Title: Re-encuentros
Description: 8/10/1225.Abierto con Vincent D'alençon
Octavio Giovanni - March 13, 2006 08:15 PM (GMT)
Una figura desaliñada y portando el semblante de la mismisima muerte entro en la posada. Vestido de negro, con blanca piel como el marmol y con los ojos inyectados en sangre.Parecía asustado, reía solo y agitaba constantemente la cabeza como buscando a alguien. Pero ese alguien no supo verlo.
El extasis de la sangre aún estaba recorriendo parte de su garganta, asi que decidió sentarse y esperar. Prisa no había ninguna, tenía toda la eternidad.
Esta vez quiero hacer las cosas bien, se dijo a si mismo, así que sientate y no llames la atención. Escojió una de las mesas del fondo, desde ahi podría escuchar sin ser visto y esperar la presencia de compañia...cuan grata...
Vincent D´Alençon - March 14, 2006 03:05 PM (GMT)
Al principio creyó que se trataba de una alucinación, un vil engaño de su falible mente que jugaba con una burda utopía encarnada en aquella figura titubeante de ropas mohosas . Cuando se acercó a él con sigilo sus sospechas tomaron cuerpo y se vio acuciado por las dudas y los recuerdos brumosos que se agolpaban en su cabeza. Cuando escuchó su estertórea voz dirigida hacia sí mismo no hubo lugar para error alguno.
El muy pícaro había vuelto a cruzarse en su camino...
Siguió a aquel fantasma hasta las fauces del Cuerno Rojo, donde se zambulló aullando su demencia. A pesar de que Octavio nunca demostró una sana afinidad hacia la cordura, aquel que parecía usurpar su cuerpo mostraba una actitud enfermiza, caótica, sumido en alguna especie de trance espiritual que extremaba su ya de por sí histriónica conducta y si bien el Giovanni que había conocido décadas atrás en Venecia mostraba permanentemente una incómoda tendencia a sumirse en interminables parloteos con muertos que solo él alcanzaba a dislumbrar, nunca lo había mostrado tan abiertamente, en plena calle, y mucho menos en un local abarrotado de mortales...
Jugaba con fuego...
El Príncipe no se andaría con remilgos a la hora de volver a enterrar, puede que definitivamente, a un desequilibrado que arriesgase el Velo sirviese al señor que sirviese, y hallarse cara a cara con la Espada de París era algo que Vincent no deseaba experimentar...
Apretando el paso y decidido a obtener respuestas, tomó el mismo trayecto que el otro y se internó en la espesa vaharada que conformaba las escaleras de acceso al submundo del Cuerno Rojo...
Una vez dentro, forzó a su piel a adoptar un tono más acorde con aquel antro, es decir, mostrando lúcidas mejillas sonrosadas que bien podrían haber sido enjuagadas en alcohol, y avanzó entre los parroquianos tratando de no provocar a ninguno de ellos accidentalmente. La presencia de un benedictino en un lugar como aquel causaba la sorna y la carcajada de mas de uno, pero el Lasombra no tenía mas sentimiento hacia la chusma que la de compadecerse de todos ellos.
Agazapado como una araña entre las sombras de su tela, se encontraba su objetivo. Avanzó de manera que el otro tuvo por fuerza que verlo llegar, más al encontrarse en compañía de cientos de miles de camaradas umbríos, puede que ni siquiera se percatara.
- Octavio de Giovanni, las catacumbas de Venecia deben de haberse anegado para expulsaros de ellas...- Vincent acogió su mirada con una tibia sonrisa. Era agradable encontrarse con viejos conocidos, y más aun siendo como era, tan especial como el Capadoccio.- Se que estás ocupado y posiblemente esperes a alguien ("¡O a algo!" pensó para sí)...pero si realmente eres el díscolo Capadoccio que conocí en la Serenísima no tendrás reparos en que me siente a tu lado durante unos minutos, ¿No es así?-
En nombre de Caín, que le había ocurrido a su rostro...
Octavio Giovanni - March 14, 2006 07:47 PM (GMT)
...sumido en sus pensamientos y en voces que no distinguia si eran reales, percibió una presencia conocida, delante suyo se apareció (sería una vision?) Vincent D' Alençon, un querido y apreciado amigo de muchos años atras...antaño juntos se habían peleado por almas sin lugar en el inframundo y con demasiado poder para vagar desamparadas.
Lastima que me veas en esta situación, veo por tus ojos, que desgraciadamente no me recordabas así...si, he tenido algunos problemas de lo mas inquietantes y disculpame si aun ahora me ves escupir tierra, es una larga historia...
