Title: Legado.
Description: 21-IX-1225 - Mañana. Privado.
Tristan Du Lac - April 9, 2006 07:58 PM (GMT)
La fresca brisa del temprano día avivó el clamor de toda una muchedumbre, amontonándose en las calles, en dirección a San Jaques y otros destinos tanto menos lícitos. El Cristiano caminó con tranquilidad, aunque había premura en su alma, hace años olvidó una importante cuestión en aquel mismo lugar y le apartó considerablemente de su verdadero cometido.
La humilde choza seguía siendo igual de precaria y humilde que como la abandonara hace años, es un buen indicio. Golpeó un par de veces en la agrietada puerta de entrada y esperó. Su corazón bombeaba intensamente la sangre que recorría sus entrañas, y encendía su cuerpo. Estaba inquieto...
Tras el umbral, se dibujó un rostro, extremadamente arrugado y pálido, y unos ojos azulados y ojerosos le apuntaron debilmente, exhibiendo unas profundas cataratas. Aún así, la mujer le distinguió y se apartó un par de pasos, llevándose las manos al rostro y gimiendo, casi lo había olvidado...Tristán, en cambio, le brindó una sosegada sonrisa.
- ¿Está preparada? - preguntó el varón, ¿a quien se referiría?
Lucie - April 9, 2006 09:11 PM (GMT)
-¡Lucie!
La mujer posó su cansada vista en el interior oscuro de la casucha y su voz sonó reticente, como si tras muchos años de criar a la pequeña se resistiese a dejarla en manos de aquel desconocido...
Lo primero que vio Tristán fueron dos ojos curiosos y escrutadores. Eran tan claros que con un pequeño escalofrío se preguntó si no estaría ciega, pero la duda tan sólo duró un segundo: denotaban inteligencia lista para ser tallada como un pequeño diamante.
Cuando pudo apartar la vista de su mirada, captó la pequeña y espigada presencia de una muchachilla portando un vestido de un gris sucio con algunos remiendos cuidadosamente confeccionados para que no pareciese que vestía andrajos. Su carita estaba limpia y no demasiado demacrada, al parecer la anciana la había cuidado todo lo bien que le permitían sus escasas posibilidades.
-¿Es él, Ama, es Tristán?
Su voz sonaba reverente y tímida, dulce, fue casi un susurro que no obstante llegó a oídos del mago.
-Prepara tus cosas, debes irte ahora...
Con un suspiro tembloroso la anciana alargó su mano para hacer que Lucie volviese al interior, y se encaró a Tristán de nuevo.
-Está lista señor, hice todo tal y como me dijísteis.
Tristan Du Lac - April 9, 2006 09:21 PM (GMT)
Contempló estupefacto y perplejo a la criatura. Por ninguno de los medios místicos y fehacientes de los que se valía podría haber imaginado que de aquel bulto de carne pudiera emerger muchacha de tamaña hermosura. Con una complaciente sonrisa y un parco asentimiento esperó en el umbral.
Contempló sus ojos, gráciles y extraordinarios, de un color límpido y puro como el más bravo manantial. Se preguntó si quizá no fuera otro estigma que distinguía a aquella indefensa muchacha de aquello por lo que la había escogido hace años, y dulcemente marcado como aprendiz de las artes que le inculcaría en poco tiempo.
Una parte de sí se apiadó de la vieja de Amaravati. No le ofreció pago ninguno por los servicios prestados, tras aquellas ojeras, tras aquellas agudas cataratas, había unos ojos vivos y lacrimosos, que atestiguaban la felicidad de la anciana por habérsele presentado la oportunidad de convivir con semejante presente, y eso para la vieja era más que suficiente.
Cuando Lucie marchó, Tristán intervino nuevamente, en susurros:
- ¿Experimentó la epifanía de la que os hablé?
Lucie - April 9, 2006 09:45 PM (GMT)
Echando de nuevo un rápido vistazo para ver dónde estaba la chiquilla, pareció satisfecha cuando la percibió recogiendo aplicadamente sus escasas pertenencias al fondo, cerca de su camastro, sentada en el suelo y canturreando para sí misma.
-Así es-, murmuró-. Ocurrió como profetizásteis... pero lejos de asustarse pareció verlo como algo normal y casi no tuve que explicarle nada. Es una chica inteligente, sí...
El tono de voz fue apagándose mientras Amavarati asentía para sí misma, embebida en sus pensamientos. Su francés había mejorado notablemente con los años, contrariamente a lo que había ocurrido con su salud.
-¿A dónde la lleváis? ¿Qué tenéis pensado para ella?
Un leve matiz de desconfianza e inquietud afloró en los marcados rasgos de la anciana.
