View Full Version: Amarga misiva

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Title: Amarga misiva
Description: 23-8-1.225 Taberna de Axiz


Herio - March 10, 2006 03:22 PM (GMT)
Hugues Des Arcis llamó a la puerta trasera del Tahur. Esperó pacientemente a que Ludovic abriera la puerta y le entregó una carta lacrada para Axiz. Tras una inclinación de cabeza, partió entre las sombras de la noche. Aún le quedaban muchas cosas por hacer aquella amarga noche.

Así decía la carta:




Estimado André el´ Axiz, amigo:

Me hubiera gustado prescindir del papel y la pluma para decirte todo cuanto he decirte. Mas soy un hombre de pensamiento y no de palabra. Y hay cosas que resultan demasiado dolorosas para un viejo cansado como yo. Espero que sepas perdonarme por ello y que comprendas mi decisión. No tenía otra alternativa.

Si Hugues ha sido puntual en su entrega, hace ya tres noches que abandoné París. Razones para ello hay varias y con gran pesar he de decir, que superan a las que a esta ciudad me atan.

Temo perder mi camino si permanezco más tiempo en esta ciudad. Me he llegado a sorprender a mi mismo saliendo una noche si y otra también, dejando de lado mis estudios. He trazado planes para luchar contra los Lupinos. Planes de lucha, amigo mío. Sabes bien que nunca he rehuido la lucha cuando de proteger se trataba pero bien sabe mi corazón que había algo más en esta ocasión. Hastío, venganza, rencor, necedad…. Puedo ponerle mil nombres distintos pero no cambiará en absoluto. Inmiscuirme en enredos políticos y luchas armadas es arriesgar mi no-vida por algo que no merece la pena. No temo a la muerte, ya que es la clave de la existencia, pero mi labor es demasiado importante como para que mi propia muerte la interrumpa.

Y temo no recuperar el camino si permanezco por más tiempo en París. No tengo a nadie que me guíe en mis horas más oscuras. Se que siempre me has tenido por alguien sabio, pero hasta el sabio necesita en ocasiones la ayuda de los demás. El primer paso para alcanzar la sabiduría es reconocer la propia ignorancia. Y hay muchas cosas que ignoro.

Mi señor es viejo y sabio y su consejo siempre ha sido todo lo que hubiera podido necesitar. Pero ha llegado el momento en el que no tiene nada más que decirme. Nada más que enseñarme. Nuestros caminos siempre han sido distintos y él no tiene las respuestas que busco. Y yo tampoco.

Pero aún no está perdida para mi la esperanza. Porque en este mundo existen personas que poseen dichas respuestas. Libros que atesoran sabiduría perdida desde hace siglos y que esperan ser abiertos. Lugares cuya tierra misma es la esencia de todo lo que siempre he buscado y no he podido encontrar. Mi camino.

Parto hacia Capadocia amigo mío. El único lugar en el que hallaré lo que busco. No soy un ingenuo, por supuesto. Se que las posibilidades de que nunca alcance lo ansiado son demasiado grandes. Nada será fácil ni espero que así lo sea. Primero iré a Constantinopla, donde espero encontrar a alguien de mi linaje dispuesto a ayudarme en mi búsqueda. Puede que la ciudad esté en ruinas y muerta, pero eso no es algo que me haya detenido hasta ahora. Incluso en la destrucción, algo habrá renacido y yo lo buscaré.

Viajaré por toda Anatolia si es necesario para encontrar las respuestas que busco. El propio origen de mi linaje y la esencia de la vital que corre por mis venas. Hasta que encuentre a mi nuevo Yusuf ibn Omar, a mi nuevo Trang Oul. Aquel que suponga un nuevo cambio en mi existencia. El cambio que habrá de llevarme al destino deseado. Al sendero principal de mi camino.

No descansaré hasta que se me considere digno de visitar el Templo de Erciyes y ser parte de algo mayor que todos nosotros. Algo mayor que lo que nos rodea. Un fin que no es más que un nuevo principio. Algo más allá.

Me lamentaré cada noche de mi existencia por dejar atrás a personas apreciadas, pero más lo haría si me quedara de brazos cruzados sin perseguir mi destino y marchitándome sin remedio. No hay más opciones. Este es el camino. Mi camino.

Ahora mismo estoy en mitad de ninguna parte, pero en cuanto llegue a algún sitio, serás el primero en saberlo. Tendrás noticias mías. Porque aunque ahora nuestros caminos se separen, confío en que el destino los volverá a unir.

Esto no es un adiós, amigo mío. Sino un hasta pronto.





Atentamente:

Aaron Ben Eleazar de Capadocio



PD: No pierdas tu camino. Se fuerte y conseguirás aquello que buscas. Y recuerda, el conocimiento es poder y el libro adecuado, es más fuerte que mil espadas.




Axiz - March 10, 2006 04:32 PM (GMT)
Axiz leyo la carta con sorpresa, era un golpe duro para el Brujah que siempre se mostraba todopoderoso pero no hoy. Su amigo Herio se habia marchado, aquel al que siempre recurria en busca de consejo, el sabio se habia ido y ahora estaria solo...

Releyo la carta varias veces creyendo que se trataba de una pesadilla, tenia la esperanza que al leerla otra vez dijera que solo se enoctraba en sus estudios de la muerte. Pero el milagro no ocurria.

Estaba triste, se sentia cansado y abatido...

En su mente quedaron grabadas a fuego tres frases que atesoraria por siempre como el regalo mas preciado de su amigo Herio. Pues siempre habia respetado sus palabras y su guia.

Mi señor es viejo y sabio y su consejo siempre ha sido todo lo que hubiera podido necesitar. Pero ha llegado el momento en el que no tiene nada más que decirme. Nada más que enseñarme. Nuestros caminos siempre han sido distintos y él no tiene las respuestas que busco. Y yo tampoco.

Me lamentaré cada noche de mi existencia por dejar atrás a personas apreciadas, pero más lo haría si me quedara de brazos cruzados sin perseguir mi destino y marchitándome sin remedio. No hay más opciones. Este es el camino. Mi camino.

No pierdas tu camino. Se fuerte y conseguirás aquello que buscas. Y recuerda, el conocimiento es poder y el libro adecuado, es más fuerte que mil espadas.


Tomo la carta con cuidado, como si fuera un tesoro y se dirigio al baul secreto que guardaba todo aquello que importaba al Brujah.Tomo una pequeña caja de madera y coloco la carta alli.

Lentamente cerro el baul pero mientras la tapa decendia tambien lo hacia una lagrima carmesi por su rostro.




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