mirando, pero nadie le había dicho cómo debía comportarse.
No obstante, la cálida y cercana sonrisa de Isolda la envalentonó por un momento.

-Señora...-murmuró acompañándose de una tremulante reverencia que hizo caer en cascada todos sus bucles, (lo cual ocultó en cierta medida el incipiente rubor que cubría sus mejillas).-Me llamo Lucie, para servirla.

No, realmente no creía que allí las cosas funcionasen de esa manera, pero la costumbre hablaba por ella.

Isolda Lamartine - May 2, 2006 03:59 AM (GMT)
Sonrió; Hizo una ligera inclinación de cabeza ante la presentación de Lucie. Su felicidad, incontenible por lo que acababa de presenciar, invadió el jardín, el alma de los dos despertados, el austero castillo. El sauce llorón, a pesar de su nombre, reía, y se inclinó hasta casi tocar las cabezas de los tres magos; en sus finas hojas se sentía correr la magia que habitaba en todas las esquinas de aquel lugar sagrado.*

-Yo soy Magister Mundi Isolda Christine Terrein Lamartine, bani Bonisagus, miembro de la Orden de Hermes y Regente de Le Ictus junto a Don Aloisius Montenegro, a quien seguramente os dará placer conocer.

Seguramente su nombre completo habría aturdido a Lucie, que ni siquiera dentro de una Tradición Mística tan jerárquica como las Voces Mesiánicas podría acostumbrarse a la todavía mayor rigidez en el protocolo de la Orden de Hermes. Algún día Tristán, que la conocía, tal vez le contara un poco sobre la Orden y podría entonces explicarle sus nombres y su importancia.

-Pero no os quedéis ahí parados. Vamos, vamos adentro que Le Ictus os espera.

Caminó al lado de los cristianos. La razón de su felicidad y su sonrisa no eran muy difíciles de adivinar para quienes le conocían. La Soledad le era grata, pues le permitía deslizarse por tumultuosos torbellinos lingüísticos o mágicos, deambular por todos lados con la mente clavada en lejanos lugares, forjar con el silencio como materia prima, dulces perfumes sonoros y visibles que adormecieran las preocupaciones de los Durmientes. Pero ver surgir un nuevo Despertado, a pesar de estar en disputa aquel poderoso túmulo, disputa supuesta, a pesar de poder volverse su enemiga en algún pasaje del futuro, hacía surgir también una esperanza grande e imbatible que le animaba con sus fuerzas efímeras a nunca cerrar los ojos a pesar de tenerlos cerrados, a observar el mundo en su magnificencia, entendida en todo lo que ha sido creado y está por crearse.







FDI.
* Para ver el origen de ese sauce llorón, remitirse al post que estoy haciendo con la reunión de los Magos de la Orden de Hermes, al párrafo #, donde recibo al representante de la Casa Criamon.
Si no has leído la descripción de la capilla… pos… deberías leerla. xD




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