Tristan Du Lac - April 9, 2006 09:54 PM (GMT)
Observó por encima del hombro de la mujer, moviéndo ligeramente su bastón, que acariciaba con su extremo la arenisca amontonada en la sucia puerta de la casucha.
- ¿Normal, decís? - murmuró mientras fruncía el ceño.
Era extraño, normalmente aquellos predestinados a abrir los ojos tenían un Despertar tanto más traumático. Sin ninguna duda le alegraba que fuera una excepción, después de todo, ya había sufrido bastante en su pasado, inconscientemente.
- ¿Qué sabe ella de su padre?
No se tomó a bien la desconfianza de la vieja, aunque no demostró ninguna aflicción. ¿Quien era ella para dudar del trato que le daría un buen samaritano? Finalmente comprendió la mano que se cernía sobre la mujer, y sobre tantas otras personas...la ignorancia. Sus ojos aún estaban cubiertos por un espeso velo, no podía esperar más comprensión y tranquilidad por parte de un Durmiente. Observó a la mujer fijamente, y prosiguió con cautela y serenidad:
- Seré su maestro, buena señora, y será criada en el seno de la religión. - no creyó conveniente especificar la religión a la que se refería, ¿no era obvio? Si no lo era, el rosario de cuentas brillantes que pendía de su cuello daría buena cuenta de ello.
Lucie - April 9, 2006 10:19 PM (GMT)
-Normal... todo lo normal que puedan ser las visiones de figuras celestes y... el resto.-Parecía reacia a explayarse en el tema, como si lamentase haber seguido al pie de la letra las instrucciones del mago pero ya fuese demasiado tarde para sacar de la cabeza de la chiquilla todas aquellas historias-. Creo que confunde aún la realidad con sus sueños, por mucho simbolismo del que estén cargados. Se refiere a ellos con naturalidad como si formasen parte de su entorno tanto como yo...
Amavarati se interrumpió para señalarle algo a Lucie.
-No te olvides de eso, niña.-Y bajando el tono de voz, respondió a la pregunta de Tristán-: ¿Su padre? No le dije nunca nada de su padre, sólo ha oído hablar de vos, monseñor. He intentado también que no llegase hasta sus oídos el incidente de su... de su nacimiento, ya sabéis. Estaba impaciente porque llegáseis, y sobre todo estos últimos días...
Su expresión se ablandó cuando la niña corrió hasta apoyarse contra su falda clavando de nuevo su cristalina mirada en el desconocido mientras los tirabuzones de un color rubio oscuro se agitaban ante su rostro.
-Ya cogí todo, Ama.
Tristan Du Lac - April 9, 2006 10:26 PM (GMT)
- Sé a lo que se refiere, no se preocupe, a su debido tiempo sabrá a cuento de qué viene todas esas emociones y sueños que seguramente habrá experimentado. - dijo mientras volvía a levantar la cabeza, por alguna extraña razón el apetecía marcharse del lugar.
- Bien hecho, Amaravati, no me gustaría que tuviera que cargar con el peso de un fallecimiento - dijo discreta y rotundamente, mientras blandía con ligereza su bastón.
- Si es así - su semblante se calmó, y una tranquilizadora sonrisa afloró en sus labios - Ceo que ya es hora de que nos marchemos - dijo, percatándose nuevamente de la belleza de la niña, dejando un intervalo de tiempo para las pertinentes despedidas y demás. Pronto, muy pronto, se vería transmitiéndole todas sus sapiencias a aquella frágil criatura.
Lucie - April 9, 2006 10:43 PM (GMT)
-Bueno Lucie-, dijo finalmente la vieja señora, guiando a su hasta entonces protegida hacia fuera del umbral con algo más de brusquedad de la pretendida.-Recuerda lo que te he contado, sé educada y obedece al señor, ¿de acuerdo?
Con una última mirada hacia la niña, Amavarati cerró la puerta tras de sí dejándola ante lo que había sido su morada durante toda su corta vida, al menos hasta donde le llegaban los recuerdos.
Lucie primero hizo un amago de llamar a la puerta, porque en su cabecita consideraba que aún no se habían despedido. Pero su diminuta mano se detuvo en el aire como si su propietaria acabase de pensar en lo poco apropiado del gesto.
Entonces, se volvió lentamente hacia Tristán. Una mano en el regazo, la otra, aferrando con decisión la pequeña y desgastada bolsa de viaje que probablemente contendría objetos nada valiosos. Una sonrisa le iluminó súbitamente el rostro y tendió su mano libre hacia él.
-¿Vamos?