Pero sientate por dios y cuentame que és de tu vida y que demonios haces fuera de nuestras queridas ciudades-estado italianas...tienes muy buen aspecto, demasiado añadiría yo...
Apartó despacio una silla para que su camarada tomase asiento, con esa sutil sugileza de movimientos que ya casi había olvidado..y que solo un lasombra tan poderoso podia demostrar.Curioso, las vueltas que da la vida ...Octavio de todas las almas de París aparece Vincent...una premonición? quien sabe, pero cuanto valor tenia su presencia en este momento y que agradable era la compañia del principe de las sombras (como antaño había llamado a Vincent)
Vincent D´Alençon - March 15, 2006 12:24 PM (GMT)
El Lasombra tomó asiento junto al Capadoccio. Ambos dedicaron unos segundos a observar el teatro que les había reunido una vez mas, indiferentes el uno con el otro y conscientes de que la relación que los unía lindaba con el respeto y la tolerancia mas que con el afecto que se profesaban los mortales. Sus corazones estaban muertos, después de todo, y ambos eran conscientes del riesgo al que se sometían tentando la proximidad de los colmillos de su par.
Si, aquello podría considerarse amistad...Una peligrosa amistad...
- Mi tiempo en Venecia concluyó- Comenzó con voz melancólica el benedictino - Al igual que en Jerusalén o en Beziers...Mi ciclo comienza de nuevo en París, quien sabe hasta cuando me retrendrán estos enmohecidos muros...- Su rostro, que tornaba a su febril palidez, encontró la mirada del Giovanni.- Sin embargo vos sois alma abnegada, me resulta extraño veros tan lejos de vuestro sancto sanctorum...¿Que ha sido de vuestro insigne Marcelo? ¿Acaso es a él a quien aguardais en este tugurio decadente?-
Para el de Alençon no resultaba extraño encontrarse de nuevo con un conocido años, décadas o siglos mas tarde en las circunstancias más inverosímiles...Pero entre los de su linaje, la evolución, el cambio, era un dogma costoso de alcanzar, complicado para aquel por cuyas venas fluye la esencia de la eternidad y que ha perdido para siempre la curiosidad y la adaptabilidad que ofrece la vida mortal...En la mayoría de las ocasiones un vástago permencía inmutable al paso del tiempo a pesar de que el mundo a su alrededor se convulsionase y mutase en algo completamente nuevo...En el caso de Octavio, las vicisitudes de la no-vida parecían haberse cobrado severo tributo en su espíritu y el barro efímero de su carne...
Octavio Giovanni - March 15, 2006 01:54 PM (GMT)
...sancto sanctorum (musitó en voz alta) que bellas palabras...Octavio vislumbró por unos instantes su infancia feliz y dichosa en su venecia natal, jugando a ser mayor criado por una mujer enferma y unos hermanos moribundos, que se reían de el...reiros ahora infames..yo aún sigo aqui.
Vincent amigo, tuve que huir de allí, las cosas se pusieron muy feas a raiz de la desaparición de Marcelo, se dice que la inquisición (una gota de sangre cayó por el rostro del giovanni, que relamió mientras blasfemaba algo en un idioma extraño) tuvo algo, o mucho que ver. Yo preferí viajar y descubrir bellos paraisos aún sin corromper, por la santa sede. Una vez aqui, decidí esconderme debido a unas atormentosas presencias que eran del todo detestables e insoportables para mi. Pero ya hoy, estoy preparado para renacer de entre la tierra de los no-muertos y aprobechando tu grata compañia, te rogaría que me cuentes, que se cuece aqui en la capital...quien sabe, quizas puedas ayudarme a alcanzar algo de poder en esta nueva ciudad como yo hice con vos antaño, mi viejo amigo. Quiero vivir al limite como cuando eramos jovenes neonatos llenos de esperanza y luchabamos por el crecimiento de nuestro clan...siento que he perdido media vida peleandome con almas que han desgastado la mia...y ahora me acompañan sumisas por este sendero.
Recobremos aquella alianza que hubo entre nosotros y reforcemosla con nuestra nueva sabia...
Vincent D´Alençon - March 16, 2006 04:24 PM (GMT)
- Los viejos tiempos se marchitaron en el recuerdo...- Respondió con voz estéril el Lasombra-...y es preferible que así continue siendo-.
Un denso silencio se instaló entre los dos hasta que el Magistri lo quebró de nuevo...
