La noticia corre como la polvora entre los Cainitas de Paris: los neonatos del Clan Ventrue han jurado la cruz, han tomado sus posesiones, y marchan a Tierra Santa! Bajo el grito de Deus Vult, han ido partiendo estos dias por diferentes rutas y caminos, pero con un mismo destino: recuperar Jerusalem.
Hay un caso diferente a los demas. De entre todos ellos, el neonato Carentan no abandona Paris para ir a las cruzadas, sino que se marcha hacia otra de las regiones de Francia. Y no lo hace por haber jurado la Cruz, sino porque su Principe lo ha condenado al exhilio de la ciudad durante un siglo entero. La razon para ello no es menos grave, tampoco. Aunque no se saben exactamente los detalles, el propio Carentan habia aceptado retirar sus tropas de la contienda del sur, violando asi sus tratados con su Senor feudal y los deberes asi contraidos, y mancillando su honor hasta el mas ruin de los niveles.