Title: La flecha del Tiempo 28-10-1225
Description: Publico
Geraud Gallois - March 11, 2006 10:07 AM (GMT)
Geraud Gallois pasó junto al cuerno rojo, no era un lugar en el que hubiese pasado mucho tiempo durante su estancia en París, aunque tenía algunos recuerdos especiales para él.
Hacía varios meses que no entraba en el lugar, por la época en la que concoció al bueno de Hugues des Arcis hizo varias visitas a la conocida posada, se podía haber convertido en una costumbre, pero la cantidad de sucesos extraños y malas noticias que se acumulaban en sus visitas a ese lugar le habían persuadido de no volver más. Entrar allí traía mala suerte.
En aquel momento en el que se dió cuenta de que estaba adquiriendo una superstición, Gallois se rió de sí mismo y sin pensarlo más atravesó la puerta de la taberna dispuesto a enfrentar esa creencia irracional demostrando que podía pasar un rato agradable allí, con algo de vino, quizas algo de charla, conociendo a algunos parroquianos, sin que pasase nada malo.
Pidió al tabernero una jarra de vino y varios vasos, como solía hacer, y tomó asiento junto a una de las mesas reservadas del fondo. Con calma cogió su arco y comenzó a cuidarse de que estuviese limpio y bien calibrado.
Herio - March 11, 2006 10:45 AM (GMT)
Fué entonces cuando el galés vió un rostro familiar. El del propio Hugues des Arcis que volvía a frecuentar la posada por motivos bien distintos a los del pasado. El francés pasaba sin duda por horas bajas y su gesto y el desaliñado de sus ropas así lo demostraban.
- Buenas noches, monsieur Geraud Gallois. Me alegra mucho volver a verle. ¿Sería mucha molestia que tomara asiento en su mesa?
El bueno de Hugues no había perdido sus buenas maneras ni tan siquiera trás la pérdida de su señor y mentor, Aaron Ben Eleazar. En el fondo, tenía que reconocer qeu sus caminos no eran los mismos y que su futuro estaba en París y no en la lejana Anatolia.
PD: Espero que no te importe que aprovechara este post abierto para que Hugues pueda hablar sobre la marcha de Herio y darle a Gallois una explicación al respecto que obviamente, merece. También le estoy dando vueltas a una idea que igual resulte... ;)
Geraud Gallois - March 11, 2006 11:00 AM (GMT)
El toreador se sorprendió verdaderamente ante ese encuentro, depositó el arco junto a su silla y separó una silla para su amigo.
- ¡Huges! Que inesperada alegría me da encontraros aquí. Por favor, sentaos y servíos cuanto vino deseeis.
Verdaderamente el cuerno rojo tenía una magia especial para las sorpesas, aunque en esta ocasión, para variar fuese agradable. Por otro lado era frecuente encontrar a Hugues en aquel lugar, había sido Gallois quien no había vuelto a pasar por allí desde que Herio se marchó, dando por hecho que Huges se había ido tambien.
- Os hacía de camino a la capadocia con Ben Eleazar, o quizas de regreso a vuestro hogar o desarrollando vuestra profesión en alguna contienda, no se me había ocurrido pensar que continuaseis aquí.
fdi: Lo he abierto para que el tema me sorpendiese, y lo has hecho. ;)
Herio - March 11, 2006 11:22 AM (GMT)
- Muchas gracias monsieur Gallois. Probaré un poco de ese caldo que me ofreces.
El destino de Herio parecía no ser ya un secreto para nadie. En nigún momento había pretendido serlo, dado que el capadocio había informado con detalle a Trang Oul sobre su intención.
- Aún sigo lamentando no estar en compañía de mi maestro en estos momentos. Claro que, por ahora, no he tratado de buscar refugio a mis penas en la refriega y la batalla.
Fingió tomar un sorbo del vino. De hecho, llegó a tomar un poco en su boca y a devolverlo de nuevo al vaso antes de que la arcada fuera inminente. Añoraba el sabor que el vino tenía antes de convertirse en lo que era y deseaba poder volver a disfrutarlo sin que le produjera la más absoluta de las repugnancias.
- Pero mi señor fué claro al respecto. Perseguía su camino con firme decisión y afirmó que mi camino no era el mismo. Dijo que mi camino aún permanecía aquí, en París. Pero no especificó demasiado. Solo me dijo que buscara el apoyo de un amigo y que de nuevo volvería a ser lo que siempre había debido ser.
Bajó la cabeza visiblemente afectado mientras se pasaba la mano entre los enredados cabellos.
- Nunca he sido ni la mitad de inteligente que él y mucho me temo que sus palabras me resultan un tanto confusas. Sin él, no soy nada.
Horas bajas para el joven capadocio ciertamente.
Geraud Gallois - March 11, 2006 12:07 PM (GMT)
- Alcanzar al menos la mitad de la sabiduría de la que dispone Aaron Ben Eleazar es un privilegio con el que muchos soñamos. Afortunadamente nosotros somos soldados. Y en los soldados la inteligencia es útil, pero no es una de las cualidades más importantes.
