La noche era fría y el viento hacía estremecerse a los pocos mortales que se atrevían a moverse por las calles de la Ile de la Cité. Un criado ataviado con la librea de una casa noble y protegido por una gruesa capa de invierno se dirigía hacia la Concergierie.
Al llegar ante el impresionante edificio se detiene y toma aliento preparándose para presentarse ante los guardias que custodian la entrada. Un escalofrío recorre su espalda al observar los imponentes muros del lugar durante tanto tiempo los reyes de Francia han habitado e impartido su justicia. Pero el recuerdo de su misión y la promesa de una recompensa a su regreso si ésta es cumplida con prontitud le hacen olvidar los oscuros presagios que los grises muros parecen encerrar.
Recobrado el valor, el menudo hombrecillo se acerca a las puertas del castillo y aclarando su voz anuncia a los soldados que las guardan:
-Deseo entregar un mensaje a Monsieur Ícaro para que éste lo haga llegar a su señor.
Los guardias miran al criado que a pesar de sus gruesas ropas parece temblar de frío o miedo y con un gesto le indican que puede pasar.
El hombre no les dirige más que una ligera inclinación de cabeza y con paso rápido se dirige hacia la puerta donde tras una nueva inspiración pica con resolución y espera hasta que el chambelán del príncipe haga su aparición.
fdi: no le he puesto fecha al post de momento a propósito hasta saber qué fecha te iría bien, yo de momento estoy libre ;)
Icaro abandono el calor confortable en que la Concergerie estaba inundado gracias a sus innumeras chimeneas, y salio al frio de la calle. No es que temiese un costipado lo que hizo que se abrigase, ni siquiera que le molestase en especial el frio... fue el habito. Anos de habito como mortal, y mas de un siglo como inmortal.
Cuando llego junto al mortal, que temblaba de frio, simplemente extendio la mano para recibir la misiva. En noches como esta, se preguntaba por que seria que los simples mensajeros nunca tenian una sangre sabrosa, porque le hubiera gustado un infierno disfrutar un buen rato de ella...
FdI: en cuanto a la fecha, la del encuentro con que pongas una noche en que no tengo otro post, no hay problema. A Icaro lo puedes encontrar cualquier noche, por otro lado.
El mensajero observó a Ícaro y su apariencia de hombre tranquilo le ayudó a relajarse. Sabía que era probable que se tratara de un vástago al igual que lo era su señora pero al contrario que algunos de los vástagos con los que ya había tratado desprendía una cierta aura de persona calmada.
- ¿Sois monsieur Ícaro? Mi señora, lady Katriana, me pidió que os entregara este mensaje para que vos se lo hicierais llegar a su alteza. Acabamos de llegar pero… - el mortal se interrumpió. -Hablo demasiado, os ruego que me disculpéis. Acabó diciendo mientras le entregaba el mensaje.
Ahora que había hablado Ícaro pudo darse cuenta de que el mensajero no era más que un muchacho y, resultaba obvio que su nerviosismo y su timidez natural le hacían hablar más de la cuenta.
Ícaro le despidió con un leve asentimiento de cabeza y una sonrisa mientras volvía a entrar en el interior del cálido edificio. “La ventrue había regresado, bien, eso sería algo que a su majestad le gustaría saber cuanto antes”
Fdi:El texto del mensaje es el siguiente:
A la atención de su alteza el príncipe Geoffrey du Temple,
Me complace anunciarle que Lady Katriana, chiquilla del barón Daguerre, de la noble estirpe de Ventrue ha regresado a vuestra ciudad y desearía encontrarse con su alteza para presentarle sus respetos.
Atentamente,
Lady Katriana
fdi2: He editado el post anterior para poner como fecha el 2 de noviembre. Creo que ese día no tienes nada. De no ser así dímelo y lo cambio.