Title: Encuentro cercano del 3° tipo (FLASHBACK)
Description: Febrero de 1225
Mystere Imum - March 27, 2006 11:45 AM (GMT)
Fabius caminaba por el mercado con su fiel criado Marcel, estaba buscando a un señor que vendia caballos segun decian: los mejores. Su padre ya le estaba entregando responsabilidades para que se fuera conviertiendo poco a poco en el hombre que llevaria con honor y orgullo el apellido Du Lombart y que regiria los dominios de la familia.
La curiosidad del joven siempre lo llevaban a perderse por los lugares atestados de gente, buscando lugares ocultos, hablando con extraños intentando hacer negocios nada dignos de un noble...
Ahora caminaba solo, mirando hacia todos lados con sus ojos vivaces y cierto aire de superiridad en su alegre mirada...
Isolda Lamartine - March 27, 2006 05:38 PM (GMT)
En un callejón oculto bajo un alero en paja, había un tipo tirado en el suelo sobre una alfombra rota y mugrosa, con tantas capas de polvo que era prácticamente imposible reconocer los grabados; a ambos lados del hombre ollas, jarras de porcelana sin grabados, herramientas de extrañas formas de metales oxidados, misteriosas piedras fabricadas al parecer por mano humana y poseedoras de geométrias que retaban la credibilidad en su existencia, y artilugios provenientes de todas partes o de ninguna según la creencia de quien lo viera.
Pero nadie lo veía: sólo Fabius lo veía, auqneu claro, él no podría saberlo.
El hombre, un anciano de barbas blancas si estuvieran limpias y de ojos blancos por la ceguera, tocaba un instrumento fabricado al parecer por sus propias manos que evocaba sonidos antiguos, tanto como la tierra, un conocedor la reconocería como una Lira Órfica, más ese conocimiento pocos tenían, vestía con pobres ropajes, rasgados y sucios, y sus pies descalzos mostraban profundas heridas.
Pero su tranquilidad, impasiblidad frente al mundo que pasaba frente a él sin afectarlo, y no sólo por su ceguera, obligaba a quienes lo observaban, a Fabius, a olvidar los detalles, las minucias sin importancia.
Mystere Imum - March 28, 2006 12:15 AM (GMT)
Fabius se sintio fascinado por los extraños sonidos y por el viejo que la intepretaba, se adentro en el perdido callejon y quedo contemplando la escena.
Sus ojos atentos a las extrañas formas de los artilugios, de las piedras y de las ollas, obervo la mirada del anciano perdida y blanqucina, lentamente se coloco enfrente y tomo una de las extrañas piedras en sus manos.
No sabia lo que era pero algo le llamaba la atencion de todo aqullo.
Isolda Lamartine - March 29, 2006 03:17 PM (GMT)
El anciano terminó su pieza, y depositó el intrumento a un lado. No veía, pero todo lo que sucedía a su alrededor le era claro como el día, y sus ojos, herramientas inservibles, ahora no le estorbaban para ver en aquel joven la verdad que había estado buscando.
-Ha elegido bien.
Su voz era gangfosa, llena de años que la hacían detenerse en los desniveles, indefensa ante el peso de la evidencia; era gangosa, lenta por tanto, grave sin embargo a pesar de tener más rostro de chillar que de hablar aquel que vendía basura en la calle. Y llevaba susurros invisibles que el joven todavía no sentía y que sentiría tal vez años después. Profunda, cada sonido tenía su propio significado.
-Porque esa piedra se llevó lo que en los cuerpos es pérfido y sombrío.
Desde hacía meses; años en un entorno que no reconocía el tiempo, aquella roca había sido el final catalizador a los pies del joven. Y tenía tallada una marca hebrea, una sola letra era suficiente a si para soportar el peso de esa Oscuridad. Fabius la supo suya, y vio, por un momento, una de las escenas de su pasado: la ruina de la iglesia, el olor desagradable de su propio sudor en mezcla sacrílega con al sangre del sacerdote, santa y humana al tiempo; los sonidos indelebles en el tiempo del mundo terminando; pero no sintió el mal en su cuerpo.