Gallois trataba de reconfortar al veterano en horas bajas, no podía hacer más puesto que a él tambien le resultaba siempre dificil interpretar en todas su profundidad las palabras de Herio.
- No se exactamente qué se proponía vuestro protector con sus palabras, pero seguro que en su determinado momento os serán útiles. Asi me pasó a mí con los consejos de Ben Eleazar, una noche en la que se discutía sobre cierto asunto de lobos en la Concergierie, las sabias palabras de vuestro maestro comenzaron a brotar de mi boca y creo que eso fue bueno para el bien comun, el tiempo lo dirá.
Gallois se rascó la nuca y de sonrió, aunque se trataba de una sonrisa amarga, que trataba de ser optimista ante un dolor reciente.
- Es curioso, vos habeis sido liberado por vuestro señor y yo he perdido a mi vasallo Cranchauve.
Herio - March 11, 2006 12:48 PM (GMT)
FDI: Veo que has llegado a la idea que se me había ocurrido rápidamente. Genial. ;)
El rostro del capadocio se iluminó. Oir palabras de reconocimiento a la sabiduría de su maestro siempre le resultaría reconfortante. Aún siendo un soldado cansado de todo.
- Espero por el bien de todos que dichas palabras recibieran la atención que merecían. Puede que no sepa muy bien que pretende mi maestro en cada momento, pero hasta ahora, nunca se ha equivocado.
Que el francés se deshiciera en halagos hacia su maestro no era ninguna novedad, dado que era quien le había salvado de si mismo.
- Lamento mucho lo sucedido. Monsieur Cranchauve es un buen hombre y espero que vuelva cuanto antes. Si puedo ayudarle en algo, no dude en pedírmelo.
Podía parecer una indirecta, pero sería demasiado sutil para el bueno de Hugues, que con toda su buena voluntad, aún no había alcanzado la conclusión más acertada.
Geraud Gallois - March 11, 2006 07:57 PM (GMT)
- Yo tambien desearía que retornase mi soldado, su ausencia me ha hecho notar la importancia de su labor.
Lentamente La Idea comenzó a surgir en la mente de Gallois.
- Señor Des Arcis, tes evidente que yo necesito a alguien que supla a Cranchauve y estoy seguro de que vos estais destinado a algo mejor que esta taberna en la que pasais tanto tiempo. No puedo garantizaros la gloria y la emoción de las antiguas batallas, pero sí os puedo ofrecer una vida al estilo militar, camaradería y causas nobles que alcen vuestro honor. Podríais venir a la torre donde vivo y nos ayudaríamos mutuamente... quizas como quería Ben Eleazar. Por supuesto sería algo temporal, hasta que regrese vuestro maestro o hasta que encontreis algo mejor. ¿qué os parece?
Herio - March 30, 2006 01:13 PM (GMT)
Los ojos de Hugues se abrieron como platos al oír las palabras del galés. Su ofrecimiento era más de lo que jamás había podido soñar. Abandonado a su suerte en demasiadas ocasiones, la salvación ofrecida por el capadocio fué lo mejor que pudo pasarle en aquel momento. No obstante, a pesar de lo mucho que apreciaba y admiraba a su maestro, sentía la falta de algo más. Y ese algo, se lo acababa de ofrecer Gallois.
Su antiguo modo de vida.
- Monsieur Gallois. Nada me haría más feliz en estos momentos que compartir los que tan amablemente me ofrece. No encuentro las palabras que puedan expresar mi agradecimiento.
Estuvo tentado de incar la rodilla en el suelo y ofrecerle sus servicios con solemnidad, pero de su maestro había aprendido la virtud de la discreción y no la perdería ahora.
- Mi espada, mi honor y mi vida, se los debo ahora a usted, monsieur Gallois. Le serviré en lo que desee. Lo juro por la tumba de mi padre.
Se llevó rápidamente la mano al rostro. La lágrima de sangre que ahora recorría su mejilla, podría llamar demasiado la atención.
Geraud Gallois - April 2, 2006 11:02 PM (GMT)
Gallois se sorprendió al ver la emotiva reacción del veterano soldado capadocio. Lo cierto es que la solución parecía beneficiar a ambos y la única duda que se le planteaba al arquero era el cómo había sido tan tonto de no hacerle esa oferta a Hugues mucho tiempo antes.
- Os acepto como vasallo, lamentablemente mis creencias me impiden tener sirvientes, asi que mi primera decisión será ascenderos al puesto de asociado y amigo. Por eso tambien mi arco y mi voluntad estarán tambien al servicio de las cuestiones que os afecten.
Y había una cuestión que implicaba a Hugues y que Gallois había intentado solucionar con mucho esfuerzo y poco éxito.
- Lo que me recuerda que la última vez que nos vimos en el cuerno rojo sufristeis una agresión, y el culpable todavía no ha sido capturado. Así que formalizaremos nuestra asociación y aprovecharemos para pedir que se haga justicia. Pero lo primero es lo primero, celebremos hoy la alegría de nuestro encuentro y nuestro trato y ya hablaremos de cosas más serias otro día.