- Si buscas oasis donde el Monstruo no haya extendido sus tentáculos, has errado por completo en tus cálculos. París es una fragua cuyas llamas pronto alcanzarán nuestros púlpitos inmortales, sus raices se han enterrado en esta tierra con saña...El tiempo de nuestra supremacía llega a su fin, mi querido Octavio, rezo para que abramos los ojos cuando aun no sea tarde...- Vincent sonrió con amargura al Giovanni. Apenas un lamentable espectro del apasionado e idealista Lasombra que conoció en el pasado Venecia- En cuanto a la ciudad...Acudes a un pobre diablo que apenas ha comenzado a abrir los ojos a esta decadente urbe, sin embargo te ofrezco mi completa ignorancia con todos mis respetos.- Sonrió sin cinismo por vez primera en mucho tiempo...
El Lasombra se alarmó ante el surco escarlata de su rostro. Sin pérdida de tiempo tejió su telaraña sombría alrededor del rostro del Giovanni...La estancia era oscura, más aun en aquella esquina apartada, pero había demasiados ojos presentes como para arriesgarse a que alguno viera lo que no debía...
- El Velo, Octavio...O regresarás a la húmeda tierra entre cenizas. Hallarías el reposo que tu espíritu necesita, pero el purgatorio al que te sometería el Príncipe no te lo deseo ni siquiera a tí, mi imprudente amigo. Hablando de su Majestad...Deberías hacerle una visita...Puro protocolo, te facilitará las cosas e informará sobre aquello que deseas conocer...Desde su falible punto de vista claro. La espada de París se llama Alvaro Castellar, un Brujah de noble comportamiento pero certera espada. Mi primogénito, Máximo Constanza, apenas me ha informado de la situación de la corte parisina...Tan solo he alcanzado a conocer retazos sueltos de su grandeza, y peones envalentonados que salvaguardan a sus mayores...Te los presentaré, sobre todo a Angelo, un Hermano del Abismo oriundo de tu patria, Venecia...Te lleverás bien con él...Los nombres de los halcones de París son todo lo que poseo por ahora...Eloise D´Umbrelle, Dazbog, Trang Oul...Solo nombres...-
El Lasombra vio acercarse a la camarera, una jóven de níveos senos que amenazaban con escaparse de su acorsetada prisión. Con voz dubitativa preguntó acerca de nuestros apetitos, es decir, si deseabamos alguna cosa...¡Oh! ¡Por supuesto que deseabamos! Pero ante el fulgor en los ojos del Giovanni omití preguntarle. Pedí una jarra de vino y la despaché amablemente...
¡Octavio, por Caín, borra de tu rostro esa sucia sonrisa!
Octavio Giovanni - March 17, 2006 07:07 PM (GMT)
los pechos de la camarera distrageron a Octavio por un momento, eran enormes...palpitando y luchando por escapar, llenos de vida...-No te pido que hagamos la revolución-le reprochó el capadocio- pero piensas estar sometido siempre a las voluntades de los antiguos? vas a ser toda la eternidad su marioneta?-
Entretanto algo o alguién distrajo la atención de Octavio, por la puerta apareció un ser, que pareció confundir al vampiro. -Juraría que esa cara me suena? No me sabrás perdresulta grata su presencia... Querido Vincent espero sabras perdonarme (Octavio titubeó por un momento) pero debo marcharme urgentemente, si necesitas algo o te replanteas mi oferta no dudes en buscarme el el cementerio de sant Innocents...
Por supuesto te haré caso y visitaré al principe. El protocolo es el protocolo ya se sabe.., hasta pronto-el vampiro chocó con una mesa, al intentar salir huyendo estrepitosamente de aquel lugar, se recompuso, miró a Vincent nervioso y se dispusó a partir.
Vincent D´Alençon - March 18, 2006 09:02 AM (GMT)
- Yo no creo en los linajes de la sangre, pues todos nacemos y morimos de Caín, desde el neonato más puber hasta el más arcaico de los Ancianos...-
No pudo decir más. Apresuradamente y con muestras de gran inquietud, Octavio se revolvió en su aisiento y salío disparado como un resorte, disculpándose y desapareciendo entre la ralea...Y allí quedó el Lasombra, a solas con una jarra de vino que dudaba podría ofrecerle una charla de interés y con la incertidumbre de si aquella espantada de su amigo veneciano obedecía a un serio contratiempo o simplemente sufría uno de sus ataques neuróticos donde aseguraba ver espíritus atormentándo su reposo...
Con gesto resignado, bebió varios sorbos de aquel vino que en su garganta se paladeaba igual que el agua sucia (Incluso a un mortal le resultaría de gusto similar) y rezando a Caín para que Octavio no metiera la pata ahí fuera, abandonó la posada en dirección a Montparnasse...
...Maldita sea, tendría que comprarse un carro...