Mystere Imum - March 29, 2006 03:38 PM (GMT)
Fabius tenia una extraña mezcla de sensaciones contradictorias, le habia llamado la atencion la piedra luego sintio un escalofrio que recorrio su espalda.
Escucho las palabras del viejo y parecio estar prestando atencion a un enigma y misterio, pero al finalizar la frase una oleada de visiones, olores y sonidos se agolparon en el.
Parecia que no estaba en el callejon sino en una iglesia y contemplandose a si mismo, la situacion era irreal pues parecia estar en dos lados al mismo tiempo, en ese instante lo recordo pero cuando esperaba que el mal consumiera su cuerpo no sintio nada.
Su memoria recostruyo aquel oscuro pasado, inmediatamente fue traido de vuelta al callejon, quiso tirar la piedra que provocaba aquello pero tampoco pudo, sus fuerzas menguaron por un momento y sus piernas se flexionaron, quedo de rodillas enfrente al anciano.
Luego otra rafaga de sensaciones ahora parecia que todos sus recuerdos perdidos volcian a su ser, por un momento se sintio completo...
Recordo sin saber como, su nacimiento, y recordo como fue ese dia ya que fue peculiar, a pleno mediodia se hizo la mas absoluta oscuridad un eclpise completo tuvo lugar en el momento de nacer...
No emitio palabras, quedo en esa posicion sosteniendo la piedra.
Isolda Lamartine - March 29, 2006 03:51 PM (GMT)
El anciano sonrió estático; su boca carecía de muchos dientes, y los otros estaban negro, contraste final en aquel rostro que incialmente podría parecer incluso investido de santidad. Pero su sonrisa no era negra como su dentadura, y no era de exitación o de burla; no había en ella sentimientos de ese tipo sino otros más oscuros y artificiales, por darles un nombre que recogiera sus características.
Recordar era siempre importante. Fundamental. Y aquel chico le donó las imágenes que había tradio de vuelta: ella, a diferencia del joven, había nacido una noche de luna roja y sangrienta.
-¿Qué sucede, joven señor? ¿Desea agua para refrescar el ánimo o sombra para escapar del sol?
Preguntaba inocentemente, y a pesar del tono respuetuoso hacia quien tenía mas elevada posición, era como un padre hablando a un crío.
Mystere Imum - March 29, 2006 04:03 PM (GMT)
Fabius salio de su ensimismamiento, pero algo dentro de el quedo trabajando mientras prestaba atencion a las palabras.
Unos momentos de silencio para comprender la situacion, pero no podia. Haciendo un esfuerzo se puso en pie observando con curiosidad al hombre que tenia enfrente.
-No, gracias...
-Lo que quiero saber es que es exactamente esta piedra que tengo en mis manos?
Recordaba las cripticas palabras del anciano era hora de encontrar la razon de las mismas.
Isolda Lamartine - March 31, 2006 02:51 PM (GMT)
El anciano asintió; su rostro estaba dirigido hacia algún lugar indeterminado en la parte alta de la cabeza del joven, e inmóvil con sus ojos abiertos, ensayó una nueva sonrisa, satisfecho por haber escuchado la pregunta que esperaba.
Mientras la máscara actuaba en ese sentido, Isolda comprobaba minuciosamente, trazando esquemas y diagramas de complicada geometría y simbología hebráica, pues no quería equivocarse si es que aquel joven aún seguía imbuido por la presencia de aquel a quien tanto temía.
-El símbolo que tiene escrito...- dijo señalando justo hacia la piedra, que negra, aún descansaba en las manos del mortal.-... ¿lo conoce?
Mystere Imum - March 31, 2006 05:16 PM (GMT)
por alguna razon ese simbolo le resultaba familiar pero no podia recordarlo en algun tiempo o espacio concreto. Solo que cuanto mas lo miraba y lo sentia mas se le representaba esa imagen dentro de el, no sabria explicarlo...lo conocia pero no recordaba...todavia.