Tristan Du Lac - April 9, 2006 10:51 PM (GMT)
El cristiano se deshizo ante aquella escena, se sintió vil por un instante, se sintió cruel por haber despojado a aquella criatura del seno de la familia que había conocido. Todo aconteció tan vertiginosamente que cuando se encontró frente a la pequeña apenas supo como reaccionar.
Decidió no comenzar el estudio exhaustivo de aquel diminuto ser, del ánima frágil e inocente de aquel ser. No, aún era pronto para comenzar nada, quizá sería mejor dejar que todo fluyera...
- Claro, pero antes he de comportarme como el caballero que pretendo ser y preguntaos: ¿quereis noble damisela que este servil caballero os libre del peso de vuestra bolsa? - dijo, y uno de sus ojos guiñó, como un relámpago.
Lucie - April 9, 2006 11:02 PM (GMT)
La sonrisa divertida que se pintó en el rostro de Lucie dio a entender que había comprendido el juego y que para ella era un buen comienzo. Tendió sus pertenencias hacia su maestro a la par que realizaba una graciosa pero algo insegura reverencia.
-Si no os importa, me haríais un gran favor... vos que sois mucho más fuerte que yo.
Alegremente, dio un paso hacia Tristán, pareciendo olvidarse al menos por el momento de la dura separación que acababa de acontecer. Probablemente lo asimilaría más tarde, cuando cayese en la cuenta de que nunca volvería.
Tristan Du Lac - April 9, 2006 11:10 PM (GMT)
Su mano se acercó gentilmente hasta la bolsa para tomarla, y en su diestra, aún blandía el bastón. Con gesto aún divertido, se dirigió nuevamente a la chiquilla, inclinándose un tanto a la hora de hablar:
- No os equivoqueis, damisela. Esto que os ofrezco es un intercambio, vos me habeis otorgado vuestra bolsa de viaje y ahora yo os tengo que dar algo a cambio... - miró a un lado y a otro, como si buscara, en realidad estaba todo bastante bien premeditado, le daría su bastón, quería ver su rostro al percibir el hormigueo "mágico" que le procuraría la nudosa madera del báculo - ¿Qué os parece mi bastón? Es seguro...y os facilitará el andar. - aseveró el hombre.
Lucie - April 9, 2006 11:30 PM (GMT)
La expresión de susto al escuchar sus primeras palabras dio paso a la curiosidad y la emoción. ¿Ella tener aquel objeto que parecía ser tan importante para su mentor? ¿Estaba realmente seguro de querer dejárselo? Sabía de sobra que los mayores no solían confiar sus posesiones preciadas a los más jóvenes, torpes y alocados... ella misma había salvado por los pelos de que se cayese al suelo un frágil amuleto de Amavarati. Sabía que se habría muerto de disgusto si lo hubiese visto hecho pedazos y aún no alcanzaba a explicarse cómo pudo atraparlo en la caída.
Pero no quiso retardar más su respuesta, no fuese a cambiar de opinión acerca de su ofrecimiento.
-No es un trato justo, valdrá más cualquier cosa que tengáis a...-su mirada se quedó prendada de la vara de madera y entonces el resto de la frase se perdió en el silencio.
-Acepto gustosamente, señor.
Y recogió con extremo cuidado el bastón que le tendía Tristán, sujetándolo con ambas manos y recorriéndolo con la mirada, pues la superaba en altura.
Sintió calidez, no la que usualmente desprendía el material sino otra distinta y propia de algo vivo que establecía con ella algún tipo de enlace aunque no sabía ni pretendía explicarlo. Tan sólo acarició la superficie con veneración y luego fijó sus ojos en el hombre que se mantenía a su lado.
-Es mágico...
Lo había dicho en un susurro carente de malicia, pero sin querer sus fantasías infantiles habían dado de lleno en el blanco.
Tristan Du Lac - April 9, 2006 11:42 PM (GMT)
Su mano se acercó a la pequeña mano lívida y frágil que sostenía ahora su bastón y la envolvió, entonces la electrizante sensación pareció acrecentarse por un instante. Aún con su mano sobre la de ella golpeó en unas cuantas ocasiones la grava acumulada en las fisuras de los adoquines.
- Es más resistente de lo que parece, ¿verdad?
Y tomándola de la mano libre, añadió:
- Ahora sí, estamos preparados. - musitó, echando a andar.
La afirmación que siguió a todo aquello le llamó plenamente la atención.
- ¿Qué entiendes por magia, Lucie?