Octavio Giovanni - March 18, 2006 01:47 PM (GMT)
Le esperó fuera, escondido en las sombras. La calle estaba oscura y vió aparecer al lasombra blasfemando algo acerca de un carro....-Vincent estoy aqui, ven amigo tengo que decirte algo...es muy importante, pero cubrenos con tu oscuridad porque ciertos ojos podrían estar observandonos....
El Capadocio se mostraba muy inquieto, como si acabase de ver a la misma muerte en persona...o sería el mismisimo Caín?...
Vincent D´Alençon - March 18, 2006 02:20 PM (GMT)
Cuando Vincent escuchó los susurros de Octavio, brotados de labos sin color alguno, se percató de que quizás no se tratase tan solo de sus habituales experiencias con el más allá...
Lanzando un rápido vistazo alrededor y tras percatarse de que no había mortales cerca, arrastró a Octavio hasta un callejón cercano y al instante una telaraña de oscuridad impenetrable comenzó a formarse a su alrededor hasta que ésta les cubrió por completo a modo de caparazón surgido del abismo. Una vez a solas, el Lasombra interrogó al Capadoccio con una inquisidora mirada...
- ¿Que es aquello que tanto te turba, Octavio...?-
Octavio Giovanni - March 20, 2006 08:08 PM (GMT)
En medio de la oscuridad total, el capadocio habló...- Juraría mi amigo Lasombra que mis ojos han visto hacer presencia en esta cantina a uno de los mayores pasantes de información de la santa sede y me estoy refiriendo a los mismos que quemaron vivos ( o no-muertos ) a muchos de nuestros amigos en nuestra Italia natal...asi pues creo que ha llegado la hora de despedirse, al menos por hoy. Intentare conseguir algo más de información, sobre este respecto, pues si el está aqui, no tardaran en llegar el resto...y pronto las llamas de la hoguera estarán en las calles de tu nueva apreciada París...-Octavio gimoteaba nerviosamente y movía las manos, como para dar aún mayor importancia a sus palabras.
-Ya nos veremos Vincent, de eso puedes estar seguro...
Vincent D´Alençon - March 22, 2006 03:54 PM (GMT)
Vincent apresó los cuellos de la roida camisola de Octavio y lo atrajo hacia sí con brusquedad...
- ¡¿Qué ha pasado en Italia?! ¡Es preciso que me cuentes todo lo que sepas pues estoy aquí para impedir que aquello que vaticinas se cumpla!- El Lasombra parecía fuera de sí, aunque su mirada nunca perdió el velo del autocontrol, y ante el desconcierto de Octavio, relajó su presa y el Giovanni quedó libre.
- Las hogueras no han alcanzado aún a nuestro linaje aquí, y los casos de Italia serían los primeros de los que tendría noticia...La Inquisición desconoce nuestra naturaleza y aun no está preparada, por lo que tus noticias me llenan de espanto pues disponemos de menos tiempo aún del que pensabamos...-
Vincent relajó su semblante y su rostro comenzó a ensimismarse mientras digería las funestas nuevas de su compañero.
- Quiero que me consigas el nombre de aquel que pasa información a la Santa Sede, posiblemente será un chivato en busca de la herejía soterrada entre las clases más desfavorecidas que se acinan en tabernas de pésima reputación como aquella, dudo que busque nada más, por la simple razón que no tendría a nadie a quien ir con el cuento...-
El Lasombra comenzó a caminar en dirección al exterior del callejón, atrayendo las sombras junto a él.
- Y por el amor de Dios, Octavio, ¡no te comportes tan impulsívamente! Si temes de esta manera a un mortal ¡no quiera dios que te cruces con un lupino!...Posiblemente le habría llamado la atención un pío benedictino enredado en la perdición de la vida pecaminosa y no un pobre harapiento de rostro demacrado...¡Hubieras pasado desapercibido sin montar tanto escándalo!-
Le regañó Vincent y le hubiese tirado de las orejas como un padre si no fuese consciente de que con su actual estado puede que se quedara con ella en la mano...
- He de irme...tus palabras han helado mi aliento. Te buscaré en Saint. Innocents...Va siendo hora de que muestre mis respetos a los allí presentes...-
Octavio Giovanni - March 24, 2006 08:50 PM (GMT)
Y así, sin mas, en la oscuridad de la noche, el lasombra desapareció. Octavio se quedo solo, como era costrumbre por otra parte. La figura de una mujer sola, en mitad de la noche, se le apareció en el horizonte...-mmmnn creo que visitare al principe, el protocolo es lo primero...pero antes haré una paradita...en ese cuello.
Disculpe bella doncella podría indicarme en que dirección se encuentra...no hizo falta más. Alli estaba Octavio, como antaño, con aquella mujer en sus brazos.
-Bueno ahora sin mas dilación visitemos al principe de París, rumbo la Concergerie ... ...-