-Algo me dice que si...pero no recuerdo.
Mientras tanto, algo seguia trabajando reconstruyendo cosas perdidas, o que permanecian ocultas, parecia que se habia levantado el fino velo que escondia su pasado.
Isolda Lamartine - April 4, 2006 01:37 PM (GMT)
"No puedes exigirle demasiado", se dijo Isolda reprendiéndose por lo elevado de la pregunta, "no es más que un niño".
Pero a pesar de ser sólo un niño algo sí que era cierto: la empatía natural que fluía entre esa piedra, o cualquier otra con ese símbolo grabado, había despertado sentidos dormidos en el joven. Eso, que no era lo que estaba buscando, era lo que más le alegraba de aquel nada fortuito encuentro, pero sí de inesperadas consecuencias, a la par aterradoras por lo que suponían en su diario vivir y alentadoras en el martirio de su soledad.
Pero isolda se reprendió de nuevo; iba muy rápido, como siempre. Ahora lo siguiente era lo siguiente, como casi siempre, y en actitud casi indiferente guardó silencio y se quedó inmóvil, con una sonrisa que a muchos incomodaría, con sus ojos ciegos mirando algún lugar intederminado de la polvareda que se levantaba frente a ellos.
Mystere Imum - April 4, 2006 02:44 PM (GMT)
Fabius miro con curiosidad al viejo y todas las cosas que habia a su alrdededor, era algo fascinante lo que habia sentido y seguia sintiendo, ademas de sumamente extraño.
El quedo en silencio un rato, incomodo por la situacion sin sabe bien que decir, pero parecia que el viejo no iba a abrir la boca asi que se decidio y hablo...
-Disculpe señor, que son estas piedras? de donde las trajo? las vende? o me la regala?-pregunto inocentemente en una catarata de preguntas que seguramente abrumarian al anciano, pero queria saberlo todo sobre esas piedras.
Isolda Lamartine - April 7, 2006 05:47 PM (GMT)
No se movió, y el silecio se alargó varios minutos más. Aquello no era lo que esperaba, pero temía pecar de nuevo por ser demasiado exigente. Su rostro, lentamente, se giró hacia el lugar del que había provenido la voz del joven.
Su voz en esta ocasión fue agria, incluso molesta.
-Si no va a hacer preguntas inteligentes, mejor permanezca en silencio, mi joven señor.
Y con la misma lentitud volvió a mirar al frente. Es que cuando los jóvenes no entiendewn, debe conducírseles al entendimiento: adentro, no afuera, estaban todas las respuestas; por tanto de afuera sólo contaminación y suciedad podría dársele a los sentidos.
Claro, él era un simple anciano y el joven un noble. Pero ese era el inicio, o el fin siendo trágicos, de aquel juego.
Mystere Imum - April 7, 2006 07:08 PM (GMT)
Fabius se sorprendio por la respuesta del viejo y no pudo evitar torcer su gesto en desagrado, aflorando su alma noble.
Pero antes de lanzarle una zarta de cosas para poneelo es su lugar se detuvo a pensar y analizar la situacion y las palabras. Pero pocas conclusiones saco, Fabius no era timido ni mucho menos y no se dejaria llevar por delante por un anciano que le hablaba mal.
-Acaso usted tiene la capacidad de saber cuando algo es inteligente y cuando no? pense que era solo un vendedor de chucherias.
No pudo evitar lanzar su frase con voz de superioridad y suficiencia.
-Ya que no le interesan mis preguntan, me llevare esta piedra...Pues parece que no le importan. Ademas...
Dejo las palabras alli, pero esa piedra tenia algo extraño lo podia sentir pero nunca explicar.
-Siento algo en esta piedra, algo poderoso, esta unida a mi de alguna manera por eso creo que me pertenece o pertenecio...-dijo en un leve susurro.
Isolda Lamartine - April 12, 2006 05:49 AM (GMT)
El anciano no pudo menos que sonreír.