Lucie - April 9, 2006 11:54 PM (GMT)
Sonriendo avergonzada, Lucie siguió a Tristán intentando imitar el ritmo de sus pasos de adulto. No sabía exactamente cuál era la respuesta que debía dar a aquella pregunta... no sabía si dar rienda suelta a su imaginación o por el contrario dejarlo todo en una expresión referente a las supersticiones y los cuentos de hadas que solían narrarse a los más jóvenes alrededor de la hoguera. Finalmente optó por una solución intermedia.
-Ella me dijo que debía aprender de vos, que érais sabio. Me dijo que sabríais comprenderme mejor que los demás del campamento. Allí la magia son leyendas... cosas que ocurrieron hace mucho, mucho tiempo, y que se perdieron.
Lo decía seriamente mientras seguía caminando. Estaba segura de sí misma cuando hablaba.
-No sé lo que es, pero no creo que pueda desaparecer, como dicen. Tampoco puede desaparecer Dios, ¿verdad?
Tristan Du Lac - April 10, 2006 12:10 AM (GMT)
Lucie, con tan pocas palabras, había tocado la fibra sensible del varón. La miró un instante sopesando sus palabras, como calibrando la importancia que debía darles, al cabo de unos instantes de pasos amortiguados por el griterió de la muchedumbre, se decidió a proseguir con la conversación.
- En cierto modo, las supercherías y los cuentos tienen algo de verdad, y buena parte de engaño, que no es más que pura exageración. - estaban acariciando someramente un tema delicado, que no era conveniente tratar tan abiertamente. - Acompáñame - susurró el Presbítero, guiándola hacia un tortuoso y estrecho callejón, anexo a la arteria que recorrían.
- La magia - comenzó - podria llegar a definirse como un pozo del que todo el mundo puede beber, algunos de un modo más superficial, otros más profundamente. Hay quienes apelan al yo interior como fuente de la magia, hay quienes abogan por Dios - hizo un especial hincapié en la palabra, que seguramente no pasaría desapercibido ante los oídos de la niña - y hay otros que derivan en deidades, espíritus y fallecidos.
Mientras se expresaba, movía las mano sosegadamente, pero dándole énfasis a su discurso.
- En realidad, el practicante no busca expandir su mente, ni engrandecer su perspectiva, sino hacer crecer su poder para moldear y controlar la energía de la magia, hacer que el Don prospere y evolucione. Tejer la realidad a voluntad del practicante, reescribir el suceso según lo desee el lanzador. - siseó con calma, llegando al apogeo de su declamación - No podrá desaparecer Dios, mientras perdure alguien, que aún mantenga su fé, por remota que sea esta, al igual que esto es aplicable a la magia, mientras haya quien crea en su consecuencia y reacción seguirá existiendo, flotando entre nosotros. ¿Comprendes la conexión, Lucie? ¿Entiendes como el uno es impulsor de la otra? - sus ojos refulgieron apasionadamente.
Lucie - April 10, 2006 12:23 AM (GMT)
La niña dejó transcurrir unos instantes mientras repasaba mentalmente todo lo que acababa de oír. El cúmulo de palabras y frases que Tristán le había dedicado en un espacio tan reducido de tiempo se agitaba sin orden ni concierto en su mente, pero la explícita metáfora del final la encaminó de nuevo a terreno seguro.
-Entonces nadie morirá-, exclamó alborozada ampliando su sonrisa y resistiéndose a apoyar la vara contra el sucio suelo que pisaban.-Porque vos y yo creemos ¿verdad? con dos bastará...
Satisfecha con su conclusión, Lucie asintió pensativa.
Tristan Du Lac - April 10, 2006 12:30 AM (GMT)
Suspiró. Ciertamente la conclusión era predecible, no era nada que no hubiera escuchado ya, o pronunciado, quien sabe...Contempló nuevamente la calle desde su posición aventajada, el tránsito apenas disminuía, de hecho, seguiría creciendo hasta posiblemente la hora del almuerzo.
- Pero tú y yo no estaremos aquí eternamente...¿no?
Lucie - April 10, 2006 12:36 AM (GMT)
La inquietud se adueñó unos segundos de Lucie. Escrutó con su límpida mirada el abstraído gesto de su mentor y entrecerró sus ojos, tratando de resolver el problema.
-Supongo que no. Pero al igual que Dios da la posibilidad de existir para todos, la magia también. Habrá quienes no crean... y quienes lo hagan, y todo eso desde siempre. Habrás tenido un maestro.
La conclusión llevaba implícita una pregunta. La niña no se cansaba de saber.
Tristan Du Lac - April 10, 2006 12:42 AM (GMT)
- Gran conclusión, Lucie. - apuntó Tristán.
Antes de proseguir, se giró para observarla fijamente a los ojos y adoptar un aire tanto más intimista. Sabía que no era un buen lugar para tratar temas de aquella índole, pero quizá en cualquier otro sitio ella pudiera sentirse más desprotegida de la cuenta.
