El corcel andaluz del joven cordobés Ahmed-Ibn-Khalim, alumno de Yusuf-Ibn-Khalim cruzaba a gran velocidad las calles de la Vilé. El estudiante era buen montador, al igual que su maestro había sido guerrero antes que hechicero. Iba envuelto en su túnica semita, cuando llegó a los aledaños de la mansión, redujo su velocidad y bajó de su montura.
Anduvo rápida y sigilosamente hacia la puerta, cuando llamó y alguien salió a atenderle se presento
- Salam Alikum, la paz sea con vos. Mi nombre es Ahmed-Ibn-Khalim, progenie y seguidor de Yusuf-Ibn-Khalim. Busco a Said Fazir-Al-Jamal, traigo una misiva de mi maestro para él.