-Estoy ciego, joven; usted no lo está. Responda usted sus propias preguntas.
Se recostó aperezado contra la pared de su tienda, y se cubrió con el manto raido; su vista ciega seguía fantasmas visuales que se armaban en la calle, en virtud a la polvareda. No dijo nada más respecto a lo último que el joven había mencionado.
Esta que en ese mismo instante había iniciado era la más difícil de todas las pruebas.
Mystere Imum - April 12, 2006 10:31 PM (GMT)
El extraño proceso habia acabado, toda su memoria que alguna vez estuvo perdida volvio a la superficie, recordaba los detalles, los momentos y las sensaciones del pasado...
No sabia como pero el viejo y en especial la piedra tenia un gran poder, y una relacion muy fuerte con el mismo.
Deseaba averiguar que era, cual era esa relacion, quien era el viejo, que hacia la piedra pero estaba seguro que el viejo no daria respuesta sino que esta se encontraba dentro de el, el deberia investigar en su interior, buscar la respuesta en su propio ser.
Se sintio mal por como trato al anciano, y las duras palabras que uso, a veces se parecia demasiado a su padre, haciendo diferencias entre las personas, eso no le agradaba demasiado pero eran las reglas por la que habia sido criado y educado.
Aunque los textos que leia y a los cuales fascinaba decian otras cosas, mas profundas y sin duda interesantes. Tenia la certeza que el viejo sabia mas, o ocultaba algo, o habia algo mas alla en esos ojos blancos.
Mostrando un gesto de humildad se sento en siencio al lado del anciano, recostandose contra la pared, miro a los ojos blancos y vacios y luego saco la piedra la cual observo durante un rato.
No emitio sonidos, pues intentaba buscar la conexion, y la respuesta en su interior...
Isolda Lamartine - April 12, 2006 10:43 PM (GMT)
Así era mejor. No del todo, pues para Isolda las mentes privilegiadas debían ser orgullosas, más la humildad era importante en sumo grado cuando lo unico que tenías era una mente privilegiada sin ninguna instrucción que la respaldase. Aquel gesto hablaba lo suficientemente bien.
No se movió tampoco, dejando que la mente del propio joven se moviera, que en sus laberintos encontrara a su minotauro; ella se encargaría de que no muriera en el encuentro, pero él tendría que encontrarlo. Nadie más.
Mystere Imum - April 12, 2006 10:53 PM (GMT)
Y en un momento de iluminacion, de los que Fabius tenia a menudo lo descubrio una de las preguntas del viejo habia quedado dando vueltas en su cabeza...Si conocia el simobolo de la piedra, pero no se habia dado cuenta que desde ese momento estuvo pensadno en la respuesta.
Su mente trabajaba de forma extraña en algunas ocaciones, podia dividira tareas y en ese momento lo habia logrado.
Con un rapido salto se puso de pie, rapidamente saco un pequeño carbon que usaba para dbujar, cosa que digustaba a su padre pero en la cual era muy diestro.
Sabia que el anciano era ciego, pero sentia la necesidad de hacerlo.
Dibujo un circulo perfecto en la calle, luego una especie de contorno humano, como de un niño, luego dibujo otras cosas simulando piedras y por ultimo coloco la piedra que tenia en su mano a los pies de la figura.
-Si reconozco el simbolo señor, lo recuedo pero en ese momento no creo haber estado conciente pero de igual forma lo recuerdo, recuerdo la iglesia y lo que paso, recuerdo esto...
Con su mano señalo a su dibujo en el suelo no para que lo mirara el anciano sino para que el mismo lo asimilara.
-Acaso usted conoce a aquel que susurraba en mis pesadillas? o aquel que me salvo?
Por fin habia decubierto la clave, el recuerdo habia hecho funcionar partes dormidas de Fabius, alguien lo habia salvado de morir por aquel que susurraba, usando el circulo y piedras...pero quien?
Era imporante que la respuesta que habia encontrado fuera otra pregunta, pero mas profunda e importante.