- Lo he tenido - afirmó suavemente - Al igual que lo tienes tú.
Lucie - April 10, 2006 02:12 PM (GMT)
Ladeando el rostro, la pequeña mantuvo la hipnótica mirada fija en su mentor durante largos momentos. Por la expresión de su rostro pareció una joven atrapada en el espíritu de una niña, pero al cabo de un tiempo volvió su matiz infantil con una sonrisa ilusionada pero interrogante.
-¿Por qué te decidiste a enseñarme a mí?
Tristan Du Lac - April 10, 2006 02:20 PM (GMT)
Volvió a mirar de soslayo a la muchedumbre que pasaba frente a ellos, sin apenas detenerse a observar el interior de aquel estrecho callejón de piedra amerillenta y hediondo musgo. Lucie era suspicaz, su mordaz interés rozaba las cotas de una adultez prematura y sobria. Volvió a encogerse e intervino:
- Me temo que esa no es la pregunta. La pregunta es, ¿qué crees que voy a enseñarte yo?
Lucie - April 10, 2006 02:47 PM (GMT)
Lucie frunció el ceño mientras el peso del bastón se hacía casi insostenible entre sus pequeñas manos. ¿Por qué Tristán le hacía tantas preguntas si él conocía las respuestas? ¿Acaso quería probarla?
De pronto rió y volvió sus ojos hacia la multitud que desfilaba cerca de ellos pero completamente ajena a la curiosa conversación.
-Espero que lo sepáis mejor que yo...
No pretendía ser descortés, pero la frase había escapado involuntariamente de sus labios pues su mente se negaba a seguir haciendo conjeturas.
Tristan Du Lac - April 10, 2006 02:55 PM (GMT)
Observó su bastón temblar en las manos de la pequeña y con sus dedos lo empujó ligeramente hacia arriba para levantarlo y facilitarle la tarea del transporte del mismo. Se irguió ligeramente, acomodando la capa que pendía de sus hombros y prosiguió:
- Me temo que si os lo explicara ahora, no me entenderíais. Quizá sea mejor que avanceis inconscientemente por el camino que yo os he preparado, y cuando supereis cada meta, cuando consigais cada logro, sea el tiempo de mirar atrás y comprobar qué es aquello que verdaderamente has aprendido.
Tomó cuidadosamente su bastón, para no seguir hostigando a la aprendiz y concluyó:
- Ahora sí, podemos marcharnos.
Lucie - April 10, 2006 03:20 PM (GMT)
Lucie se alegró de reanudar la marcha y con un pequeño salto esquivó un charco hasta encontrarse de nuevo en la transitada y ruidosa calle, aquella en donde dejaban de ser una aprendiz y su mentor y se convertían en dos transeúntes más en medio de la muchedumbre.
Alzando la voz levemente para que pudiese ser escuchada por Tristán, Lucie hizo una última pregunta.
-¿Vivís cerca de aquí? ¿En un castillo, caballero?
De nuevo se escuchó su risa inocente y al mismo tiempo impregnada de la picardía que se le había inculcado tras largos años en medio de los refugiados de París.
Tristan Du Lac - April 11, 2006 06:16 PM (GMT)
Intentó caminar al compás de la niña, quizá algo adelantado para abrirle el camino en aquella hecatombe de homúnculos andrajosos y desarrapados, ebrios, sucios y pestilentes, golpeando ocasionalmente la piedra de los caminos con el extremo de su bastón, mientras lanza alguna mirada esporádica a su acompañante. Negó lentamente, y más tarde se explicó:
- ¿Alguna vez habeis estado en una Iglesia? - el orgullo del Voz Mesiánica era precisamente que la Capilla se hubiera construido en los cimientos de una, llenándose con la santidad que el mismo recinto emanaba.
Lucie - April 11, 2006 07:17 PM (GMT)
-Muy pocas veces... pero las iglesias no son sitios para vivir.
Sin entender demasiado lo que Tristán quería decir, miró hacia arriba, hacia el rostro del hombre al cual seguía, y después siguió atenta a la tarea de esquivar a toda la gente que caminaba despreocupadamente sin prestar atención a la niña bajo el mar de humanidad.
Tristan Du Lac - April 12, 2006 04:40 PM (GMT)
Ambos cuerpos continuaron avanzando entre el gentío, confundiendose con la muchedumbre que se agolpaba a su alrededor y cuyo griterío y entretenimiento apartaba toda aposible atención en la peculiar pareja que había tomado un rumbo.
- Continúa en: Primer paso. -