Isolda Lamartine - April 12, 2006 11:11 PM (GMT)
Por fin el anciano sonrió. Reconocer el símbolo no era lo mismo que recordarlo, pero para el caso daba lo mismo; de hecho era mucho más valioso, si se pensaba bien, pues aquel joven, a pesar del temblor de su voz, acababa de tomar el hilo evasivo de algo que tal vez considerara perdido.
No se movió de su posición en reposo; la Lentitud era un bien que comenzaba a perderse, y él, ella a decir verdad, siempre sería su eterna defensora. Pero aora era momento de dar algunas respuestas al joven. Las necesarias.
-Los símbolos que ha escrito, mi joven señor, pertenecían a dos rocas, no a una. Uno es hayta, y el otro, el que usted no tiene ni yo, es tehom, y en la lengua hebra, juntos, significan "era abismo".
Guardó silencio largo rato, pensando. Por fin preguntó.
-¿Recuerda qué desayunó ese día, el día que ha dibujado sobre la arena?
Mystere Imum - April 12, 2006 11:24 PM (GMT)
Cuando escucho esas palabras, sintio una sensacion extraña y automaticamente dijo.
-hashshamayim...el cielo
-El que susurraba en mis pesadillas fue repudiado por hashshamayim-se toco la cabeza pues alli sentia la pidra blanca-, conducido por hayta y tehon, -toco la piedra que habia en el suelo- pero falta alguine aqui, aquel que me salvo, aquel que logro que esto funcionace, aquel cullos rezos expulso el mal.
Isolda Lamartine - April 12, 2006 11:43 PM (GMT)
Increíble. Pero el joven había olvidado lo más importante de las palabras del anciano-Isolda.
-¿Se ha vuelto de repente sordo, joven señor? Le he preguntado qué ha desayunado ese día.
Su rostro grisáseo se giró en dirección al muchacho, y en las arrugas del rostro ajado aparecía un semblante serio e incluso un poco enfadado. Tenía que enseñar muchas cosas todavía; la primera, esencial: Primero lo Primero.
Mystere Imum - April 12, 2006 11:50 PM (GMT)
Fabius no era sordo, pero no podia expresar dos cosas a la vez aunque si pensarlas, recordaba que habia desayunado pero parecia que era una pregunta algo estupida...aunque le extraño saber que lo recordaba pues no se acordaba que habia desayunado hace unas horas.
-Si, desayune una taza de leche, acompañado con pan, manteca y dulce...
Que queria decir con esa pregunta?
-Ahora usted me debe respuesta...Quien es quien me salvo?
Seria la ultima pieza del rompecabeza?
Isolda Lamartine - April 15, 2006 09:29 PM (GMT)
Todo quietud, goce ultraterreno proporcionado por su Iluminación, condescendencia con quien no se ha iniciado pero que pronto lo hará y será, sin duda, el mejor entre los magos; Orgullo, el peligroso Hubris; temor a ser su Palabra o su Elección desafortunada, consciencia de tener que llevar a cuestas los actos de ese joven se decidía tomarlo como aprendiz, saber que era impulsivo, joven, ignorante pero mágico; todo eso se revolcaba en la mente del anciano con insistencia, ocultándole los caminos del futuro.
Pero no importaba; con el tiempo, a pesar de su arduo camino de aprendizaje, de su terrible Senda llena de enemigos poderosos, inquinas y susurros tras las sombras, de lógica premeditación, la Magíster Mundi había aprendido bien que la mayoría de las veces la profunda meditación llevaba a caminos de fácil pierde. Él era joven, aún podía corregirlo en el camino. Pero tenía que empezar desde ya, aún cuando no fuera su aprendiz.
-Aprenda a oír si dice que no está sordo, mi joven señor. Las palabras son el único bien incorruptible que tienen los hombres, el más poderoso regalo de la Divinidad, que nos permite mentir, nombrar y destruir. Nada que es dicho es vano. Piense en mi pregunta y tendrá su respuesta, si es que la quiere en verdad.
El mundo frente a ellos pasaba como si ninguno de los dos, ni el lugar, siquiera existiera. Así era mejor. Silencioso bullicio callejero.
Mystere Imum - April 17, 2006 10:52 AM (GMT)
El viejo seguia reuyendo a su pregunta pero todo le hacia indicar que solo le mostrarian el camino y el deberia atravesarlo, solo asi encontraria las respuestas.El silencio era un buen incentivo para pensar claramente aunque en tan poco tiempo habian sucedido cosas tan extrañas que eso se hacia dificil.
Las "palabras" del viejo se le hacian familiares no por ser dichas en otra ocacion sino por la idea que llevaban, recordaba textos que habia leido, tal vez antiguos, tal vez griegos que hablaban sobre las palabras, sobre las ideas, sobre el principio y el final.
Era algo que parecia siempre rondar a la humanidad y los filosofos de todas las epocas se esforzaban en desenredar el misterio en que estaba envuelto el mundo.
-Comparto su idea, las palabras son preciadas y un bien de la humanidad. Lo que nos hace grande es poder nombrar las cosas, desde el momento en que elegimos la palabra a utilizar le estamos dando vida a eso...
Reflexiono sobre lo dicho un momento.
-¿Cual es su nombre señor?
Isolda Lamartine - April 19, 2006 03:40 PM (GMT)
El viejo estalló en carcajadas. Era una risa cincontenible, hermosa, una risa característica de aquellos que han alcanzado tanta paz interior que reirse es antídoto para cualquier mal o preocupación de quienes les rodean; incluso el mundo, el aire, pareció hacerse más ligero, el suelo menos duro, la vida más levadera.
Un minuto, o dos, más incluso, el anciano reía y reía. No era una risa que incomodara, y lejos de sentirse burlado o insultado, Fabius, gracias a los lazos que aquella sonrisa tenía entre el anciano y él, se sintió reconfortado.
Si lo había hecho a propósito, entonces era un genio, con un humor digno del más anciano entre los herméticos; si no, entonces era un genio en potencia. ¿Se habría dado cuenta?
Seguramente.
-No os diré mi nombre; si las palabras es lo más importante que tiene el hombre como raza, entonces, mi joven señor, los hombres como individuos es su nombre lo único que tienen verdaderamente propio.
Respiró fuerte; su pecho estaba agitado, pero su sonrisa no desapareció de su rostro. Aquella conversación había sido fructífera, pero era evidente que ya había terminado, y la primera evualuación había sido más o menos favorable. "No seas tan exigente", se reprendió de nuevo, pero era inveitable.
-Mi señor, soy ya muy anciano y mi camino es lejano. He de partir antes de que caiga la noche, pero nos veremos algún día. Y no ponga usted duda en ello.
Se levantó con dificultad, y comenzó a reunir sus cacharos sobre el tapete; al terminado, también con dificultad, lo levantó en un atado.
Mystere Imum - April 19, 2006 03:55 PM (GMT)
Fabius rio junto con el anciano pues esta era contagiosa y reconfortaba su ser, luego de las palabras y todabia con la sonrisa en su rostro dijo...
-Entonces dejare mi nombre en el anonimato pues es mi tesoro, espero que nos volvamos a encotrar...
-Que tenga un buen dia.
Tomo la piedra que estaba en el suelo y la guardo, salio del callejon y volvio a mezclarse con la multitud, pero ya no era el mismo esta conversacion marcaria su futuro.
Isolda Lamartine - April 24, 2006 06:14 PM (GMT)
A Isolda, que sondeaba con paciencia y cuidado las ideas que fluían en la mente del joven, no le cabía duda de que aquel encuentro cambiaría el futuro del joven y hasta de ella misma si era suficientemente cuidadosa. Libertad, sin duda una broma pesada de los Demiurgos.
-Y usted mi joven señor.
Aquella piedra le había salvado la vida o la había destruido; eso tendría que decidirlo él cuano viera lo que en realidad posaba sus manos sobre el mundo.